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Ciudadanía y Fraternidad. ¡Todos contigo!

El pasado martes, y al tiempo que las cámaras de TV filmaban en sus alrededores por otros motivos, el Salón de Actos del Ministerio de Sanidad  Servicios Sociales e Igualdad acogía un acto de enorme trascendencia. Una preocupación, un mensaje “negativo”, el de la soledad de las personas mayores, se transformó en una optimista y consensuada apuesta por la participación ciudadana, la colaboración vecinal, la creación de comunidad. No eran solo palabras: vimos a los protagonistas de estas iniciativas, nos emocionamos con imágenes reales y participamos del entusiasmo por un futuro que ya está en manos de eso que llamamos ciudadanía.

Karen y Lorenzo. Amigos de los mayores

Exposición fotográfica durante el mes de octubre de 2014 en la plaza de Felipe II de Madrid. Fundación Amigos de los Mayores

La Jornada Internacional organizada por la Federación Amigos de los Mayores, reunió a un puñado de ponentes de gran talla profesional y unos cientos de interesados e interesadas en la materia. Todos en realidad lo somos, porque somos mayores, o porque sentimos la soledad, o la experimentamos en los demás… finalmente porque somos humanos; en la jornada de ayer se habló recurrentemente de “humanidad”, de “comunidad” o “participación”. Nos recordaron, ilustrando esta afirmación con múltiples experiencias reales, que la evolución en el enfoque hacia el tema de la soledad se se está dirigiendo “del acompañamiento en el domicilio a la integración en los entornos comunitarios”. Así lo explicó Mayte Sancho, presidenta de la Fundación Amigos de los Mayores. Esta evolución conlleva la “promoción de la participación comunitaria y los movimientos de apoyo vecinal, y afrontando el acompañamiento hasta el final de la vida”.

monalisaEl proyecto Mona Lisa. Equipos vecinales

El salto, como venimos comentando en los últimos años acerca de otros ámbitos, está relacionado con aquél de la instucionalización al apoyo de la comunidad. En tiempos de reflexión acerca de nuestros estados de bienestar, se observa una reivindicación de la ciudadanía frente/junto a la institución. En ese sentido, fue emocionante descubrir el proyecto francés Mona-Lisa, explicado por uno de sus artífices, Jean François Serres. Con él se ha logrado algo inédito: sentar en la misma mesa hasta a 84 organizaciones diversas, que no solo cooperan (“eso es fácil” por habitual) sino que “se ha logrado una orientación estratégica desde la política”, se ha superado el enorme desafío de coordinar administracion y sociedad civil, cuando ésta nunca quiere ser instrumentalizada por aquélla. La asociación Mona Lisa es autónoma, libre del discurso del estado. Al tiempo, el comité nacional Mona Lisa (formado por administraciones e instituciones) trabaja en paralelo. “Es una verdadera novedad en la cuestión de la gobernanza”.

Ante el problema de la soledad, dice Serres, “los servicios de ayuda a domicilio son testigos de la situación, pero no los agentes que ayudan a resolverla”. La cuestión, cada vez más presente entre las preocupaciones habituales de nuestros vecinos franceses, es tratada tres escalas diferentes: a nivel nacional se pretende un trabajo de concienciación; al nivel regional, crear la cooperación entre los distintos actores; por último, a nivel local, desplegar equipos ciudadanos de voluntarios. Éstos son los que formarán los lazos de amistad que derriben la soledad. La fraternidad no puede venir impuesta por los servicios sociales, “la fraternidad no se decreta por ley, sino que viene de la voluntad del ciudadano”.

¿Cómo son estas relaciones? Fundamentalmente libres (no profesionales), por el placer de comprometerse, y duraderas en el tiempo. Esto es fundamental. La estrategia es favorecer la emergencia de equipos ciudadanos, “grupos de proximidad”. La forma de actuar ante la vecina del 6º que sufre soledad se realiza en el marco de la colaboración entre el grupo de vecinos de la comunidad o del barrio… Todos participan porque “la soledad de los mayores nos concierne a todos”.

Otras alternativas desde la ciudadanía. “Todos contigo”

El galardonado cortometraje que se proyectó en la jornada, “Abstenerse Agencias”, mostraba una realidad cada vez más presente: la soledad, en este caso combatida con la propia creatividad personal de la persona mayor. No siempre es así. Pilar Serrano Garijo trabaja en el Programa de detección e intervención con mayores vulnerables Ayuntamiento de Madrid. Como experta en la vulnerabilidad de las personas mayores (al aislamiento, al abandono, a la muerte en esa situación de abandono, a la autonegligencia…) insistió en la necesidad de detección de esos casos, invisibles en miles de casos. Nuevamente la buena vecindad es la mejor de las opciones. La soledad no es vivir solos. El aislamiento social es mucho peor. Al tiempo, una buena parte de esas personas excluidas ven quebrantados sus derechos funtamentales, tal y como recoró Antonio Martínez Maroto. Es por ello que la colaboración de todos en la detección, apoyo o denuncia es fundamental.

fundacion-26-diciembre2

Reunión de Mayores LGTB en la Fundación 26D

Federico Armenteros, desde el patio de butacas, recordó la existencia de otras personas mayores a menudo excluidas: mayores LGTB. Y es de justicia hacer mención de su respuesta, ciudadanía comprometida con los derechos y necesidades de este colectivo, pero también, por ejemplo, con las del barrio de Lavapiés, donde se encuentra el local social de la Fundación 26 de diciembre. Allí un grupo diverso de mayores desarrollan múltiples actividades abiertas de tipo intergeneracional. Diversidad de edades y “colores” contra la soledad de las personas mayores.

El broche de la jornada lo puso Emilio Herrera Molina con su magistral exposición acerca de un asunto profundamente humano y a la vez difícil de digerir por una buena parte de la sociedad. La Fundación NewHealth ayuda a personas con dependencia severa, enfermedades crónicas avanzadas y en fase terminal. Se trata de un nuevo modelo de atención sanitaria que frente a la separación entre lo sanitario y lo social, y más allá de lo “sociosanitario” se basa en la “humanidad”. Y es que  según Herrera Molina no hay mejor herramienta que la empatía. Así, la “compasión” (bien entendida, opuesta a la pena y el miedo que paralizan) es la que lleva a la movilización por la dignidad de las personas, la que ha creado una red de “Ciudades Contigo” (Compassionate cities). Otros proyectos que mostró y que animamos a ver en su web (Proyecto LUCY, SAIATU program, “Todos Contigo”…), se basan en la atención centrada en la persona, en enfrentarse a las verdaderas necesidades de la persona como ser social, incluido en una comunidad que puede y debe (imperativo ético universal) “estar contigo”, también en los momentos más duros de la vida.

Una visión pragmática (tal y como entiende la sociedad de hoy esta palabra) de estas alternativas ciudadanas demostrará que además de humanas son clave para la sostenibilidad de nuestro estado de bienestar. Desde Jubilares no nos cansaremos de repetirlo: el soporte de una comunidad próxima empodera, aporta seguridad, mejora la autonomía, la autoestima y la salud, y ahorra miles de euros en servicios sociales, también en atención sanitaria. La respuesta sostenible a un problema (la soledad, la exclusión, la enfermedad…) es además una forma de vida que llevará a sociedades (y personas) más resilientes ante los embates de la vida, y mucho más, una oportunidad para vivirla de forma más humana.

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#Noestaissolos

Sin una comunidad en la que sentirse partícipe, la vida de las personas se convierte “en un monólogo”

En España, según la Fundación Amigos de los Mayores, hay más de un millón y medio de personas viviendo en soledad. Lo hemos comentado en otras ocasiones, vivir sola no necesariamente implica “sentirse sola”… Ese sí es un peligro para la salud de las personas y de la sociedad.

El 1 de octubre celebraremos el Día Internacional de las Personas Mayores. En torno a esta fecha son abundantes los eventos que reivindican el protagonismo de un grupo de personas que no deberían distinguirse del resto por una simple fecha en el carnet de identidad. Así, del día 29 de septiembre al 1 de octubre se celebrará en IMSERSO un interesante seminario Situación de las personas mayores en España para promover un espacio de reflexión sobre las personas mayores y dar a conocer el «Informe sobre las personas mayores en España». Aquí dejamos el programa provisional.

Con ocasión de esta destacada fecha, nuestros Amigos de los Mayores han lanzado la campaña con la que comenzábamos el artículo: #noestaissolos es la clave para sumarse al grito unánime que dé aliento a esas personas mayores que viven solas y se sienten como tal, o aquéllas que viviendo entre otras personas resultan sin embargo invisibles.

En su página web se puede leer el manifiesto, que animamos a firmar. Se pueden ver más Monólogos de la Soledad en la página de Youtube de la Fundación Amigos de los Mayores. Finalmente, animamos a participar en los programas que esta y otras organizaciones realizan para acompañar a las personas mayores.

El voluntariado es una vía para hacer ver a las personas que “no estáis solas”. También puedes llamar a la puerta de tu vecina ahora y preguntarle qué tal se encuentra…

El secreto de la longevidad: nuestro “cerebro social”

Los últimos estudios del profesor de psicología John Cacioppo (presidente de la Association for Psychological Science) sobre el cerebro corroboran lo que ya hemos comentado aquí en otras ocasiones: la soledad mata.

La soledad aumenta un 14% las posibilidades de muerte temprana. Es comparable al efecto de causas como el tabaco. Y es varias veces más mortífera que la obesidad.

SBSS-imageEstos datos se presentaron hace diez días, en el seminario sobre “La Ciencia de la Vejez resiliente” como parte de la Reunión Anual de la American Association for the Advancement of Science en Chicago. Cacioppo sostiene que estos efectos adversos de la soledad sobre la morbilidad están relacionados con el sentimiento de soledad, y no necesariamente se producen al “estar solo”. El cerebro humano es “social”, necesitamos establecer conexiones con otras personas. Así pues, la soledad solo se evita estando en relación con personas con las que conectamos: compañeros de trabajo, familiares y amigos. Y no se está menos solo viviendo entre una multitud de extraños. En nuestra sociedad interconectada esto es habitual… y peligroso.

Favorecer las relaciones humanas, las de amistad y afectividad, no solo tienen efectos inmediatos beneficiosos para nuestra salud. Es que además aumentan la resiliencia, esa capacidad del ser humano de sobreponerse a los embates de la vida. Vivir entre amigos, con nuestros seres queridos, sintiéndonos parte de una familia, nos hace más humanos, nos refuerza, nos hace felices y más longevos. ¡No se requiere receta!

Sobre esto, y más, comentaremos mañana 28 de febrero en el “I Congreso de Psicogerontología: la atención centrada en la persona“, en Madrid. Os esperamos.

¿Envejecimiento activo?

Que no nos vendan la moto. Hoy algunos llaman “envejecimiento activo” a cualquier cosa. Tampoco el ejercicio físico, respirando el aire puro del parque, trabajando ejercicios mentales, ni siquiera con la risa lo lograremos…

en soledad no hay envejecimiento activo (seguridad, participación y salud)

Con-vivir el Alzheimer

El pasado sábado 21 de septiembre se conmemoró el que fue elegido por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer como el Día Mundial del Alzheimer. El objetivo es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales.

Dementia-WHONos sumamos a la iniciativa. Como indicaba el año pasado el  informe de la OMS “Dementia: A Public Health Priority”  el Alzheimer y otras demencias son una prioridad a nivel mundial (“Cuestión de Estado”, dice el lema escogido este año). Cada año 4,6 millones de personas son diagnosticadas de algún tipo de demencia en el mundo. Se trata de una enfermedad que afecta de forma traumática no solo a los enfermos sino muy especialmente a las personas que los rodean.

Esta enfermedad no forma parte del proceso normal de envejecimiento.

Es importante destacarlo puesto que a menudo forma parte del conjunto de estereotipos negativos que se difunden sobre las personas mayores. Y ha de ser una enfermedad contra la que seguir luchando para finalmente erradicar.

El estigma es aún tan grande que muchos afectados (enfermos y familiares) sienten vergüenza y no acuden a las asociaciones. Así se lamenta Koldo Aulestia, presidente de CEAFA en esta entrevista con motivo de la conmemoración del 21 de septiembre. De este modo al drama del Alzheimer se suma el de la soledad. La del enfermo, y la terrible soledad de la persona cuidadora.

Recomendamos páginas como Alzheimer UniversalKNOWalzheimer para encontrar información, acudir a las asociaciones de enfermos y familiares de Alzheimer y otras demencias, que trabajan desde ámbitos locales en todo el mundo para sensibilizar y conocer la enfermedad, para reducir el estigma, para reivindicar unas condiciones mínimas basadas en los derechos humanos para las personas afectadas por el alzheimer, para reconocer el papel fundamental de los familiares y cuidadores, facilitar el acceso a tratamientos y cuidados, y tomar medidas de salud pública para prevenir la enfermedad.

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Una mano amiga en el hombro (del cómic y película “Arrugas”, de Paco Roca)

Es en este último punto donde nuestra asociación pretende aportar su granito de arena en la transformación del entorno físico y social de las personas mayores hacia ambientes, como los “jubilares“, de amistad, apoyo mutuo, prevención (con la previsión de sistemas de asistencia integral y centrada en la persona), de viviendas para toda la vida… Ello posibilita, como reza el texto de las reivindicaciones de CEAFA en el Día Mundial del Alzheimer_2013 que logremos los objetivos propuestos: “mantener a las personas con Alzheimer en su entorno de vida habitual, y “promover su máxima autonomía y el mantenimiento de sus capacidades“.

Creemos posible vivir en casa hasta cualquier nivel de dependencia. También con Alzheimer. Esto se logra con un entorno físico inmediato (habitación, vivienda, edificio, barrio) adecuado, pero también con la promoción de culturas de vida en comunidad en la que las personas encuentren previamente el soporte emocional adecuado para superar embates como el que suponen este tipo de enfermedades.

Ola de calor: frente a la deshidratación, compañía

Mayores y calorSegún la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se prevé activar hoy mismo la alerta de nivel naranja por riesgo de altas temperaturas en varias provincias andaluzas y extremeñas. Como todos los años por estas fechas, los diarios se colman de noticias que previenen de los efectos devastadores de la deshidratación, y las adminstraciones ponen en marcha sus campañas contra las olas de calor estivales.

Aprovechamos la ocasión para recordar las más importantes medidas para hacer frente al calor de estas primeras olas, en las que el cuerpo aún no está del todo acostumbrado:

– Hidratación: beber 2 litros de agua al día aunque no se tenga sed, evitar los líquidos muy fríos, los que tienen cafeína y los muy azucarados.

– Refrescamiento: ducharse a menudo, permanecer en la sombra, en los lugarse más frescos, bajar toldos y cerrar persianas, acudir a un centro más refrigerado si el hogar es demasiado caluroso, evitar por supuesto salir a la calle en los momentos de mayores temperaturas…

Se puede encontrar más información en la campaña del Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad. Más información en el teléfono de la Cruz Roja destinado a tal fin: 902 22 22 92

Anciano mira por la ventanaFinalmente uno de los consejos incluidos en todas estas campañas es el siguiente: acompañar a las personas más vulnerables como “personas mayores que viven solas, las personas con facultades mentales disminuidas o incapaces de adoptar medidas protectoras sin ayuda”.

En efecto se trata de un hecho indiscutible. La mitad de los mayores que murieron con la ola de calor de Francia en 2003 (¡y fueron 3.000!) lo hicieron en soledad. ¿Acompañados sí habrían sobrevivido?

Existe acuerdo en que con la edad se sufre una disminución de la sensación de sed. “Los mecanismos parecieran estar relacionados con una menor sensibilidad osmótica y alteraciones en diversos neurotransmisores. Se ha encontrado también modificaciones en receptores orofaríngeos que pueden hacer disminuir el gusto a la ingesta de líquidos”.  La hidratacion ha de realizarse de forma autoimpuesta. O de forma solidaria entre las varias personas que puedan convivir bajo el mismo techo.

La muerte por deshidratación es una de las razones de la muerte en soledad. Como decía hace diez años Patrick Pelloux, presidente de los médicos de urgencias franceses, “esa catástrofe sanitaria plantea problemas sociológicos y estructurales. […] los que han muerto o han corrido más peligro son los más pobres, los viejos o enfermos abandonados, los que no tienen domicilio o viven en peores condiciones.

Ante esta situación injusta algunas organizaciones apelan a nuestra solidaridad y a la propia iniciativa de las personas mayores. La Federación de Amigos de los Mayores (Fundación Amigos de los Mayores , Amics de la Gent Gran, Fundació Amics de la Gent  Major), lanzan propuestas, las recopiladas en este artículo, para que las personas mayores pasen un verano en compañía:

Carmen se queda solaMás información sobre estas campañas en Amigos de los Mayores:

“En verano Madrid se quda sola… Carmen también”

y Amics de la Gent Grant:

“La amistad, el mejor ingrediente para un verano acompañado”

Los riesgos de la soledad

hopper-new-york-roomDice la noticia que hemos leido estos días que sentirse solo, no necesariamente estar o vivir solo, está vinculado a un mayor riesgo de desarrollar demencia en la vejez, según concluye una investigación publicada en ‘Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry’.

Desde hace tiempo se sabe que hay varios factores que están relacionados con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, como edad, condiciones médicas subyacentes, genes, deterioro cognitivo y depresión. Los autores* destacan que los impactos potenciales de la soledad y el aislamiento social, definido como vivir solo, no tener pareja o tener pocos amigos e interacción social, no se habían estudiado de forma importante.

Según estos expertos, esto es potencialmente importante, dado el envejecimiento de la población y el creciente número de hogares unipersonales. Por ello, realizaron un seguimiento de la salud y el bienestar a largo plazo de más de 2.000 personas sin signos de demencia y que vivían forma independiente durante tres años.

Journal-of-NeurologyTodos los participantes formaban parte del Estudio de la Tercera Edad en Ámsterdam (AMSTEL), que está analizando los factores de riesgo que inducen a la depresión, la demencia y tasas más altas de mortalidad que las esperadas entre las personas mayores.

Al final de este período, la salud mental y el bienestar de todos los participantes se evaluó mediante una serie de pruebas validadas. También se les preguntó acerca de su salud física, su capacidad para llevar a cabo las tareas rutinarias diarias y específicamente se les preguntó si se sentían solos, además se probar si tenían formalmente signos de demencia.

Al comienzo del período de seguimiento, un 46% vivían solos, siendo alrededor de tres de cada cuatro quienes dijeron que no tenían apoyo social y uno de cada cinco los que se sentían solos. Entre los que vivían solos, un 9,3% había desarrollado demencia al cabo de tres años, en comparación con el 5,6% de los que vivían con más gente.

De los que dijeron que se sentían solos, más del doble habían desarrollado demencia al cabo de tres años, en comparación con aquellos que no creen estar solos (13,4 por ciento frente a 5,7 por ciento). Un análisis posterior mostró que los que vivían solos o que ya no estaban casados tenían entre un 70 y un 80 por ciento más de probabilidades de desarrollar demencia que los que vivían con otros o que se casaron.

“Estos resultados sugieren que los sentimientos de soledad contribuyen de manera independiente en el riesgo de demencia en la vejez”, escriben los autores. A su juicio, lo “interesante” es el hecho de que“sentirse solo” en lugar de “estar solo” se asoció con la aparición de demencia, lo que sugiere que no es la situación objetiva, sino, más bien, la percepción de ausencia de lazos sociales que aumentan el riesgo de declive cognitivo.

Así, los investigadores alertan de que la soledad puede afectar a la cognición y la memoria como resultado de la pérdida de uso regular y que la soledad que podría ser en sí misma un signo de demencia emergente y/o bien ser una reacción de comportamiento para el deterioro cognitivo o un marcador de cambios celulares en el cerebro no detectados.

* Tjalling Jan Holwerda, Dorly J H Deeg, Aartjan T F Beekman,Theo G van Tilburg, Max L Stek,Cees Jonker,Robert A Schoevers