Etiquetado: personas mayores

Ser persona de la tercera edad y cuidador al mismo tiempo

En una comunidad autogestionada, en un barrio o ciudad amigable, o en un sistema cada vez más demandado de “sociedad de los cuidados”,  la línea que separa a cuidador de la persona cuidada se desdibuja. El cuidador requiere de cuidados. En este artículo Carla Martínez pone el foco en las necesidades de esa persona que acompaña hasta la muerte…

Nadie elige la forma en que va a envejecer. Por muchas previsiones que hagamos, por mucho que cuidemos nuestra salud, no sabemos lo que nos depara el futuro. En ocasiones, hay matrimonios, parejas o incluso hermanos entre sí que al llegar a la tercera edad, se ven con la responsabilidad de cuidarse el uno al otro cuando llega el momento en que por edad o por las enfermedades, van perdiendo autonomía y capacidad de hacer las cosas por sí mismo.

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Ser persona de la tercera edad y cuidador de alguien en situación de dependencia al mismo tiempo no es una tarea fácil. Hay diversos elementos que pueden complicar esta tarea. En primer lugar, está el hecho de que las capacidades físicas del cuidador pueden no ser las óptimas. La persona que está cumpliendo el rol de cuidador puede tener sus propias enfermedades crónicas, su debilidad, su cansancio físico y emocional, pero al tomar el papel de cuidador, pone su vida al servicio de otra persona que está en mayor situación de necesidad de ayuda y de cuidados. Otra situación delicada en este contexto, es que la persona que cuida suele estar jubilado, con lo que su vida casi al cien por ciento puede ponerse al “servicio” de su familiar en situación de dependencia.

No hay salidas ni paseos que no contemplen el solicitar ayuda de un tercero (o incluso ver la forma de acudir a una residencia para ancianos cercana para contratar un servicio por días o vacacional). Hay una total sincronización entre los horarios de comidas propios y los de la persona a quien se cuida. Los horarios para los medicamentos se vuelven la clave que dicta los ritmos del día para las dos personas. Esta devoción del papel del cuidador es una muestra de amor a toda prueba. Demanda paciencia, exige un cambio de vida y modifica íntimamente la relación entre dos personas.

Es por ello que resulta tan duro para el cuidador cuando la persona a quien dedicaba su tiempo, sus energías y su espacio, fallece. Todo se convierte en un gran panorama en blanco y los horarios que antes permitían contar con una estructura, se convierten en recordatorios de quien ya no está. El proceso de duelo de un cuidador que además es familiar de quien falleció, es muy delicado y lo es aún más cuando este cuidador también pertenece a la tercera edad. Su propio estado de salud se ve fragilizado y sus rutinas cotidianas se vacían de sentido. Un sentido que en ocasiones es difícil de encontrar en cualquier etapa de la vida, sobre todo porque hay personas que al no sentirse “útiles”, sienten que su vida no tiene razón de ser.

Un entorno familiar y de amistades sólido y que permita re-orientar la propia vida dándole nuevas prioridades y otorgándole objetivos diferentes, es esencial para que el cuidador no caiga en un ciclo negativo de soledad, sensación de inutilidad y falta de cuidado hacia sí mismo. También son fundamentales el cuidado médico profesional y dedicado del cuidador que sobrevive a su ser querido, y no está de más una consulta psicológica con un especialista en tanatología que pueda ofrecer los “primeros auxilios” psicológicos que permitan a este cuidador continuar con su vida y empezar su duelo de una forma saludable.

Carla Martínez, 37 años, periodista de formación, ex-profesora, escritora, mamá de tiempo completo, mercadóloga y migrante. Blog: https://migranteconojosdecristal.wordpress.com/

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Convivencia en armonía sin discriminacion por identidad sexual

He aquí el testimonio de Enzo Navone, socio amigo de Jubilares, e integrante de un jubilar (senior cohousing intergeneracional) en desarrollo en los alrededores de Madrid. Podéis seguir enviándonos vuestros escritos para el apartado Vidas a info@jubilares.es. Muchas gracias.

 

No me caben dudas que esta sociedad en la que me toca vivir propicia el consumo, enaltece a la juventud, la pura imagen y el tan mentado “éxito”.

A los que hemos llegado a la madurez de la vida (gays o no), algunos sectores sociales y no pocas veces,  nos ubican en una categoría inferior, como si envejecer fuese algo malo, ya que nos educan con idea de eternidad y juventud ligada a belleza eternos… Los que como yo pertenecemos a una generación (tercera edad), el ser “diferentes” nos ha llevado a muchos, si no a la carcel, por lo menos a algún tipo de exclusion social, llamese bulling dentro del grupo familiar, escolar, etc. Esto que digo y que parece tan lejano no lo es, y
a nadie se le escapa que aún hoy persisten sectores de la sociedad en donde reina la homofobia disfrazada de “tolerancia”.

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Me he preguntado infinidad de veces cómo transcurren los días de un jubilado gay en esta ciudad… ¿Estarán integrados con el resto de la sociedad? ¿participan de eventos culturales? ¿o estan frente a la pantalla del televisor viendo las basuras que nos quieren hacer tragar los impresentables de siempre ostentosos de poder?
Si este mensaje llega a aquellos que por una razón u otra sufren de soledad, marginación o exclusión os invito a una reflexion que es la mía al día de hoy…

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Travestido festeja su cumpleaños. Diane Arbus

A mí la idea de envejecer no me asusta; sí en cambio la de ir a parar a una institución con personas anónimas, de las que no conozco su pasado ni su presente ni sus inquietudes…Y cómo evitar esto, si no es a través de proyectos de cohousing que acojan al colectivo LGTB.

Me encantaría que, como yo, los seniors gays se entusiasmasen en proyectos ínter generacionales y de diversidad en orientación sexual, justamente para salir del ostracismo y de la exclusión que, seguramente, esta internalizada en los gays de mi generación.

El concepto de vivienda colaborativa altenativo y sostenible en propiedad o alquiler, supone un modelo atractivo para cualquier grupo de individuos que esten interesados en buscar soluciones frente a la incertidumbre de un futuro en donde la vejez se prolonga y la alternativa es ir a parar a instituciones, llámense residencias o asilos, alternativa que muchos entre los que me incluyo no queremos.

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Mosaic Commons, uno de los muchos gay-friendly senior cohousing en el mundo

Este proyecto habitacional cooperativo se destaca por sobretodo tres principios básicos: la autogestión, la autonomia y la ayuda mutua, de modo que lograr una convivencia armónica y solidaria en donde se respeten los estilos de vida de cada quién, y a la vez participativo en tareas afines.

Solo así, creando estos espacios, que en otras latitudes llevan años de experiencia, podremos lograr una vejez digna que es la que merecemos.

Por último deciros que la tarea recién comienza, que hay mucho por hacer y que la unión hace la fuerza, de modo que cuanta más participación haya en esta lucha reivindicativa mayores serán los logros.

Enzo Navone, hijo de diferentes vientos y tierras

Taller formativo ¿Cómo ser una Ciudad Amigable con las personas mayores?

La Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores es un proyecto impulsado por la Organización Mundial de la Salud, destinado a crear entornos y servicios que promuevan y faciliten un envejecimiento activo y saludable.

Las Ciudades Amigables CON las personas mayores se construyen mediante la participación directa de éstas en todo el proceso

Las Ciudades Amigables CON las personas mayores se construyen mediante la participación directa de éstas en todo el proceso. Foto: Planeta Futuro

Ya hemos comentado otras veces: una ciudad amigable bajo el contexto de este proyecto, no es aquélla que “ya hace mucho PARA las personas mayores”, sino la que se compromete a transformar la realidad urbana POR y sobre todo CON las protagonistas del proyecto, en este caso, las personas mayores. Se trata de un proyecto a largo plazo, con implicación directa de la ciudadanía. Maite Pozo lo resume extraordinariamente en el blog Planeta Futuro, de El País.

El proyecto aborda de manera integral los aspectos que afectan al día a día de nuestros pueblos y ciudades y lo hace poniendo en el centro la participación de las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones y opiniones a lo largo de todo el proceso de análisis y mejora del municipio y utilizando la metodología propuesta por la OMS para llevarlo a cabo.

La Red de Ciudades Amigables en nuestro país cuenta ya con más de 60 ayuntamientos adheridos, que se encuentran en distintas fases de desarrollo del proyecto. Con el objetivo de aprender unos de otros, de conocer experiencias concretas sobre este proyecto y de continuar contribuyendo a su difusión, el Imserso organiza la Jornada “Cómo ser una ciudad amigable con las personas mayores” que se celebrará en Burgos, el próximo 20 de octubre.

Esta jornada se dirige a aquellos municipios que ya forman parte de la Red de Ciudades Amigables, pero también a aquellos ayuntamientos interesados en conocerla, así como a las personas mayores y representantes de ellas (Consejos Municipales, asociaciones de mayores…). Será una excelente ocasión para conocer e intercambiar opiniones y experiencias en la puesta en marcha y desarrollo de este proyecto.

Os adjuntamos el Programa de la Jornada, que esperamos sea de vuestro interés. La inscripción es gratuita y se puede realizar pinchando aquí  o bien a través de este correo electrónico: formacionespecializada@imserso.es indicando título de la Jornada (“Cómo ser una ciudad amigable con las personas mayores”), nombre completo, DNI, teléfono de contacto, perfil profesional y si precisa algún apoyo por necesidades especiales.

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Fecha: 20 de octubre, martes.
Lugar: Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias (Imserso)
Dirección: C/Bernardino Obregón, 24. 09001 Burgos

PROGRAMA (actualizado 14/10/2015)

9:30 – 10:00 Acreditaciones

10:00 – 10:30 Inauguración de la Jornada

10:30 – 11:30 Presentación general del Proyecto “Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores”

  • Contexto OMS-Imserso y Fases del proyecto.Miguel Ángel Valero, Director del Ceapat
  • Participación de las personas mayores. Carlos M. Ozcáriz, Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP)
  • Qué ofrece la Red de Ciudades Amigables. Presentación del curso de formación online “¿Cómo ser una ciudad amigable con las personas mayores?” Maite Pozo, Apoyo Técnico al proyecto, Secretaría General, Imserso

11:30 – 12:00 Pausa café

12:00 – 13:00 Experiencias sobre la puesta en marcha y desarrollo del Proyecto de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

13,00 – 13,30 Debate

13:30 – 13:45 Presentación de los talleres de la tarde. Miguel Ángel Valero, Director del Ceapat

15:00 – 16:30 TALLERES PARALELOS

1) Preparación y desarrollo de los Grupos Focales y diagnóstico de situación:

Eva Bunbury, Bunbury & Asociados (Zaragoza)

Dinamizador: Carlos Rodríguez-Mahou, Ceapat
Relator: Carlos M. Ozcáriz, UDP

2) Elaboración y desarrollo del Plan de Acción

Enric Roca, Coordinador del Programa de Gent Gran, Ayuntamiento de Manresa

Dinamizador: Javier Viela, Responsable de la Oficina del Mayor, Ayuntamiento de Zaragoza
Relatora: : Lucía Pérez-Castilla, Ceapat

3) Proceso de evaluación e indicadores

Javier del Monte, Asociación Jubilares

Dinamizadora: Sonia Díaz Casado, Siena Cooperativa (Manresa)
Relatora: Rosa Regatos, Ceapat

16:30 – 17:00 Conclusiones
Relatores/as de los Talleres

Clausura

Buen trato a las personas mayores

El pasado martes 15 de junio fue la fecha designada desde hace cuatro años como Día Internacional de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. El Secretario General de Naciones Unidas recuerda que no hablamos tan solo de “cuidadores despiadados”, sino de familares que participan “en entornos privados y reservados” en otro tipo de maltratos como “el abandono y el abuso psicológico, financiero y físico. Las investigaciones indican que la edad, el género y la dependencia aumentan los riesgos de abusos y que las mujeres sufren las peores consecuencias.”

InvitaciónSomosMayoría2015-417x800Con esta ocasión tuvo lugar un bonito encuentro en la Plaza de Santa Bárbara de Madrid, una segunda edición de “Toma de conciencia del Buen Trato a los Mayores”. Ante la indiferencia, la discriminación o el abandono, se reclamó la voz de los olvidados, la dignidad, los valores, la gratitud por los esfuestos que permitieron que esta sociedad llegue a ser lo que es.

El evento, organizado por Serpentina Senior y AMME Asociación de Mediadores para los Mayores y su Entorno, y patrocinado por Atepharma, contó además con la presencia de la delegada provincial de participación ciudadana y representantes de SIENA, Saluus, PHC, AMayores, Intersocial, El Enebral, Grupo Retiro, Jubilares

Buen trato

Gonzalo Berzosa, director de la Escuela de Familias y Discapacidad, recordó la gravedad de este mal “invisibilizado” y leyó el Manifiesto Buen Trato 2015.

Y es que la toma de conciencia pasa por detectar aquellos estereotipos negativos que justifican la discriminacion. Debemos eliminar esas “etiquetas” que asocian edad avanzada a tristeza, inutilidad, falta de autonomía, mal carácter… La campaña que se inició hace días desde @somosMAYORia sirvió para compartir en las redes sociales esas innumerables etiquetas que debemos desterrar. Aquí os mostramos un puñado de ellas:

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Detrás de estas engañosas etiquetas… hay personas. Personas que exigimos nuestros múltiples derechos. El Consejo General de la Psicología recuerda algunos de ellos: decidir, opinar, aprender, enamorarse, expresar emociones y sentimientos, denunciar, gestionar su patrimonio, vivir más y mejor, acceder a las nuevas tecnologías, disfrutar de su sexualidad, decidir sobre su muerte, la identidad personal, la dignidad, a no ser tratado de manera infantil, a la libertad de horario, a la intimidad, a elegir, a la promoción del empoderamiento, a tener el control, a no ser polimedicado ni sujetado.

Terminamos el artículo con estos Cuentos_para_ trabajar_el_maltrato_invisible editados por el Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya. Se pueden leer en castellano y catalán. Al final de cada cuento hay una pregunta. No es fácil… Te animamos a compartir si quieres tu respuesta en nuestro apartado “Deja un comentario” situado más abajo.

Cuentos maltrato

Nace el blog “Ciudades Amigables con las Personas Mayores”

Nos entusiasma el proyecto, su enfoque eminentemente PARTICIPATIVO, y nos alegra por ello anunciar el nacimiento de este blog, cuyo enlace animamos a seguir con periodicidad. Reblogeamos:

Presentación del Proyecto Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores

 ¿Qué es la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores?

Es un proyecto impulsado por la Organización Mundial de la Salud con el objetivo de contribuir a la creación de entornos y servicios que promuevan y faciliten un envejecimiento activo y saludable. Por una ciudad amigable con el envejecimiento entendemos aquella en la que las políticas, los servicios y las estructuras relacionadas con el entorno físico y social de la ciudad se diseñan y reorganizan para apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa.

El Imserso es el organismo encargado de impulsar la Red en España.

En 2012 la OMS y el Imserso firmaron un Convenio de Colaboración por el que el Imserso es el organismo encargado de promocionar y apoyar este proyecto en nuestro país, difundiendo, impulsando, y coordinando la adhesión de los ayuntamientos a la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.

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¿A quién va dirigido este proyecto de la OMS?

La OMS, consciente del progresivo envejecimiento de la población mundial, dirige este proyecto a todos los ayuntamientos que quieren fomentar el envejecimiento activo, que buscan optimizar las condiciones de vida de las personas mayores en sus localidades, incorporando esta perspectiva en la planificación municipal de manera transversal.

En España, San Sebastián fue la primera ciudad española en incorporarse a esta Red mundial en 2008, seguida por Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Los Santos de Maimona….todas ellas pioneras en nuestro país en la puesta en marcha de esta iniciativa. Es a partir de 2011 cuando este proyecto toma fuerza en España, y en mayo de 2015 son ya más de 60 los ayuntamientos adheridos a la red mundial, entre ellos encontramos tanto municipios grandes como pequeños, urbanos y rurales.

¿Qué aporta de novedoso este proyecto? LA PARTICIPACIÓN

Se trata de un proyecto que aborda de manera integral los aspectos que afectan al día a día de nuestros pueblos y ciudades y lo hace promoviendo la participación de los propios interesados, las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones, opiniones y propuestas en el proceso de análisis y mejora de la localidad en diverso.

Para lograr esta participación real, la OMS propone una metodología concreta y detallada en el Protocolo de Vancouver, basada en los Grupos Focales, en los que se debate y recoge la opinión de las personas mayores, y de otros gruposrelevantes en este ámbito de trabajo, como son las cuidadoras y cuidadores de personas mayores y los proveedores de servicios.

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Esta participación debe estar presente a lo largo de todas las fases del proyecto establecidas en la Guía Metodológica: un diagnóstico inicial que detecte las fortalezas y debilidades de un municipio en cuanto a su “amigabilidad” con la población de más edad que servirá para elaborar un Plan de Acción y unos indicadores (Fase 1) que permitan evaluar el impacto de la puesta en marcha y ejecución de dicho Plan de Acción (Fase 2). Esta evaluación de los progresos conseguidos permitirá establecer los progresos y las deficiencias persistentes en un informe (Fase 3) que dará lugar a nuevas propuestas de actuación en el marco de un proceso de mejora continua de la ciudad (Fase 4), con el objetivo de atender las necesidades y demandas de la población mayor. Los ayuntamientos interesados en adherirse a la Red se comprometen a promover la participación de las personas mayores durante todo este proceso.

Seguir leyendo… Blog Ciudades Amigables con las Personas Mayores

Senior Cohousing. Ya somos 3 millones

Comunidad de Trabensol

Trabensol, una de las pocas comunidades de senior cohousing en España

El pasado 12 de mayo tuvo lugar en Madrid la jornada “Cohousing Senior, una alternativa“, organizada por la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). El Media-Lab Prado, “laboratorio ciudadano” de proyectos colaborativos, acogió a los 24 participantes de las mesas y a varias decenas de personas congregadas para reflexionar sobre el concepto, las diversas experiencias fuera y dentro de nuestro país, las soluciones para su financiación y las propuestas políticas en torno al modelo de cohousing como alternativa residencial para las personas mayores.

El concepto va calando y nos alegra enormemente observar y compartir los, a nuestro juicio, tres grandes logros que trajo consigo la jornada:

  1. La constatación de que las personas mayores en gran medida quieren vivir en cohousing (¡3 millones de personas!, según la encuesta presentada de la que hablaremos a continuación),
  2. La actual apuesta de la banca ética para la financiación de los proyectos, y
  3. El consenso en el apoyo por parte de las fuerzas políticas de todo signo para la creación de esta alternativa de vida.

Recordamos. Cohousing, cohousing senior y jubilares

Antes que nada, recordamos los puntos clave en la definición del “cohousing”. Miguel Ángel Mira, presidente de la Asociación Jubilares, lo resumió sencillamente como aquel grupo de “personas que se juntan y toman la iniciativa, para diseñar de forma participativa el lugar donde vivir”.

6 caracaterísticas que definen el cohousingSe trata de una solución que aporta, como expresa Greg Banford, un buen equilibrio entre vida privada / comunidad / vida social en que se incluye. Son lugares divertidos, donde se vive muy bien, y siempre tienen demanda (lista de espera). Las 6 características de nese “éxito”, que son comunes en todo el mundo y que de forma empírica lo definen son:

  • Autopromovido, de iniciativa y diseño del grupo.
  • Diseño intencional para favorecer la relación vecinal
  • Zonas comunes significativas, extensión de las viviendas (no de gestión externa)
  • Autogestionado, con organización colaborativa de las tareas comunes (comisiones)
  • No hay jerarquías,  y los papeles se reparten de forma natural
  • La economía es privada, y las viviendas cuentan con todos los elementos que aseguran la independencia de los residentes

A ello además debemos añadir otra clave de éxito: el grupo establece las condiciones para vivir en estas comunidades, y lo suele hacer mediante  una lista de espera, transparente y de reglas conocidas. La herramienta de tenencia habitual (también para nuestro país resulta más adecuada) es la de cooperativa de cesión de uso, o la de un promotor sin ánimo de lucro (ej. administración). Para las personas mayores el modelo resulta especialmente adecuado pues, no tratándose de una solución “habitacional” (9 de cada 10 personas mayores tienen en España vivienda en propiedad), es solución “social” que supone un buen arma contra la soledad. El cohousing es una oportunidad para las personas mayores; así lo entendieron algunas de estas personas hace más de 30 años y nació el “senior cohousing“, iniciativas que recogen sus distintas necesidades e intereses como colectivo con necesidades específicas: emprender un nuevo proyecto vital y dar salida al deseo de dejar un legado, una mejora para generaciones venideras, ilustran nuevas actividades y diseños del entorno que suponen un empoderamiento para mejorar su autonomía, combatir la soledad, etc.

Un “Jubilar” añade a todas estas características el compromiso de la comunidad de elaborar estrategias para que sus miembros puedan permanecer incluidos en ella hasta cualquier nivel de dependencia, recibiendo en casa los apoyos necesarios bajo un modelo de atención integral y centrada en la persona. Este compromiso influye en el diseño arquitectónico (arquitectura adaptada y adaptable, de diseño universal),  les motiva a organizar sus recursos -humanos y materiales- para el caso de aparición de situaciones de dependencia, o les lleva a dotarse de ayuda para organizar aspectos socio-sanitarios (“gestor de casos”, mediador, etc.)

Gracias a ese compromiso, un Jubilar, si lo desea, puede postularse ante las Administraciones locales como una Dotación, en su clase de Equipamiento de Bienestar Social o equivalente

 

Experiencias. Otras iniciativas

Taller Cohabitatge 16mayo

Taller Jubilares – Sostre Cívic, el pasado 16 de mayo en Barcelona

A lo largo de la jornada pudimos conocer de primera mano algunas experiencias realizadas y muchas que comienzan a echar a andar. El representante de la embajada danesa Mikkel Larsen habló de los primeros cohousing (Dinamarca fue  pionero en 1972) y senior cohousing (15 años más tarde). En la actualidad existen 250 senior cohousing en ese país, como cooperativas de cesión de uso, vivienda social de alquiler o con promotor privado (en ese caso suele haber alquiler). La receta del éxito siempre es la misma: participación activa.

Trabensol alcanzó su sueño, tal y como explicaron Álvaro Moreno, arquitecto (Ecohousing) y Paloma Rodríguez (presidenta de Trabensol) mediante un “proceso participativo real”. El grupo es quien realmente sabe lo que quiere y los técnicos se integran en ese equipo de personas promotoras de su propia forma de vida. “Trabensol lo hemos hecho nosotros”, aseguraba Paloma. “Hago lo que puedo en la medida de mis posibilidades, me junto con otros, y llamamos a los técnicos para lo que no p0demos”.

Es la convivencia, que iniciaron mucho antes de ir a vivir juntos, la que a jucio de Paloma es éxito de su iniciativa Trabensol. Javier Álvarez Souto, representante de la experiencia Meridiano, cree que el reto a resolver está en la financiación, en la economía, y no tanto en la cohesión, la convivencia o el cooperativismo, que da por descontado en el seno del  grupo de amigos que inició el proceso con aquella excursión…

En las mesas de la jornada se presentaron otras iniciativas, más o menos cercanas al comúnmente aceptado concepto de cohousing o covivienda, como la explicada por Jesús Valiño, director general de Hogar Futura, que entiende la autogestión, la iniciativa o el autodiseño como características opcionales, entre una amplia muestra de servicios integrados y que pone a su disposición esta gestora de cooperativas multidisciplinar.  Federico Armenteros explicó los avatares del proyecto de la Fundación 26 de Diciembre que él preside, un espacio para la inclusión de un colectivo (mayores LGTB) no solo marginado, sino durante mucho tiempo realmente perseguido. Alfonso Calle Pintos, fundador de Alalba, insistió en la clave del cooperativismo y la “capacidad de florecimiento personal que da la forma de cooperar entre las personas”. Julián Ucero, vicepresidente de Convivir, apoyó esta idea, la del “clima afectivo de amistad y cooperación” que han logrado con su proyecto en Horcajo de Santiago (Cuenca), para “vivir en la vivienda propia, como en casa”.

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Experiencia de Senior Cohousing en Nuevo Mexico. Comunidad que aporta mayor autonomía personal

Informe sobre el interés de las personas mayores en el cohousing (vivienda colaborativa)

oido-cohousingvivir_cohousingEn la jornada se destacó un interesante trabajo, que da pistas sobre la demanda social de este tipo de iniciativas. “Queremos otra forma de vivir, como queremos… No queremos que nos marquen pautas… Decimos ¡Basta!”. Son palabras de Paca Tricio, directora gerente de UDP, que encargó el estudio que ahora se presenta:

Se realizó durante el mes pasado, tomando una muestra de más de 400 personas. Según el informe, elaborado por Simple Lógica, la mayoría de las personas mayores consideran poco o nada probable vivir en una residencia en el futuro. 2 de cada 3 han oído hablar de cohousing (si no con esa palabra, sí del concepto: comunidades autogestionadas con viviendas y espacios comunes para compartir), y más del 40% se plantea vivir en un lugar así siempre que sea en su localidad (32,8%) o incluso en cualquier lugar (8,6%).

Según esto, y extrapolando al total de las personas mayores en España, más de 3 millones estarían dispuestas a vivir en un senior cohousing o jubilar.

Informe completo aquí: El-cohousing-y-las-personas-mayores-abril-2015

Financiación: a Fiare se suman Coop57 y Triodos

Si la demanda es tan amplia, es lógico que entidades financieras o administraciones empiecen a ser conscientes de ella. Y así es: Fiare Banca Ética ya ha financiado experiencias como Trabensol o Convivir, y asegura que seguirá haciéndolo: “no nos preocupa la arquitectura, sino la convivencia, el proyecto de vida”, afirmó Juan Garibi. El análisis económico se acompaña de un importante análisis ético: se valoran más los proyectos de solidaridad interna, y los que tienen potencial para transformar los municipios en los que se implantan. Es un hecho que las experiencias de cohousing demuestran que de puede mejorar la vida del entorno. Las personas mayores, aseguraba Garibi, son “elementos de transformación de la sociedad, los mismos del 68… ¡Les toca otra vez!”

ahorrarA Coop57 le interesan las experiencias de cohousing, no como proyectos finalistas, sino como “camino”. También como “sociedades integradas”. Los ejes imprescindibles para optar a la financiación por esta entidad son: democracia y participación directa en la cooperativa, régimen de igualdad interno, sostenibilidad y finalmente, la participación en la propia organización de Coop57 como socio. No se financia a personas físicas, sino a la cooperativa, con el aval mancomunado de cada persona (de la misma forma que Fiare).

Triodos Bank se suma en esta apuesta hacia el cohousing: según los criterios de financiación de la entidad, recordados por Elena Galerón, se compromete a financiar aquellos proyectos que conlleven un compromiso por la sostenibilidad ambiental, social y cultural. Reconoció que hace tres o cuatro años, cuando se presentaron las primeras propuestas, “aún había miedo” de arriesgar en estos proyectos; hoy, sin embargo, Triodos “ya ha perdido el miedo”.

El miedo no lo ha debido de perder aún la banca tradicional, que como recordó Soledad Gallego-Díaz, desistió de acudir a esta jornada. Un hecho que “muestra el momento que vive la banca en nuestro país”.

La adminstración apoyará estas iniciativas

Futuros concejales Madrid CohousingEn plena campaña electoral los partidos políticos prometen, y es nuestra obligación tomar en serio su palabra. Para que conste, aquí la expresamos por escrito:

En esta mesa se reunieron representantes de 5 partidos para el ayuntamiento de Madrid: PSOE (Purificación Causapié), PP (Beatriz Elorriaga), Ahora Madrid (Pablo Carmona), IU (Mª Prado de la Mata), C’s (Sergio Brabezo). Y las preguntas que se les hizo fueron dos: ¿Es necesaria la intervención pública en nuestro país para garantizar el buen fin de este modelo? ¿Se considera que el cohousing senior puede redundar en el abaratamiento u optimización de los servicios sociosanitarios de las personas mayores?

La respuesta fue unámime en cuanto al apoyo y respaldo por parte de las instituciones públicas para las iniciativas de creación de comunidades autogestionadas. Todos los representantes, salvo PP (“me comprometo a estudiarlo”) ofrecieron suelo público en forma de cesión de uso para el establecimiento de comunidades de cohousing senior. Purificación Causapié explicó además su intención de reforzar los “servicios de ayuda a domicilio para facilitar este tipo de iniciativas”, “apoyo jurídico y de gestión”, apoyo para “avalar de cara a facilitar la financiación” y “colaborar con organizaciones sociales para que sean ellas las que tomen la iniciativa”. Por su parte, Pablo Carmona (Ahora Madrid) se refirió a la “ayuda en la financiación” y también al “apoyo técnico por parte del ayuntamiento”. Sergio Brabezo (C’s) se refirió a su programa, el único que habla de “cohousing” de forma explícita, para describir la forma de colaboración público-privada: EMV que cedería suelo, Servicios Sociales y Cámara de Comercio que trabajaría el diseño financiero.

Éxito de la jornada de Madrid. El 6 de junio en Barcelona

Consideramos un verdadero éxito de la jornada saber que más de 3 millones de personas mayores ven el senior cohousing como una opción real a la que querrían acceder; saber que los representantes políticos ya conocen el modelo y lo apoyarán; saber que ya hay más entidades financieras que apuestan por los jubilares, por el cohousing y el senior cohousing.

sostre_civicPor nuestra parte seguiremos difundiendo sobre el modelo en otras partes. El pasado 16 de mayo realizamos, en colaboración con Sostre Cívic, una jornada de presentación y taller para el grupo “Cohabitatge Gent Gran” que desea crear un jubilar en las cercanías de Barcelona. El próximo día 6 de junio convocamos en la misma sede a todas las personas o grupos que deseen hacerlo en cualquier punto de Cataluña. Realizaremos un taller de búsqueda de afinidades (que llamamos de “lugar y la actividad”) con las personas que se han dirigido a nuestra entidad, y todas aquellas que se quieran sumar. Esperamos que de ahí salgan varios grupos que puedan hacer realidad su sueño.

Cartel SCH-Barcelona

¡No hemos hecho más que empezar! El senior cohousing es una realidad en nuestro país.

 

 

Recuperar la calle (I). Los peligros de una ciudad vacía

Peligrosa para mayores, mujeres y niños

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Nueva York antes y despúes de una intervención del urbanista Jan Gehl. “Ciudades para la Gente”

Nos dicen que la calle es extraordinariamente peligrosa, y más aún para las personas mayores: podríamos sufrir tropiezos o resbalones, atropellos o empujones, insolaciones o pulmonías, timos o atracos, mareos y crisis de ansiedad… Todo un sinfín de desgracias relacionadas con ese hostil espacio exterior a nuestros tranquilos, confortables y, sobre todo, seguros, hogares.

Curiosamente, la mayoría de las caídas de personas mayores se producen en el interior del hogar, y si es fuera de él, caminando de forma apacible sobre una superficie lisa y en ambiente soleado. Por supuesto las estadísticas reflejan situaciones habituales (estamos más tiempo en casa, y si salimos lo hacemos más veces cuando no llueve). No obstante, sí encontramos un dato relevante acerca de la prevalencia de caídas: casi todas las personas se caen cuando están solas

A niños y niñas también hemos de evitarles en la medida de lo posible ese mundo terrible plagado de extraños, coches homicidas y obstáculos físicos.La mujer no es excepción y nuestra sociedad patriarcal desde hace tiempo creía haberla protegido con ese principio denunciado por Dolores Hayden y tantas otras: “el sitio de la mujer está en el hogar”. Para ello se construyeron ciudades-dormitorio destinadas a un cierto tipo de familias donde el hombre iba al trabajo en coche y la mujer aguardaba realizando su labor reproductiva en una casa con una amplia cocina. De ello hablamos en un post anterior (“Postsuburbia“). El modelo se extendió en todo el mundo, segregando labor productiva y reproductiva (ciudades de oficinas o fábricas y ciudades residenciales), eso sí, reduciendo cada vez más cocina y jardín, hasta llegar a los monótonos y alienantes conjuntos de innumerables adosados. Ese es el símbolo de un modelo de ciudad donde, de forma despersonalizada y alejados de nuestros propios vecinos por falta de espacio público que compartir, hoy hemos empezado a envejecer.

Villanueva de la Torre

Foto aérea de Villanueva de la Torre, pequeño pueblo de 330 habitantes en 1996 y monótona ciudad de 3.000 solo cinco años más tarde. Obtenida en la imprescindible web http://www.nacionrotonda.com/

La calle sin duda cuenta con peligros físicos y con “sensación de peligro” o incomodidad. Pero la mayoría de ellos están relacionados con su falta de uso. “La calle es peligrosa porque no hay niños“, dice el pedagogo Francesco Tonucci. La afirmación es válida para cualquier edad.

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Hans Hacke. “Castillos en el aire”

El artista Hans Haacke fotografió un conocido ensanche madrileño para transmitir la sensación de vacío, “una zona desierta, sin tiendas, sin bares, con poca gente por las calles (…) Se puede hablar de ruinas urbanas”.

Esos nuevos suburbios de calles anchas, con segregación de coches y peatones (en favor, claro, de los coches), nuevas aceras suficientemente amplias, planas y de baja resbaladicidad, calles que podrían cumplir con rigor (no siempre, por cierto) las normas más estrictas sobre accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas… en todo caso no son amigables, tampoco realmente “seguras”. Fundamentalmente porque no hay personas.

Al tiempo que despoblamos los centros urbanos (viviendas vacías, abandono de locales en favor de alejados centros comerciales), la planificación de nuestros nuevos ensanches y ciudades ha obviado la necesidad de unos espacios públicos para el encuentro entre personas: la escala humana. La calle es el “resto” en un diseño marcado por una hoja de Excel, que escupe un plano de cuadraditos de colores (residencial, industrial, oficina…), conectados por vías de circulación (de vehículos). Se pueden observar cientos de ejemplos de ello en el descomunal trabajo de la web Nación Rotonda, por cierto en breve plasmado en libro físico.

En las calles vacías los coches circulan a velocidad inadecuada, son el mejor caldo de cultivo para la delincuencia, adolecerán de falta de mantenimiento, que a la larga provocará algunos otros de los peligros enunciados en el primer párrafo de este artículo… La solución pasa por un diseño adecuado: que parte de las necesidades y recursos físicos y sociales, y tiene como meta final el bienestar de las personas.

Ciudades amigables (o no)

Avenida Maritima Las Palmas

Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria. Cientos de metros sin una sombra, aislada de la ciudad con el límite de una vía rápida

La ciudad del coche y la segregación de usos lleva a situaciones límite como ésta: la gran Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria se ha diseñado como espacio de paseo significativo en la ciudad. A lo largo de sus 7 kilómetros la persona paseante puede disfrutar del Atlántico mientras amortigua con sus auriculares el ensordecedor ruido de una vía rápida de vehículos de entre 6 y 10 carriles. No hay sombra, ni un lugar donde beber si tienes sed. Para ello habrá que caminar entre 500 y 1000m y saltar a la “ciudad”.

El ejemplo sin embargo cumple con las normas vigentes de “accesibilidad”. En casos como este reconocemos más bien un serio problema de “amigabilidad” en nuestras ciudades. Coincidimos con Leonardo Alberto Vega Umbasía quien afirma que ante la percepción de la ciudad por parte de las personas mayores como “entorno hostil y peligroso para su integridad personal”, se ha dado una respuesta que “muchas veces se limita al tema de la accesibilidad y las barreras arquitectónicas, convirtiéndose en el punto de referencia central en los ejercicios de su ordenamiento y planificación que, a pesar de su sentido político, desconocen al viejo como un sujeto activo, autónomo y participativo, capaz de concebir y construir una ciudad incluyente”.

Iniciativas como la Red de Ciudades Amigables con las personas mayores de la OMS (o con la infancia, que dejamos para un próximo post) ponen el enfoque en esa visión multidimensional de la ciudad para transformarla en verdadero espacio humano. “Lograr que las ciudades sean más amigables con los mayores constituye una respuesta necesaria y lógica para promover el bienestar y aporte de los residentes urbanos de mayor edad y mantener ciudades prósperas. Dado que el envejecimiento activo es un proceso que dura toda la vida, una ciudad amigable con los mayores es una ciudad para todas las edades (OMS, 2007: 9)

Ciudades para todas las personas

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Una mañana de diario cerca de la plaza mayor de Valladolid

La reivindicación de una “sociedad para todos”, principio que hoy, al menos teóricamente, cuenta con un amplio consenso, pasa por exigir un “espacio para todos“. Recuperar un espacio público donde desarrollarnos como personas, más allá del género o la edad, habría de ser, a nuestro juicio, el punto de mira del nuevo urbanismo del siglo XXI.

La “ciudad para todos” ha de observar ese aspecto más profundo e integral de la vida humana. Dice Manuel Delgado que “el espacio urbano real – no el concebido – conoce la heterogeneidad innumerable de las acciones y los actores”. La ciudad concebida (planeada de cero o diseñada para la rehabilitación de áreas existentes) previamente habrá de basarse en esos mismos principios de la ciudad practicada: necesitamos diversidad de gente que habite nuestras calles. En fin, no hablamos solo de seguridad, ni de accesibilidad física. Y por supesto no hablamos sólo de personas mayores.

10 opciones para “compartir piso”

Dado el interés de este artículo, lo actualizamos con la información que nos vais dejando en vuestros comentarios.
¡Gracias por ello! (último cambio: 22/09/2016)

Compartir casa, ¿cosa de jóvenes?

Cualquier persona que quiere compartir piso acude a los portales de vivienda, donde ya existe tal opción, y puede encontrar decenas de miles en nuestro país: “pisos compartidos” en Idealista, en Easypiso, Pisoscompartidos… Sin embargo, el segmento de la población a quien va dirigido es, más o menos descrito de forma explícita, sin duda joven. Idealista, por ejemplo, tan solo diferencia entre “18-25, 25-35 y más de 35 años”. En Easypiso, según cuenta ABC, no hay más de 100 personas jubiladas inscritas…

Tradicionalmente eran los y las estudiantes las personas que requerían de esta forma de vida, fundamentalmente por precio, pero también porque vivir con otras personas ofrece la independencia deseada: compartir tareas domésticas deja más tiempo para otras actividades; esa pequeña economía común ayuda a liberar de la dependencia económica parental. Así que nuevamente descubrimos que estar con otras personas, paradójicamente (en realidad, es lógico) nos hace más autónomas.

Un modelo en el recuerdo: "las chicas de oro" y una mesa camilla que las une hace más fuertes

Un modelo en el recuerdo: “las chicas de oro” y una mesa camilla que las hace más fuertes

Joyners

En ese tipo de portales de búsqueda el perfil habitual es el de personas que quieren compartir espacio de estudio con jóvenes universitarios, personas que desean mayoritariamente encontrarse con otras de su edad. Habiendo detectado una necesidad entre personas de otras edades, han surgido empresas como Joyners, que recuerdan que el envejecimiento poblacional lleva a la búsqueda de “nuevos formatos de hogar que nos ayuden a encarar la etapa adulta mejorando nuestra vitalidad”. Su lema: “comparte hogar y disfruta de tu etapa adulta”.

Joyners

La Casica de mis Abuelos

Hace años que Inés Hernández, fundadora de La Casica de mis Abuelos, lleva empeñada en fomentar una alternativa residencial para el envejecimiento activo: la más sencilla de llevar a cabo, viable económicamente, la que da salida a esa gran cantidad de grandes pisos vacíos repartidos por el centro de nuestras ciudades: compartir casa. Su empresa ayuda en la gestión de la asistencia a domicilio que se haya de requerir según el grado de dependencia de sus moradores. Así definen dos modelos:

Casica Abuelos

Viviendas compartidas:
Varias personas mayores comparten una misma vivienda (que puede ser la de uno/a de ellos/as), así como los gastos que se generan en ella. Deciden las normas de convivencia, se hacen compañía mutuamente, y se apoyan en las necesidades que vayan surgiendo. Cuentan con profesionales de referencia quienes median en la convivencia y con quienes pueden contar siempre que lo necesiten para aconsejarles y gestionarles soluciones ante las situaciones que vayan surgiendo.
Viviendas intergeneracionales:
Una persona mayor ofrece alojamiento en su domicilio a otra persona de una generación diferente que contribuiría con los gastos de la convivencia en común a cambio de apoyo, compañía y ayuda para realizar diferentes trámites. Existen profesionales que gestionan estos alojamientos, quienes supervisan esta convivencia y ayudan a que ésta sea adecuada en todo momento.

Compartir piso no es solo una alternativa en sentido negativo (por miedo) a la residencia de mayores, sino que se convierte en oportunidad para una lograr un estilo de vida que conduce a un envejecimiento activo seguramente más rico en compañía de otras personas.

Asociación Cicerón

En el extranjero se lleva mucho tiempo proponiendo esta forma de residencia no meramente espontánea sino organizada para un buen envejecimiento. Así comentamos ya en nuestro blog el caso francés y hace unos días leíamos sobre iniciativas en Alemania. En nuestro país hemos compartido piso de forma callada, pero hoy los medios online y redes sociales están ayudando a difundir el modelo cuando este es estructurado como tal. Así, la Asociación Cicerón creó ya en el año 1982 la vivienda de mayores “Cicerón-Torrijos”, en la provincia de Toledo:

Logo_Asociación_CicerónEs una vivienda unifamiliar, similar a los hogares castellanos tradicionales, donde convive un grupo de 12 personas mayores (mujeres y hombres) sin lazos de consanguineidad que merced a la dinámica grupal existente han forjado vínculos de afecto y ayuda mutua CUASI-FAMILIARES, recordando un sistema comunal en el que las personas participantes comparten de forma más o menos equitativa y solidarias las tareas domésticas, económicas, sociales con la ayuda de dos Auxiliares de Vivienda que les acompañan en los cuidados que precisan y en otras actividades básicas de la vida diaria, y de una Coordinadora que es el motor y alma de la Casa, con una función añadida importante consistente en acercar los recursos socio-sanitarios a los inquilinos de la vivienda, como mediadora de recursos. “Diríamos que es una vivienda normal, para gente normal, donde cada residente hace una vida habitual a la que llevaba en su anterior domicilio y que está ubicada en un barrio céntrico de Torrijos (Toledo)”.Representa un modelo alternativo a las clásicas residencias.

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Las fotos muestran el día a día de un lugar donde las actividades de la vida cotidiana, las actividades “con sentido”, son las que cobran verdadero significado para los moradores de la casa compartida, que realmente se sienten seguros, participan y mantienen o mejoran su salud. Recordamos, esa es la definición de envejecimiento activo.

Residencia-hogar. O Lecer, Atendo

El modelo hogar es clave en el diseño de la vivienda. Eso supone contar con una estética doméstica (no residencial, hotelera u sanitaria), pero sobre todo con una personalización del espacio en que se vive. Esa personalización, por supuesto, se lleva a los servicios asistenciales cuando son necesarios. Así, contando con una verdadera asistencia integral y centrada en la persona (AICP), la diferencia se hace mínima entre una “vivienda compartida con AICP” y una “residencia-hogar”, como la que propone O Lecer en Vigo, una de las Buenas Prácticas de la Red Modelo y Ambiente de la Fundación Pilares. Estas pequeñas residencias pueden implantarse en grandes pisos, como el de Atendo, que sirve a 12 personas en el centro de Vigo.

Provivienda. “Compartiendo casa, compartiendo vida”

provivienda Compartir piso no es tan fácil como encontrar compañeros. Es importante que la solución sea accesible a todas las personas. Es en este sentido en el que trabaja la Fundación Diversitas y su iniciativa Provivienda. Como comentaba Marta Romero en Envejecimiento [en-red], personas que viven solas, o que tienen dificultad para alquilar una vivienda, pueden solicitar la participación en este programa de “solidaridad y convivencia”:

fundacion-diversitas“Compartiendo casa, compartiendo vida” es un proyecto de convivencia entre personas solas, mayores de 65 años, y personas o familias con dificultades de acceso a la vivienda. Éste surge con el fin de aprovechar las potencialidades de ambos grupos de población y desarrollar un espíritu solidario, fomentando la creación de redes de apoyo intergeneracional e intercultural.

“Compartiendo casa, compartiendo vida” se caracteriza por que la persona mayor ofrece su vivienda habitual para compartirla con familias o personas que, por alguna razón, tienen dificultades para acceder a una vivienda en el mercado libre del alquiler.  A cambio del alojamiento, la persona o personas que entran a vivir en la casa acompañarán en el hogar y ayudarán a la persona mayor en sus tareas diarias, creándose un espacio de convivencia beneficioso para ambas partes:

  1. Por un lado, se facilita el acceso a la vivienda a personas o familias en situación de vulnerabilidad social
  2. Por otro lado, se mejora la calidad de vida de las personas mayores

Durante este proceso, Provivienda, en colaboración con Fundación Diversitas, realiza acompañamiento, mediación y seguimiento de la convivencia, para asegurar que la relación se desarrolla correctamente.

Fundación Llars CompartidesFundació Llars Compartides

La Fundación Llars Compartides trabaja en una línea similar, en este caso alquilando los pisos de que ella misma es propietaria. Cuenta en la actualidad con 8 pisos en Barcelona y 1 en Badalona, donde conviven 3 ó 4 personas. Así describen su trabajo:

Ofrecemos la posibilidad de disfrutar de una vivienda adecuada a:

  • Personas mayores que a pesar de cobrar una pensión, tienen dificultades para acceder a una vivienda digna y/o accesible.
  • Personas mayores que sufren soledad, falta de apoyo familiar o quieren simplemente optar por un estilo de envejecimiento autónomo.

La Fundación es la arrendataria de los pisos. Los residentes de los hogares pagan a la Fundación en función de su nivel de renta, como máximo un tercio de su pensión, y se hacen cargo entre todos de los gastos de suministros. Semanalmente supervisamos la convivencia y el bienestar de los residentes de los hogares. Todas las peticiones que atendemos vienen derivadas por los servicios sociales municipales.

Los amigos crean “familia” que se apoya, que aúna esfuerzos. El testimonio del vídeo es emocionante y muy ilustrativo.

Otras fórmulas: estudiantes, intercambios…

estudiante y persona mayorPara lo alargar más el texto, dejaremos para otro post iniciativas de tipo intergeneracional, basadas inicialmente en la convivencia de estudiantes que “acompañan” a personas mayores; éstas a su vez ofrecen la calidez de un hogar y la posibilidad de acceso a un piso en condiciones económicas. Ese intercambio aparentemente pragmático y unidireccional de compañía se torna finalmente una experiencia enriquecedora para ambas partes, de ayuda mutua solidaridad intergeneracional. Existen programas de este tipo en multitud de universidades españolas.

Se trata de la fórmula extendida en muchos países es el homesharing, o intercambio de alojamiento por ayudas de algún tipo (cuidados, tareas domésticas, etc.). En este directorio se presentan estos 16 programas:

  • Fundació Catalunya La Pedrera. Programa VIVE Y CONVIVE con 34 programas en universidades españolas:Girona, Lleida, Tarragona, Badalona, Barbera del Vallès,Castelldefels, Cerdanyola, L’Hospitalet de Llobregat, Salt, Reus, Manresa, Mataró,Sabadell,Sant Cugat, Terrassa, Vic,Palmade Mallorca, Castellón, Valencia,Gandia,Madrid,Alcalá de Henares, San Sebastián de los Reyes, Zaragoza, Cáceres, Badajoz
  • Albacete: Ayuntamiento. “Convivencia entre mayores y jóvenes estudiantes”
  • Alicante: Asociación Universitaria para la promoción del voluntariado. “Alojamiento por compañía” (mayores y estudiantes)
  • Almería: Universidad de Almería. “Programa de alojamiento de estudiantes universitarios con personas mayores”
  • Barcelona: Almics de laLLAR.
  • Bilbao: Universidad de Bilbao-Deusto. Convivencia Intergeneracional y Ayuda Mutua
  • Cádiz: Junta de Andalucía. “Programa de convivencia de jóvenes universitarios con personas mayores y/o discapacitadas”
  • Granada: Universidad de Granada. “Alojamiento Alternativo: Tercera edad-estudiantes”.
  • Las Palmas de Gran Canaria: Universidad de Las Palmas G.C. “Servicio de Alojamiento Alternativo”
  • León: E.U.T.S. Nuestra Señora del Camino de León. “Servicio de Convivencia Ancianos – universitarios”
  • En Madrid al menos 7 universidades participan en el programa “Convive” en colaboración con la ONG Solidarios para el Desarrollo:
  • Málaga: Universidad de Málaga. “Programa de Alojamiento de Estudiantes Universitarios con Personas Mayores”
  • Murcia: Universidad de Murcia. “Convivencia ENTRE generaciones” (mayores-estudiantes)
  • Salamanca: Universidad de Salamanca. “Programa de Alojamientos Compartidos entre Universitarios y Personas Mayores”
  • Santiago de Compostela: Instituto Gerontológico Gallego. “Convivencia Intergeneracional”
  • San Sebastián: Ayuntamiento. “Programa para la convivencia entre estudiantes y personas mayores”
  • Sevilla: Universidad de Sevilla. “Programa de Alojamiento de Universitarios/as con Personas Mayores, Discapacitadas y Padres/Madres con hijos a su cargo”
  • Valladolid: Universidad de Valladolid. “Programa de acercamiento intergeneracional”

(Información de contacto para todos estos programas, aquí: homesharing-en-espana-2015)

El intercambio de casa o habitación, en muchos casos compartiendo espacio con los residentes habituales, también está incrementando un verdadero auge en los últimos tiempos. Páginas como Airbnb lo favorecen; también proyectos planteados de forma específica para personas mayores, como LinkedAge, del que ya hablamos aquí en otra ocasión. En algunos casos el objetivo es aprender otros idiomas, algo para lo que no existe una edad…

Seguimos constatando que en nuestro país existe un interés creciente en fórmulas alternativas a las opciones residenciales habituales. La reformulación paulatina de los roles familiares (“no quiero ser una carga para mis hijos”…), la crisis económica, la asunción de derechos como la propia autonomía personal… llevan a considerar como opciones reales aquéllas que hace tiempo sólo eran objeto de charla de bar: ¿Y si vivimos todos juntos?

Un jubilar (cohousing) no es una casa compartida

Finalizamos aclarando, para evitar confusiones, que el modelo que desde nuestra asociación principalmente fomentamos, el “jubilar” (senior cohousing), no es implica “compartir piso”. Cada una de las unidades residenciales que conforman la cooperativa tiene carácter de vivienda de uso privativo, si bien existen zonas comunes, consideradas como extensión del hogar, y que favorecen la vida comunitaria. El cohousing aporta más opciones de privacidad o comunidad, a costa también de construir una comunidad más grande (15-30 viviendas).

y-si-vivimos-todos-juntosUn jubilar es este modelo autopromovido y autogestionado de cooperativa, mas es objetivo prioritario de la asociación Jubilares apoyar también iniciativas como las comentadas en este artículo, como entornos donde envejecer de forma autónoma e inclusiva. La vivienda compartida es una opción real, asequible y enriquecedora para vivir en compañía, con el soporte emocional que aporta resiliencia y autonomía personal, ayudando a desarrollar  y mantener nuestras múltiples capacidades.

Si conocéis algún proyecto o referencia más os agradeceríamos que lo añadiérais en los comentarios; así podemos completar esta pequeña guía. También animamos a comentar acerca de vuestra propia experiencia, si la tenéis en cualquiera de los casos.

Casas accesibles, abiertas a la comunidad

¡3 de cada 4 edificios en España son innacesibles! El resultado, según Miguel Ángel Cabra de Luna, director de Relaciones Sociales e Institucionales de la Fundación ONCE, es que unas 400.000 personas se ven obligados a permanecer “encerrados en sus casas”.

Observatorio de la Accesibilidad Universal en la Vivienda 2013El dato, basado en el Censo de Población y Vivienda de los últimos años,  podemos encontrarlo en el Observatorio de la Accesibilidad Universal en la Vivienda en España, documento elaborado por la misma Fundación ONCE, que ha analizado más de 1200 viviendas de primera residencia en todo el país. En el mismo documento se ofrecen otras escalofriantes estadísticas: únicamente el 2% de los edificios de viviendas cuentan con un acceso con características adecuadas de accesibilidad universal.

Hemos comentado en varias ocasiones no solo la necesidad sino el derecho reiteradamente reconocido a una “vivienda adecuada” para todas las personas. Es evidente que hay mucho camino por recorrer. La necesidad de acometer reformas para lograr la accesibilidad en la vivienda se ve seriamente enfrentada a las posibilidades económicas de los propios vecinos, que han de sufragagar sin apenas ayudas públicas los gastos para las adaptaciones correspondientes. Solo un 17% de las reformas se dejan de acometer por problemas técnicos. Es decir, en casi todos los casos la solución es posible, pero quizá no viable económicamente.

La cuestión sobre la accesibilidad en la vivienda abarca diferentes ámbitos en los que trabajar:

  1. – La accesibilidad en el interior de la vivienda, que la haga realmente “adecuada” a las necesidades de cada persona. De esta forma podrá vivir de forma autónoma.
  2. – La relación entre vivienda y exterior. El “hogar” incluye a la comunidad en la que cada persona vive. No se puede vivir en un verdadero hogar si se está encerrado en el mismo. El límite ha de ser permeable.
  3. – La accesibilidad en el exterior, el barrio, la ciudad. Para la participación.
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Viviendas accesibles: permiten vivir dentro y fuera de ellas a cualquier persona. Imagen: http://www.casadomo.com

En el Análisis de encuesta sobre vivienda a personas mayores, publicado por el CEAPAT el pasado mes de noviembre, se expresa claramente esta doble necesidad: la comodidad en el interior, y la inclusión social en una comunidad más amplia. Ambas son imprescindibles entre sí:

“Según se desprende de los estudios sociales desarrollados por PNUD es imprescindible disponer de viviendas acogedoras y cómodas, de modo que se facilite el envejecimiento en el propio domicilio en situación de independencia, favoreciendo su participación activa en la sociedad.
Los entornos físicos accesibles, amigables y tecnológicamente avanzados promueven el desarrollo y el envejecimiento activo.”

Hace semanas planteábamos algunos aspectos importantes para el diseño y mejora de entornos donde envejecer. Un entorno empobrecedor provoca una mayor dependencia y fragilidad. Un entorno demasiado complejo produce frustración y falta de autoestima. Hay quien asegura que subir las escaleras de su chalé adosado es la clave de su saludable envejecimiento. Podría ser, pero en tal caso debería ser sólo una opción. Y ahí tenemos otra clave de diseño: los entornos (vivienda, edificio, barrio…) serán más adecuados cuantas más posibilidades ofrezcan.

Daybreak117web“Existe un desconocimiento generalizado de hasta qué punto el diseño de la vivienda determina la calidad de vida en la vejez y en qué medida afecta tanto a la capacidad de las personas para desarrollar su actividad de modo independiente como al mantenimiento de las relaciones sociales.
Si la vivienda no es adecuada acaba por constituirse en un factor agravante de la fragilidad, incrementando la exclusión e incrementando los niveles de dependencia. Además, las personas mayores no siempre pueden confiar en la proximidad de sus hijos o familiares allegados para compensar la falta de adecuación de sus hogares.

La vivienda, siempre y cuando sea adecuada, se sitúa en el centro de la estrategia para evitar la pérdida de autonomía. Por otra parte, la aspiración que hemos expuesto en relación con el deseo de envejecer en el propio domicilio es clara, sin embargo, en España el porcentaje de viviendas adaptadas según los datos recogidos en estadísticas SHARE se sitúa alrededor del 9% del parque total de viviendas, lo que resulta una paradoja.”

Análisis de encuesta sobre vivienda a personas mayoresEl informe plantea una interesante estrategia de compensación de capacidades mediante la adecuación del entorno en que se vive. Y se analizan las percepciones de las personas mayores acerca de cada uno de los espacios o elementos de que se compone su hogar. Finalmente propone establecer políticas de concienciación, diagnóstico, investigación y promoción de la accesibilidad a diferentes niveles. Merece la pena la lectura atenta del texto.

En los jubilares las viviendas son adaptadas y adaptables a las necesidades cambiantes de sus moradores. Aprovechamos desde aquí para advertir, ahora que cada vez se oye más hablar del “cohousing” como opción de vivienda adecuada para las personas mayores, que su diseño arquitectónico (físico), por descontado accesible, siempre habrá de fundamentarse y completarse con la construcción de una comunidad (social) previa que facilita tanto la vida íntima o privada como la pública. Esa comunidad de tamaño medio es también clave de accesibilidad. Esa será finalmente la puerta que comunica con el mundo, que también es nuestro hogar.

Por eso solemos decir que la arquitectura, incluido el diseño uiniversal, es condición necesaria, pero no suficiente. La comunidad incluyente es la clave de la autonomía plena.

La prometedora revolución del envejecimiento global

Un fenómeno mundial: cada vez hay más personas mayores (vivimos más años) en el conjunto de una población donde cada vez hay menos jóvenes (debido al paulatino descenso de la natalidad). Todos los días escuchamos o leemos noticias sobre “el problema” del envejecimiento, trasladando de forma más o menos consciente una imagen estereotipada que sitúa a las personas mayores como el origen de los males de esta situación:

envejecimiento y pensiones

envejecimiento y PIBLas proyecciones demográficas hacia el temido 2050 a menudo se superponen a la coyuntura de crisis económica global (elevado paro, escasez de cotizantes, economías en recesión…) y en contadas ocasiones se anticipa en el análisis una situación que tenga en cuenta ese mundo de oportunidades que el aumento de personas mayores ofrecerán a la sociedad: por ejemplo como consumidores, o como recursos humanos de alto valor por ejemplo por su experiencia o madurez ante las tomas de decisiones.

José Luis de la Serna, en su artículo de El Mundo de esta semana se centra en la salud: aquí el reto está en la imposibilidad de un sistema sanitario que debería hacer frente a una cifra desorbitada de dolencias achacables a la edad. Este médico cifra en un 75% las causas debidas al estilo de vida y las desigualdades sociales, e incide en el problema de la soledad como causa de deterioro de la salud, y la necesaria implicación y compromiso personal como clave en el desarrollo de la medicina y solución para mantener nuestra propia salud.

En cualquier caso, aunque decimos que el fenómeno del envejecimiento de las poblaciones es mundial, la experiencia de envejecer es muy distinta según en qué lugar del planeta se viva. Así, en una serie de estudios de la revista “The Lancet” se muestra un panorama donde “en la mayor parte de los países de mundo el bienestar subjetivo desciende con la edad, salvo en los países anglosajones con elevados ingresos”

Vivir en un país rico desde luego ayuda al bienestar de las personas mayores, pero se pueden añadir matices. El pasado día 6 de noviembre tuvo lugar el encuentro “Derechos y Bienestar. Una sociedad para todas las Edades”, convocado por la Mesa Estatal por los Derechos de las Personas Mayores. Un acto que sirvió, tras la exposición de varios expertos sobre el tema, para presentar el informe Agewatch 2014 (Índice Global del Envejecimiento) realizado por Helpage.

Este informe, como comentábamos hace un año, pretende aportar una visión acerca del bienestar económico y social de las personas mayores de todo el mundo, analizando de forma cuantitativa distintos indicadores dentro de los ámbitos seguridad de ingresos, estado de salud, competencias (educación y empleo), y entorno favorables.

España está situada en el puesto 21, siendo el tercer país de la lista en cuanto al estado de salud. Pinchando en la imagen se puede observar con más detalle la valoración de cada uno de los indicadores para nuestro país (en inglés). El resumen del informe en español se puede descargar aquí.

agewatch spain

Población envejecida: ¿decadencia o prometedora revolución?

Julio Pérez Díaz, demógrafo del CSIC, presentó en la mesa comentada una reformulación del asunto que estamos tratando: el mal llamado “envejecimiento poblacional” es una expresión que simplemente pretende alarmar. Hace un siglo, cuando la esperanza de vida al nacer era de menos de la mitad que hoy, Spengler escribía La Decadencia de Occidente, y posteriormente las dictaduras comenzaron a imponer políticas natalistas para contener ese supuesto peligro de la reducción del número de nacimientos. Según Pérez Díaz la realidad desmonta esa “decadencia”. Lo que podemos observar empíricamente es que ha ocurrido todo lo contrario: no solo vivimos más , sino que hemos logrado hacer “mejores” seres humanos: mejor cuidados, con mejores estudios… en definitiva vivimos mejor.

La clave de todo ello no son las políticas públicas ni la consecución de objetivos previamente diseñados (no vivimos más porque nos lo hayamos propuesto) sino sobre todo por un cambio de valores y de comportamiento de las personas (por ej. nos cuidamos más). Pérez Díaz afirma que la situación que vivimos se explica principalmente desde la “Teoría de la revolución reproductiva”: la liberación de la mujer va acompañada de la transformación de una sociedad cada vez más productiva, más “eficiente” en el sistema reproductivo: hoy en España tenemos una media de 1,3 hijos por mujer, pero también también hay que pensar que no necesitamos tener 4 ó 5 hijos para lograr que sobreviva alguno (ya no mueren el 50% de los niños menores de 5 años, como ocurría hace un siglo).

“Mejorar la eficiencia reproductiva es una fórmula de éxito en todo el planeta”. La revolución va extendiéndose en todo el mundo, aunque existen grandes desigualdades. En todo caso, concluyó Pérez Díaz, “demográficamente entramos en una etapa llena de promesas”.

Esas promesas se pusieron de manifiesto en la mesa cuando la doctora Laura Ponce de León habló de un hecho extraordinario, el que sitúa a las personas mayores hoy como “salvadores de la familia”. Cuando son ellas las que están poniendo los medios económicos para que subsistan todos los integrantes del núcleo familiar, cuando son ellas las que se están ocupando de los nietos mientras sus madres y padres trabajan… entonces “¿quién es el dependiente?”.

Abuelos canguro. Fotografía: Maika Salfuero, para El Correo

Abuelos canguro. Fotografía: Maika Salfuero, para El Correo

El informe Agewatch 2104 se centra en la cuestión de las pensiones. Según Toby Porter, Director Ejecutivo de HelpAge International “La velocidad sin precedentes a la que está envejeciendo la población mundial supone un reto para los responsables de las políticas” . “Solo si actúan ahora tendrán la oportunidad  de cubrir las necesidades de sus ciudadanos y mantener sus economías”. Casi todos los países tienen algún tipo de pensión pero en las últimas dos décadas ha habido un gran incremento de las pensiones no contributivas o “pensiones sociales” financiadas a través de los impuestos. Ahora existen en más de 100 países y tienen el potencial de crear un ingreso básico regular para las personas mayores más pobres.

Y es que, como dijo en la misma mesa del día 6 de noviembre la Secretaria General de la OISS Gina Magnolia Riaño, las pensiones contributivas (las que dependen de las cotizaciones por el trabajo) son una fuente de injusticia social en lugares como América Latina, donde existe un altísimo nivel de trabajo informal. Es fundamental comprender que se es ciudadano independientemente de tener un trabajo formal. Es necesario implementar “políticas para dar techo, para garantizar derechos, independientemente del trabajo. Se trata del reconocimiento a la dignidad de las personas.”

Charles Knox-Vydmanov, coautor del Global Age Watch 2014,  explicó el relativamente bajo coste de este tipo de pensiones (sociales, o “no contributivas”) en todos los países. Se pueden calcular en la página www.pension-watch.net para cada uno de ellos.

La respuesta está en las personas implicadas

¿El desafío es tan solo un sistema de pensiones sostenible? Hablamos de sostenibilidad como la forma de satisfacer las necesidades de la sociedad actual sin comprometer las de generaciones futuras. Ahí está el reto.

La solución a un problema complejo fácilmente implicará a muchas áreas de trabajo. Hemos de reinventar todo un sistema dirigido a un tipo de sociedad con necesidades cambiantes. El geógrafo Jared Diamond, en esta interesante charla TED simplifica la cuestión oponiendo nuestra sociedad “tradicional” a una “moderna”. La futura sería una sociedad que recupera algo de aquélla primera. En todo caso el cambio se fundamenta en una reformulación de valores y la adopción de recursos humanos (lo que él llama “utilidad” de las personas mayores):

Visto todo ello… ¿quién hará frente a ese desafío que plantean las personas mayores? Evidentemente, las propias personas mayores. La respuesta a “la falsa alarma del envejecimiento poblacional” está en nosotros mismos. Seremos los que redefinamos nuestros valores, los que asumamos la responsabilidad que hoy las instituciones han robado a las propias personas, seremos las que señalemos otras vías de distribución de los recursos, nuevos (o renovados) sistemas sociosanitarios, de seguros o residenciales… Por suerte, como dice Jared Diamond, los viejos son mejores que los jóvenes supervisando, administrando, asesorando, pensando estrategias, sintetizando, enseñando y concibiendo planes a largo plazo”. Así, mientras los jóvenes se asustan con un futuro amenazador, las personas mayores iremos paso a paso transformando ese mundo prometedor en que vivimos.