Categoría: Jubilares

Webinar: introducción a la sociocracia

El webinar, organizado por la Asociación Jubilares, tuvo lugar el jueves 18 de junio a las 12.00 en la plataforma Zoom. Pedro Martín de Hijas, miembro de Sociocracy for All y uno de los mejores expertos en sociocracia de España, compartió los principios básicos de esta metodología de gobierno y de toma de decisiones (ver presentación).

Puedes ver el webinar “Introducción a la sociocracia” en nuestro canal de Youtube.

La sociocracia proporciona herramientas para ayudar a todo tipo de organizaciones a autogestionarse. Por ello, la Asociación Jubilares consideró oportuno organizar un webinar monográfico para ofrecer instrumentos de mejora de la gobernanza a las cooperativas de jubilares que están en marcha en toda España y al mundo asociativo en general.

La parte final de la sesión estuvo dedicada a las preguntas de los participantes, que se interesaron especialmente por los requisitos personales y grupales para poder implantar la sociocracia y cómo esta puede ayudar a alcanzar consensos y gestionar conflictos, entre otros temas.

También despertó curiosidad un caso de éxito citado por Pedro Martín de Hijas: Buurtzorg (“cuidado del vecindario” en neerlandés). Se trata de una organización de enfermería de barrio fundada en 2006 por Jos de Blok. Este enfermero decidió poner en marcha esta entidad como respuesta al modelo empresarial basado en la lógica de la economía de escala y centrado en los resultados económicos, que había tenido como consecuencia la degradación del trabajo de cuidados tanto para pacientes como para profesionales. En apenas siete años pasó de 10 a 7000 trabajadoras/es con resultados excelentes en cuanto a la calidad del servicio prestado.

El caso Buurtzorg cobró relevancia cuando el superventas Reinventar las organizaciones, de Frederic Laloux, lo mencionó como una experiencia innovadora en la construcción de organizaciones autogestionadas, más conscientes de su impacto social, tanto para sus plantillas como para la sociedad a la que prestan servicios.

Tal y como describe Laloux, desde el siglo XIX en Holanda el sistema sanitario contaba con una pieza fundamental: el enfermero de barrio, que trabajada codo a codo con la doctora de atención primaria y el hospital. En los años 90 este modelo comenzó a transformarse para ahorrar costes; esto supuso la concentración de las organizaciones que trabajaban en el ámbito de la enfermería y la progresiva desvinculación de los profesionales con sus pacientes; en nombre de la eficiencia se despersonalizaron los cuidados y con ello llegó el descontento de los profesionales de la enfermería y de sus pacientes: se recortaron los tiempos de atención, los cuidados recaían en personas desconocidas por la gran rotación de personal, se abrieron centrales de llamadas y se multiplicó la estructura de personal directivo. Aunque todo ello seguía la ortodoxia económica, muy pronto se vio que era incompatible con unos cuidados de calidad.

Frederic Laloux explica cómo se organiza esta entidad holandesa pionera en entender el fracaso del taylorismo impuesto al sector de los cuidados. Y, lo más importante, en crear una alternativa. “En Buurtzorg los enfermeros se organizan en grupos de 10 a 12 personas, que atienden a unos 50 pacientes en total dentro de barrios pequeños. El equipo se encarga de todas las tareas que antes estaban fragmentadas en múltiples departamentos y se ocupan no solo de proporcionar cuidados, sino también de decidir cuántos y a qué pacientes atienden, se ocupan de los trámites de admisión, planificación de horarios de trabajo y vacaciones y de las tareas administrativas. También dónde alquilan una oficina y cómo la decoran. Establecen el mejor modo de coordinarse con la comunidad local, con doctoras, farmacias y los hospitales locales”.

Más información sobre Buurtzorg (inglés).

“No todo el mundo sabe vivir en la libertad y en la responsabilidad”

Pedro Martín de Hijas

Pedro Martín de Hijas es experto en diseño de organizaciones y socio-director de la consultora Qáurea. Tras una licenciatura (Ciencias Físicas) que no duda en calificar de “error” y una larga carrera profesional ligada a las nuevas tecnologías, hace seis años decidió parar para hacer inventario y descubrió que el verdadero hilo conductor de su trabajo era el desarrollo de las personas y los equipos. “Me hice la siguiente pregunta: ¿En qué medida las organizaciones deben ser como las conocemos? ¿Puede haber otra manera de funcionar?”. En su búsqueda de respuestas ha adoptado enfoques tan diversos como el Programa de Desarrollo Directivo del IESE-Universidad de Navarra o la certificación como coach de la Asociación Española de Coaching. Pero fue en un libro, el bestseller de Frederic Laloux Reinventing organizations, donde halló la pista que le llevó a la sociocracia. Desde aquel feliz encuentro, se ha convertido en uno de los mayores expertos de nuestro país. Es miembro de Sociocracy for All (SoFA) y de su capítulo hispanohablante Sociocracia Práctica (SoPRA). El próximo 18 de junio impartirá un curso sobre sociocracia organizado por la Asociación Jubilares.

¿Cómo definirías la sociocracia?

Hay tres definiciones que me gustan mucho. Una es la de Gilles Charest, que la define como una escuela de libertad y responsabilidad. Para Juan Jiménez Rocabert es la gobernanza para el bien común. Según Gerard Endenburg, la expresión que mejor caracteriza lo que es la sociocracia es que la toma de decisiones condiciona el comportamiento de una organización. Estas tres definiciones permiten hacerse una idea bastante aproximada.

Dada tu experiencia en la aplicación de la sociocracia, ¿te atreverías a decir qué no es la sociocracia?

La sociocracia no es fácil y por tanto es una buena aproximación decir aquello que no es. No es un ejercicio de poder tradicional, vertical. Y si lo disfrazas acaba siendo tan dañino como la estructura vertical de poder. No es un modelo de pensamiento lineal, sino sistémico, tienes que contemplar muchas perspectivas.

¿Qué novedades introduce la sociocracia respecto a otras metodologías?

Una de las claves es la toma de decisiones por consentimiento, basada en la inteligencia colaborativa, que implica el reconocimiento entre pares: todo el mundo tiene el mismo valor a la hora de aportar y desarrollar una propuesta o idea. Otra clave es que articula una forma de organización humana muy parecida a los organismos vivos, orgánica, con muchas posibilidades de crecimiento. Un tercer aspecto es el cuidado de las personas, en el sentido de que hace aflorar y por tanto nos hace prestar atención a las realidades del ser humano: los egos, el poder… Creo que al término de una reunión, todos nos damos cuenta de en qué momento nos hemos salido del tiesto: cuándo se ha desbocado el salvaje que llevamos dentro: el que impone, el autoritario, el que siempre quiere tener razón. La sociocracia te ayuda a tomar conciencia de ello, a nivel individual y colectivo. Desde lo colectivo el individuo puede aprender mucho, y además de una manera amable.

¿Qué crees que aporta a los grupos en los que se aplica?

Una de las ventajas de la sociocracia es que se puede aplicar en distintas dosis: a una organización completa, que tiene interés en introducirse en este enfoque sistémico sobre cómo autogestionarse, pero también se puede utilizar alguno de sus procedimientos en una reunión, sin necesidad de explicar los fundamentos teóricos de la sociocracia: facilitación, rondas diferenciadas, diálogo ordenado… De esta forma estás organizando de una manera eficiente, transparente y equitativa: estos son los tres principios de la sociocracia: equidad porque facilita dar voz a todo el mundo, ordenar la conversación y que todas las voces sean consideradas a través de las rondas y una buena facilitación; transparencia porque todo se dice en una reunión, todo se documenta, todo está al alcance de todos y, aunque esto es complicado también hace posible que todo el mundo trabaje sobre bases de información comunes. Y por último eficacia, porque una vez que se interiorizan este tipo de herramientas que al principio pueden parecer algo farragosas, rígidas, todo el mundo admite que gana en eficacia, claridad y respeto mutuo. Tras una reunión sociocrática se sale con más energía de la que se entra, justo lo contrario de lo que experimentamos habitualmente en la gran mayoría de reuniones. Esto no significa que todas las reuniones sociocráticas funcionen bien, pero cuando no funcionan bien, es un toque de atención que debe alertarnos de que algo no se está haciendo correctamente.

¿Funciona mejor en un tipo de organizaciones que en otras: empresas, ONGs…?

Funciona en las organizaciones que tienen el nivel de conciencia necesario para querer que funcione. Lo importante es que se llegue a la sociocracia desde la sinceridad, no como una pose como la que hemos vivido a veces en el mundo Agile, donde te das cuenta a veces de que hay un barnizado cosmético pero por debajo sigue existiendo lo mismo. No es sencillo que toda una organización quiera trabajar en esto. En muchas ocasiones lo que sí me encuentro es gente que está cognitivamente dispuesta, pero te das cuenta de que aún no está preparada a un nivel más esencial, más espiritual. Para que funcione, la sociocracia exige el trabajo y el desarrollo de cada una de las personas, que deben ser conscientes de que necesitan ese nivel de desarrollo; en muchos casos ocurre que se adoptan ciertas pautas externas pero los principios no permean realmente en las personas y sus interrelaciones. No es fácil.

¿Es necesario trabajar paralelamente otras habilidades personales o grupales para aplicar la sociocracia?

Absolutamente. Tanto a nivel individual como grupal. La sociocracia no resuelve todo, requiere de otras disciplinas y visibiliza esa necesidad. La sociocracia tiene algunas herramientas propias, las rondas de entrada y salida, los ejercicios de evaluación de roles y de propuestas… Hay una voluntad muy clara de revisar lo que se está haciendo, evaluarlo y entrar en un ciclo de mejora constante. Pero tiene que estar complementada con la vocación de cada persona de dominar su ego y asumir que todos tienen que ceder poder. Al hilo de la definición de Charest, yo diría que en una organización no todo el mundo sabe vivir en la libertad y en la responsabilidad. Teóricamente, las capas más poderosas de una organización clásica, piramidal, viven en la responsabilidad pero disfrutan del poder; esas capas deben ceder mucho poder, esa es la primera dificultad. Las capas de abajo muchas veces sufren el poder pero asumen poca responsabilidad. Lo asambleario puede parecer muy bonito, pero luego te das cuenta de que ya no es tan bonito trabajar todos en la misma dirección, como adultos, no porque me obligan sino en el ejercicio de mi responsabilidad personal. Sé por experiencia que estos dos conceptos que cognitivamente son fáciles de entender, en la práctica no son nada sencillos.

Imagino que muchas personas pueden ver en la sociocracia una superestructura incluso molesta: ¿roles, rondas, etc.? ¿Qué le dirías a quienes puedan pensar que la introducción de una metodología añade ruido y trabajo a la construcción de un equipo y a la operatividad del mismo?

Es cierto que la sociocracia tiene una cierta estructura, unas ciertas normas. Me gusta hacer una analogía con juegos que algún nivel de complejidad, por ejemplo, el baloncesto o el fútbol; sus normas ocupan varias páginas, en cambio un chaval coge un balón y sabe dirigirse a la portería, luego aprenderá qué es una falta y mucho después puede que hasta aprenda lo que es un fuera de juego. En este ejemplo, ayuda mucho que aprendan viendo un montón de partidos, disfrutan de una formación inconsciente. Con ello quiero decir que toda disciplina necesita práctica y que, dado que todavía no se televisan partidos de sociocracia, hace falta formación. Si no tienes una mínima estructura, es difícil, pero la estructura es bastante sencilla. La clave es práctica, práctica y práctica, obviamente con un cierto nivel de humildad para reconocer los errores. Como en cualquier disciplina, cuanto más trabajas más sensación tienes de que te falta mucho por aprender, pero en sociocracia no se tarda mucho en ver el retorno, los beneficios.

En España todavía no hay tradición de invertir en herramientas de construcción de equipos, comunidades. Se deja un poco al sentido común. ¿Estás de acuerdo en esta apreciación?

El carácter latino, individualista, influye, como también influye la cultura de la improvisación. Cuando quieres establecer un estándar de eficiencia, respeto a los demás, precisión, hace falta preparación. La capacidad de improvisación por sí sola lleva a la desorganización. La improvisación te tiene que pillar con todo planificado y ordenado. A partir de ahí, improvisas genial. La sociocracia tiene que ver con esto: tienes que planificar y tener conciencia de que quieres trabajar en grupo, buscar la equivalencia de todos, escuchar.

¿En qué medida las organizaciones no ven la necesidad de invertir en esto? Yo diría que hay un problema inicial más grave, una cierta confusión: todavía vivimos en una sociedad en la que a nivel organizacional tanto político como socioeconómico, frente a la complejidad y al caos de cada día, fundamentalmente seguimos actuando con un pensamiento lineal: “esto lo arreglo yo” o “esto se soluciona en dos tardes”. En sociocracia el pensamiento es sistémico, requiere escucharse unos a otros y trabajar desde una perspectiva múltiple. Siguiendo ese pensamiento lineal, las organizaciones quieren soluciones rápidas: “suena bien esto del autogobierno, póngalo en marcha con esa gente de abajo, que nosotros aquí tenemos que seguir dirigiendo”. Dirigiendo, por supuesto, con una mentalidad jerárquica e impositiva. Esto denota una falta de conciencia brutal, común a todas las personas pero más grave en el caso de quienes detentan mayor poder y tienen, por tanto, más responsabilidad.

¿Qué crees que puede aportar la sociocracia a la construcción de comunidades de cohousing sénior?

Creo que lo fundamental son los tres principios de la sociocracia: equidad, transparencia y eficacia. Los proyectos de cohousing no son nada sencillos, impactan muchísimo en las personas, tanto las que ya se conocían de antes como las que están empezando a conocerse. El tema, la convivencia, es sustancial y necesita tiempo y maduración. La sociocracia es un mecanismo de vertebración y canalización de la interrelación entre los seres humanos que es buena para familias, un club de amigos, para organizar un viaje… Trabaja con la inteligencia colaborativa, los pasos están bien estructurados y son visibles: el proceso es muy bonito e incluye etapas de divergencia y de convergencia. Finalmente, con un poco de entrenamiento los procesos acaban siendo muy eficientes. Cualquier grupo con voluntad de hacerlo lo consigue.

“La sociocracia y el Toyota Way”

Parafraseando un lema de la empresa japonesa de automoción, famosa por sus procesos de mejora continua y respeto a las personas, Pedro Martín de Hijas recuerda una anécdota que ilustra bien que no todas las personas están realmente preparadas para la sociocracia. “Hace unos tres meses, en un grupo de gente de muy distintas generaciones, del mundo de la política y la gran empresa, vinculados –sobre todo los de mediana edad y sénior– a posiciones de poder, durante una sesión con rondas de aclaraciones, reacciones, etc.,  hubo una persona que no pudo aguantarlo y exigió tomar la palabra. De hecho, la había pedido en múltiples ocasiones y no se le había dado porque no le correspondía, pero hacia el final exigió hablar aunque no fuera su turno y muy enfadado dijo a las dos personas facilitadoras: “Es que vosotros tenéis mucho poder”. Quienes estábamos facilitando le contestamos: “No, el que tiene poder es el proceso, nosotros somos guardianes del proceso”. El hombre en cuestión estaba muy enfadado porque por primera vez muchos años, el grupo le había callado. Para mí es muy significativo: la fuerza del grupo calló a una persona acostumbrada a no callarse jamás. Me gusta cómo lo expresa la empresa Toyota, que a nivel interno trabaja bien los procesos de mejora continua y el respeto a las personas: el Toyota Way es para todos, pero no todos están para el Toyota Way. Lo mismo sucede con la sociocracia”.

Senior Cohousing: salud, participación y creación de comunidad

Artículo previamente publicado el 10 de octubre de 2016 en el Blog de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, Imserso.

Es objetivo de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, impulsada por la OMS, la creación de entornos que faciliten “un envejecimiento activo y saludable”, promoviendo la “participación de las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones y opiniones”.

En pocas palabras se dice mucho, vayamos por partes:

Recordemos, el Envejecimiento Activo se comprende como un proceso donde se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad: los 3 pilares están interconectados entre sí, de forma que no es requisito previo a un envejecimiento exitoso el carecer de enfermedad, sino más bien la salud puede ser consecuencia de un entorno que propicie bienestar.

Y es que ya en el documento de constitución de la Organización Mundial de la Salud se definió SALUD como “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades“.

Autonomía, solidaridad y gozo en el Cohousing

Otra forma, a nuestro juicio más concreta y al tiempo sugerente, de expresar la salud como estado de bienestar es aquélla del Congreso de Perpiñán (1976): “la salud es aquella manera de vivir que es autónoma, solidaria y gozosa”. Así lo recuerdan Joan Subirats y Toni Vilá en su interesante artículo ¿Es la salud un tema estrictamente sanitario?, publicado en el último número de la revista Treball Social. Tres interesantes conceptos. La autonomía es incluso, en nuestro país, derecho subjetivo de ciudadanía desde la ley de “dependencia” de 2006. La solidaridad intergeneracional se reconoce como clave para un envejecimiento activo (participación – seguridad – salud) desde finales del XX. El “goce pleno y en condiciones de igualdad” es el objetivo propuesto por la ONU en su Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Autonomía, solidaridad y gozo son tres importantes objetivos para quien plantee transformar o crear un entorno adecuado para envejecer. Las comunidades autogestionadas de senior cohousing (jubilares) son buen ejemplo de ello:

1.- Son lugares que principalmente fomentan la autonomía personal, precisamente a través de la participación y una verdadera inclusión en la comunidad, a partir de la diversidad en la elección de actividades, en el protagonismo de cada una de las personas a la hora de decidir sobre su propia vida… Hay tanta comunidad como se quiera, tanta privacidad como se desea. Se mantiene una gran autonomía personal, incluso en situaciones de dependencia, porque hay comunidad.

Cohousing autonomía.jpg

Me alegro de vivir aquí y creo que todo ha sucedido de una forma armoniosa. Mi mujer y yo somos personas sociables que disfrutamos del hecho de tener justo al lado a la gente con la que mejor lo pasamos. Pero aquí hay un equilibrio muy preciso y definido entre las puertas abiertas y la vida privada. Jens Asger Hansen, residente de Munksoegard.

2.- Son lugares donde se hace patente la solidaridad como interdependencia: necesito de los demás, y yo también me entrego para, entre todos, alcanzar objetivos comunes. Son lugares donde de forma consciente (desde los primeros talleres de empoderamiento) o insconsciente (en la actividad diaria) se diseñan y se ponen en práctica acciones de solidaridad interna pero también para con una comunidad más amplia en la que se insertan. Son lugares donde las personas comparten conocimientos, trabajo, emociones y vivencias, también el deseo común de trascender a otros ámbitos sociales, naturales… Son lugares que fomentan la empatía, el diálogo en la diversidad, la inteligencia colectiva, y la ayuda a la dependencia gracias a una fuerte red de apoyo social.

cohousing-solidaridad

Cuando los levantamos por la mañana nos decimos “¿qué puedo hacer por alguien hoy?”. Es sólo un sentimiento discreto. Así que hacemos lo que podemos y lo hacemos discretamente. No necesitamos ver nuestras obras en el periódico o anunciadas en las líneas aéreas. Ted Andrewlevich, residente de cohousing en EE.UU.

3.- Finalmente son lugares destinados al gozo: al placer, el confort, la alegría y diversión, la amistad… Jubilar (del latín iubilare) significa “gritar de alegría”. Las personas jubiladas o las que viven en un “jubilar” (las personas mayores en definitiva) cuentan con múltiples oportunidades para seguir gozando.

Cohousing gozo.jpg

Huele bien a través de las ventanas de la cocina, donde se prepara la cena. Nuestras cenas colectivas suelen consistir en una ternera, cordero, huevos y pollo de nuestra pequeña granja, y verdura de nuestro huerto. Hace una tarde estupenda, así que decidimos cenar en la terraza, con vistas a la laguna. Todo el mundo echa una mano con las sillas y las mesas, y para poner las sombrillas.Después de cenar, una vez se han retirado las mesas, formamos dos equipos y jugamos a la petanca una hora o así. A un par de nosotros se nos da bastante bien, y hay un poco de guasa. Según termino el día, cruzo al gallinero y lo cierro por la noche. Unos pocos vecinos entran en la casa común a tomarse una botella de vino; los otros vuelven a su casa a relajarse con las noticias después de un día agradable. Olaf Dejgaard, residente de Munksoegard.

El creciente interés acerca del modelo “cohousing” en nuestro país ha sido impulsado principalmente por las personas mayores (no fue así en otros países donde era la juventud pionera en la transformación innovadora del modelo de vivienda o barrio). Es por ello que la Unión Democrática de Pensionistas UDP (miembro asimismo del grupo de trabajo de Ciudades Amigables) ha incluido recientemente en su web un interesante blog sobre Cohousing.

Herramientas: metodología participativa, creación de comunidad

La participación es herramienta común para lograr los tres objetivos. También lo son cualesquiera métodos para la creación y cohesión de la comunidad. Así, el cohousing es entorno paradigmático para la mejora de la salud, tal y como la hemos formulado. Pero no es el único, ni mucho menos. Conviene tomar los principios enunciados y releer las líneas escritas más arriba pensando en la transformación de las residencias o centros de mayores, en nuestra propia comunidad de vecinos, en el barrio o aldea, la ciudad global…

La Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores propone 8 áreas temáticas sobre las que reflexionar con el objetivo de lograr entornos para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores (y por tanto, de todas). Parece interesante añadir, dentro de la metodología que propone la OMS, al trabajo con los grupos focales otras reflexiones sobre temas transversales para una verdadera transformación de la ciudad como ecosistema centrado en las personas: cómo lograr más autonomía, más solidaridad, más gozo. Es una cuestión de salud.

(Por: Javier del Monte Diego. Asociación Jubilares. Citas de Durrett, C. (2015). El Manual del Senior Cohousing. Autonomía personal através de la comunidad. Madrid: Dykinson. Fotografías de las webs de las asociaciones canadiense y de EEUU de Senior Cohousing)

Modelos ante el reto del cohousing

Hemos mencionado en diversas ocasiones las características que definen el modelo residencial que en el ámbito internacional se viene a llamar cohousing. Resumimos de nuevo aquí:

  • Autopromovido, de iniciativa y diseño del grupo.
  • Diseño intencional para favorecer la relación vecinal
  • Zonas comunes significativas, extensión de las viviendas (no de gestión externa)
  • Autogestionado, con organización colaborativa de las tareas comunes (comisiones)
  • No hay jerarquías,  y los papeles se reparten de forma natural
  • La economía es privada, y las viviendas cuentan con todos los elementos que aseguran la independencia de los residentes

La definición es empírica. Se obtiene a partir de los cientos de experiencias de éxito, que parecen mantener esas condiciones comunes. No obstante, sería ingenuo suponer que se trata de invariantes absolutamente estáticos y sin gradación. Existen escalas de participación y grados de compromiso o responsabilidad que asumen: algunas personas / todas las residentes / el grupo embrionario / las personas facilitadoras… ¿Hasta qué punto es previsible el éxito o fracaso de las iniciativas según esos grados de implicación? Un interesante artículo de Joanna Williams del año 2008 presentaba un cuadro análogo al que aquí reconstruimos, en el que agrupa tres modelos (podríamos decir tendencias) para el desarrollo de iniciativas de cohousing:

Modelos desarrollo cohousing y jubilares

Reelaboración a partir de Tabla I en Williams, J., Predicting an American future for cohousing. En Futures 40 (2008) 268-286. Marcamos en verde el esquema en el que creemos desde Jubilares.

En todos los casos las personas residentes se hallan comprometidas en el desarrollo (antes y/o después) de la comunidad. Recordemos que la autogestión es característica básica del cohousing.

Liderado por residentes

El primero de los modelos involucra a las personas residentes tanto en los procesos de creación de comunidad como en los más operativos de construcción del complejo. Los residentes cargan con los costes y riesgos financieros asociados al proyecto. Por supuesto contratan servicios profesionales y los dirigen. Esto implica experiencia y alto grado de compromiso. Se trata del modelo que logra una mayor cohesión del grupo y con ella, mayor apoyo social, etc. No obstante, hay que destacar sus complicaciones:

  • Dificultad para los diversos compromisos
  • Dificultades financieras
  • Necesidad de una alta experiencia técnica y de gestión
  • Dificultades para competir con promotores en la obtención de suelo
  • Momentos de zozobra y duda. Bloqueo. Sensación de estar reinventando la rueda.

Trabensol-Foto-de-el-pais-620x180-1

Trabensol (en Torremocha del Jarama) es iniciativa desarrollada exclusivamente por las personas residentes. Han tenido que lidiar mil batallas durante casi 14 años para lograr su sueño. El premio: una comunidad fuertemente cohesionada

Enfoque especulativo. El promotor

Es debido a esta serie de obstáculos por lo que surgen otros modelos: el especulativo (el desarrollado principalmente por un promotor) es el más ágil para el desarrollo de un producto inmobiliario. Pero ¿es eso lo que se quiere lograr? Diversos estudios (ej. Williams o Durrett) demuestran que “el enfoque especulativo puede encontrar grandes dificultades para el establecimiento de comunidades cohesionadas”. En España comienzan a surgir “promotoras de cohousing” y es importante que se tenga en cuenta este hecho: la cesión de responsabilidad ligada a la falta de implicación durante el desarrollo no facilita que a posteriori se logre el objetivo de cohesión, de mutualismo comunitario, de resiliencia… posiblemente deseado por las personas que pretenden vivir en cohousing.

mariendalsvej

El error de Mariendalsvej, en Copenhague, fue del Fondo que promovía la inciativa, al no implicar de manera suficiente a los residentes. Así, la comunidad desapareció antes de comenzar a vivir en el complejo (Charles Durrett, en “El Manual del Senior Cohousing”)

La figura de promotor no necesariamente ha de ser una empresa ajena al grupo embrionario. En ocasiones se trata de alguno de los miembros del mismo. En ese caso es importante tomar conciencia del papel que juega cada una de las personas implicadas en el proceso (por ej. promotor que sólo pone el suelo, o financia, o… pero no tiene mayor peso en otras fases del proceso), y trabajar especialmente por el empoderamiento de todas y lograr un plano de igualdad en la toma de decisiones. Así nos acercaríamos al óptimo “modelo asociativo”:

Modelo asociativo

Como se puede observar en el cuadro de Williams, este modelo intermedio permite que una entidad o persona promotora / facilitadora tenga mayor protagonismo en diversas etapas (las de tipo técnico o de gestión) al tiempo que mantiene el liderazgo de las residentes en todo el proceso. Aquí existen muchas formas de colaboración. En algunos países la Administración es clave pues puede ayudar en la obtención del suelo o en la financiación parcial del proyecto. En otros casos se revelan como una figura interesante la de “promotores sin ánimo de lucro”, que asumen riesgos de la promoción al tiempo que asumen las aportaciones que la comunidad decide en asamblea.

Reunión Jubilares

En un jubilar, el grupo de residentes es el protagonista durante todo el proceso.

Organizaciones como nuestra asociación Jubilares u otras como Cohousing Verde, ofrecen cooperación en tareas de facilitación o de gestión (por ejemplo en la intermediación con otras entidades públicas, bancarias, etc.), y sin embargo no restan el protagonismo que creemos ha de desarrollar el grupo de personas para lograr (más aún cuando hablamos de senior cohousing) herramientas de vida colaborativa, fundamentales para un envejecimiento con éxito (autonomía, participación, seguridad, salud…). En nuestro caso no podría ser de otra manera pues son las comunidades de jubilares las socias de nuestra entidad sin ánimo de lucro. La caja de herramientas que se ofrece al grupo motor incluye métodos participativos de planificación del proceso o diseño arquitectónico o de estrategias para la atención a la dependencia, una gran red de personas y organizaciones con las que colaborar, investigación, difusión y ayuda en la ampliación del grupo, trabajo de facilitación con métodos participativos para la cohesión de comunidad…

Felices fiestas compartidas

Jubilares_Navidad_2015

Siempre en comunidad, con otras personas, amigas, vecinas, familiares, compañeras, contactos de redes sociales o incluso desconocidas que meramente devuelven una sonrisa…

Compartiendo, participando, colaborando, construimos la Navidad… y nuestra propia vida.

¡Muy felices fiestas y un gran 2016 de parte de Jubilares!

Aquí el “Manual de Senior Cohousing”. ¡Gracias!

Hoy lunes 13 de julio, a las 18,00h finaliza la campaña de crowdfunding (financiación colectiva) de uno de nuestros proyectos colaborativos en que hemos destinado mcuho esfuerzo e ilusión en los últimos tiempos: la traducción y edición en español del libro más influyente sobre este modelo residencial (y estilo de vida en comunidad):  el Manual de Senior Cohousing de Charles Durrett. Este arquitecto americano fue quien recogió la experiencia danesa y logró reformular los principios y plasmar el método que garantiza el éxito de un concepto que bautizó como “cohousing”. Desde entonces, con uno u otro nombre, se han constituido cientos de comunidades  en todo el mundo. Traducir el libro al español, en palabras de su autor, era “una deuda pendiente”.

Gracias, especialmente a entidades como Fundación Pilares, Matia Fundazioa, Sostre Cívic, Serpentina Senior, Living Cohousing, Cohousing Verde, Lledó, AV Creation…, y otras más de sesenta personas u organizaciones,  el proyecto sí saldrá a la luz en septiembre. La traducción y maquetación está siendo realizada por voluntarios de Jubilares, y la edición corre a cargo de Dykinson.

Agradecemos el esfuerzo a todas las personas que habéis participado en ello (¡y las que lo haréis, que aún estáis a tiempo!). Nos iremos poniendo en contacto con vosotras para haceros entrega de las recompensas: libros, marcapáginas, workshop con Charles Durrett…

Aquí el proyecto: vkm.is/manualseniorcohousing

Manual Senior Cohousing - Jubilares

¡Estamos trabajando ya la maquetación de las 400 páginas del libro!

La presentación del libro se realizará el 24 de septiembre en la sede del CEAPAT, de IMSERSO. En una completa jornada sobre Senior Cohousing que contará con la presencia del mismo Charles Durrett, podremos conocer cómo los principios de la Autonomía personal y la Participación se emplean de forma efectiva para la generación de alternativas residenciales como el “cohousing” para personas mayores y otros colectivos vulnerables, coherente con el paradigma de Atención Integral y Centrada en la Persona. La jornada servirá para  presentar, frente a un enfoque de modelo arquitectónico residencial, una visión del cohousing como proyecto integral que genera un estilo de vida autónomo y de inclusión en la comunidad, a partir de un inusual trabajo de participación directa de las personas implicadas en todo momento.

Seguiremos informando de esto y mucho más.

¡Feliz verano!

Pequeños pasos que dejan huella

Tan solo hace dos años y medio que nació nuestra asociación. Nuestros pasos son por ello aún breves, pero firmes y sobre todo… cada vez más numerosos. Porque juntos caminamos un grupo cada vez más nutrido de personas y organizaciones ilusionadas con un cambio de paradigma que reafirma el protagonismo de las personas, cualquiera que sea nuestra edad, en el ejercicio de nuestro derecho a participar y ser autónomas, a autogestionarnos, a decidir libremente según nuestras preferencias, a vivir con el soporte de una comunidad en la que nos sintamos verdaderamente incluidas.

Cartel III AsambleaEn ello trabaja la Asociación Jubilares. A distintas escalas y desde distintas dimensiones. Teníamos una deuda pendiente con vosotros que nos leéis. Como en otras ocasiones, hacemos balance al acabar el año y planificamos, en la medida de lo posible, las acciones a emprender durante el que comienza. Esta vez, a propósito de la III Asamblea General Ordinaria de la asociación Jubilares, que tendrá lugar el próximo día 5 de mayo, presentamos con cierto retraso nuestros pequeños logros, el resumen de actividades que realizamos en 2014, las que se quedaron pendientes y un avance de lo que vendrá, si seguimos como hasta ahora, sumando fuerzas y colaborando con todas vosotras y vosotros.twitter jubilares

Seguimos, como en periodos anteriores, haciendo mucha difusión:

Hablando de los medios online, a través de este blog hemos llegado ya a algunas decenas de miles de lectores (en 2014 publicamos 48 artículos; los más visitados fueron “Arrugas y el cambio de paradigma“, “Las paradojas de la vejez“, “La prometedora revolución del envejecimiento global“, o “Del cohousing al jubilar“). Además hemos impulsado el trabajo en nuestra cuenta de Twitter y seguimos publicando entradas y compartiendo contenidos de otros muchos usuarios de Facebook.

Entre las apariciones en otros medios, durante 2014 tuvimos la oportunidad de charlar en el programa de radio “Juntos paso a paso” en RNE, se nos dio voz en el programa Ecos del Cambio de Ecocentro TV, y fuimos una de las “33 alternativas económicas para vivir de otra manera” en el suplemento especial del mismo nombre.

IMG_2573IMG_1107En 2014 tuvimos el honor de poder debatir sobre cohousing con VIC y otros en La Casa Encendida, participar con un stand en la II Feria de Economía Solidaria de Madrid, charlar en una ponencia en el Congreso de Psicogerontología de Madrid, o el Congreso Internacional World Sustainable Building Barcelona 2014. Realizamos coloquios en Alcoy, Las Rozas, Murcia, Torreperogil, Guadarrama, en el Colegio de Psicólogos de Madrid, y en la misma ciudad, con Social&Social en Espíritu 23 o Insólitas en La Ciudad Invisible.

Jubilares-SienacoopNuestro afán por tejer y fortalecer la red que recoge los principios enunciado más arriba nos llevó en 2014 a convenios formales o acciones de colaboración con organizaciones como Siena Cooperativa, Creando Redes, IMSERSO (Ciudades Amigables con las personas mayores), SEGG, Fundación Mapfre y su Escuela de Bienestar, Intersocial, FIARE Banca Ética, AMU, CEATE, UDP, Social&People, Ecómetro, Mibarrio y muchas otras. En el verano pasado viajamos a Holanda para conocer de forma más cercana a algunos de las experiencias de cohousing más relevantes.

SONY DSCTambién fue en 2014 cuando, gracias a vuestro apoyo, logramos el Premio de la red Modelo y Ambiente a la Buena Práctica más votada relacionada con la aplicación del modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona, en la categoría de “Diseño y actuaciones ambientales y tecnológicas”.

Investigación y publicaciones: seguimos investigando sobre el modelo gerontológico centrado en la persona, y apoyando la labor de investigadores que se acercan al cohousing desde una u otra perspectiva científica. Aparte de algunos artículos como el de Envejecimiento [en-red] y otros, hemos participado en la publicación del libro Community Lover´s Guide Madrid (que saldrá a la luz en breve), un capítulo del manual para ciclos formativos realizado por la SEGG, o el capítulo “Alternativas de Vivienda” de la Escuela de Bienestar.

También fue el año pasado cuando formalizamos el acuerdo con Charles Durrett para la traducción al español del internacionalmente conocido “The Senior Cohousing Handbook“, que esperamos esté en las librerías después de este verano.

The Senior Cohousing Handbook

The Senior Cohousing Handbook. Ch.Durrett

Presentacion-grupoCreación de comunidades “jubilares”: en 2014 avanzamos principalmente en el trabajo con dos grupos que quieren establecerse en Madrid, y uno en Extremadura. Hemos estudiado decenas de ubicaciones y realizado gestiones con distintos servicios de los ayuntamientos, comunidades autónomas o entidades financieras, con resultados fructíferos de cara a ir eliminando trabas para facilitar los cada vez más demandados proyectos de iniciativa ciudadana y de autogestión.

Hasta el momento hemos participado en el asesoramiento y orientación de hasta 16 grupos de personas de toda España. Algunos de ellos esperan continuar sumando apoyos para lanzar de forma visible su iniciativa. Por otra parte, en 2014 superamos la centena de personas que a título individual se dirigen a la asociación para situarlas en “lista de espera”. Desde Jubilares sugerimos si es posible su integración en alguno de los grupos, o bien, cuando el número de interesadas es significativo, convocamos a las que podrían resultar afines.

socios amigosEl número de personas socias de Jubilares creció considerablemente en 2014. Son ellas las que hacen posible toda esta labor. Sois también vosotras, que leéis estas líneas, las que podéis aportar vuestro granito de arena. De acuerdo con nuestros Estatutos, los socios amigos de Jubilares no tienen ninguna cuota económica obligatoria, realizan la aportación del tipo que desean, dando sentido a este equipo de personas que entre todos vamos haciendo inteligencia colectiva.

Únete a la asociación Jubilares

El martes 5 de mayo convocamos, para todas las socias y socios de Jubilares, la III Asamblea General Ordinaria, donde expondremos y dialogaremos nuevamente sobre qué somos y a dónde vamos. Será a las 17,00h en C/ Santa Cruz de Marcenado 9 de Madrid, sede de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), de la que somos asociación sectorial. Si aún no eres socio o socia de Jubilares, puedes rellenar este formulario y enviárnoslo o presentarlo allí mismo. En todo caso os rogamos nos confirméis asistencia previa (a info@jubilares.es) si es posible.

Seguimos adelante, despacito y con mucha ilusión. Y aunque todavía somos muy pocos, nuestra labor más o menos discreta y serena, creemos que nuestros pequeños pasos sí van dejando huella.

Pintar con el corazón

Cuando afirmamos que en una “quinta generación de residencias de mayores”, un senior cohousing – o jubilar – una pieza clave para la salud es el soporte que da la comunidad (las amistades, la vecindad…) en absoluto descartamos la eventual necesidad del trabajo de profesionales del ámbito sociosanitario.  En cada caso se habrá de contar con los servicios profesionales adecuados, proporcionados por los sistemas de salud público o privado de que dispone cada persona o por los que la cooperativa desee contratar. Porque el objetivo es seguir en casa hasta cualquier nivel de dependencia.

El tipo de cuidado coherente con un jubilar, que cuenta con la participación y la autonomía de las personas como ariete frente al envejecimiento biológico, pasa necesariamente por un “modelo de atención integral y centrado en la persona“. Cuando hablamos de “profesionales sin bata” nos referimos a equipos de profesionales de apoyo, personas que están al lado de las personas que requieren sus servicios. La atención centrada en la persona exige que ésta no sea tratada como “paciente” sino desde la integralidad como persona. Desde hace décadas el trabajo en gerontología se comprende desde una visión multidimensional porque así son las necesidades de las personas. Cada vez más profesionales quieren trabajar desde la empatía, como expresan desde la Fundación NewHealth dicen querer “volver a ser lo que nos trajo al mundo de la sanidad”, y se atreven incluso a “pintar con el corazón”:

“Ponerse en la piel de los demás, ser capaces de comprender lo que la otra persona siente en una situación determinada” es uno de los puntos que resumen el trabajo de los nuevos roles y equipos de atención de los y las profesionales que trabajan desde el modelo de atención centrada en la persona. Así se expresa en el cuaderno 4 de una interesante serie que publica la Fundación Matia y el Gobierno Vasco, en cuya redacción han trabajado cuatro grandes de la gerontología: Teresa Martínez, Pura Díaz-Veiga, Mayte Sancho y Pilar Rodríguez.

El cambio de rol no es fácil, existen múltiples resistencias (propias y ajenas), existen dificultades aunque también alternativas que hay que saber descubrir… Cada vez se va acumulando más experiencia y por ello los equipos profesionales cuentan con más apoyo, dentro y fuera de su ámbito laboral.

Una pieza clave en el modelo de atención centrado en la persona es el/la profesional de referencia (cuaderno 5). Se trata de aquella persona que conoce a la usuaria, a sus personas de confianza, es alguien que muestra cercanía y disponibilidad.

Cuaderno 4. Profesionales. Nuevos Roles y equipos técnicosEl conocimiento de que hablamos no se refiere al historial clínico, sino a la biografía  y proyecto de vida de cada persona, las preferencias en relación a la atención. Esta profesional sabe identificar, no solo las incapacidades (habitual en un modelo tradicional de cuidado), sino las competencias de la persona, reconocer las capacidades mantenidas y orientar para que la persona cuidada pueda tomar sus propias decisiones y adquirir el control sobre su vida cotidiana. Para ello cuenta con los recursos de la persona que requiere de cuidado, pero también con los que aportan los entornos en que vive, las actividades que realiza, las otras personas con que aquélla cuenta (familias, amigos y amigas…).

Evitar en el trabajo profesional la rutina aburrida, buscar la creatividad, nuevas opciones, porque los sistemas centrados en las personas también han de contar con las necesidades de éstas que son las profesionales. “Personas que cuidamos a personas”, ni más ni menos.

Aprovechamos la ocasión para dejar la serie completa de cuadernos sobre atención centrada en la persona:

  • cuaderno 1. La atención centrada en la persona. ¿En qué consiste este modelo de atención?
  • cuaderno 2. La atención centrada en la persona. ¿Cómo llevarla a la práctica?
  • cuaderno 3. Cómo y dónde quiero que me cuiden
  • cuaderno 4. Profesionales. Nuevos roles y equipos de atención
  • cuaderno 5. Profesional de referencia en centros
  • cuaderno 6. Unidades de convivencia para personas que necesitan ayuda
  • cuaderno 7. Conocer a la persona y apoyar su autodeterminación. El plan de atención y vida
  • cuaderno 8. Conocer a la persona y apoyar su autodeterminación. El grupo de apoyo y consenso
  • cuaderno 9. Vida cotidiana. Realizar actividades
  • cuaderno 10. Vida cotidiana. Las relaciones con los demás
  • cuaderno 11. Vida cotidiana. Los cuidados personales

Actualización del post (12-01-2015):

Portada Cuidar, Cuidarse y Sentirse Bien“Cuidar, cuidarse y sentirse bien”

Acaba de salir a la luz un interesante documento en relación al tema tratado. Incluimos enlace para su descarga de la Guía para Personas Cuidadoras según el Modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona, cuaderno que forma parte del Proyecto de la Fundación Pilares “Cuidamos contigo”, en colaboración con la Obra Social La Caixa. Ha sido elaborado por Pilar Rodríguez Rodríguez, Pura Díaz-Veiga,Teresa Martínez Rodríguez y Ana García Mendoza.

Creemos que es un texto útil para cuidadoras y público en general: guia_cuidar_web

 

Cesión de uso, la alternativa a la hipoteca

Más de 2,5 millones de viviendas en Alemania funcionan en cesión de Uso. En España, el modelo lucha por extenderse (fuente de la imagen: ecosistemaurbano.org)

Más de 2,5 millones de viviendas en Alemania funcionan en cesión de Uso. En España, el modelo lucha por extenderse (fuente de la imagen: ecosistemaurbano.org)

¿Una vivienda en una buena zona de una gran ciudad española por sólo 2.000 euros de entrada y 225 de cuota mensual? Varios vecinos del barrio de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona tienen su hogar por esas condiciones. La casa no les pertenece a ellos, pero tampoco a ningún banco. Es propiedad de una cooperativa que les cede el uso de por vida. Un derecho que, además, es heredable de padres a hijos y hasta permutable si uno necesita otro tipo de vivienda tiempo después. (…)

Así leíamos en eldiario.es un artículo sobre nuestro modelo de cooperativa de uso, el que promovemos desde la asociación Jubilares para la creación de nuestro nuevo modelo residencial para personas mayores. En el caso de los “jubilares” este sistema es coherente con las necesidades económicas de sus promotores (los propios mayores) y la relación de comunidad, clave del envejeciemiento activo que se propone.

“En España hay más de 3 millones de viviendas vacías, unos 300 desahucios al día [el 70% debido al desempleo] y una demanda actual de 260.000 viviendas sociales”. Ese es el panorama al que iniciativas como la de Sostre Cívic (“techo cívico” en castellano) tratan de dar solución.

El artículo se basa en la entrevista a nuestro amigo Raül Robert, un ingeniero industrial metido a emprendedor social, Ashoka fellow y presidente y socio fundador de esta organización cuyo principal modelo es la cesión de uso de viviendas.

Continúa el artículo aquí.

Queremos hacernos un Jubilar. ¿Qué hacemos ahora?

La decisión de cambiar de vivienda suele ser individual o de una pareja, si bien en el caso de Jubilares muchas veces el motor es un grupo de amigos. De una u otra forma, aquí explicamos cómo es el procedimiento.

Este procedimiento se basa en el Método Nielsen  aplicado a los seniorbofællesskab llevados a cabo en Dinamarca por BIC (Boligtrivsel i Centrum), en su desarrollo llevado a cabo por Charles Durrett en EEUU y en las experiencias Holandesas de Comunidades de Mayores (Gemeenschappelijk Wonen Van Ouderen)

PERSONAS O PAREJAS o grupos muy pequeños

Se apuntarán a una Lista de espera, base de datos de Asociación Jubilares. Se les informará de “Primeros Encuentros” que se vayan a producir con otros grupos más grandes y que puedan interesarles por su perfil o las preferencias expresadas. Cuando lo deseen se unirán a un grupo que les guste.

 

GRUPOS

1.- Se ponen en contacto con Jubilares y se organiza el “Primer Encuentro”

BASTA CON UNA PEQUEÑA CHISPA, un deseo que parece remoto.  ¿NOS VAMOS LOS AMIGOS A VIVIR JUNTOS?.

Se organiza una reunión, preferiblemente de carácter lúdico, para explicar el modelo y atender preguntas.

Si el grupo así lo desea, habrá suministrado antes a nuestra asociación alguna información que les resulte relevante (edades, aficiones, preferencias, dependencias…), para que ese primer encuentro se prepare un poco más “a medida”

En este encuentro se les explica el MODELO, el MÉTODO y las FASES.

2.- Tiempo de reflexión

Cada grupo es distinto. Se tomará su tiempo para decidir si siguen y cuándo.

3.- FASE 1: VIABILIDAD. Vamos a estudiarlo en serio.

El grupo decide comenzar el proceso. Tienen que empezar por pensar EL LUGAR Y LA ACTIVIDAD: el Lugar como concepto genérico (o emplazamiento concreto que ya hayan buscado) y la actividad si supone un dato relevante para la localización del Jubilar

Se hacen estudios de VIABILIDAD (legal, finaciera, geométrica etc.) de los suelos o inmuebles que puedan cuadrar con sus intereses, y de la VIABILIDAD económica, a partir de las posibilidades de los interesados.

Si se estructura una opción VIABLE y se decide que es la deseada podemos pasar a la FASE 2 y al TALLER I.

4.- FASE 2 Y TALLER I

La Fase II es de expansión del grupo. Tal vez haya que buscar otros que se unan al proyecto. Ya se tienen datos concretos (suelo, actividad, tamaño, precio…) y por tanto se puede informar a amigos y conocidos, o buscar interesados en el barrio o la localidad donde se va a ubicar el Jubilar.

El Taller I consiste en una serie de reuniones donde se van a abordar temas trascendentes para el grupo. Este Taller es indispensable para el éxito del Jubilar, pues en él se crean o refuerzan lazos y hábitos de trabajo en grupo que son la base del éxito de su proyecto y de la autogestión del Jubilar. ESTE TALLER ES CLAVE y NO es optativo. Podríamos decir que sin este Taller, no habrá Jubilar. Ya ha habido suficientes experiencias fallidas en España y fuera como para haber aprendido dónde están los problemas. Como dicen los holandeses “primero se construye la comunidad, luego el edificio”.

5.- FASE 3 Y TALLER II. LA COOPERATIVA DISEÑA SU EDIFICIO

Los que deciden seguir después del Taller I están comprometidos con el proyecto y la comunidad y son capaces de trabajar en equipo.

La Fase III es la Constitución legal de la Cooperativa, que negociará la financiación y señalará o adquirirá el suelo o el inmueble.

El Taller II es el de Diseño del Edificio con los arquitectos. Se realiza mediante métodos participativos, en los que los cooperativistas toman las máximas decisiones posibles. Es su proyecto, refleja sus aspiraciones y prioridades, su visión e intenciones.

6.- FASE IV Y TALLER III. CONSTRUCCIÓN Y NORMAS

Mientras se construye el edificio, los cooperativistas elaboran sus normas de convivencia y diseñan cómo van a llevar a autogestionar su Jubilar. Es un buen momento para comenzar también el diseño de su AICP.

Envejecimiento activo. Vivir juntos7.- FASE V. MUDARSE Y VIVIR

Lo que han hecho los cooperativistas hasta aquí ha sido puro e intenso envejecimiento activo. Ya nunca lo abandonarán. Será una comunidad generalmente comprometida con su entorno y que demandará o generará mucha más actividad que lo que harían sus miembros cada uno en su “casa”. Esta es ahora su nueva casa. Una comunidad incluyente donde envejecer bien y donde permanecer hasta el final, rodeado de amigos y familia recibiendo cualquier tipo de apoyos, tal como recomienda la Comisión Europea y cualquier experto. JUBILARES ES LA DEFINICIÓN IDEAL DE “PERMANECER EN CASA”.