Etiquetado: personas mayores

Ciudadanía y Fraternidad. ¡Todos contigo!

El pasado martes, y al tiempo que las cámaras de TV filmaban en sus alrededores por otros motivos, el Salón de Actos del Ministerio de Sanidad  Servicios Sociales e Igualdad acogía un acto de enorme trascendencia. Una preocupación, un mensaje “negativo”, el de la soledad de las personas mayores, se transformó en una optimista y consensuada apuesta por la participación ciudadana, la colaboración vecinal, la creación de comunidad. No eran solo palabras: vimos a los protagonistas de estas iniciativas, nos emocionamos con imágenes reales y participamos del entusiasmo por un futuro que ya está en manos de eso que llamamos ciudadanía.

Karen y Lorenzo. Amigos de los mayores

Exposición fotográfica durante el mes de octubre de 2014 en la plaza de Felipe II de Madrid. Fundación Amigos de los Mayores

La Jornada Internacional organizada por la Federación Amigos de los Mayores, reunió a un puñado de ponentes de gran talla profesional y unos cientos de interesados e interesadas en la materia. Todos en realidad lo somos, porque somos mayores, o porque sentimos la soledad, o la experimentamos en los demás… finalmente porque somos humanos; en la jornada de ayer se habló recurrentemente de “humanidad”, de “comunidad” o “participación”. Nos recordaron, ilustrando esta afirmación con múltiples experiencias reales, que la evolución en el enfoque hacia el tema de la soledad se se está dirigiendo “del acompañamiento en el domicilio a la integración en los entornos comunitarios”. Así lo explicó Mayte Sancho, presidenta de la Fundación Amigos de los Mayores. Esta evolución conlleva la “promoción de la participación comunitaria y los movimientos de apoyo vecinal, y afrontando el acompañamiento hasta el final de la vida”.

monalisaEl proyecto Mona Lisa. Equipos vecinales

El salto, como venimos comentando en los últimos años acerca de otros ámbitos, está relacionado con aquél de la instucionalización al apoyo de la comunidad. En tiempos de reflexión acerca de nuestros estados de bienestar, se observa una reivindicación de la ciudadanía frente/junto a la institución. En ese sentido, fue emocionante descubrir el proyecto francés Mona-Lisa, explicado por uno de sus artífices, Jean François Serres. Con él se ha logrado algo inédito: sentar en la misma mesa hasta a 84 organizaciones diversas, que no solo cooperan (“eso es fácil” por habitual) sino que “se ha logrado una orientación estratégica desde la política”, se ha superado el enorme desafío de coordinar administracion y sociedad civil, cuando ésta nunca quiere ser instrumentalizada por aquélla. La asociación Mona Lisa es autónoma, libre del discurso del estado. Al tiempo, el comité nacional Mona Lisa (formado por administraciones e instituciones) trabaja en paralelo. “Es una verdadera novedad en la cuestión de la gobernanza”.

Ante el problema de la soledad, dice Serres, “los servicios de ayuda a domicilio son testigos de la situación, pero no los agentes que ayudan a resolverla”. La cuestión, cada vez más presente entre las preocupaciones habituales de nuestros vecinos franceses, es tratada tres escalas diferentes: a nivel nacional se pretende un trabajo de concienciación; al nivel regional, crear la cooperación entre los distintos actores; por último, a nivel local, desplegar equipos ciudadanos de voluntarios. Éstos son los que formarán los lazos de amistad que derriben la soledad. La fraternidad no puede venir impuesta por los servicios sociales, “la fraternidad no se decreta por ley, sino que viene de la voluntad del ciudadano”.

¿Cómo son estas relaciones? Fundamentalmente libres (no profesionales), por el placer de comprometerse, y duraderas en el tiempo. Esto es fundamental. La estrategia es favorecer la emergencia de equipos ciudadanos, “grupos de proximidad”. La forma de actuar ante la vecina del 6º que sufre soledad se realiza en el marco de la colaboración entre el grupo de vecinos de la comunidad o del barrio… Todos participan porque “la soledad de los mayores nos concierne a todos”.

Otras alternativas desde la ciudadanía. “Todos contigo”

El galardonado cortometraje que se proyectó en la jornada, “Abstenerse Agencias”, mostraba una realidad cada vez más presente: la soledad, en este caso combatida con la propia creatividad personal de la persona mayor. No siempre es así. Pilar Serrano Garijo trabaja en el Programa de detección e intervención con mayores vulnerables Ayuntamiento de Madrid. Como experta en la vulnerabilidad de las personas mayores (al aislamiento, al abandono, a la muerte en esa situación de abandono, a la autonegligencia…) insistió en la necesidad de detección de esos casos, invisibles en miles de casos. Nuevamente la buena vecindad es la mejor de las opciones. La soledad no es vivir solos. El aislamiento social es mucho peor. Al tiempo, una buena parte de esas personas excluidas ven quebrantados sus derechos funtamentales, tal y como recoró Antonio Martínez Maroto. Es por ello que la colaboración de todos en la detección, apoyo o denuncia es fundamental.

fundacion-26-diciembre2

Reunión de Mayores LGTB en la Fundación 26D

Federico Armenteros, desde el patio de butacas, recordó la existencia de otras personas mayores a menudo excluidas: mayores LGTB. Y es de justicia hacer mención de su respuesta, ciudadanía comprometida con los derechos y necesidades de este colectivo, pero también, por ejemplo, con las del barrio de Lavapiés, donde se encuentra el local social de la Fundación 26 de diciembre. Allí un grupo diverso de mayores desarrollan múltiples actividades abiertas de tipo intergeneracional. Diversidad de edades y “colores” contra la soledad de las personas mayores.

El broche de la jornada lo puso Emilio Herrera Molina con su magistral exposición acerca de un asunto profundamente humano y a la vez difícil de digerir por una buena parte de la sociedad. La Fundación NewHealth ayuda a personas con dependencia severa, enfermedades crónicas avanzadas y en fase terminal. Se trata de un nuevo modelo de atención sanitaria que frente a la separación entre lo sanitario y lo social, y más allá de lo “sociosanitario” se basa en la “humanidad”. Y es que  según Herrera Molina no hay mejor herramienta que la empatía. Así, la “compasión” (bien entendida, opuesta a la pena y el miedo que paralizan) es la que lleva a la movilización por la dignidad de las personas, la que ha creado una red de “Ciudades Contigo” (Compassionate cities). Otros proyectos que mostró y que animamos a ver en su web (Proyecto LUCY, SAIATU program, “Todos Contigo”…), se basan en la atención centrada en la persona, en enfrentarse a las verdaderas necesidades de la persona como ser social, incluido en una comunidad que puede y debe (imperativo ético universal) “estar contigo”, también en los momentos más duros de la vida.

Una visión pragmática (tal y como entiende la sociedad de hoy esta palabra) de estas alternativas ciudadanas demostrará que además de humanas son clave para la sostenibilidad de nuestro estado de bienestar. Desde Jubilares no nos cansaremos de repetirlo: el soporte de una comunidad próxima empodera, aporta seguridad, mejora la autonomía, la autoestima y la salud, y ahorra miles de euros en servicios sociales, también en atención sanitaria. La respuesta sostenible a un problema (la soledad, la exclusión, la enfermedad…) es además una forma de vida que llevará a sociedades (y personas) más resilientes ante los embates de la vida, y mucho más, una oportunidad para vivirla de forma más humana.

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Buenas intenciones

¿Queremos mimos, que nos traten “como un rey”?

Cuánta ayuda anula, incapacita o humilla; eso sí cargada, como se cuenta en el corto de Marta Rubio, de “Buenas Intenciones”…

Necesitamos, más que las buenas intenciones de otros, que se respeten nuestras intenciones. Y eso no está en confrontación con la edad o ningún grado de dependencia (si es que la hay). La atención integral y centrada en la persona requiere de la persona cuidadora aprender a escuchar (y preguntar), y favorecer siempre el desarrollo integral de la persona. Exige respetar al máximo su dignidad y autonomía, fomentando las capacidades personales para una vida en todo caso lo más independiente posible. Todo ello, incluidos dentro de una comunidad, en la que en todo caso se puede (y debe) participar.

El protagonista del corto ni siquiera muestra signos de enfermedad, es simplemente “mayor”, y se comprende que, tras la pérdida de su esposa, se podría sentir “vulnerable”. La respuesta de la persona que ha decidido tutelar se fundamenta en el miedo: al dolor por la muerte del ser querido, a un accidente (corte con el cuchillo), a los “peligros de la calle”… Y el miedo de la cuidadora se traslada al cuidado, y finalmente se transforma en una aparentemente segura inacción.

La comparación que el corto hace con un bebé nos parece asimismo pertinente. Se nos dice: los hijos han de cuidar de los padres como éstos a su vez hicieron con sus niños… Pero… ¿cómo se cuidó a los niños? ¿Un sujeto “cuidador” y un objeto “cuidado”? La reflexión se puede llevar a la atención a personas de cualquier edad con discapacidad o dependencia (“son como niños…”). Hoy, sin embargo, comprendemos que en la educación infantil y juvenil, o la atención a personas con dicapacidad física o psíquica… la protagonista es la persona, y los derechos y principios éticos son los mismos: Decálogo de la Atencion Centrada en la Persona (en Alzheimer Universal).

¿Y cuando se pone más difícil? Alzheimer, demencias y otras enfermedades…

MED_cartel_del_dia_mundial_del_alzheimer_2014_para_webLa durísima labor de las personas cuidadoras (y especialmente la cuidadora informal, principalmente mujer, que desarrolla un trabajo no reconocido socialmente y para el que a menudo no está siquiera psicológicamente preparada) nos lleva a una cierta indulgencia, que no debería diluir los principios enunciados anteriormente en un mar de “buenas intenciones”. La responsabilidad que se asume con la atención a personas vulnerables exige la ayuda de toda la comunidad para con estas personas cuidadoras. El Estado, en cumplimiento de la Ley de Dependencia, asociaciones de familiares, las familias, vecinos… todos podemos participar en esta tarea donde la formación, como recientemente nos recuerda Pablo A. Barredo (Diario de un cuidador) también cobra un papel fundamental.

Postit Yo decidoEl próximo domingo, 21 de septiembre, se celebra como cada año, el Día Mundial del Alzheimer. El lema de 2014 es “SOLIDARIOS”, y el gesto es un post-it para recordar. Ahí va el nuestro. Creemos que el bienestar y desarrollo personal, el deseo de (también el derecho a la) autonomía, la felicidad o la dignidad humanas no tienen edad. Y tampoco grado de dependencia.

TICs con significado para las personas

Nos referimos a las llamadas Tecnologías de la Informacion y la Comunicacion (TIC), y la necesidad de que sean realmente “significativas para las personas”. Así lo expresaba ayer Cristina Rodríguez Porrero, directora del  CEAPAT hasta hace diez días (hoy jubilada, jubilosa, comprometida y activa como siempre), en el Curso de Verano de la Universidad Complutense “Los servicios sociales y las TICs: sociedad de la información y sociedad del bienestar“.

TICs para personas mayores y servicios sociales

Las TICs concretamente están respondiendo a necesidades reales de cada vez más personas mayores (en su relación de comunicación con otras personas, la facilitación de gestiones, la búsqueda de información…), las más de 2 millones de personas con discapacidad, también a las cuidadoras de algunas de éstas u otras en situación de dependencia. En este sentido, Rafael Beitia, adjunto al director general de IMSERSO, recordó cómo ya más de 2/3 de ellas recurren a las TIC en el aprendizaje para su labor de cuidador de familiares.
Un minuto en internet. Sociedad de la información

Cada minuto de cada día pasan estas cosas en internet…

Hoy vivimos, en palabras de Catalina Hoffman un gran reto, que ha de responder a las increíbles revoluciones tecnológica y demográfica y al paulatino envejecimiento poblacional. La sociedad de la información pasa por internet, las redes sociales o la domótica. Todas ellas son herramientas que pueden hacer más fácil la vida de las personas siempre que se empleen “a medida de la necesidad del usuario”. De ellas se habló en la jornada de ayer y se continuará a lo largo del día de hoy y mañana (programa).

Destacamos la importancia de esa “personalización” o empleo de forma adecuada a las necesidades porque las TICs también cuentan con sus peligros. Algunos de ellos se comentaron ayer: confusión ante el exceso de información, dependencia (patológica) de ellas en su empleo desmesurado, alucinaciones o desorientación entre el mundo físico y “virtual”, por ejemplo en personas con discapacidades cognitivas o intelectuales (el locutor de la tv que “irrumpe en casa”)… En todo caso son indudables sus utilidades y ayer tuvimos la oportunidad de conocer maravillosos ejemplos de ello. “La tablet de hoy son las gafas de ayer” porque permiten la comunicación, la expresión de deseos a personas que antes tenían difícil hacerlo…

Las TICs están sirviendo sin duda al fomento de la autonomía, para la colaboración entre personas o equipos, como ayuda al profesional de los servicios sociales… Algunos ejemplos de ello:
– Aplicación [re]member (para reducir el nivel de frustración con mensajes de ayuda interactivos)
Wii Sports o Kinect. Empleados en los centros Vitalia para fisioterapia (por ejemplo, reducir la rigidez en enfermos de Parkinson)

Hero Trainer: aplicación de entrenamiento adaptada al nivel cultural e intereses de las personas mayores.

TICs significativas porque las personas mayores reclaman herramientas para ellas, no para niños. Ya está bien de ejercicios de “2+2 o pintar patitos“, exclama Hoffman. Las personas mayores son “senior”, tienen madurez, expertise, cultura… Tienen su propio mundo, sus intereses, su vida. Las TICs han de adaptarse a ellas y no al revés.

TICs para todas las personas (hogar y ciudad)

Tomas Lagerwal en El EscorialLa mesa redonda de la tarde de ayer se centró en la apuesta por la accesibilidad, también desde las TICs, en los entornos en que vivimos. Tuvimos la oportunidad de escuchar a Tomas Lagerwall, quien mostró un panorama sueco no tan distinto del español en lo esencial, si nos referimos al envejecimiento poblacional (“¡hoy muchas personas mayores están preocupadas por sus padres!”), la consideración social de las personas mayores como un “problema y no como un recurso”, también a los deseos de la mayoría de las personas mayores (vivir en casa), o los problemas de accesibilidad en el hogar (la mayoría viven en una casa no adaptada). El coste por persona en una residencia sueca asciende a 60.000€, mientras que el coste de los servicios 24h para atender a las personas mayores en su propio hogar es de 20.000€. Es obvio que ésta es la vía socialmente sostenible, por cuanto además responde al deseo de sus propios usuarios.

Así, la adaptación del hogar pasa por implementar los medios necesarios para dar la seguridad requerida por los mayores, reducir el sentimiento de soledad, facilitar la gestión de la basura y el reciclaje, permitir los desplazamientos deseados, y todo ello a un coste asequible.

La tecnología es la herramienta para lograr todo ello, existe por cierto y sin embargo no se utiliza. ¿Por qué? Rosa Regatos se hacía la misma pregunta en una exposición análoga a la de Lagerwall, esta vez desde el caso español. ¿Desconocimiento por parte del usuario? ¿Resistencias al uso de recursos que se prejuzgan como difíciles de manejar? Miguel Tsuchiya, CEO de FlowLab, propuso como respuesta una forma de teconología “transparente” en el sentido de que el usuario no trata de forma directa con ella, sino que sencillamente disfruta de los resultados que le brinda: productos como pulseras de actividad (hoy muy extendidas entre los jóvenes, a las personas mayores les pueden servir como ayuda, por ejemplo en el recuerdo de su medicación); o pegatinas inteligentes, que detectan movimientos o actividad y actúan sobre dispositivos de forma automática (por ejemplo, activando un altavoz que recuerda o facilita una actividad).

Miguel presentó asimismo el proyecto Paciente Experto 2.0. Ilustra ese otro objetivo que hoy en día es común a ciertas tecnologías, o a iniciativas que, aprovechando esas nuevas tecnologías, sirven para colaborar. La comunicación es imprescindible para el trabajo cooperativo. Y en el caso de este trabajo de innovación, liderado por FlowLab para la Universidad de Standford, se trata de afrontar enfermedades crónicas desde la colaboración y ayuda mutua de los propios pacientes. De esta forma ellos se crean grupos y talleres, comparten sus estados de salud, problemas, dietas… y todos (también los profesionales) conocen mejor la situación de cronicidad, y reporta ahorro al sistema de salud.

 

puerta-garaje-con-movil-editadaDesde luego la tecnología está ayudando en tareas de la vida diaria de forma cada vez más sencilla. Puertas que se abren sin necesidad de llave, como Gatecontrol, teléfonos móviles con miles de aplicaciones prácticas, sistemas inalámbricos para la seguridad o la comunicación, de fácil instalación en el hogar… Recomendamos, como ayer recordaba Rosa, acudir al CEAPAT, conocer sus más de 3.500 productos de apoyo y acudir a las visitas mensuales o semana de puertas abiertas de su sede de Madrid.

Fernando Riaño insistió ayer, en una interesante ponencia que fue más allá de la presentación de tecnologías para la accesibilidad,  en la consideración de la accesibilidad como una inversión que favorece a todos. Trató de desmitificar ésta como únicamente ligada a personas con discapacidad, tampoco ligada a altos costes. “La accesibillidad no es un gasto, es una inversión”. También económica:

Pocos saben que la tecnología SMS surgió en la búsqueda de un medio de comunicación para personas sordas. ¿Y podríamos decir que Watsapp es una empresa no rentable? Es indudable que el trabajo en la accesibilidad por parte de Apple le ha supuesto enormes beneficios. Que Facebook trabaje en la accesibilidad de sus 1.000 millones de usuarios supone un inmenso alcance a nivel mundial. En España hay un 10% de personas declaradas con discapacidad. Una cuarta parte de las familias convive con una persona con discapacidad. En términos de mercado no hay discusión…

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En cualquier caso el beneficio de la “accesibilidad universal”, el “diseño para todos”, es obviamente recogido por el conjunto de la sociedad. Cualquier persona se beneficia de los sistemas o tecnologías para personas con discapacidad (o mayores, o cualquier grupo de diversidad) si éstas no son específicas para ciertos grupos de población, sino que su alcance es global. Esto se observa fácilmente en el ámbito de la ciudad. La red de ciudades amigables con las personas mayores , basada en la elección del propio estilo de vida de éstas, es necesariamente una red de ciudades amigables con las personas. Los programas de ciudades inteligentes están trabajando (queda mucho recorrido aún, por cierto) en la mayor valoración de criterios basados en accesibilidad. Las aplicaciones que ayudan a la información de transportes, las que se sirven de la “inteligencia colectiva” (como “El pulso de la Ciudad“), las que sirven a la orientación y la búsqueda de servicios dentro de la ciudad (BlindSquare nació para ciegos…) , las aplicaciones de realidad aumentada… tienen como público (y a menudo como co-creadores) a todos los ciudadanos y ciudadanas.

Queda mucho por delante… “Todo es piloto” decían algunos ayer en la mañana. Sin embargo es evidente que ya hay mucho recorrido… Hoy y mañana seguiremos conociendo más experiencias, más puntos de vista, más tecnologías con significado para las personas.
Animamos a seguir el curso vía streaming en el siguiente enlace. También a través del hastag #TIC4all.

Las paradojas de la vejez

Nuestra sociedad envejece. Es un hecho en nuestro país y en todos los países desarrollados. El envejecimiento de la población no se debe (solo) al hecho de haber logrado aumentar la esperanza de vida a casi el doble en los últimos años, sino porque nacen menos niños y recibimos menos inmigrantes jóvenes.

laura carstensenDe Laura Carstensen hemos hablado alguna vez en nuestro blog. Como psicóloga y directora del Centro de Longevidad de la Universidad de Standford asegura que las personas mayores son (al menos estadísticamente) “más felices” que las jóvenes. ¿Una simpleza? ¿Una mala interpretación de las encuestas a personas mayores, incapaces de enfrentarse a las cosas negativas de la vida? En esta charla TED la doctora Carstensen lo niega y esboza, con un buen puñado de ejemplos provenientes de sus investigaciones, el sustento de aquello que llama la paradoja de la vejez: “reconocemos que no viviremos eternamente, y eso cambia de manera positiva nuestra perspectiva de la vida.

(Charla TED “Laura Carstensen: Las personas mayores son más felices”. Subtitulado al español)

Pirámide de poblaciónLa tesis es la de que viendo más cerca el final, priorizamos, valoramos la vida… En cierto sentido, y en oposición al estereotipo que comentábamos hace una semana, las personas mayores serían incluso más eficientes (en las relaciones, en la actividad diaria…). Socialmente se trata, como bien expresa Carstensen en su monólogo, de encontrar la forma de “capitalizar” esa felicidad de las personas mayores para mejorar la calidad de vida en todas las edades.

En un mundo que avanza hacia una pirámide de población invertida (más personas mayores que jóvenes), los mayores tomarán las riendas, y dejando el miedo a la longevidad (o peor, al envejecimiento de la sociedad) a un lado, harán suyas las palabras de aquel nonagenario citado en el vídeo: “Dejemos de hablar de cómo salvar a la gente mayor y comencemos a preguntarles cómo pueden ayudarnos”.

Y es que encontramos una segunda paradoja: la de una sociedad aterrada por el creciente aumento de una parte de la población que a su vez parece (al menos estadísticamente) ser feliz

Pues bien, aquí dejamos nuestra respuesta, la que pretende, desde la acción de las personas mayores, “ayudar” a esa sociedad paralizada, asustada por su irremediable envejecimiento: comprendiendo que tenemos por delante una gran oportunidad, reivindicamos que las personas mayores puedan vivir de forma autónoma, compartiendo sus cosas, su experiencia, su valor como seres humanos. Apostemos por sistemas y servicios centrados en la persona. Escuchemos y fijémonos en los mayores, que sí se valen por sí mismos, que quieren vivir incluidos en la comunidad, y envejecer de forma activa, entendiendo esto como la participación plena y el protagonismo en todos los ámbitos de la propia vida. Facilitemos que se pueda vivir hasta el final en casa, o en residencias que podamos considerar como tales, o en jubilares… Entonces se devolverá el enorme beneficio de la inversión realizada: calidad de vida en los barrios y municipios donde vivan, y un entorno más humano, una actividad contagiante, una visión positiva de la vida, la felicidad compartida de la que (al menos estadísticamente) disfrutan las personas mayores.

El estigma de la edad

Todos queremos envejecer. La alternativa a ello no parece muy deseable… Sin embargo contar con más años tiene un coste que no solo nos recuerda amenazadoramente el espejo, sino también una sociedad donde desde hace tiempo se ensalza la juventud como un valor en sí mismo. La edad resulta así un estigma que marca en la vida laboral, en la calle, en el ámbito sanitario, en el hogar… En el debate “¿Se discrimina a los mayores?”, del programa “Para Todos la2”, algunos expertos aportan su visión sobre el tema. Puedes pinchar en la imagen, no tiene desperdicio:

Para Todos La 2 - Debate: ¿Se discrimina a los mayores?

Para Todos La 2 – Debate: ¿Se discrimina a los mayores?

El edadismo o discriminación por la edad es real y muchas veces pasa desapercibida. Los estereotipos asumidos de forma generalizada llevan a pensar a todos (incluidas las personas mayores) que hay temas que ya no son propios de la edad” (Pedro Sánchez Vera señala como ejemplo el asunto amoroso), en la participación política (aunque los mayores suponen un 30% del conjunto de votantes), en lo laboral: “tienen menos competencia, estereotipo que recuerda en el programa Antonio Bustillos.

Hoy las medidas para el empleo están dirigidas fundamentalmente a las personas jóvenes. Sin embargo el perfil tipo de la persona desempleada es mayor de 40 años, recuerda Angels Valls (Formación e inserción laboral de Caritas). La discriminación por la edad comienza temprano…

Edadismo-trabajoLa clave es que el mercado de trabajo discrimina a las personas mayores, no porque valgan menos, sino porque cuestan más. Los jóvenes “resultan más económicos” para las organizaciones laborales. Y para favorecer esta situación se ha extendido la creencia de la “baja competencia” de la persona mayor. Se trata de “prejucios absolutamente paternalistas”. Ante una situación de brecha digital se extiende la idea de que ya no eres capaz de hacer lo que hacías antes, ha bajado el nivel de competencia porque no eres capaz de adaptarte. Eso es falso.

El debate plantea un reto para la sociedad: “cada vez más ancianos, pero menos contacto generacional”. El tiempo de jubilación es muy grande y uno de los grandes retos es encontrar qué aportaciones pueden realizar los mayores. Ante la gran demanda de empleo se desprecia a este segmento de la población. El problema es comprender que esto es un asunto de competencia por el trabajo, cuando el tema quizá es el de reconsiderar una sociedad en la que todas las personas tienen algo que aportar, es un derecho a reivindicar.

Existe una ideología que impera que ve a las personas mayores como mantenidas por las personas que trabajan”, cuando en realidad ellas ya aportaron muchísimo a la sociedad. De hecho su aportación económica es hoy en día el colchón que está amortiguando los efectos devastadores de la crisis. Cuántos de los mayores que se consideran ellos mismos poco capaces son los que están siendo el sustento de sus familias… Recordamos la cifra que se nos dio hace tres meses: el 60% de las personas mayores de 65 años está ayudando económicamenente a sus familiares y amigos. Es curioso, los niños y jóvenes, también son mantenidos por el resto de la sociedad, pero ésta los considera una inversión. Entendemos que se trata de una apuesta. En el caso de las personas mayores la aportación ya se hizo, es el momento de recoger los frutos de lo que sembraron. No reconocer este derecho es absolutamente injusto.

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De “El edadismo: caracterización e implicancias”. Por Franco Mascayano

Un tema central es que “la vejez se trata como si fuera una enfermedad”, y éste es un estereotipo extendido en todo el mundo. Sin embargo la mayoría de las personas mayores tiene buena o muy buena salud (80% en la actualidad). Sí enferma la sociedad cuando se asumen estos estereotipos, como ya comentamos en alguna ocasión. Las personas que asimilan los estereotipos negativos de la persona mayor tienen una esperanza de vida 7,5 años menor que el resto. No es poca cosa, por eso requerimos de una nueva pedagogía que reivindique el valor de las personas mayores, hemos de destruir esos falsos estereotipos. El objetivo es que las personas mayores recuperemos la autoestima. Además, se ha de alertar a las empresas sobre las ventajas que tiene contratar a personas mayores: “compromiso, control emocional, fidelidad a un proyecto, gran bagaje de conocimientos…” Hemos de renovar las políticas de gestión laboral, de conciliación, de flexibilidad…

Hace un par de años leíamos que “El edadismo ha sido señalado como la tercera gran forma de discriminación de nuestra sociedad, tras el racismo y el sexismo”. En los últimos días hemos sabido que un 12% de las personas mayores declara sentirse maltratada. Edadismo y maltrato están bien relacionados. El edadismo es una lacra bien identificada desde hace 45 años, cuando Robert Butler, publicó en artículo titulado “Ageism (Edadismo): Otra forma de intolerancia”. En él se refería a la serie de estereotipos, actitudes negativas, y actos discriminatorios hacia el envejecimiento y el adulto mayor. Desde esta perspectiva, como bien describe Franco Mascayano en este interesante artículo sobre el tema, la vejez se vincula a una imagen social profundamente desvalorizada, a personas con múltiples limitaciones, con un alto nivel de inadaptación, y que en su mayoría presentan discapacidades físicas y mentales. En palabras del psicólogo Ángel Moreno “una etapa vital asexuada, vulnerable, decadente y regresiva”.

Para acabar con el edadismo las personas mayores hemos de tomar la palabra, somos los primeros que podemos reivindicar nuestro valor desde nuestra propia acción.

¿Tu ciudad, amigable con las personas mayores? Tú eres responsable

El “tú” del título no es solo una opción de estilo. Apelamos a tu responsabilidad personal…

logo-ciudades_final-1En otras ocasiones hemos comentado sobre el proyecto de la OMS de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores. Ahí puedes leer sobre el origen, sus principios (inclusión, diversidad, dignidad y opción de vida, autonomía… ) y objetivo final (prolongación de la vida libre de dependencia).

Recordamos que se trata de un proyecto de la OMS, liderado en España por IMSERSO. A día de hoy ya son 35 ayuntamientos que en España los que se han comprometido para ser “ciudad amigable”. Aprovechando que el jueves pasado participamos en la interesantísima jornada de la semana pasada sobre “¿Cómo ser una ciudad amigable para las personas mayores? hoy el foco lo ponemos en el rol que, dentro de la Red, juegas tú mismo.

Y es que, como recordaba Carlos Martínez, de UDP, “llamar amigo es interesarse por él, echar una mano, colaborar… amar”. El proyecto de Ciudades Amigables es así un proyecto de solidaridad intergeneracional (sirve a todas las personas, no solo a las de mayor edad) que necesariamente te implica a ti. Porque nadie puede imponer la amistad…

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Mapa de ciudades españolas adheridas a la Red Mundial. Obtenida de IMSERSO, junio de 2014

Es la gran novedad de este proyecto, que te incumbe no solo como receptor, consumidor u objeto de programas destinados a personas mayores y a ciudadanos y ciudadanas en general, sino a ti como principal partícipe.

Lo definitorio de esta pionera experiencia esencialmente local y al tiempo global, es que tratamos de un proceso participativo, donde la OMS, el IMSERSO, tu ayuntamiento, tu asociación de vecinos y, sobre todo, tú mismo, trabajáis en equipo.

Sobre la jornada comentada, te recomendamos la crónica de la revista Autonomía Personal. Así nos centramos en lo que más nos interesa: qué puedes hacer tú para que tu ciudad sea amigable con las personas mayores (… con las personas).

La iniciativa es tuya

Tradicionalmente en las políticas cuyo objetivo son las personas mayores “se cocinan los platos y se nos invita a la mesa, pero no se nos ha dado la oportunidad de elegir el menú”. Así lo expresaba Luis Martín Pindado el jueves pasado. Nosotros añadiríamos aún más: ¿por qué no nos dejan entrar en la cocina? ¿e incluso comprar los ingredientes en el mercado? Pues bien, el proyecto de Red de Ciudades Amigables es facilitador de todo ello. El proceso de inclusión, como decía Carmen Rodríguez (Santander, ciudad amigable), comienza ya en la toma de decisiones.

Seguramente tienes cosas que decir acerca de la “amigabilidad” de tu ciudad para con las personas mayores. No se trata solo de un problema de accesibilidad, quizá has observado que “los impresos oficiales son difíciles de leer, y hasta de comprender”. Quizá echas en falta espacios adecuados para desarrollar actividades que necesitas, a lo mejor la farmacia está demasiado lejos, quizá el transporte, o la falta de sombras en la calle, el desconocimiento de las nuevas tecnologías… no facilitan tu vida diaria. Posiblemente no es nada de esto, y sí otras muchas cosas que tú sí sabes.

No hace falta esperar a que los servicios municipales pongan en marcha el proceso. Tienes la posibilidad de instar a tu corporación local a incorporarse a la red. Muchas no lo habrán hecho por desconocimiento. Se trata de que la alcaldía firme una carta de compromiso con la Red. Es recomendable que haya amplia mayoría por parte de los representantes políticos, pues es un proyecto a largo plazo. Una vez hecho esto hay que poner en marcha las cuatro fases:

La reflexión y las propuestas son tuyas

  • Áreas ciudades amigablesFase 1 (años 1-2): se crea el mecanismo que servirá a la participación de las personas mayores (tú mismo) en el ciclo de la Red, se hará una evaluación inicial para observar si la ciudad está adaptada, se formula un plan de acción que incluirá el método de evaluación del progreso del plan.

El proyecto tiene un enfoque participativo ascendente: parte de la experiencia de las personas mayores, de tu propia experiencia, sobre qué es o no amigable. Para ello, mediante la organización de grupos focales, se realiza una investigación en la que tendrás que responder, junto con otras personas, organizaciones sociales, proveedores de servicios… a unas preguntas que, para mayor facilidad, forman parte de un protocolo previamente elaborado.

El grupo focal lo formáis unas 8-10 personas, de distinto estatus, edad, etc. Las cuestiones se plantean en torno a las 8 áreas del gráfico, y tienen un efecto de impacto múltiple (la mejora del transporte quizá podría conllevar una mejora en tu dieta, que a su vez mejora tu salud, con ello la economía de la población, que facilita un mejor transporte…)

El desarrollo de los programas, la evaluación y la redefinición pueden ser tuyas

La evaluación arroja interesantes propuestas. La semana pasada nos contaban los responsables de los ayuntamientos más avanzados (Bilbao, Zaragoza…) que aquéllas suelen ser “moderadas y sensatas”. Geoff Green (asesor de la OMS) recordaba cómo muchas de las medidas propuestas ni siquiera tienen coste económico. Y es que seguramente cuando sientes de forma responsable que tu voz servirá efectivamente a la mejora de tu ciudad, tu visión se vuelve ambiciosa pero realista.

  • Fase 2 (años 3-5): Las propuestas afectan de forma transversal a las áreas del protocolo de Vancouver pero también a las áreas de gestión del ayuntamiento (urbanismo, servicios sociales, movilidad, etc.). Con ello se definen ejes de intervención, luego programas y finalmente los proyectos que formarán parte de un plan de acción.

10141794556_e36f805742Reconozcámoslo, no en todos los municipios se ha dado este paso de forma absolutamente participativa. En algunos de ellos el Ayuntamiento o las empresas contratadas a tal fin han elaborado dicho plan de acción por sí mismas, contando solo con métodos de participación ciudadana en la evaluación inicial.  A veces cuesta el trabajo en las distintas áreas municipales. En varios casos la participación es aún escasa. Sería recomendable (insiste tú mismo) que tú sigas interviniendo en cada uno de los pasos: los programas, los proyectos, la reelaboración o rediseño de éstos, etc. Todo de una forma reiterativa y con el apoyo continuo de los partidos políticos con representación, las distintas áreas de gobierno…

En Zaragoza, por ejemplo, un grupo de trabajo, nuevamente con la participación de personas como tú, valida las propuestas que ha desarrollado el área de gobierno del ayuntamiento. Además, las personas mayores son las que también priorizan las acciones a emprender. Así el proceso es completamente transparente y participativo.

Otro ejemplo para ilustrar una participación a varios niveles: en Manresa el proyecto art k’suma provino de las propuestas de los grupos focales sobre la necesidad de programas intergeneracionales. Una concreción de ello es la beca anual a una iniciativa artística de tipo intergeneracional, donde nuevamente participan las personas mayores. Este vídeo y el mural que se describe en él fueron realizados por dos chicas y su abuela, con la ayuda de otras 15 personas mayores. El tema de la pintura también es pertinente: la evolución del ser humano a lo largo de toda su vida…

La evaluación y mejora es cosa tuya

  • coverNew-engFase 3 (año 5): Se envía a la OMS un informe sobre los progresos realizados, que será evaluado con los indicadores definidos en la primera fase.
  • Fase 4. Mejora continua: si se comprueba que tu ciudad ha hecho progresos, pasará a una fase de mejora continua, y será invitada a elaborar un nuevo plan de acción de hasta 5 años de duración. Tu ciudad pertenecerá a la Red mientras exista el compromiso de ejecutar nuevos ciclos

Tú decidiste en la fase 1 los indicadores con que se evalúan los resultados. Tú puedes continuar desde tu propia posición, en un proceso de mejora continua.

Una gran responsabilidad, sí, pero tienes ayuda

Pertenecer a la Red de Ciudades Amigables no es una “etiqueta” que pueda colocarse con fines electoralistas. Es un proceso continuo que solo es viable si tú mismo asumes el compromiso y trabajas para esa mejora del medio. El cartel de la red canadiense lo expresa con humildad: “en camino hacia las comunidades amigables con las personas mayores”.

Este camino es compromiso de todas la comunidad, también la tuya. Como suele decir Paca Tricio, presidenta de la Unión Democrática de Pensionistas, las personas mayores ya estamos cansadas de tanto estudio, proyección… ¿Cuándo vamos a hacer algo? Si te abruma la responsabilidad recuerda que tienes ayuda: un método. Todo lo participativo (no nos cansamos de repetirlo, porque también es la clave de construcción de un jubilar) tiene método. Siempre.

En este caso el método es el protocolo de Vancouver propuesto por la OMS, y adaptado en nuestro país por un excepcional equipo de trabajo. Éste ha elaborado el documento que te guiará en el proceso, Protocolo de Vancouver – adaptación al contexto España. También te indica Recomendaciones para la participación en la Red de Ciudades y Comunidades amigables con las personas mayores.

Finalmente, la propia Red sirve de guía. Puedes conocer qué están desarrollando cada uno de los municipios adheridos, en un proceso continuo de intercambio de información.

Te animamos a asumir el reto. Es responsabilidad tuya. Nuestra. Como ves no estás solo. Por nuestra parte, Jubilares, como asociación comprometida con la mejora del medio para la inclusión efectiva de las personas mayores, te tiende asimismo la mano para participar allí donde nos lo pidas, para acompañar, como es nuestra misión, en la medida que desees y a la escala que corresponda.

Hoy por ti, mañana…

Hace unos días publicábamos un artículo sobre antiguas iniciativas de “trabajo comunitario para lo común”. Hoy continuamos esa línea con “trabajo comunitario para lo particular”, o esfuerzo colaborativo para la ayuda mutua. Trabajar por los demás buscando la reciprocidad mutua (sin exigirla, como el trueque) no es un invento de los que hoy reivindicamos economías colaborativas, es tradicional en nuestro país:

CARROS ALISTANOS "MIRANDO AL CIELO“. MELLANES 2004. Fotografía de Jesús Formigo para el Catálogo "Aliste Ocho Miradas"Carrunas (Zamora)

A menudo en los pueblos de la comarca de Aliste llamaban “a carrunas”: salían todos los carros del pueblo para traer piedras de la sierra con el fin de ayudar a la construcción de la casa a las nuevas parejas. Estas luego  daban una fiesta para agradecérselo.

Los vecinos también se ayudaban cuando llegaba la cosecha, para la trilla, etc. No necesariamente había recompensa, sino que la ayuda era continua y recíproca.

Tornallom (Valencia)

A Tornallom” es una antigua tradición de la huerta valenciana, según la cual los agricultores se ayudaban los unos a los otros, con el objetivo de crear una sinergia y aprovechar mejor el tiempo y los recursos, de manera que, si un día ayudabas en el campo del vecino, él te devolvía el trabajo en tu campo otro día.

Andecha (Asturias)

El término “andecha” deriva del vocablo latino indicere (anunciar) y consiste en un trabajo personal, voluntario y gratuito que se ajusta al esquema de la reciprocidad equilibrada: “Hoy por ti, mañana por mí”. La andecha se inscribe por ello dentro de los trabajos que el derecho laboral denomina amistosos, benévolos y de buena vecindad.

La mano de obra de la andecha es reclutada atendiendo a lazos familiares, de amistad o vecindad, para hacer frente a los habituales trabajos del ciclo agrícola que resultan más acuciantes y a aquellas tareas que son particularmente gravosas para las familias del pueblo que atraviesan circunstancias especiales como viudedad, enfermedad o similares. La andecha también se convoca para ayudar en el acarreo de materiales en la construcción o reparación de un edificio.

Mutualismo comunitario

Mutualismo comunitarioEl mutualismo comunitario  , como describe Carlos Díaz en este interesante artículo, es la vía que completará a nuestro Estado de Bienestar, que no puede darlo todo (cada uno de nosotros, a título individual, tampoco). Se hace necesario recuperar prácticas que, como vemos, vienen de lejos. Las nuevas “economías colaborativas” no son alternativa innovadora de jóvenes hippies. Son propuestas “normales” para gente “normal”.

Por otra parte, y refiriéndonos al mundo de las personas mayores al que especialmente nos dirigimos,  es en modelos de ayuda recíproca donde encontramos prácticas que sirven especialmente a la autonomía personal. Hoy no queremos ser asistidos desde una “caridad” que pone a alguien por encima del otro, sino desde la “solidaridad” entre iguales. Eso aumenta la autoestima, y con ello la autonomía. Queremos dar y recibir en todo caso. Es una cuestión de dignidad como personas.

Las experiencias que comentamos arriba y en el artículo anterior no miraban la edad de los participantes. Las personas mayores son clave en las inciativas colaborativas, principalmente porque aportan madurez y experiencia, también mayor disponibilidad de tiempo. En un jubilar o senior cohousing un vecino ayuda a limpiar la casa del otro, éste arregla el interruptor de su vecina, ésta imparte clases de yoga para todos, todos colaboran con el vecino que tiene un problema económico, aquél que por cierto ayuda a limpiar la casa del otro…

Ejemplo Internacional (XI): la asociación holandesa LVGO

Traemos como ejemplo internacional en este caso a la Asociación LVGO, homóloga de Jubilares en Holanda y uno de nuestros grandes referentes. Tras el acrónimo LVGO se esconde un impronunciable “Landelijke Vereniging Gemeenschappelijk wonen van Ouderen”, algo así como la asociación nacional de comunidades de personas mayores (“Senior cohousing”). Se trata de la organización que se creó hace ya 30 años para la creación de iniciativas de cohousing destinadas a personas de más de 50 años. Cuenta con aproximadamente 200 cooperativas asociadas, de las cerca de 230 de mayores que existen en Holanda.

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La actividad que desarrolla consiste básicamente en:

  • Soporte y consejo para los grupos de personas que están tomando en consideración o planean vivir en una comunidad, así como a aquellas que de hecho ya viven en una comunidad residencial existente de personas mayores
  • Difusion de este modelo de vida. Sirve de potente altavoz de este modelo residencial, ante el público, las administraciones y el entorno inmobiliario en general
  • Promoción y participación en investigaciones, estudios y publicaciones acerca de la vida en comunidad para personas mayores. Tratan de crear un banco de conocimiento sobre el modelo de vida comunitaria. Por ejemplo, en 2008 se encargó un estudio sobre el nivel y la calidad de los cuidados mutuos que se realizan, de forma natural, en estas Comunidades
  • Desarrollo de una red de contactos con todas las organizaciones y empresas comprometidas con las “Comunidades con Intención”
  • Mantenimiento de la web como herramienta para llevar a cabo los objetivos y como medio de comunicación en nuestra sociedad. En ella las personas pueden encontrar una Comunidad y donde las Comunidades pueden anunciar la necesidad de nuevos miembros
  • Establecimiento y mantenimiento de una estructura organizativa, financiera para lograr los objetivos comentados

También organizan eventos, siendo muy importante el anual “día de la vida en comunidad”, que se celebra desde 2009, con la participación de la mayoría de los asociados, que abren sus puertas a los visitantes. El objetivo de esta fiesta es hacer que la vida en comunidad se conozca y entienda mejor, y algunas comunidades aprovechan la ocasión para encontrar nuevos miembros.

La LVGO está federada en la FGW (Federación Nacional de Cohousing) con la LVCW (Asociación Nacional de Co-housing). El término Co-housing es de reciente cuño, pero se emplea ya internacionalmente, también en Holanda. No obstante los holandeses, pioneros en la materia, aún las llaman en inglés “comunidades con Intención” (Intentional Communities), término muy definitorio de su espíritu.

foto44A principios de los 70 renace el cohousing en Holanda y Dinamarca. La necesidad de Senior-cohousing (es decir, de cohousing para mayores) surgió más tarde, en los años 80, como consecuencia de la demanda de los mayores de 50 años de vivir en comunidades más adaptadas para ellos, pues en las que vivían iban perdiendo peso en las decisiones y sentían que no se atendían sus necesidades, distintas de las personas más jóvenes con las que convivían.

Los senior cohousing en Holanda gozan de creciente apoyo de las administraciones locales, pues se confía en que ayuden a reducir el coste de los ayuntamientos en servicios socio-sanitarios.

La mayoría de los senior cohousing son iniciados por los usuarios (muy pocos se hacen por iniciativa de promotores o de la administración) y la Asociación LVGO es quien ha asesorado a la mayoría, desde su fundación en 1984.

 

Qué hacemos con las pensiones

AMU 13-03-2014El pasado jueves, en la Escuela de Relaciones Laborales de Madrid tuvo lugar un acto de presentación de la Asociación de Mayores Universitarios (AMU), organización federada en la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). La entidad, de reciente creación (2013) y representada allí por su presidente, Juan Carlos Ortigosa Perochena, se declara solidaria, pluralista, no confesional e independiente; tiene como objetivos la representación del colectivo de Personas Mayores y Pensionistas y la promoción de la mejora de sus condiciones de vida, la sensibilización, los derechos a la no discriminación, la educación, salud, seguridad, los intereses económicos, culturales y sociales, de ocio y tiempo libre, de este colectivo.

El acto fue presentado por Paca Tricio, Directora Gerente de UDP, la cual recordó la historia de esta confederación de más de 3.000 organizaciones, que representa a un millón y medio de socios. UDP nació en 1977 y nunca ha dejado de crecer y trabajar por los pensionistas de nuestro país. La asociación Jubilares es socia sectorial de UDP desde el año pasado.

Qué hacen los Estados (en concreto el español) con las pensiones

Las dos ponencias que tuvieron lugar a continuación mostraron dos caras de una realidad económica que nos preocupa: la sostenibilidad del sistema público de pensiones, y el empleo de esas pensiones para el sostenimiento de las familias. Miren Etxezarreta, catedrática emérita de economía aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, se muestra especialmente crítica no solo con las soluciones que desde hace décadas se están aplicando de cara a la sostenibilidad del sistema de pensiones, sino con el propio diagnóstico de la situación. Si las pensiones públicas dependen, como es el caso en España, de las cotizaciones de los trabajadores y éstos son cada vez menos (ya no solo debido al paro que ha generado la crisis, sino a la paulatina reducción del número de trabajadores necesarios en los países desarrollados), es evidente que no hay forma de acumular el dinero necesario que pagará las pensiones futuras. Hoy solo el 35,2% de las personas en España trabajan. Es decir, que un tercio de la población cubre las necesidades de todos.

jubilacionLa última reforma del gobierno actual (2013), así como la del gobierno anterior (2011), y mirando atrás, el pacto de Toledo (1988), también las reformas llevadas a cabo en otros países, el informe del Banco Mundial ( “Para evitar la crisis de la vejez“, 1994)… Todos ellos analizan el problema con argumentos como los expuestos y concluyen en fórmulas, dice Etxezarreta, “siempre en la línea de rebajar las pensiones públicas. El último “Informe del Comité de Expertos sobre el factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones” (se puede descargar aquí) propone fórmulas que adaptarán la cuantía de las pensiones a la situación demográfica y económica variable en el tiempo. Y proponen complementar con sistemas privados de pensiones. Todo ello servirá a un sistema de pensiones sostenible.

Pero hay OTROS expertos

Sin embargo otros expertos sostienen, como es el caso de Miren Etxezarreta, que esa visión del problema es parcial. ¿Por qué asumimos que “la financiación de las pensiones públicas no puede ser deficitaria y sí puede serlo el ejército?”. Y concluye: La financiación de las pensiones es un tema de redistribucion de la riqueza. Para ello propone fórmulas alternativas a las tradicionales: si en los últimos años (crisis aparte) se ha seguido produciendo cada vez más con menos trabajadores… ¿por qué las pensiones han de depender del número de trabajadores y no de lo que éstos producen?, si hemos de ajustarnos el cinturón todos, ¿por qué no se suben nunca las cotizaciones? Pero además, ¿por qué las pensiones han de provenir exclusivamente de rentas del trabajo y no también del capital?, ¿por qué no se pagan con impuestos, como en el caso de Dinamarca?… Ir a la búsqueda de ingresos y no recortar el gasto, proponía en su día el único “experto” que no llegó a firmar el famoso informe. Las soluciones pueden ser múltiples.

Uno de los peligros más recurrentes acerca del problema de “financiación de las pensiones” es plantearlo como el problema de “las pensiones”, o peor aún, el problema del “envejecimiento”. Hemos asumido, como recordaba Paca Tricio, una imagen de las “personas mayores como objeto de gasto”. “Nos ahorraremos 40.000 millones con la última reforma de las pensiones”, nos dicen, pero… las personas mayores NO nos ahorraremos esa cantidad, sino que vamos a dejar de percibirla. Las palabras son importantes, los estereotipos nos marcan y nos excluyen socialmente. Sean cuales sean las mejores soluciones al problema, coincidimos en que el envejecimiento de la población no es el problema  sino una oportunidad, y en todo caso tenemos derecho a participar en el debate sobre cuestiones que nos afectan a una parte importante de la población, las personas mayores. Hoy por hoy esto no es posible. La persona que va a ver reducida su pensión de jubilación ya no tiene oportunidad de cotizar más o contratar un plan privado. El cambio de las reglas del juego con carácter retroactivo es injusto y excluyente.

Qué estamos haciendo las personas mayores con nuestra pensión

La última parte de las ponencias se centró en un estudio sobre la situación económica de las personas mayores y sus familias. Y es que hay que recordar que la paulatina reducción de las pensiones afectará a millones de familias que ya están viviendo en circunstancias difíciles. Más de la mitad de los pensionistas cobran por debajo de los 600€  y uno de cada ocho por debajo de los 300€. E incluso con esta situación, las personas mayores están en muchos casos manteniendo económicamente a sus familiares y amigos:

evolución ayuda mayoresJavier Álvarez Souto presentó el informe La crisis económica y la solidaridad familiar de los mayores, un estudio realizado por Simple Lógica S.L. para el barómetro del mayor de UDP, en colaboración con IMSERSO. El dato más escalofriante, el que refleja el gráfico adjunto: casi el 60% de las personas mayores de 65 años están ayudando económicamente a familiares (fundamentalmente hijos) o amigos. Hace cuatro años tan “solo” era el 15%. Al tiempo, se ha reducido en un 40% la cantidad de mayores que reciben ayuda de otras personas.

Estos datos reflejan una situación altamente preocupante. El 70% de los que ayudan a otros considera esa ayuda “imprescindible”. Por otra parte, los que menos tienen son los que más ayudan. Así, 9 de cada 10 personas con escasa capacidad de gasto considera que sin su ayuda la persona que la percibe no podría vivir dignamente.

El informe completo se puede descargar aquí o leer en la página de UDP.

Desde Jubilares queremos dar la enhorabuena a la Asociación de Mayores Universitarios por su labor y en concreto por la convocatoria del pasado jueves.

Esperamos participar en más jornadas de debate sobre los temas que nos preocupan a las personas mayores.

98 años y una comunidad: ¡Hago lo que quiero!

Evelyn perdió su licencia para conducir, pero en su vecindario había un problema que resolver…

Me gusta tener 98

Le Quitaron Su Licencia De Conducir Por Ser “Vieja”. Mira Su Reacción.

Así viven las personas mayores que se animan a vivir de forma independiente, incluidas en su comunidad. Gente que es feliz “regalándose a sí misma”, queriendo a los vecinos, siendo su amiga. Se trata de una campaña de  ILikeGiving, compartida por UPSCL.com. Es ilustrativa de la vida en un “senior cohousing” o la de un jubilar. Un pequeño ejemplo de las cosas que ocurren en una comunidad de personas que quieren vivir en buena vecindad. Más comunidad para ser más autónoma. No es una paradoja, esto es envejecimiento activo.