Las personas y sus cuidados. Un cambio que ya no puede esperar más

Por Mayte Sancho y 11 firmas más.

El 1 de abril del 2020, un grupo variado compuesto por profesionales, asociaciones de personas mayores y con diversidad funcional, usuarias y familiares relacionadas con el cuidado de larga duración  y expertos de distintos ámbitos, nos posicionamos con firmeza a través de la Declaración “Ante la crisis del COVID-19: la oportunidad de un mundo mejor”. Un manifiesto público en favor de un necesario cambio en el modelo de cuidados de larga duración en España que tuvo una amplia difusión y que recabó más del millar de firmas [Ver la adhesión de Jubilares].

En esos momentos, no podíamos imaginar las consecuencias que acarrearía esta nueva amenaza vírica para las personas más vulnerables, especialmente, para quienes vivían en residencias. Solo un dato: España figura en los primeros puestos del ranking europeo de fallecimientos durante la pandemia y todavía más arriba en los porcentajes de fallecidos en residencias de personas mayores.

En este escrito, reclamábamos la revisión urgente de nuestro modelo de cuidados de larga duración para así poder dar respuestas diversas, globales y ecosistémicas adaptadas a las necesidades y preferencias de las personas. Nuestra intención era no solo  evitar en el futuro situaciones semejantes a las vividas, sino también generar reflexión sobre el rumbo que debería orientar dicha transformación, situando en todo momento a las personas en el centro de la atención, protegiendo sus derechos y apoyando vidas que merezcan la pena ser vividas.

En los dos últimos años se ha ido generando abundante reflexión y propuestas documentadas desde todos los ámbitos concernidos en este complejo asunto: personas mayores y familiares afectados, profesionales procedentes de diversas disciplinas, asociaciones e instituciones diversas que se han posicionado en defensa de los derechos de las personas, víctimas de un sufrimiento injustificable y excesivo.

Las residencias se han situado en el foco de la atención porque, junto con el elevado número de fallecimientos y el sufrimiento experimentado, ha aflorado nuevamente ese rechazo histórico a estos recursos por buena parte de la ciudadanía. Lo cual no significa dejar de reconocer el inconmensurable esfuerzo y entrega de los miles de profesionales y de familias que han puesto en riesgo su salud y sus vidas por garantizar un cuidado digno a las personas que acompañan.

En este contexto de crisis, la acción de organismos internacionales como la OMS o la UE no se ha hecho esperar. En este último caso, la aspiración de favorecer esa transformación de los cuidados de larga duración ha venido acompañada de recomendaciones claras y explicitas por parte del órgano comunitario, así como de importantes dotaciones de fondos (Next Generation) destinadas a hacer posible un cambio de modelo que reclama un giro en un doble sentido.

  • Por un lado, un desarrollo decidido de los servicios domiciliarios, coordinados en el ámbito comunitario, integrando apoyos flexibles y diversos -además de los clásicos sociales y sanitarios- de modo que se pueda garantizar lo que las personas deseamos, que no es otra cosa que poder permanecer en nuestro entorno y en conexión social.
  • Por otro lado, afrontar un proceso de desinstitucionalización, el cual es exigido en el art. 19 de la Convención de derechos de las personas con discapacidad (ONU, 2007). Una propuesta que pretende transformar las actuales plazas residenciales en entornos domésticos, hogareños, modulados en grupos pequeños de personas en situación de dependencia grave y, cómo no, disponiendo progresivamente de más habitaciones individuales, elemento esencial para garantizar la intimidad de quienes allí viven.

Desde la Secretaría de Estado de Derechos Sociales, se ha trabajado con un claro compromiso en esta línea, siguiendo las recomendaciones europeas y poniendo a disposición los deseados fondos económicos que contribuyan a afrontar este itinerario, complejo, largo, lleno de incertidumbres, pero claramente dirigido a mejorar el bienestar de las personas.

Pretender lograr un acuerdo nacional de criterios mínimos para la acreditación y calidad de los centros y de los servicios de atención a la dependencia, ha sido un planteamiento valiente y necesario. El proceso seguido en estos meses, de gran complejidad por la diversidad de miradas e intereses, ha contado con la participación de diferentes agentes y ámbitos y se ha caracterizado por la escucha.

El actual borrador de acuerdo, con sus luces y sus sombras, supone un salto cualitativo frente al modelo que todavía prevalece en el sector. Sin embargo, parece que hasta el momento no se ha conseguido el imprescindible consenso que permita avanzar desde realidades diferentes hacia un mismo propósito.

Esta situación actual de bloqueo nos preocupa enormemente y, de nuevo, desde nuestro compromiso profesional y ciudadano, queremos compartir nuestra alarma. Porque no llegar a un acuerdo implicaría renunciar a una oportunidad, quizás única, que la pandemia, visibilizando las carencias ya conocidas por muchos, nos ha posibilitado. 

Por esto, a través de este escrito queremos hacer una llamada a la reflexión, al compromiso con las personas y a la altura de miras. Necesitamos afrontar un proceso de transformación serio, honesto, sin interferencias ni intereses políticos ajenos a este asunto. Hay quienes consideran que las propuestas son insuficientes, pero hay que tener en cuenta que partimos de muy atrás, de un modelo sumamente insatisfactorio e inadecuado y de unas enormes dificultades para avanzar. En todo caso, lo que no es admisible admitir, como se ha escuchado en estos días por parte de algunas voces que, en realidad, el modelo actual no precise cambios.  ¿Nos hemos ya olvidado de las muertes y de las carencias visibilizadas? ¿Obviamos la evidencia científica existente sobre las limitaciones de los macrocentros para ofrecer un buen cuidado? ¿Estamos dispuestos a seguir ignorando el necesario avance en competencias profesionales y en su correspondiente remuneración y mejora de las condiciones de vida y trabajo? Y sobre todo ¿dónde queda la dignidad, el bienestar, la salud y la autonomía de los ciudadanos que viven en residencias?

No cabe aceptar incongruencias entre discursos declarativos sobre la necesidad del transformar el actual modelo de cuidados y decisiones posteriores orientadas desde otros intereses. Estamos ante un cambio que obviamente precisa de una financiación suficiente, pero sin olvidar que esta debe ir necesariamente ligada al control de la calidad dispensada, de la garantía de los derechos de las personas que necesitan cuidados, promoviendo el desarrollo profesional, el trabajo decente y permitiendo la real participación de las familias en los centros.

Exigimos, por tanto, que los responsables políticos promuevan y lideren este necesario cambio cultural, alcanzando los consensos imprescindibles para desarrollar un sistema de cuidados de larga duración equiparable al de nuestros homólogos europeos.

Es momento de compromiso real, de decisiones basadas en el conocimiento, de altura de miras y de poner, de verdad, a las personas en el centro de las prioridades políticas. Porque las personas lo merecemos. Porque el cuidado ha de ser entendido como un asunto social, ético. Y por tanto del máximo interés y responsabilidad política.

Firmantes: 

  • Mayte Sancho Castiello. Psicóloga gerontóloga.
  • Teresa Martínez Rodríguez. Dra. en Ciencias de la Salud, psicóloga gerontóloga. Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias.
  • Pura Díaz-Vega. Psicóloga gerontóloga.
  • Dolors Comas d´Argemir. Antropóloga. Catedrática emérita de la URV.
  • Adelina Comas Herrera. Economista. London School of economics.
  • Gerardo Amunarriz Pérez. Dr. en Economía.  Director General de Matía Fundazioa.
  • Fernando Fantova Azcoaga. Dr. en Sociología.  Consultor social.
  • Pilar Regato Pajares. Médica de Atención Primaria de Salud. Responsable del grupo de personas mayores de la SEMFYC.
  • María Izal Fernández de Troconiz. Dra. en Psicología. Catedrática. UAM.
  • Ignacio Montorio Cerrato. Dr. en Psicología. Catedrático. UAM.
  • Joseba Zalakain Hernández. Periodista. Director del SIIS.
  • Victoria Zunzunegui Pastor. Dra. en Epidemiología. Profesora honoraria de la U. Montreal.

Presentamos el Taller: «La base compartida de los proyectos de convivencia»

Si eres de esas personas que llevan un tiempo pensando que al hacerme mayor quiero vivir de otra manera, que has escuchado hablar de vivienda colaborativa, o de cohousing y quieres conocer más y mejor cómo va esto de compartir vida y cuidados junto a otras personas, pero sin perder tu autonomía; desde Jubilares te ofrecemos participar en el próximo taller «La base compartida de los proyectos de convivencia».

Este quiere ser un taller de iniciación en el que poder sentar los cimientos para futuros proyectos de cooperativas. Un momento en el que se ofrecerá una herramienta de trabajo que entendemos útil para, entre otros, generar una base de la comunicación interna de las comunidades, ayudar al diálogo de cara al diseño de todo tipo de acciones (documentos de visión, diseño del edificio…) o para tomar decisiones de forma consensuada. Al final del taller escribiremos, de forma conjunta, el documento «Alianza sobre valores».

De esta forma, podremos transitar un camino desde los sentimientos que nos convocan a valores comunes que nos afiancen en las futuras decisiones vitales. Y de estos valores compartidos podremos llegar hasta estrategias que nos den luz en las acciones a tomar.

El taller está dinamizado por Katrin Vanhecke y Miguel Ángel Mira, presidente de la asociación Jubilares y se llevará a cabo, de forma presencial, en la calle Santa Cruz de Marcenado, 9, 1º Dcha., Madrid, el próximo día 21 de junio, martes, de 16.00 a 20.00 horas.

El precio del taller será de 25 € para los socios y socias de Jubilares (si quieres asociarte puedes hacerlo a través de este formulario) y de 40 € para el resto de personas. Las plazas son limitadas y se atenderá por orden de inscripción. Para ello, rellena este otro formulario.

Si te interesa el taller, pero no podrás acercarte a Madrid, o crees que en tu ciudad puede haber gente interesada para que organicemos otro taller en algún lugar más cercano, rellena el formulario de inscripción indicando que no asistirás, pero que tienes interés y tu lugar de residencia en la pregunta de «otras necesidades».

Se ha presentado el catálogo «La vejez como experiencia humana»

El jueves 12 de mayo la Fundación Notariado presentó el catálogo de pinturas del Museo Nacional del Prado «La Vejez como experiencia humana», en la que Jubilares ha participado dentro de la sección Otras Miradas con el comentario, escrito por Javier del Monte, sobre el cuadro Visita a los enfermos o Sala de un hospital (1885) de José Alea Rodríguez.

Visita a los enfermos o Sala de un hospital (1885) José Alea Rodríguez

El catálogo trata de hacer una recorrido por diversas obras de arte relacionadas con la vejez, desde autoretratos de Tiziano, o cuadros de Goya o Velázquez en el que sus protagonistas son personas de avanzada edad. Todos los cuadros han sido comentados por las doctoras en Historia del Arte María Arriola Jiménez y María Rodríguez Velasco.

Una visita virtual

Aunque todos los cuadros pertenencen al Museo Nacional del Prado, no todas las obras están expuestas o son visibles en la afamada pinacoteca. Algunas se encuentran en sus almacenes o cedidas a otras instituciones donde se pueden ver. Por lo tanto, la Fundación Notariado ha creado una exposición virtual, la cual permite, a través de sus 3 salas, recorrer, junto con una audioguía, todos los cuadros del catálogo. Una oportunidad única para descubrir cómo el Arte ha mirado a la madurez humana y los cuidados.

A continuación compartimos el comentario que realizó Javier del Monte al cuadro de José Alea Rodríguez.

¿Qué hace que ese luminoso espacio, potencialmente confortable, me sugiera ese estado de triste melancolía? A veces la Arquitectura no es suficiente. No lo digo con frustración, pues soy arquitecto, sino con una clara conciencia de que el entorno físico es solo parte del conjunto de recursos que construyen “hogar” para habitar una vida con sentido.

La escena de este lugar, que percibo como asilo u hospicio, resulta extremadamente sensorial. Una suave tarima, el calor de la estufa, la luz de los amplios ventanales, el color de los textiles, los sólidos y cómodos sofás, las espesas alfombras… Nada suficiente como para ofrecer alegría a la escena cotidiana. Como si fueran aderezos equivocados en una receta insípida, respiro el ambiente que representa el lienzo, miro las siete cabezas levemente ladeadas… y oigo el silencio de la sala.

No obstante, la disposición y medida de tales ingredientes podrían haber logrado un menú más lleno de vida. Un ejemplo: en el interior de la habitación solo una señora mira de reojo a otra, quizá con envidia por la aburrida visita ajena. Ay, si se le hubiera invitado a participar del encuentro… ¿Por qué no girar los sofás hacia las personas?

Y en el exterior… la niña, que ni alcanza al alféizar, quizá esté mirando a la rama de un árbol donde descansa un mirlo. ¿Por qué la ventana es tan alta? ¿Por qué no girar los sofás hacia la calle?

Así fueron hasta hace poco muchas residencias de mayores: lugares llenos de cosas mal orientadas. Filas de sillones, espacios donde no se miraba a las personas de dentro, tampoco a las de fuera.

Pero decía que la Arquitectura no es suficiente. En las residencias que queremos, verdaderos hogares, sólo cabe realizar actividades significativas para las personas, para cada una de las personas. En esos nuevos lugares para la Vida hay posibilidad de intimidad y también de encuentro vecinal; en los nuevos centros de mayores hay sistemas de apoyo… pero también de estímulo, hay relación con el exterior, con la naturaleza y con la comunidad del barrio. En los soñados ambientes residenciales de mayores la señora del fondo quizá levanta una mirada alegre ante la visita conocida, la niña juega con la mujer que prepara los vahos – que por cierto bien podría ser una de las residentes – un joven toma la mano de la mujer adormilada mientras le lee una vez más su novela favorita. Y tras la inmensa puerta de acceso a la sala de estar, imagino un pasillo luminoso con plantas y estantes de libros, el que da acceso a habitaciones donde alguien ahoga un leve grito tras el pellizco de su amada.

Javier del Monte Diego

El III Encuentro de Ayuntamientos de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores también se podrá seguir online.

El próximo 24 de mayo se celebrará el III Encuentro de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores que tendrá lugar en el Centro de Referencia Estatal para la Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat) del Imserso en Madrid, aunque también se podrá seguir en directo en streaming a través del canal de Youtube del Imserso.

El III Encuentro de la Red de Ciudades y Comunidades amigables con las personas mayores
Cartel del III Encuentro de la Red

El encuentro, enfocado en las iniciativas municipales que ofrecen mejoras constatables en la construcción de entornos más amigables e inclusivos con las personas mayores, contará con la inauguración de Luis Barriga, director general del Imserso y de Javier de Frutos, subdirector general de Derechos Sociales de la FEMP.

Tras una ponencia marco a cargo de Sara Ulla, Coordinadora de Estudios y Apoyo Técnico de IMSERSO, se llevará a cabo una presentación de la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030, por Thiago Herick Sá, técnico del Departamento de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS. A continuación, una docena de municipios tendrán la oportunidad de exponer buenas prácticas en torno a los siguientes ámbitos: 1) participación de las personas mayores, 2) intervenciones desde la comunidad para abordar la soledad no deseada y aislamiento social, 3) redes comunitarias para un envejecimiento inclusivo y 4) personas mayores y tecnología: herramientas digitales y de comunicación.

La asociación Jubilares participará en la tercera de las mesas de experiencia que se llevará a cabo enfocada en las redes comunitarias para un envejecimiento inclusivo. En ella Javier del Monte realizará la introducción para que desde los Ayuntamientos de Vitoria, Pamplona y Tineo (Asturias) presenten los diferentes programas que han llevado a cabo. La mesa será moderada por Marisol Tundidor, jefa de servicio del equipo de Coordinación de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

Para ver el programa completo y acceso pulsa aquí.

“Fuenlabrada amiga” con las personas mayores avanza

La ciudad madrileña de Fuenlabrada se unió a la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores tras la aprobación por unanimidad en el pleno municipal de una declaración institucional el 5 de octubre de 2018. Tras la adhesión, la corporación municipal licitó mediante procedimiento abierto, la asistencia técnica para el desarrollo del Diagnóstico y el Plan de Acción de “Fuenlabrada amiga”. Desde hace unos meses tenemos el orgullo de colaborar en este trabajo algunas profesionales de la asociación Jubilares en colaboración con el grupo cooperativo Tangente.

Las fechas programadas para llevar adelante todo el proceso se han visto modificadas, como la vida de todas las personas, debido a la pandemia de la Covid-19, lo que no  ha impedido que se pudiesen llevar a cabo los procesos en los que las personas mayores de la localidad toman el protagonismo. Fue el 1 de octubre de 2021, con las limitaciones vigentes en ese momento, cuando se pudo reactivar el proyecto con el que se podrán conocer las necesidades y proyectos de mejora para poner en práctica en ocho ámbitos esenciales para la vida diaria: Espacio al aire libre y edificios, Transporte, Vivienda, Respeto e Inclusión Social, Comunicación e Información, Trabajo y Participación Ciudadana, Servicios Sociales y Salud.

Fuenlabrada amiga de las personas mayores avanza.
Javier del Monte, de Jubilares, junto a la concejal delegada Ana Mª Pérez y la Coordinadora de Mayores, Raquel Valadés, presenta los trabajos a realizar en Fuenlabrada

La nueva fase sociosanitaria de la pandemia ha permitido que los trabajos relacionados con el proceso de Fuenlabrada amiga con las personas mayores tomen la velocidad deseada. Se ha terminado de recoger la información que nos han ofrecido lo grupos focales, las encuestas y los paseos por la ciudad y ahora comienza la fase de análisis de estos datos para poder ofrecer al Ayuntamiento madrileño las recomendaciones de cara a hacer de la ciudad del sur de la Comunidad Autónoma una ciudad más cercana y acogedora con todos sus habitantes desde la mirada de las personas mayores.

Durante los últimos meses se han realizado diferentes actividades, coordinadas por la concejalía de mayores del ayuntamiento fuenlabreño, en la que la opinión, la visión y el día a día de las personas mayores han cobrado por completo el protagonismo. Conocer los usos que dan a los servicios públicos que ofrece el Ayuntamiento, sus formas de desplazarse, o lo adaptadas que se encuentran sus viviendas, son algunas de las respuestas que se han podido obtener en este proceso. Sin duda, la participación de las personas mayores, con centenares de encuestas respondidas, va a dotar a Fuenlabrada Amigable con las personas mayores de una información valiosa, que permitirá consolidar y renovar tanto los espacios físicos de la ciudad como las políticas municipales en la que las personas mayores son los protagonistas.

Grupo motor y paseos por Fuenlabrada

Cada experiencia en las ciudades amigables con las personas mayores te ofrece aprendizajes únicos y sorpresas que los hacen incomparables. En la ciudad madrileña hemos vivido dos experiencias que merece la pena compartir. 

En primer lugar, destacar el compromiso de un grupo de 30-40 personas mayores que comprendieron completamente el proyecto y se constituyeron de forma voluntaria en un grupo motor que impulsa el proyecto desde hace meses.

Conocer a fondo la ciudad sólo se puede hacer sobre el terreno y si un experto cicerone te acompaña para que vuestras miradas se sincronicen. Pero en Fuenlabrada fueron una media de 50 acompañantes los que pudimos tener en cada uno de los seis paseos, que nos permitieron conocer a fondo todos los barrios de la ciudad, bajo el título “Fuenlabrada en Ruta: Itinerarios con personas mayores para descubrir una ciudad amigables”.

Las conclusiones de este trabajo de investigación participativa se recogerán en el Diagnóstico «Fuenlabrada Amiga con las personas mayores» que se presentará en las próximas semanas.

Los juegos de mesa luchan contra la soledad al hacernos mayores

El hecho de jugar, no confundir con apostar, es un acto prácticamente instintivo que nos ha ayudado a crecer y relacionarnos con el entorno. No es una actividad únicamente humana, también es sencillo ver como muchos mamíferos, siendo crías, juegan entre los miembros de la camada en juegos que desarrollarán sus habilidades como cuidadores o cazadores.

Aunque el juego se asocia con la infancia y la juventud, enfocado en su labor educativa, las investigadoras psicólogas de la Universidad de Granada Marta Álvarez Morillas y Lidia Rodríguez Mejías, han presentado una investigación que avala que los juegos de mesa mejoran la calida de vida en personas mayores, a través de cuatro conceptos que forman parte de dicha calidad de vida; autoestima, soledad (o ausencia de ella), competencia social y bienestar.

El documento, que puede descargarse a través de la página web de la Editorial GDM Games, que fue quien proporcionó los juegos de mesa con los que se llevó a cabo la investigación, abre las puertas a futuras investigaciones que puedan considerar al juego de mesa como un elemento de mejora en la calidad de vida de las personas mayores, y no únicamente como un método para paliar el deterioro o la enfermedad en esta etapa vital.

El proyecto Comunidades de Cuidados ya es una realidad

Tejer redes que faciliten el cuidado de las personas mayores fomentando su autonomía personal en cualquier situación, incluidas aquellas en las que existen problemas de autonomía personal, es el leitmotiv del proyecto Comunidades de Cuidados que van a llevar a cabo la Asociación Jubilares, la Asociación Andecha y la Unión Democrática de Pensionistas. El proyecto, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se llevará a cabo en 9 comunidades autónomas.

El vínculo sellado entre la Asociación Jubilares, representada por Miguel Ángel Mira, la Asociación Andecha, representada por Cristina Martín, y la Unión Democrática de Pensionistas (UDP Mayores), representada por Carlos Martínez, permitirá el desarrollo y la evaluación de proyectos de autocuidados, cocuidados y cuidados profesionales tanto en comunidades intencionales de cohousing, como en otras redes vecinales en el ámbito rural. 

Los representantes de las asociaciones firman el convenio del proyecto Comunidades de Cuidados
Miguel Ángel Mira, Cristina Martín y Carlos Martínez tras la firma del convenio.

Las líneas de intervención del proyecto radican en: El impulso del cohousing senior o vivienda colaborativa para personas mayores como una propuesta intencional y que las comunidades que lo lleven a cabo cuenten con herramientas para el cocuidado integral de las personas. El estudio del impacto en la vida de las personas que forman parte de las comunidades de cohousing ya existentes comparadas con aquellas personas institucionalizadas. El desarrollo de estrategias de cocuidados en entornos rurales para que las personas mayores puedan continuar viviendo en sus lugares de residencia, cuidándose y sabiéndose cuidadas. Por último la transferencia de conocimiento y la incidencia para que se conozca más y se puedan tomar decisiones a distintos niveles que favorezcan esta cultura de cuidados, además de promover espacios de aprendizaje común.

En definitiva el proyecto Comunidades de Cuidados busca que todas las personas mayores puedan continuar su proyecto de vida.

Jubilares participa en un taller ciudadano en Santiago de Compostela para escuchar las demandas de las personas mayores

Presentación de la Asociación Jubilares al comienzo del taller ciudadano «¿Qué le pedirías a tu pueblo o ciudad para envejecer bien?».

La Asociación Jubilares participó el martes en los Diálogos del Futuro organizados por el Gobierno de España, la Representación de la Comisión Europea en España y la Oficina del Parlamento Europeo en España. La jornada, celebrada en Santiago de Compostela, ha girado en torno al “Futuro del Envejecimiento”, con el objetivo de promover el debate e informar sobre los retos y oportunidades que España y la Unión Europea afrontarán en las próximas décadas en relación con el envejecimiento de la población.

Los Diálogos sobre el Futuro son una iniciativa del Gobierno de España, la Comisión Europea, el Parlamento europeo y otras 70 instituciones públicas (ayuntamientos, fundaciones, gobiernos autonómicos y universidades) que quiere contribuir a generar una mirada prospectiva, impulsando conversaciones plurales e informadas sobre las oportunidades y los desafíos a los que se enfrentarán España y la UE en el mundo post-covid. Se están celebrando entre septiembre y noviembre del presente año en 17 ciudades de las 17 Comunidades Autónomas. Incluirán en total 100 mesas de debate, 37 talleres y numerosas reuniones de alto nivel en las que participarán más de 500 ponentes y todos los ciudadanos y ciudadanas que quieran sumarse de forma presencial o virtual. 

En la sesión organizada en Santiago de Compostela, la Asociación Jubilares ha sido entidad la encargada de facilitar el taller ciudadano “¿Qué le pedirías a tu pueblo o ciudad para envejecer bien?”, en el que las personas asistentes han planteado sus propuestas para lograr que nuestro entorno físico y social más próximo tenga en cuenta las demandas y necesidades de la ciudadanía a lo largo de todo el ciclo vital. Las preguntas han girado en torno a cómo mejorar la vivienda, el espacio público, los servicios sociales y sanitarios, así como la participación cívica y social de las personas mayores.

Entre las ideas y demandas compartidas en el taller ciudadano, destacan:

  • La accesibilidad física en viviendas, calles.
  • Hogares adecuados (por ejemplo, bien acondicionados térmicamente).
  • Buena vecindad: civismo.
  • Alternativas de vivienda no residenciales.
  • Atención al aislamiento (soledad no deseada).
  • Atención al medio rural, al que se considera olvidado frente a las ciudades: opciones de transporte, más servicios sociales.
  • Fomento de la autonomía personal.
  • Oportunidades reales para participar activamente en la sociedad, en lugar de recibir cuidados para “aparcarnos” y ser tratados “como niños”.
  • Coordinación sociosanitaria.
  • Atención primaria en sanidad reforzada: presencial, capaz de incidir en la prevención y la detección precoz de problemas (por ejemplo, de deterioro cognitivo).
  • Otorgar prioridad a la salud mental: mejorar la atención psicológica.
  • Atención a la brecha digital: formación a personas mayores.
  • Actividades educativas, culturales y de ocio pensadas por las propias personas mayores, no diseñadas sin contar con ellas por las Administraciones o las empresas subcontratadas, y mayor difusión (información) de las mismas.
  • Cambio cultural de las propias personas mayores, para que se cuiden más.

Quizá el mejor resumen de las intervenciones fue la frase pronunciada por una de las participantes: “Que se nos tenga presentes”.

En este enlace se puede ver el taller completo: https://youtu.be/PTz5cHZS0g0?t=4647

Presentado oficialmente el Plan Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23, cuya elaboración ha coordinado Jubilares

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, acompañada del Delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, el Director General de Mayores y varios miembros del Consejo Sectorial de Personas Mayores, tras el acto de presentación del Plan Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23.

El 1 de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, se presentó oficialmente en el Ayuntamiento de Madrid el Plan de Acción Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23, cuya elaboración ha sido coordinada por la Asociación Jubilares. El plan, que consta de 109 acciones y 239 actuaciones, supone un coste total por encima de los 900 millones de euros.

La elaboración de este documento ha implicado una estrecha colaboración con decenas de profesionales del Ayuntamiento de prácticamente todas las áreas de gobierno. La Dirección General de Mayores del Área de Familias Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento confió a finales de 2020 a la Asociación la gestión de un plan cuya elaboración se ha visto especialmente dificultada por las restricciones derivadas de la pandemia.

En la presentación del pasado día 1, el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, destacó la transversalidad del plan y la amplia participación. Aniorte subrayó que las dos grades líneas de acción del plan son intervención sobre la soledad no deseada y la atención a las familias cuidadoras. También apuntó como principales retos de la política municipal reorientarse para llegar a unas personas mayores cada vez más diversas y heterogéneas y estar más cerca para detectar y atender con rapidez las necesidades con los servicios domiciliarios.

Por su parte, el Director General de Mayores, Juan Carlos Pérez Aguilar, agradeció el trabajo de las áreas municipales y resaltó cono enfoques transversales del plan la heterogeneidad de las personas mayores, la igualdad de género y la equidad para evitar desigualdades entre los distritos de la ciudad.

En el acto también participaron la vicealcaldesa Begoña Villacís y varios miembros del Consejo Sectorial de Personas Mayores de Madrid.

Este plan supone dar continuidad al compromiso de Madrid con la Red de Ciudades y Comunidades Amigables de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata del segundo plan de acción (el primero estuvo vigente entre 2017 y 2019) y supone entrar en la fase de mejora continua prevista por la metodología de la OMS, es decir, la renovación del compromiso de la ciudad con los principios y valores que inspiran esta red:

  • Respeto a la diversidad de capacidades, recursos, estilos de vida y preferencias de las personas mayores, que constituyen un colectivo heterogéneo.
  • Identificación y abordaje de las desigualdades de género, discapacidad, orientación sexual, estatus socioeconómico, origen étnico, religión/creencias, urbano/rural, etc.
  • Participación de las personas mayores en todos los ámbitos de la vida.
  • Valoración y promoción de su contribución a la sociedad.
  • Respeto a los derechos de las personas mayores
    para que envejezcan y mueran con dignidad.
  • Participación significativa de las personas mayores en el diseño y creación de las actuaciones para mejorar la amigabilidad en todas las etapas (establecimiento de la agenda, aplicación y evaluación). La creación de una ciudad o comunidad amigable con las personas mayores requiere colaboración y coordinación entre sectores y con diversas partes implicadas.
  • Enfoque participativo de abajo-arriba combinado con un compromiso político de arriba-abajo y dotación de recursos.
  • Enfoque de ciclo vital que apoye las relaciones intergeneracionales, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Cabe recordar que la Asociación Jubilares es miembro del Grupo de Trabajo de la Red de Ciudades Amigables y lleva años coordinando la elaboración de diagnósticos y planes de acción relacionados con la amigabilidad proyectos para diversas ciudades (Guadalajara, Coslada, Fuenlabrada, Murcia, etc.).

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La Asociación Jubilares en el I Congreso de Economía Plateada

De izquierda a derecha, María Isabel Cartón (Asociación Jubilares), Mª Ángeles López Amado, directora general de Accesibilidad y Centros de la Junta de Extremadura y Paz Martín Rodríguez, directora del programa “Retos arquitectónicos ante la vejez” de la Fundación Arquitectura y Sociedad.

La Asociación Jubilares participó en el I Congreso de Economía Plateada, celebrado en Mérida los días 22 y 23 de septiembre. La entidad, representada en esta ocasión por María Isabel Cartón, coordinadora de proyectos, fue una de las integrantes de la mesa “Envejecer con calidad. Claves para crear espacios intergeneracionales”. La necesidad de redefinir la vejez como una etapa valiosa de la vida y, desde ahí, buscar los espacios más adecuados, centró la ponencia de Jubilares. En dicha ponencia también se destacó que la intergeneracionalidad o no de los espacios, también en el cohousing sénior, debe ser algo que surja de manera orgánica, natural en una comunidad, no un lema o una directriz impuesta.

En la mesa también participaron Paz Martín Rodríguez, directora del programa “Retos arquitectónicos ante la vejez” de la Fundación Arquitectura y Sociedad y el presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), Juan Manuel Martínez. La moderación corrió a cargo de Mª Ángeles López Amado, directora general de Accesibilidad y Centros de la Junta de Extremadura. Paz Martín defendió que una buena arquitectura puede lograr vivienda, espacios públicos y de trabajo verdaderamente intergeneracionales. Por su parte, el presidente de CEOMA destacó la necesidad de generar espacios accesibles a todas las personas.

Durante las dos jornadas del Congreso, expertos de la Administración, la empresa privada y del ámbito universitario abordaron los retos inmediatos que supone el envejecimiento de la población. Los cuidados y la atención a la dependencia ocuparon buena parte de las ponencias. Así, Isabel Donado, de la Fundación New Health, abogó por desarrollar modelos de atención integrada, que incluyan el eje social y comunitario y no únicamente el sanitario. De hecho, defendió reinvertir gran parte de lo que se destina a sanidad a servicios sociales y comunitarios como forma más óptima de atender las necesidades de la población mayor.

En el ámbito laboral, Alberto Bokos (Plataforma 50) urgió a instituciones y empresas a que inviertan en hacer posible la transición profesional de las personas para permitir una vida laboral más larga. En su opinión, es necesario pasar “de un modelo trabajocéntrico a otro vitalista”.

En el congreso también hubo espacio para mostrar algunas iniciativas desde el ámbito municipal en la mesa “La Administración Local y el nuevo modelo organizativo de servicios sociales y mayores”. Íñigo Zubizarreta, director del Área de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao, que presentó “Bilbao + 60”, el tercer plan de acción de la ciudad como parte de su compromiso con la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud proyecto de ciudades amigables. También intervino el director general de Mayores del Ayuntamiento de Madrid, Juan Carlos Pérez Aguilar, que esbozó el trabajo técnico que están realizando para cambiar el modelo de cuidados en la capital. Finalmente, Andrés Rodríguez, alcalde de Pescueza (Cáceres) desgranó el proyecto que ha convertido a su pueblo en referente con un proyecto que ha logrado personalizar los cuidados a las personas mayores, generando empleo y dinamizando la vida local.

El Congreso, organizado por la Institución Ferial de Extremadura (FEVAL), dedicó buena parte de sus ponencias a las oportunidades de negocio que se derivan de la creciente longevidad de la población. Entre estas oportunidades destacaron la formación para los mayores de 55 años y las personas cuidadoras, la prolongación de la vida laboral. Además, para el presidente del Comité Científico del Congreso, Iñaki Ortega, “es necesario fijar la atención en los aspectos positivos de la longevidad”.

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