Becas “Nos morimos por vivir”

¿Quieres desarrollar tu proyecto soñado? En Jubilares sabemos que no hay edad para emprender. Por eso nos hemos lanzado a colaborar en este proyecto de Aquarius, que recientemente ha lanzado en España las becas ‘Nos morimos por vivir’, para emprendedores sociales mayores de 60 años.

La iniciativa intergeneracional tiene como objetivo dar la posibilidad a que aquellas personas mayores de 60 años puedan convertir sus proyectos sociales en realidad gracias a las becas de Aquarius, con el apoyo de la asociación sociocultural Cincuentopía y de nuestra Asociación Jubilares. De esta forma, seleccionaremos las cinco mejores ideas, tomando en cuenta criterios como originalidad, beneficio social y viabilidad.

Podéis enviarnos vuestras propuestas a info@jubilares.es, poniendo en el asunto “Beca Aquarius”. El plazo para la admisión finalizará el 6 de junio. El contenido es sencillo:

  • Nombre y apellidos
  • Año de nacimiento
  • Lugar de residencia
  • Descripción de tu proyecto
  • Algo sobre ti y de dónde surge tu idea (300 palabras máx.)

Aquí las Bases Participación Becas AQUARIUS

Si sois un equipo, podéis contarnos más acerca del grupo. Como veis, la propuesta es muy abierta. ¡Animaos a participar!

 

Durante el mes de junio, cinco seleccionados recibirán formación durante cinco semanas y podrán intercambiar experiencias con el fundador de las hamburgueserías Goiko Grill, Andoni Goicoechea; el cofundador y responsable de Marketing de Pompeii, Jaime Garrastazu; el cofundador de Boatjump, Pablo Ruibal; o el fundador de Waynabox, Daniel Jiménez, entre otros.

Posteriormente, los seleccionados presentarán sus propuestas ante un jurado compuesto por la directora de Ashoka para Europa y España, Ana Sanz de Miera; el director de Impact Hub Madrid, Antonio González; y el director de Ethic, Pablo Blázquez. Todos ellos decidirán el proyecto ganador que recibirá una cantidad de 5.000 euros para hacer realidad su propuesta.

2a7d24cAgradecemos la colaboración de la empresa de innovación social mYmO, “Adultos mayores protagonistas para un nuevo liderazgo compartido”. Nos ayudarán en la recogida y evaluación inicial de propuestas.

Autonomía personal y autoprotección. Autotutela y apoderamiento preventivo.

En otras dos ocasiones hemos escrito en este blog acerca de herramientas legales que sirven a la protección de derechos tan fundamentales como la autonomía, dignidad, libertad o igualdad: La Persona: atención y autonomía, así como Instrucciones previas, voluntades anticipadas, testamento vital. En esta tercera entrega nuestra colaboradora y doctora en derecho Mª Carmen Mélendez Arias se centra en dos figuras que consideramos importante y verdaderamente útil conocer: la autotutela y el apoderamiento preventivo.

Pero antes de entrar en materia queremos anunciar la convocatoria de un pequeño ciclo presencial de charlas-coloquio, en forma de taller “Autonomía Personal y Autoprotección”, que servirá para profundizar en estas herramientas, aclarar todo tipo de dudas, y reflexionar acerca de la utilidad para cualquier persona, no sólo mayores o con diversidad funcional. En estos talleres conoceremos las alternativas que el Derecho nos ofrece de previsión de autoprotección de futuras situaciones de vulnerabilidad consecuencia de la pérdida de facultades. Todas las figuras se fundamentan en la autonomía de la voluntad. La persona razón de ser del Derecho, decide como quiere gestionar su vida, cuando no pueda hacerlo por sí misma, previendo los apoyos oportunos.

Porque nadie mejor que uno mismo sabe lo que le conviene.

  • Sesión 1. La Dignidad y los Derechos del Paciente. Jueves 25 de mayo. 18-20h. (Relación médico paciente; Derechos y Deberes; Consentimiento Informado; Voluntades Anticipadas…)
  • Sesión 2. Preparando el futuro. Jueves 1 de junio. 18-20h. (Capacidad, Discapacidad, Dependencia, Capacidad Modificada; Designación Preventiva del cargo tutelar; Apoderamiento Preventivo; Figuras de Protección Patrimonial…)
  • Sesión 3. El Testamento y La Herencia. Jueves 8 de junio. 18-20h.

Todas las sesiones se desarrollarán en el centro universitario adscrito a la Universidad Complutense “CES Don Bosco”, en Madrid, C/ María Auxiliadora, 9. 28040. El coste por sesión es de 10€. Las inscripción para las tres será de 20€.

Más información en el archivo adjunto: Programa Taller Autonomía y Autoprotección

Puedes formalizar la inscripción AQUÍ.

En las siguientes líneas, AUTOTUTELA Y APODERAMIENTO PREVENTIVO.

Por: Mª del Carmen Meléndez Arias. Doctora en Derecho, Abogada
carmenmelendezarias@gmail.com

La autotutela

La Ley, 41/2003, de 18 de noviembre, de Protección Patrimonial de las personas con discapacidad, introduce la autotutela en el Código Civil, añadiendo un nuevo párrafo al artículo 223, que recogía la designación de tutor por los padres respecto a los hijos menores o incapacitados.

La designación preventiva de tutor para uno mismo, es una declaración de voluntad que surtirá efecto exclusivamente, en el supuesto de que concurriendo las causas del artículo 200 del Código Civil, imposibilidad de autogobierno responsable, proceda la modificación de la capacidad y constitución de la tutela: representación legal; o la curatela: asistencia para ciertos actos.

Se trata solo de una propuesta, a ratificar por el juez que es el único legitimado para apreciar en el procedimiento legalmente establecido, la conveniencia y oportunidad de modificar la capacidad de obrar de una persona, acordando la medida de apoyo que proceda, como corresponde a un sistema de guarda regido por el principio de autoridad, como es el nuestro que se complementa con la vigilancia del ministerio fiscal. No olvidemos que estamos en el ámbito del estado civil de la persona, cuestión indisponible.

La declaración de elección de tutor para uno mismo es personalísima, solo la puede formular el interesado excluyendo la representación; si bien, el Derecho gallego permite la delegación en el cónyuge, o en una o varias personas físicas y jurídicas relacionadas previamente en escritura pública*.

El documento debe otorgarse ante notario y ser anotado al margen de la inscripción de nacimiento, siendo obligada su aportación unido a la demanda de modificación de capacidad, a fin de que el juez tenga conocimiento de su existencia y pueda valorar su contenido.

También puede designarse preventivamente tutor, en un documento de instrucciones previas. Lo esencial es dejar constancia cierta de la voluntad del interesado al objeto de que sea tenida en cuenta y se cumpla.

Se puede proponer, como cargo tutelar, a una persona física o jurídica: entre estas últimas a la entidad pública que a tenor del artículo 239 del Código Civil tiene encomendada en cada comunidad autónoma la protección de los mayores en desamparo, o a una fundación tutelar de carácter privado constituida al amparo del artículo 242 del Código Civil.

Pueden preverse todas las disposiciones que se consideren oportunas relativas a la atención de la persona, como el lugar de residencia (el propio domicilio o en una institución), identidad de los cuidadores, tratamientos médicos etcétera.

La gestión patrimonial es muy importante, ya que de ella depende en buen grado el bienestar del mayor. En este apartado, existen normas imperativas que no se pueden ignorar, como la autorización judicial prevista en el artículo 271 del Código Civil, para actos de disposición o gravamen, a fin de evitar abusos.

Además de los medios de control que preventivamente se establezcan, el tutor tiene todas las obligaciones legales propias de los administradores de patrimonios ajenos, como hacer inventario de bienes, rendir cuentas al juez por su gestión cada año y en el momento de su cese, siendo responsable civil y penal por las acciones u omisiones negligentes o dolosas cometidas en el ejercicio del cargo.

En el Derecho Foral, se regula la autotutela en el Código Civil de Cataluña, artículo 222/4; en la Ley de Derecho Civil de Galicia en el artículo 42; y la Ley de Derecho de la Persona de Aragón, artículo 95.

En el Derecho Comparado, destaca el Código Civil Suizo articulo 372; el Código Civil Italiano en el artículo 404 y siguientes con el nombre de “amministrazione di sostengo”; y el Code Civil Francés, con una reforma de 5 de marzo de 2007, de contenido específico de protección de los mayores.

El apoderamiento preventivo

El articulo 1709 del Código Civil define el mandato como aquel contrato en virtud del cual, “se obliga una personas a prestar algún servicio o hacer alguna cosa por cuenta o encargo de otra”, puede ser un encargo muy sencillo o un negocio complicado con efectos jurídicos de gran trascendencia, que exigen la autorización y conformidad del que va a soportar las consecuencias. Es decir, el otorgamiento expreso de la representación, fenómeno jurídico en virtud del cual una persona (representante) actúa en nombre e interés de otra (representado), recayendo los efectos del acto en la esfera personal o patrimonial de esta última: el representado.

La ley otorga la representación en determinados supuestos como son la patria potestad, la representación del declarado ausente , o la tutela**. Estamos hablando de la representación legal. Paralelamente, la representación voluntaria es la otorgada en virtud de un negocio jurídico: el apoderamiento.

En el apoderamiento y en el mandato intervienen, el poderdante o mandante que delega o encarga la gestión de sus asuntos, y el apoderado o mandatario que asume la ejecución del encargo en los términos establecidos. La incapacidad sobrevenida de uno u otro son causas de extinción de ambos contratos, hasta que la LPPD*** , introduce un nuevo párrafo en el artículo 1732 del Código Civil estableciendo que “el mandato se extinguirá también por la incapacidad sobrevenida del mandante a no ser que en el mismo se hubiera dispuesto su continuación o el mandato se hubiera dado para el caso de incapacidad del mandante apreciada conforme a lo dispuesto por este. En estos casos, el mandato podrá terminar por resolución judicial dictada al constituirse el organismo tutelar o posteriormente a instancia del tutor”.

Quiere decir que, una persona puede otorgar un poder en el que se incluya una estipulación disponiendo su no extinción en caso de incapacidad sobrevenida del poderdante (se denomina de subsistencia). O puede otorgar un poder que solo surtirá efectos en caso de incapacidad, (de causalización). Este segundo caso es el auténtico apoderamiento preventivo, pues su otorgamiento tiene como fin la protección de la persona y patrimonio del poderdante en el supuesto de su futura pérdida de facultades, encomendado la gestión de los asuntos que estime oportunos.

No existe una disposición legal que indique el contenido del apoderamiento preventivo, por lo que, tratándose de la protección una persona vulnerable, aplicamos analógicamente el artículo 223 de la autotutela, incluyendo como adecuadas cualquier disposición sobre la persona y los bienes previendo los siguientes supuestos:

1º La incapacitación judicial, con el mandato subsistente para después de la incapacitación coexistiendo con el cargo tutelar, esa coexistencia puede tener sentido si es necesaria para el rendimiento del patrimonio la gestión de un profesional o experto.

2º La incapacidad no declarada judicialmente, buscando evitar la incapacitación. El problema que suscita este supuesto es la determinación del momento en que esa incapacidad se presenta, es decir, que tipo de discapacidad, que extensión, y como se acredita su existencia.

3º El tercer supuesto es que el otorgante prevea la pérdida de facultades intelectivas y volitivas, y la incapacitación judicial, haciendo constar que el apoderado lo será para ambos casos, regulando su actuación, delimitando sus funciones, y las del tutor o curador.

4º El apoderamiento preventivo es el instrumento adecuado para eludir las autorizaciones judiciales del 271 del Código Civil, apoderando especialmente para actos dispositivos concretos. El apoderado sería controlado por el tutor y el juez.

El contenido de los apoderamientos es eminentemente patrimonial pero al tratarse de supuestos que afectan a un mayor vulnerable, aparte de prever detalladamente la ejecución de los negocios encomendados y la administración del patrimonio, hay cuestiones que no pueden quedar en el aire como el control de la gestión del apoderado, a quien rendirá cuentas, que lógicamente serán los herederos o a la persona designada por el poderdante. En el caso de coexistencia con la tutela, la gestión del apoderado se incluirá en las cuentas que rendirá anualmente el tutor al juez.

Todo apoderamiento se otorga en documento público ante notario, y el que se refiere a una persona vulnerable se anotará al margen de la inscripción de nacimiento, de manera que, cuando se inste la demanda de modificación de la capacidad, el juez tendrá noticia de su existencia y al igual que ocurre con la autotutela estudiará sus estipulaciones pronunciándose respecto a su pertinencia y oportunidad, pudiendo revocarlo si aprecia perjuicio para el poderdante.

La revocación del apoderamiento puede ser una medida cautelar a instar en cualquier momento, por quien corresponda si se comprueba la negligente o dolosa gestión del apoderado, o que las estipulaciones previstas perjudican al poderdante.

Mª del Carmen Meléndez Arias. Doctora en Derecho, Abogada
carmenmelendezarias@gmail.com

NOTAS:

* Artículo 43 Ley de Derecho Civil de Galicia (2006)

** Artículo 154 del Código Civil “los hijos no emancipados están bajo la potestad de sus progenitores. La patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y comprende los siguientes deberes y facultades: 2º Representarlos y administrar sus bienes”.

Artículo 184 del Código Civil: “salvo motivo grave apreciado por el juez corresponde la representación del declarado ausente, la pesquisa de su persona, la protección y administración de sus bienes y el cumplimiento de sus obligaciones: 1º Al cónyuge mayor de edad no separado legalmente ni de hecho. 2º Al hijo mayor de edad; si hubiese varios, serán preferidos los que convivan con el ausente y el mayor al menor. 3º Al ascendiente más próximo de menos edad de una u otra línea. 4º A los hermanos mayores de edad que hayan convivido familiarmente con el ausente, con preferencia del mayor sobre el menor”.

Artículo 267 del Código Civil: “el tutor es el representante del menor o incapacitado, salvo para aquellos actos que pueda realizar por sí solo, ya sea por disposición expresa de la ley o de la sentencia de incapacitación”.

*** Ley 41/2003, de 18 de noviembre, de Protección Patrimonial de las Personas con Discapacidad.

¡Anda abuela, qué casa más grande tienes!

Las vicisitudes que tuvo que pasar las integrantes de la Cooperativa Puerto de la Luz fueron para ellas un acicate. “Los problemas te dan fuerza”, afirman con una sonrisa que no deja indiferente.  El grupo de Málaga que sobrevivió a las dificultades con una primera gestora ahora muestran con orgullo este lugar especial, el conjunto de viviendas donde vecinas y vecinos bien avenidos comparten no solo espacio o zonas comunes sino también actividades, ilusiones, proyectos, complicidades, aprendizajes…

El modelo residencial del que hoy ya se habla en nuestro país como “vivienda colaborativa” (y en otros países como “cohousing“) son por una parte un conjunto de viviendas, pero al tiempo sus zonas comunes se comprenden como parte de la casa propia. Es una de las paradojas del cohousing (collaborative housing): no es solo una casa, pero tampoco son muchas casas.

Lateral derecho Residencial Puerto de la Luz

Las residentes nos cuentan más acerca de estas aparentes contradicciones: “vivimos aislados y cerca de todo“. “Por la mañana sólo se oyen los gallos y el rebuznar de algún burro; y durante todo el día los pajarillos”. Pero el aeropuerto, la estación del AVE, Málaga conectada con un autobús que pasa cada 12 minutos, Torremolinos a 16 kms., Benalmádena a 22, Fuengirola a 30, Marbella a 60… tan cerca como que cada poco cualquier vecino recoge servicialmente a sus amigos para ir de aquí para allá.

¿Contradicciones? Silencio monacal, “puedes quedarte en tu casa todo el día”, nadie obliga a nada, eres verdaramente libre… y al tiempo “tenemos una vida bastante activa, porque cada uno tiene sus aficiones, y las desarrolla”: “actividades de música, gimnasia, salimos, nos ponemos de acuerdo para ir de compras…”. Los investigadores del Proyecto MOVICOMA añaden entre las actividades de Puerto de la Luz: “salir con los amigos, hacer fiestas; desarrollar aficiones como la pintura, la escritura, el canto y las castañuelas, cultivar el placer por el aceite de oliva o poner en marcha nuevos proyectos de emprendizaje”.

El residencial Puerto de la Luz, como otras viviendas colaborativas, no es resultado de un proyecto arquitectónico sino más bien de un proyecto de vida (como dice Dolores, “envejecer entre amigos es un placer de los dioses”). Así, cuando se les pide que describan el residencial no hablan primero de las vistas, los jardines, la comodidad de los apartamentos… sino de las natillas de la vecina, o de quien llama a tu puerta solo para dar las buenas noches:

Sabemos que para el buen envejecer, para vivir con calidad en tu casa-para-siempre, se requiere de un verdadero modelo “hogar“, es decir, que a partir de la personalización del espacio físico y de la participación continuada en él, cada persona pueda sentir que aquella es su casa, lo que multiplica las posibilidades de uso, la mayor interacción con los demás, la mejora de la propia autoestima, la optimización de la autonomía personal. Si esto fueran unos “apartamentos con servicios”, un “senior resort”, o una residencia geriátrica tradicional… sus residentes dirían que tienen un apartamento de 46m2. Pero en un “cohousing”, en una “vivienda colaborativa”, en un “jubilar”… la casa es también las zonas comunes, y sus residentes verdaderamente sienten que su casa es inmensa. Por eso el nieto de Inmaculada es capaz de sorprenderse: “¡Anda, abuela, qué casa más grande tienes!”

 

EN “RESIDENCIAL PUERTO LA LUZ”, LO MEJOR ESTÁ AÚN POR LLEGAR

Los países nórdicos fueron pioneros del “cohousing” o “covivienda”, nosotros lo estamos llevando a cabo en Residencial Puerto la Luz, en una zona privilegiada de la ciudad de Málaga. Si tu objetivo es seguir cumpliendo años con entusiasmo, autonomía y dignidad y te imaginas haciéndolo en una comunidad en condiciones similares a las tuyas que se apoya mutuamente, “Residencial Puerto la Luz” es el lugar ideal para desarrollar este proyecto de vida. Visita nuestra página http://www.residencialpuertolaluz.com, contacta con nosotros y te informaremos. Desearás conocernos.

Residencial Puerto de la Luz

“Qué maravilla envejecer al lado de mis amigas”. Un texto enmarcado expone la filosofía de vida compartida por sus residentes. Ante esa etapa en la que a menudo se nos obliga a dejar de ser tú mismo, aquí hay mujeres y hombres que toman las riendas de su vida:

Quintetos de la Nueva Vida

“He dado, en esta edad tan achacosa,
a mi existencia un giro radical
ya que, Naturaleza caprichosa
me ha negado – entre otras muchas cosas –
el privilegio de ser inmortal.

Abandonando la ciudad ruidosa
por el silencio del medio rural,
el asfalto por la loma pedregosa
y, desde mi casita tan graciosa,
trato lo venidero programar.

– Convivir de manera generosa.
– En las pizarras mi jardín plantar.
– Que las “goteras” no me hagan quejosa.
– Cerca de mí, con los que soy dichosa.
– Y una ventana abierta frente al mar.”

L.B.

¿Qué piensas del modelo actual de los Centros de Mayores?

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¿Imaginamos cómo nos gustaría que fuera nuestra edad adulta? Y si ya somos adultos o mayores, ¿frecuentamos un centro de Mayores? ¿Nos gusta? ¿Estamos cómodos? ¿Nos gustaría que los equipamientos nuevos tuvieran en cuenta otros criterios a la hora de establecer cuáles son los usuarios que los utilizan?

No son tan fáciles las respuestas, ni tan evidentes.

La entidad de innovación social mYmO, con el apoyo de la Dirección General de Mayores del Ayuntamiento de Madrid, está realizando una investigación en relación al modelo de los Centros de Mayores. Qué escenarios se proyectan para el futuro y qué opinan las personas adultas y mayores (>50años), en concreto de 4 barrios: CostillaresAtalaya de Ciudad Lineal y Santiago Apóstol Pinar del Rey de Hortaleza.

Tanto si perteneces a estos barrios como si no, nos encantaría que pudieras circular el cuestionario entre las personas mayores de 50 años de tu entorno y/o contestarlo tú misma. La investigación no será vinculante pero ayudará el Ayuntamiento de Madrid a tomar en cuenta lo que opinan las personas que viven la ciudad, cuyas necesidades están en continuo cambio. Así que es una oportunidad para todos para reflexionar y opinar.

¡Haz click para ver la encuesta y no dejes de compartirla!

¿Qué escenario nos parece más adecuado?

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¿Toda esa experiencia se va a perder?
Es una pena que tanto conocimiento, el que atesoran las personas mayores, se pierda sin que seamos capaces de establecer verdaderos canales y estructuras para su transmisión, al margen de las familias o las universidades.

¿Cómo vamos a compartir espacios?
También se nos ocurre pensar que después de muchos años trabajados a muchas personas mayores no les apetece lidiar con el ruido y la energía de los jóvenes que están en otra etapa vital cuyas necesidades son tan distintas que hacen pensar que sea muy difícil compartir espacio sin que alguien se quede atrás.

A los jóvenes no les interesa
Muchos jóvenes “nos miran como si fuéramos unos ancianos y yo no me siento nada anciano”. “Sería bonito compartir alguna actividades pero no creo que a los jóvenes les interese para nada”.

Queremos estar entre pares
“Para que un espacio funcione hay que tener vivencias y objetivos vitales compartidos, niños y jóvenes ya son suficientes en familia…”

¿Intergeneracional?
“A mí me encanta estar con personas jóvenes, siempre aprendo algo nuevo”.

Centros de mayores
“Cosas de viejos, yo no quiero ir, no soy vieja, no quiero estar en un lugar de retiro”.

Estas y muchas más las reflexiones que están saliendo de las entrevistas que está realizando mYmO. Los cuatros escenarios imaginados van del simple mantenimiento de la situación tal como está, hasta la posible reconversión de los centros de mayores, pasando por situaciones intermedias de mayor o menor apertura para actividades intergeneracionales, con la interacción de otras generaciones y con diferentes finalidades.

Las posibilidades son infinitas y la manera de enfocar los cambios también. De momento ésta es sólo una investigación, no nos asustemos. Aunque también es verdad que otras comunidades están haciendo grandes cambios. Por ejemplo en Cataluña la Generalitat está empezando a cambiar la normativa de los Centros de Mayores – Casal d’Avis para convertirlos en centros cívicos intergeneracionales. Quizás para diseñar mejor el futuro nos toque seguir reflexionando.

¿Nos compartes tu visión?

Muchas gracias. Aquí tienes el enlace al cuestionario. Si crees que alguna persona de tu entorno esté interesada no dudes en compartir esta información.

¡Haz click para ver la encuesta y no dejes de compartirla!

Ser persona de la tercera edad y cuidador al mismo tiempo

En una comunidad autogestionada, en un barrio o ciudad amigable, o en un sistema cada vez más demandado de “sociedad de los cuidados”,  la línea que separa a cuidador de la persona cuidada se desdibuja. El cuidador requiere de cuidados. En este artículo Carla Martínez pone el foco en las necesidades de esa persona que acompaña hasta la muerte…

Nadie elige la forma en que va a envejecer. Por muchas previsiones que hagamos, por mucho que cuidemos nuestra salud, no sabemos lo que nos depara el futuro. En ocasiones, hay matrimonios, parejas o incluso hermanos entre sí que al llegar a la tercera edad, se ven con la responsabilidad de cuidarse el uno al otro cuando llega el momento en que por edad o por las enfermedades, van perdiendo autonomía y capacidad de hacer las cosas por sí mismo.

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Ser persona de la tercera edad y cuidador de alguien en situación de dependencia al mismo tiempo no es una tarea fácil. Hay diversos elementos que pueden complicar esta tarea. En primer lugar, está el hecho de que las capacidades físicas del cuidador pueden no ser las óptimas. La persona que está cumpliendo el rol de cuidador puede tener sus propias enfermedades crónicas, su debilidad, su cansancio físico y emocional, pero al tomar el papel de cuidador, pone su vida al servicio de otra persona que está en mayor situación de necesidad de ayuda y de cuidados. Otra situación delicada en este contexto, es que la persona que cuida suele estar jubilado, con lo que su vida casi al cien por ciento puede ponerse al “servicio” de su familiar en situación de dependencia.

No hay salidas ni paseos que no contemplen el solicitar ayuda de un tercero (o incluso ver la forma de acudir a una residencia para ancianos cercana para contratar un servicio por días o vacacional). Hay una total sincronización entre los horarios de comidas propios y los de la persona a quien se cuida. Los horarios para los medicamentos se vuelven la clave que dicta los ritmos del día para las dos personas. Esta devoción del papel del cuidador es una muestra de amor a toda prueba. Demanda paciencia, exige un cambio de vida y modifica íntimamente la relación entre dos personas.

Es por ello que resulta tan duro para el cuidador cuando la persona a quien dedicaba su tiempo, sus energías y su espacio, fallece. Todo se convierte en un gran panorama en blanco y los horarios que antes permitían contar con una estructura, se convierten en recordatorios de quien ya no está. El proceso de duelo de un cuidador que además es familiar de quien falleció, es muy delicado y lo es aún más cuando este cuidador también pertenece a la tercera edad. Su propio estado de salud se ve fragilizado y sus rutinas cotidianas se vacían de sentido. Un sentido que en ocasiones es difícil de encontrar en cualquier etapa de la vida, sobre todo porque hay personas que al no sentirse “útiles”, sienten que su vida no tiene razón de ser.

Un entorno familiar y de amistades sólido y que permita re-orientar la propia vida dándole nuevas prioridades y otorgándole objetivos diferentes, es esencial para que el cuidador no caiga en un ciclo negativo de soledad, sensación de inutilidad y falta de cuidado hacia sí mismo. También son fundamentales el cuidado médico profesional y dedicado del cuidador que sobrevive a su ser querido, y no está de más una consulta psicológica con un especialista en tanatología que pueda ofrecer los “primeros auxilios” psicológicos que permitan a este cuidador continuar con su vida y empezar su duelo de una forma saludable.

Carla Martínez, 37 años, periodista de formación, ex-profesora, escritora, mamá de tiempo completo, mercadóloga y migrante. Blog: https://migranteconojosdecristal.wordpress.com/

Senior Cohousing: salud, participación y creación de comunidad

Artículo previamente publicado el 10 de octubre de 2016 en el Blog de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, Imserso.

Es objetivo de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, impulsada por la OMS, la creación de entornos que faciliten “un envejecimiento activo y saludable”, promoviendo la “participación de las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones y opiniones”.

En pocas palabras se dice mucho, vayamos por partes:

Recordemos, el Envejecimiento Activo se comprende como un proceso donde se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad: los 3 pilares están interconectados entre sí, de forma que no es requisito previo a un envejecimiento exitoso el carecer de enfermedad, sino más bien la salud puede ser consecuencia de un entorno que propicie bienestar.

Y es que ya en el documento de constitución de la Organización Mundial de la Salud se definió SALUD como “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades“.

Autonomía, solidaridad y gozo en el Cohousing

Otra forma, a nuestro juicio más concreta y al tiempo sugerente, de expresar la salud como estado de bienestar es aquélla del Congreso de Perpiñán (1976): “la salud es aquella manera de vivir que es autónoma, solidaria y gozosa”. Así lo recuerdan Joan Subirats y Toni Vilá en su interesante artículo ¿Es la salud un tema estrictamente sanitario?, publicado en el último número de la revista Treball Social. Tres interesantes conceptos. La autonomía es incluso, en nuestro país, derecho subjetivo de ciudadanía desde la ley de “dependencia” de 2006. La solidaridad intergeneracional se reconoce como clave para un envejecimiento activo (participación – seguridad – salud) desde finales del XX. El “goce pleno y en condiciones de igualdad” es el objetivo propuesto por la ONU en su Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Autonomía, solidaridad y gozo son tres importantes objetivos para quien plantee transformar o crear un entorno adecuado para envejecer. Las comunidades autogestionadas de senior cohousing (jubilares) son buen ejemplo de ello:

1.- Son lugares que principalmente fomentan la autonomía personal, precisamente a través de la participación y una verdadera inclusión en la comunidad, a partir de la diversidad en la elección de actividades, en el protagonismo de cada una de las personas a la hora de decidir sobre su propia vida… Hay tanta comunidad como se quiera, tanta privacidad como se desea. Se mantiene una gran autonomía personal, incluso en situaciones de dependencia, porque hay comunidad.

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Me alegro de vivir aquí y creo que todo ha sucedido de una forma armoniosa. Mi mujer y yo somos personas sociables que disfrutamos del hecho de tener justo al lado a la gente con la que mejor lo pasamos. Pero aquí hay un equilibrio muy preciso y definido entre las puertas abiertas y la vida privada. Jens Asger Hansen, residente de Munksoegard.

2.- Son lugares donde se hace patente la solidaridad como interdependencia: necesito de los demás, y yo también me entrego para, entre todos, alcanzar objetivos comunes. Son lugares donde de forma consciente (desde los primeros talleres de empoderamiento) o insconsciente (en la actividad diaria) se diseñan y se ponen en práctica acciones de solidaridad interna pero también para con una comunidad más amplia en la que se insertan. Son lugares donde las personas comparten conocimientos, trabajo, emociones y vivencias, también el deseo común de trascender a otros ámbitos sociales, naturales… Son lugares que fomentan la empatía, el diálogo en la diversidad, la inteligencia colectiva, y la ayuda a la dependencia gracias a una fuerte red de apoyo social.

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Cuando los levantamos por la mañana nos decimos “¿qué puedo hacer por alguien hoy?”. Es sólo un sentimiento discreto. Así que hacemos lo que podemos y lo hacemos discretamente. No necesitamos ver nuestras obras en el periódico o anunciadas en las líneas aéreas. Ted Andrewlevich, residente de cohousing en EE.UU.

3.- Finalmente son lugares destinados al gozo: al placer, el confort, la alegría y diversión, la amistad… Jubilar (del latín iubilare) significa “gritar de alegría”. Las personas jubiladas o las que viven en un “jubilar” (las personas mayores en definitiva) cuentan con múltiples oportunidades para seguir gozando.

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Huele bien a través de las ventanas de la cocina, donde se prepara la cena. Nuestras cenas colectivas suelen consistir en una ternera, cordero, huevos y pollo de nuestra pequeña granja, y verdura de nuestro huerto. Hace una tarde estupenda, así que decidimos cenar en la terraza, con vistas a la laguna. Todo el mundo echa una mano con las sillas y las mesas, y para poner las sombrillas.Después de cenar, una vez se han retirado las mesas, formamos dos equipos y jugamos a la petanca una hora o así. A un par de nosotros se nos da bastante bien, y hay un poco de guasa. Según termino el día, cruzo al gallinero y lo cierro por la noche. Unos pocos vecinos entran en la casa común a tomarse una botella de vino; los otros vuelven a su casa a relajarse con las noticias después de un día agradable. Olaf Dejgaard, residente de Munksoegard.

El creciente interés acerca del modelo “cohousing” en nuestro país ha sido impulsado principalmente por las personas mayores (no fue así en otros países donde era la juventud pionera en la transformación innovadora del modelo de vivienda o barrio). Es por ello que la Unión Democrática de Pensionistas UDP (miembro asimismo del grupo de trabajo de Ciudades Amigables) ha incluido recientemente en su web un interesante blog sobre Cohousing.

Herramientas: metodología participativa, creación de comunidad

La participación es herramienta común para lograr los tres objetivos. También lo son cualesquiera métodos para la creación y cohesión de la comunidad. Así, el cohousing es entorno paradigmático para la mejora de la salud, tal y como la hemos formulado. Pero no es el único, ni mucho menos. Conviene tomar los principios enunciados y releer las líneas escritas más arriba pensando en la transformación de las residencias o centros de mayores, en nuestra propia comunidad de vecinos, en el barrio o aldea, la ciudad global…

La Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores propone 8 áreas temáticas sobre las que reflexionar con el objetivo de lograr entornos para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores (y por tanto, de todas). Parece interesante añadir, dentro de la metodología que propone la OMS, al trabajo con los grupos focales otras reflexiones sobre temas transversales para una verdadera transformación de la ciudad como ecosistema centrado en las personas: cómo lograr más autonomía, más solidaridad, más gozo. Es una cuestión de salud.

(Por: Javier del Monte Diego. Asociación Jubilares. Citas de Durrett, C. (2015). El Manual del Senior Cohousing. Autonomía personal através de la comunidad. Madrid: Dykinson. Fotografías de las webs de las asociaciones canadiense y de EEUU de Senior Cohousing)

Instrucciones Previas, Voluntades Anticipadas, Testamento Vital

Tras el último artículo “La persona: atención y autonomía“, la profesora Carmen Meléndez describe en esta ocasión varios aspectos y herramientas legales fundamentados en el principio de autonomía y el derecho a decidir sobre nuestra propia vida:

Por: Mª del Carmen Meléndez Arias. Doctora en Derecho, Abogada
carmenmelendezarias@gmail.com

Derecho a conocer y decidir

La irrupción de la autonomía de la voluntad en el ámbito sanitario cambia la relación médico paciente, pasando este último de mero receptor de cuidados a consumidor y usuario de los servicios sanitarios. El efecto inmediato es derecho a conocer en todo momento su situación clínica, las alternativas posibles en la atención de su enfermedad, y la posibilidad de decidirse por una u otra opción.

Surge así la figura del consentimiento informado, definido por primera vez por la Ley General de Sanidad de 25 de abril de 1986, en los apartados 5 y 6 del artículo 10, como: el derecho del paciente, y en su defecto si no se encuentra en plenas facultades, a ser informado del diagnóstico, pronostico y tratamiento de su enfermedad, y a aceptar o no su aplicación.

Para entendernos, cuando se nos va a practicar una prueba médica o una intervención quirúrgica, el médico después de informarnos del alcance nos presenta un documento a firmar, a fin de que prestemos nuestro consentimiento.

Por si pierdo facultades

En 2002, la Ley Básica reguladora de la Autonomía del paciente y Derechos y Obligaciones en materia de información y documentación clínica, introduce las instrucciones previas o voluntades anticipadas, como instrumento de previsión del consentimiento informado en el caso de una situación futura de pérdida de facultades.

El testamento vital es el precedente de las instrucciones previas, utilizado como documento sencillo, en muchos casos era una simple tarjeta, en el que el declarante manifestaba su voluntad respecto a la aplicación de ciertos tratamientos, autorizando la donación de sus órganos.

Senior lady writing

Las instrucciones previas es un documento más completo en el que se puede prever más cuestiones.

El contenido son todos los extremos relativos al cuidado y tratamiento de la salud, como urgencias vitales, críticas e irreversibles, aplicación o no de tratamientos agresivos, experimentales o cruentos, recepción de órganos, y tratamiento de la enfermedad terminal.

Respecto al fallecimiento, el destino del cuerpo, donación de órganos para trasplante, fines terapéuticos o investigación, la forma de las exequias: incineración o enterramiento.

Otras disposiciones de interés son la previsión del ingreso en un centro residencial o de cualquier carácter en determinadas circunstancias, a fin de evitar el desamparo del artículo 239 del Código Civil, y el trámite judicial del internamiento involuntario. También puede designarse preventivamente un tutor, para el supuesto de que sea necesaria la modificación de la capacidad.

El documento puede prever todos los extremos e instrucciones que el interesado estime oportuno, con los únicos límites previstos con carácter general para todas las estipulaciones fruto del ejercicio de la autonomía de la voluntad en el artículo 1255 del Código Civil: es decir, las contrarias a la ley, entendiendo por tales las tipificadas como delito; o las contrarias a la moral, en el ámbito sanitario, aquellas acciones que no se correspondan con la Lex  Artis o buenas prácticas médicas.

Por último, no son de aplicación las opciones que no se correspondan con los supuestos de hecho previstos por el declarante.

Partes implicadas

Tres son las partes implicadas en el documento: el declarante, futuro paciente, que manifiesta su voluntad respecto a las cuestiones expuestas. Deberá tener plena capacidad de obrar, o al menos suficiente para discernir el alcance y significado del contenido de las estipulaciones.

El interlocutor, persona designada por el declarante para dar a conocer la existencia del documento de instrucciones previas, asumiendo el deber de transmitirlas cuando aquel no esté en condiciones de hacerlo por sí mismo. Su función no será en ningún caso interpretar las previsiones, ni podrá tomar decisiones que no se correspondan con el literal del contenido o con situaciones y supuestos no contemplados, limitándose a garantizar el cumplimiento de lo dispuesto.Su estatus no es el de un representante legal, aunque puede ser un mandatario sin representación.

El destinatario o destinatarios, son los profesionales médicos y sanitarios, encargados en su momento de la atención y cuidado del declarante, de identidad indeterminada al formular el documento.

Cómo lo hago

En cuando a la forma, no existe requisito legal de solemnidad, al objeto facilitar al máximo el ejercicio de la autonomía del paciente y el cumplimiento de su voluntad, siendo válidas incluso las transmitidas verbalmente a un familiar o allegado o incluso al profesional médico.

Las opciones son: documento público otorgado ante notario;  o privado, ante tres testigos mayores de edad con capacidad de obrar plena, sin relación de parentesco hasta el segundo grado, ni vinculación por relación patrimonial, obligacional o de dependencia de cualquier tipo con el declarante; o ante el  cargo administrativo designado por el órgano competente en sanidad en la comunidad autónoma respectiva.

El  documento de instrucciones previas se inscribirá en el Registro Autonómico correspondiente al domicilio del declarante, constando a su vez en el Registro Nacional dependiente del Ministerio de Sanidad, creado el 30 de marzo de 2003, y regulado por el Real Decreto 124/2007, de 2 de febrero.

Las instrucciones previas pueden ser modificadas o revocadas en cualquier momento, sin problema siempre que el declarante lo desee, dejando constancia por escrito y registrando el nuevo documento.

En el supuesto de pérdida de facultades, la modificación o revocación corresponderá al Juez, previa apreciación de que las estipulaciones constituyen un grave perjuicio para el declarante en el procedimiento oportuno, adoptando con carácter cautelar y definitivo las que se estimen adecuadas a su bienestar.

Debemos tener en cuenta que, estamos en el ámbito de los Derechos Personalísimos o de la Personalidad: Derecho a la Vida, a la Salud, y a la Integridad física y psíquica, cuestiones sumamente delicadas y de difícil interpretación.

La Persona: Atención y Autonomía

Por: Mª del Carmen Meléndez Arias. Doctora en Derecho, Abogada
carmenmelendezarias@gmail.com

La demografía de las sociedades avanzadas del siglo XXI, entre las que se encuentra España, plantea una realidad compleja determinada por el progresivo envejecimiento de la población, manifestado en el aumento de los mayores de sesenta y cinco años, debido a los avances médicos y científicos que tienen como efecto la superación de enfermedades mortales de necesidad en el pasado.

La esperanza de vida aumenta y correlativamente la sociedad envejece; en el caso de las personas con discapacidad, la situación puede ser más grave, al ser en muchos casos el envejecimiento prematuro una de las secuelas características de la deficiencia.

Si añadimos los cambios sociales como la reducción del número de componentes de la familia, la incorporación de la mujer al mundo laboral, me refiero a esta última circunstancia, al ser los miembros femeninos los que tradicionalmente asumían el cuidado de los mayores. Y por último la movilidad que exige el desarrollo profesional, nos lleva a la reflexión de cómo afrontar esa etapa de nuestra vida en la vamos a necesitar apoyos que atenúen la pérdida de facultades, pero a la vez queremos mantener nuestra autonomía viviendo de acuerdo con nuestras preferencias, que por encima de todo queremos que sean respetadas.

La persona es la condición que se vincula al ser humano como consecuencia de su naturaleza dotada de inteligencia y voluntad, siendo el único ser que es dueño de su vida y capaz de crear relaciones que tienen como efecto la constitución de derechos y obligaciones.

La existencia de la persona es previa a toda norma, es la razón de ser del ordenamiento jurídico, el fundamento del Derecho. Ese significado institucional, tiene como primera consecuencia, el reconocimiento de la dignidad como valor fundamental, superior, principio de principios, y así lo proclama la Constitución española de 1978 en su artículo 10 párrafo 1: “la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son el fundamento del orden público y de la paz social” ; recogiendo la tradición del Derecho español, que resumió el profesor De Castro , en su reflexión: el “deber general de respeto a la persona”, interpretada unánimemente como resumen del pensamiento de nuestra legislación, doctrina y jurisprudencia.

De la dignidad de la persona y de su personalidad, emanan los derechos fundamentales: la libertad, (artículo 17 de la Constitución), de tantas facetas en su ejercicio como formas y actividades posibles en la vida, siendo de interés en el asunto que nos ocupa, la libertad individual vinculada a la autonomía, es decir la posibilidad real y efectiva de organizar todos los ámbitos de la vida personal.

La igualdad (artículo 14), definida como no discriminación, igualdad de oportunidades, eliminación de desigualdades, de dificultades y de desventajas. Ambos con un alcance especial en las situaciones de vulnerabilidad, como son la enfermedad, la discapacidad, o la tercera edad.

Los poderes públicos están vinculados por mandato constitucional a garantizar la protección de los derechos fundamentales y la dignidad de la persona en todas las circunstancias, la familia en el artículo 39, las personas con discapacidad en el 49 , y las personas mayores en el 50 . La protección es un principio rector de la política social y económica con un valor normativo directo e inmediato.

El respeto total y absoluto a la persona es la esencia del desarrollo de toda acción de atención a las personas vulnerables, garantizado en nuestro Derecho, en virtud de los Derechos fundamentales de nuestra Constitución, y en su desarrollo en numerosas figuras jurídicas que presentan las alternativas oportunas de previsión de la protección jurídica, patrimonial y social, que serán objeto de nuestro análisis en próximos artículos.

Estrategia grupal

El desarrollo de una iniciativa de vivienda colaborativa, cohousing, cohabitatge o jubilar implica un desarrollo de la comunidad a partir de un trabajo de inteligencia colectiva. En una primera fase lo concebimos como un proceso cercano a la investigación – acción participativa (IAP), donde son las propias personas que quieren mejorar su situación (por ej. mediante el establecimiento de un nuevo espacio residencial) las que se convierten tanto en objeto de estudio (sus necesidades, recursos, oportunidades, talentos…) como en sujeto de la propia investigación (mediante metodologías participativas).

La IAP se ha venido empleando en desarrollo comunitario, en salud pública, en educación, urbanismo participativo, etc. En tales casos suele existir una gran diversidad de agentes implicados, mucha más que en el caso de las comunidades de cohousing, donde el proceso es mucho más sencillo (para empezar, en nuestro caso todos los miembros de la comunidad, ya de entrada, quieren participar), y se concentra fundamentalmente en el que llamamos “Taller 1“: conjunto de 10 sesiones donde se conoce el grupo, se dialoga y se realizan dinámicas para “ponerse en situación” sobre las oportunidades que ofrece esta experiencia y los retos que plantea el lugar, la comunidad, el propio envejecimiento… A partir de ahí el grupo busca soluciones y propuestas y los recursos propios o externos para lograr el objetivo.

El trabajo del Taller 1 no es más que un prototipo de la estrategia grupal que seguirá desarrollando la comunidad en fases posteriores: diseño colaborativo del edificio o de las normas de funcionamiento, y la propia vida en el cohousing.

Reunión para el desarrollo del Jubilar Tiétar (La Vera, Cáceres)

Reunión para el desarrollo del Jubilar Tiétar (La Vera, Cáceres)

Casualmente hace unos días nos encontramos con un interesante artículo de Roberto Carballo acerca de estrategia grupal. Merece la pena leerlo y comentarlo. Es por ello que lo compartimos en este post (el artículo original se encuentra en su blog):

¿Cómo es la estrategia utilizando el grupo de trabajo? ¿Qué pasos genera o se generan? ¿Cómo van surgiendo los espacios y el aprendizaje continuos? Sólo una breve introducción.

1. Primer paso: Comienza por conocerse, por acercarse a los temas comunes, construyendo un lenguaje compartido y hasta cierto punto común. Un lenguaje conectado (otros lenguajes conviven con él. En ningún caso, es un lenguaje único, sino grupal, que se puede compartir para avanzar).

2. El segundo paso formar un grupo de trabajo, un grupo que quiere avanzar en un cierto sentido, formar el grupo y forjarlo a través de un tema en el que todos los miembros estén realmente interesados, casi necesitados, diría.

3. El grupo actuará primero analíticamente, profundizando sobre el tema, y comprendiéndolo. Actuará con un método básico, un observador que les liberará de esa función y les permitirá tener memoria de lo que hacen. El observador en un momento dado, devolverá al grupo la observación, el resumen de aprendizajes hasta ahí.

4. Esto servirá para que el grupo entre en una dinámica de mejora continua, de innovación, donde las aportaciones de los miembros, debidamente resumidas dan lugar a un paso de observación, que luego se dinamiza y profundiza e innova.

6. El espacio grupal ya está en marcha, sólo necesitamos reeditarlo una y otra vez, buscando nuevas aportaciones, sabiendo sintetizarlas, sabiendo ponerlas a disposición del grupo, sabiendo trabajarlas y ampliarlas.

7. Hay un punto en que necesitamos parar en este proceso de asociación de ideas. Por eso es bueno tener límites de tiempo, sean estos en cada reunión, sean en el tiempo marcado para la consecución de objetivos grupales.

8. Asimismo el grupo es un espacio de contrastación continua. No que esperemos al final para contrastar la validez de lo que avanzamos; lo estamos haciendo a cada momento, casi a cada momento, es un proceso continuo. Esto es muy importante, porque los errores se solventan más rápidamente, y sirven para aprender, y para que el paso siguiente absorba el error y lo convierta en positivo.

9. El grupo se comporta en la acción-investigación como un ente con valores, pero no necesita hablar de ellos, porque los tiene, los va adquiriendo, sin ser informado nadie de que los tiene. Los tiene porque su práctica los producen. El respeto, vinculado a la presencia y a la puntualidad, también a la palabra del otro; la positividad vinculada a la asociación de ideas y al sentido de holding que adquiere el conjunto; la innovación a partir de un proceso continuo de mejora y perfeccionamiento de lo que se hace y cómo se hace, un aprendizaje continuo. Y muchos más valores menores, pero también importantes, como la escucha activa -no entrando en discusiones inútiles que son casi siempre provocadas por la prepotencia de los actores, que no escuchan lo que el otro dice-, como la humildad, nacida de la percepción directa de que todos aportan cosas y sorprendentemente importantes, etc.

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Taller Hábitat, que desarrollamos para el I Foro de Metodologías Participativas. Madrid, abril 2016

El texto de Carballo se completa con su comentario acerca del primer punto: conocerse. Llegar a hablar un lenguaje común es prioritario para trabajar en grupo. Y sin embargo no es imprescindible ni la ideología común ni la amistad, algo que es habitual preocupe a los grupos con los que venimos trabajando de hace tiempo: “conocerse previamente y hasta ser amigos no es una condición suficiente para tener un buen desarrollo grupal. Si el grupo ha de rendir a corto-medio plazo puede ser una ventaja, pero si ha de hacerlo a medio-largo probablemente no. En muy pocos casos la amistad favorece el desarrollo grupal, más bien lo dificulta, porque muchas veces, por desgracia, es un factor que reduce la tensión adecuada en la novedad, y que permite muchas excepciones a los que son amigos. Casi siempre hay uno más responsable y otro menos responsable, y uno tapa al otro siguiendo la ley de los hermanos. Con esto no quiero afirmar que es peor ser amigos para ser grupo, pero no es una condición ni necesaria ni suficiente.”

Para conocerse, empezamos como dice Roberto Carballo “haciendo cosas, haciendo cosas comunes, iniciando el camino del conocimiento y del grupo”. Bien, esa acción compartida (participación) es la base del desarrollo de la comunidad jubilar que se continuará tras el mencionado Taller 1 en el futuro próximo. Es, para el caso de las personas mayores, envejecimiento activo. Es, en todo caso, fundamento de una buena vecindad y mejora del medio en que vivimos. Como decía Jaime Lerner refiriéndose también al entorno físico: el que conoce, ama. El que ama, cuida… Conocer(se) tal y como lo hemos formulado es un buen punto de partida para la estrategia grupal y, con ésta, el desarrollo de una comunidad autogestionada (cohousing), o la participación ciudadana, la construcción de ciudades amigables o la hoy tan necesaria sociedad de los cuidados.

Convivencia en armonía sin discriminacion por identidad sexual

He aquí el testimonio de Enzo Navone, socio amigo de Jubilares, e integrante de un jubilar (senior cohousing intergeneracional) en desarrollo en los alrededores de Madrid. Podéis seguir enviándonos vuestros escritos para el apartado Vidas a info@jubilares.es. Muchas gracias.

 

No me caben dudas que esta sociedad en la que me toca vivir propicia el consumo, enaltece a la juventud, la pura imagen y el tan mentado “éxito”.

A los que hemos llegado a la madurez de la vida (gays o no), algunos sectores sociales y no pocas veces,  nos ubican en una categoría inferior, como si envejecer fuese algo malo, ya que nos educan con idea de eternidad y juventud ligada a belleza eternos… Los que como yo pertenecemos a una generación (tercera edad), el ser “diferentes” nos ha llevado a muchos, si no a la carcel, por lo menos a algún tipo de exclusion social, llamese bulling dentro del grupo familiar, escolar, etc. Esto que digo y que parece tan lejano no lo es, y
a nadie se le escapa que aún hoy persisten sectores de la sociedad en donde reina la homofobia disfrazada de “tolerancia”.

diversidad

Me he preguntado infinidad de veces cómo transcurren los días de un jubilado gay en esta ciudad… ¿Estarán integrados con el resto de la sociedad? ¿participan de eventos culturales? ¿o estan frente a la pantalla del televisor viendo las basuras que nos quieren hacer tragar los impresentables de siempre ostentosos de poder?
Si este mensaje llega a aquellos que por una razón u otra sufren de soledad, marginación o exclusión os invito a una reflexion que es la mía al día de hoy…

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Travestido festeja su cumpleaños. Diane Arbus

A mí la idea de envejecer no me asusta; sí en cambio la de ir a parar a una institución con personas anónimas, de las que no conozco su pasado ni su presente ni sus inquietudes…Y cómo evitar esto, si no es a través de proyectos de cohousing que acojan al colectivo LGTB.

Me encantaría que, como yo, los seniors gays se entusiasmasen en proyectos ínter generacionales y de diversidad en orientación sexual, justamente para salir del ostracismo y de la exclusión que, seguramente, esta internalizada en los gays de mi generación.

El concepto de vivienda colaborativa altenativo y sostenible en propiedad o alquiler, supone un modelo atractivo para cualquier grupo de individuos que esten interesados en buscar soluciones frente a la incertidumbre de un futuro en donde la vejez se prolonga y la alternativa es ir a parar a instituciones, llámense residencias o asilos, alternativa que muchos entre los que me incluyo no queremos.

judysgarden

Mosaic Commons, uno de los muchos gay-friendly senior cohousing en el mundo

Este proyecto habitacional cooperativo se destaca por sobretodo tres principios básicos: la autogestión, la autonomia y la ayuda mutua, de modo que lograr una convivencia armónica y solidaria en donde se respeten los estilos de vida de cada quién, y a la vez participativo en tareas afines.

Solo así, creando estos espacios, que en otras latitudes llevan años de experiencia, podremos lograr una vejez digna que es la que merecemos.

Por último deciros que la tarea recién comienza, que hay mucho por hacer y que la unión hace la fuerza, de modo que cuanta más participación haya en esta lucha reivindicativa mayores serán los logros.

Enzo Navone, hijo de diferentes vientos y tierras