El III Encuentro de Ayuntamientos de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores también se podrá seguir online.

El próximo 24 de mayo se celebrará el III Encuentro de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores que tendrá lugar en el Centro de Referencia Estatal para la Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat) del Imserso en Madrid, aunque también se podrá seguir en directo en streaming a través del canal de Youtube del Imserso.

El III Encuentro de la Red de Ciudades y Comunidades amigables con las personas mayores
Cartel del III Encuentro de la Red

El encuentro, enfocado en las iniciativas municipales que ofrecen mejoras constatables en la construcción de entornos más amigables e inclusivos con las personas mayores, contará con la inauguración de Luis Barriga, director general del Imserso y de Javier de Frutos, subdirector general de Derechos Sociales de la FEMP.

Tras una ponencia marco a cargo de Sara Ulla, Coordinadora de Estudios y Apoyo Técnico de IMSERSO, se llevará a cabo una presentación de la Década del Envejecimiento Saludable 2021-2030, por Thiago Herick Sá, técnico del Departamento de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS. A continuación, una docena de municipios tendrán la oportunidad de exponer buenas prácticas en torno a los siguientes ámbitos: 1) participación de las personas mayores, 2) intervenciones desde la comunidad para abordar la soledad no deseada y aislamiento social, 3) redes comunitarias para un envejecimiento inclusivo y 4) personas mayores y tecnología: herramientas digitales y de comunicación.

La asociación Jubilares participará en la tercera de las mesas de experiencia que se llevará a cabo enfocada en las redes comunitarias para un envejecimiento inclusivo. En ella Javier del Monte realizará la introducción para que desde los Ayuntamientos de Vitoria, Pamplona y Tineo (Asturias) presenten los diferentes programas que han llevado a cabo. La mesa será moderada por Marisol Tundidor, jefa de servicio del equipo de Coordinación de la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

Para ver el programa completo y acceso pulsa aquí.

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“Fuenlabrada amiga” con las personas mayores avanza

La ciudad madrileña de Fuenlabrada se unió a la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores tras la aprobación por unanimidad en el pleno municipal de una declaración institucional el 5 de octubre de 2018. Tras la adhesión, la corporación municipal licitó mediante procedimiento abierto, la asistencia técnica para el desarrollo del Diagnóstico y el Plan de Acción de “Fuenlabrada amiga”. Desde hace unos meses tenemos el orgullo de colaborar en este trabajo algunas profesionales de la asociación Jubilares en colaboración con el grupo cooperativo Tangente.

Las fechas programadas para llevar adelante todo el proceso se han visto modificadas, como la vida de todas las personas, debido a la pandemia de la Covid-19, lo que no  ha impedido que se pudiesen llevar a cabo los procesos en los que las personas mayores de la localidad toman el protagonismo. Fue el 1 de octubre de 2021, con las limitaciones vigentes en ese momento, cuando se pudo reactivar el proyecto con el que se podrán conocer las necesidades y proyectos de mejora para poner en práctica en ocho ámbitos esenciales para la vida diaria: Espacio al aire libre y edificios, Transporte, Vivienda, Respeto e Inclusión Social, Comunicación e Información, Trabajo y Participación Ciudadana, Servicios Sociales y Salud.

Fuenlabrada amiga de las personas mayores avanza.
Javier del Monte, de Jubilares, junto a la concejal delegada Ana Mª Pérez y la Coordinadora de Mayores, Raquel Valadés, presenta los trabajos a realizar en Fuenlabrada

La nueva fase sociosanitaria de la pandemia ha permitido que los trabajos relacionados con el proceso de Fuenlabrada amiga con las personas mayores tomen la velocidad deseada. Se ha terminado de recoger la información que nos han ofrecido lo grupos focales, las encuestas y los paseos por la ciudad y ahora comienza la fase de análisis de estos datos para poder ofrecer al Ayuntamiento madrileño las recomendaciones de cara a hacer de la ciudad del sur de la Comunidad Autónoma una ciudad más cercana y acogedora con todos sus habitantes desde la mirada de las personas mayores.

Durante los últimos meses se han realizado diferentes actividades, coordinadas por la concejalía de mayores del ayuntamiento fuenlabreño, en la que la opinión, la visión y el día a día de las personas mayores han cobrado por completo el protagonismo. Conocer los usos que dan a los servicios públicos que ofrece el Ayuntamiento, sus formas de desplazarse, o lo adaptadas que se encuentran sus viviendas, son algunas de las respuestas que se han podido obtener en este proceso. Sin duda, la participación de las personas mayores, con centenares de encuestas respondidas, va a dotar a Fuenlabrada Amigable con las personas mayores de una información valiosa, que permitirá consolidar y renovar tanto los espacios físicos de la ciudad como las políticas municipales en la que las personas mayores son los protagonistas.

Grupo motor y paseos por Fuenlabrada

Cada experiencia en las ciudades amigables con las personas mayores te ofrece aprendizajes únicos y sorpresas que los hacen incomparables. En la ciudad madrileña hemos vivido dos experiencias que merece la pena compartir. 

En primer lugar, destacar el compromiso de un grupo de 30-40 personas mayores que comprendieron completamente el proyecto y se constituyeron de forma voluntaria en un grupo motor que impulsa el proyecto desde hace meses.

Conocer a fondo la ciudad sólo se puede hacer sobre el terreno y si un experto cicerone te acompaña para que vuestras miradas se sincronicen. Pero en Fuenlabrada fueron una media de 50 acompañantes los que pudimos tener en cada uno de los seis paseos, que nos permitieron conocer a fondo todos los barrios de la ciudad, bajo el título “Fuenlabrada en Ruta: Itinerarios con personas mayores para descubrir una ciudad amigables”.

Las conclusiones de este trabajo de investigación participativa se recogerán en el Diagnóstico «Fuenlabrada Amiga con las personas mayores» que se presentará en las próximas semanas.

Los juegos de mesa luchan contra la soledad al hacernos mayores

El hecho de jugar, no confundir con apostar, es un acto prácticamente instintivo que nos ha ayudado a crecer y relacionarnos con el entorno. No es una actividad únicamente humana, también es sencillo ver como muchos mamíferos, siendo crías, juegan entre los miembros de la camada en juegos que desarrollarán sus habilidades como cuidadores o cazadores.

Aunque el juego se asocia con la infancia y la juventud, enfocado en su labor educativa, las investigadoras psicólogas de la Universidad de Granada Marta Álvarez Morillas y Lidia Rodríguez Mejías, han presentado una investigación que avala que los juegos de mesa mejoran la calida de vida en personas mayores, a través de cuatro conceptos que forman parte de dicha calidad de vida; autoestima, soledad (o ausencia de ella), competencia social y bienestar.

El documento, que puede descargarse a través de la página web de la Editorial GDM Games, que fue quien proporcionó los juegos de mesa con los que se llevó a cabo la investigación, abre las puertas a futuras investigaciones que puedan considerar al juego de mesa como un elemento de mejora en la calidad de vida de las personas mayores, y no únicamente como un método para paliar el deterioro o la enfermedad en esta etapa vital.

El proyecto Comunidades de Cuidados ya es una realidad

Tejer redes que faciliten el cuidado de las personas mayores fomentando su autonomía personal en cualquier situación, incluidas aquellas en las que existen problemas de autonomía personal, es el leitmotiv del proyecto Comunidades de Cuidados que van a llevar a cabo la Asociación Jubilares, la Asociación Andecha y la Unión Democrática de Pensionistas. El proyecto, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se llevará a cabo en 9 comunidades autónomas.

El vínculo sellado entre la Asociación Jubilares, representada por Miguel Ángel Mira, la Asociación Andecha, representada por Cristina Martín, y la Unión Democrática de Pensionistas (UDP Mayores), representada por Carlos Martínez, permitirá el desarrollo y la evaluación de proyectos de autocuidados, cocuidados y cuidados profesionales tanto en comunidades intencionales de cohousing, como en otras redes vecinales en el ámbito rural. 

Los representantes de las asociaciones firman el convenio del proyecto Comunidades de Cuidados
Miguel Ángel Mira, Cristina Martín y Carlos Martínez tras la firma del convenio.

Las líneas de intervención del proyecto radican en: El impulso del cohousing senior o vivienda colaborativa para personas mayores como una propuesta intencional y que las comunidades que lo lleven a cabo cuenten con herramientas para el cocuidado integral de las personas. El estudio del impacto en la vida de las personas que forman parte de las comunidades de cohousing ya existentes comparadas con aquellas personas institucionalizadas. El desarrollo de estrategias de cocuidados en entornos rurales para que las personas mayores puedan continuar viviendo en sus lugares de residencia, cuidándose y sabiéndose cuidadas. Por último la transferencia de conocimiento y la incidencia para que se conozca más y se puedan tomar decisiones a distintos niveles que favorezcan esta cultura de cuidados, además de promover espacios de aprendizaje común.

En definitiva el proyecto Comunidades de Cuidados busca que todas las personas mayores puedan continuar su proyecto de vida.

Jubilares participa en un taller ciudadano en Santiago de Compostela para escuchar las demandas de las personas mayores

Presentación de la Asociación Jubilares al comienzo del taller ciudadano «¿Qué le pedirías a tu pueblo o ciudad para envejecer bien?».

La Asociación Jubilares participó el martes en los Diálogos del Futuro organizados por el Gobierno de España, la Representación de la Comisión Europea en España y la Oficina del Parlamento Europeo en España. La jornada, celebrada en Santiago de Compostela, ha girado en torno al “Futuro del Envejecimiento”, con el objetivo de promover el debate e informar sobre los retos y oportunidades que España y la Unión Europea afrontarán en las próximas décadas en relación con el envejecimiento de la población.

Los Diálogos sobre el Futuro son una iniciativa del Gobierno de España, la Comisión Europea, el Parlamento europeo y otras 70 instituciones públicas (ayuntamientos, fundaciones, gobiernos autonómicos y universidades) que quiere contribuir a generar una mirada prospectiva, impulsando conversaciones plurales e informadas sobre las oportunidades y los desafíos a los que se enfrentarán España y la UE en el mundo post-covid. Se están celebrando entre septiembre y noviembre del presente año en 17 ciudades de las 17 Comunidades Autónomas. Incluirán en total 100 mesas de debate, 37 talleres y numerosas reuniones de alto nivel en las que participarán más de 500 ponentes y todos los ciudadanos y ciudadanas que quieran sumarse de forma presencial o virtual. 

En la sesión organizada en Santiago de Compostela, la Asociación Jubilares ha sido entidad la encargada de facilitar el taller ciudadano “¿Qué le pedirías a tu pueblo o ciudad para envejecer bien?”, en el que las personas asistentes han planteado sus propuestas para lograr que nuestro entorno físico y social más próximo tenga en cuenta las demandas y necesidades de la ciudadanía a lo largo de todo el ciclo vital. Las preguntas han girado en torno a cómo mejorar la vivienda, el espacio público, los servicios sociales y sanitarios, así como la participación cívica y social de las personas mayores.

Entre las ideas y demandas compartidas en el taller ciudadano, destacan:

  • La accesibilidad física en viviendas, calles.
  • Hogares adecuados (por ejemplo, bien acondicionados térmicamente).
  • Buena vecindad: civismo.
  • Alternativas de vivienda no residenciales.
  • Atención al aislamiento (soledad no deseada).
  • Atención al medio rural, al que se considera olvidado frente a las ciudades: opciones de transporte, más servicios sociales.
  • Fomento de la autonomía personal.
  • Oportunidades reales para participar activamente en la sociedad, en lugar de recibir cuidados para “aparcarnos” y ser tratados “como niños”.
  • Coordinación sociosanitaria.
  • Atención primaria en sanidad reforzada: presencial, capaz de incidir en la prevención y la detección precoz de problemas (por ejemplo, de deterioro cognitivo).
  • Otorgar prioridad a la salud mental: mejorar la atención psicológica.
  • Atención a la brecha digital: formación a personas mayores.
  • Actividades educativas, culturales y de ocio pensadas por las propias personas mayores, no diseñadas sin contar con ellas por las Administraciones o las empresas subcontratadas, y mayor difusión (información) de las mismas.
  • Cambio cultural de las propias personas mayores, para que se cuiden más.

Quizá el mejor resumen de las intervenciones fue la frase pronunciada por una de las participantes: “Que se nos tenga presentes”.

En este enlace se puede ver el taller completo: https://youtu.be/PTz5cHZS0g0?t=4647

Presentado oficialmente el Plan Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23, cuya elaboración ha coordinado Jubilares

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, acompañada del Delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, el Director General de Mayores y varios miembros del Consejo Sectorial de Personas Mayores, tras el acto de presentación del Plan Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23.

El 1 de octubre, coincidiendo con el Día Internacional de las Personas Mayores, se presentó oficialmente en el Ayuntamiento de Madrid el Plan de Acción Madrid Ciudad Amigable con las Personas Mayores 2021-23, cuya elaboración ha sido coordinada por la Asociación Jubilares. El plan, que consta de 109 acciones y 239 actuaciones, supone un coste total por encima de los 900 millones de euros.

La elaboración de este documento ha implicado una estrecha colaboración con decenas de profesionales del Ayuntamiento de prácticamente todas las áreas de gobierno. La Dirección General de Mayores del Área de Familias Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento confió a finales de 2020 a la Asociación la gestión de un plan cuya elaboración se ha visto especialmente dificultada por las restricciones derivadas de la pandemia.

En la presentación del pasado día 1, el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, destacó la transversalidad del plan y la amplia participación. Aniorte subrayó que las dos grades líneas de acción del plan son intervención sobre la soledad no deseada y la atención a las familias cuidadoras. También apuntó como principales retos de la política municipal reorientarse para llegar a unas personas mayores cada vez más diversas y heterogéneas y estar más cerca para detectar y atender con rapidez las necesidades con los servicios domiciliarios.

Por su parte, el Director General de Mayores, Juan Carlos Pérez Aguilar, agradeció el trabajo de las áreas municipales y resaltó cono enfoques transversales del plan la heterogeneidad de las personas mayores, la igualdad de género y la equidad para evitar desigualdades entre los distritos de la ciudad.

En el acto también participaron la vicealcaldesa Begoña Villacís y varios miembros del Consejo Sectorial de Personas Mayores de Madrid.

Este plan supone dar continuidad al compromiso de Madrid con la Red de Ciudades y Comunidades Amigables de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata del segundo plan de acción (el primero estuvo vigente entre 2017 y 2019) y supone entrar en la fase de mejora continua prevista por la metodología de la OMS, es decir, la renovación del compromiso de la ciudad con los principios y valores que inspiran esta red:

  • Respeto a la diversidad de capacidades, recursos, estilos de vida y preferencias de las personas mayores, que constituyen un colectivo heterogéneo.
  • Identificación y abordaje de las desigualdades de género, discapacidad, orientación sexual, estatus socioeconómico, origen étnico, religión/creencias, urbano/rural, etc.
  • Participación de las personas mayores en todos los ámbitos de la vida.
  • Valoración y promoción de su contribución a la sociedad.
  • Respeto a los derechos de las personas mayores
    para que envejezcan y mueran con dignidad.
  • Participación significativa de las personas mayores en el diseño y creación de las actuaciones para mejorar la amigabilidad en todas las etapas (establecimiento de la agenda, aplicación y evaluación). La creación de una ciudad o comunidad amigable con las personas mayores requiere colaboración y coordinación entre sectores y con diversas partes implicadas.
  • Enfoque participativo de abajo-arriba combinado con un compromiso político de arriba-abajo y dotación de recursos.
  • Enfoque de ciclo vital que apoye las relaciones intergeneracionales, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Cabe recordar que la Asociación Jubilares es miembro del Grupo de Trabajo de la Red de Ciudades Amigables y lleva años coordinando la elaboración de diagnósticos y planes de acción relacionados con la amigabilidad proyectos para diversas ciudades (Guadalajara, Coslada, Fuenlabrada, Murcia, etc.).

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La Asociación Jubilares en el I Congreso de Economía Plateada

De izquierda a derecha, María Isabel Cartón (Asociación Jubilares), Mª Ángeles López Amado, directora general de Accesibilidad y Centros de la Junta de Extremadura y Paz Martín Rodríguez, directora del programa “Retos arquitectónicos ante la vejez” de la Fundación Arquitectura y Sociedad.

La Asociación Jubilares participó en el I Congreso de Economía Plateada, celebrado en Mérida los días 22 y 23 de septiembre. La entidad, representada en esta ocasión por María Isabel Cartón, coordinadora de proyectos, fue una de las integrantes de la mesa “Envejecer con calidad. Claves para crear espacios intergeneracionales”. La necesidad de redefinir la vejez como una etapa valiosa de la vida y, desde ahí, buscar los espacios más adecuados, centró la ponencia de Jubilares. En dicha ponencia también se destacó que la intergeneracionalidad o no de los espacios, también en el cohousing sénior, debe ser algo que surja de manera orgánica, natural en una comunidad, no un lema o una directriz impuesta.

En la mesa también participaron Paz Martín Rodríguez, directora del programa “Retos arquitectónicos ante la vejez” de la Fundación Arquitectura y Sociedad y el presidente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), Juan Manuel Martínez. La moderación corrió a cargo de Mª Ángeles López Amado, directora general de Accesibilidad y Centros de la Junta de Extremadura. Paz Martín defendió que una buena arquitectura puede lograr vivienda, espacios públicos y de trabajo verdaderamente intergeneracionales. Por su parte, el presidente de CEOMA destacó la necesidad de generar espacios accesibles a todas las personas.

Durante las dos jornadas del Congreso, expertos de la Administración, la empresa privada y del ámbito universitario abordaron los retos inmediatos que supone el envejecimiento de la población. Los cuidados y la atención a la dependencia ocuparon buena parte de las ponencias. Así, Isabel Donado, de la Fundación New Health, abogó por desarrollar modelos de atención integrada, que incluyan el eje social y comunitario y no únicamente el sanitario. De hecho, defendió reinvertir gran parte de lo que se destina a sanidad a servicios sociales y comunitarios como forma más óptima de atender las necesidades de la población mayor.

En el ámbito laboral, Alberto Bokos (Plataforma 50) urgió a instituciones y empresas a que inviertan en hacer posible la transición profesional de las personas para permitir una vida laboral más larga. En su opinión, es necesario pasar “de un modelo trabajocéntrico a otro vitalista”.

En el congreso también hubo espacio para mostrar algunas iniciativas desde el ámbito municipal en la mesa “La Administración Local y el nuevo modelo organizativo de servicios sociales y mayores”. Íñigo Zubizarreta, director del Área de Acción Social del Ayuntamiento de Bilbao, que presentó “Bilbao + 60”, el tercer plan de acción de la ciudad como parte de su compromiso con la Red de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud proyecto de ciudades amigables. También intervino el director general de Mayores del Ayuntamiento de Madrid, Juan Carlos Pérez Aguilar, que esbozó el trabajo técnico que están realizando para cambiar el modelo de cuidados en la capital. Finalmente, Andrés Rodríguez, alcalde de Pescueza (Cáceres) desgranó el proyecto que ha convertido a su pueblo en referente con un proyecto que ha logrado personalizar los cuidados a las personas mayores, generando empleo y dinamizando la vida local.

El Congreso, organizado por la Institución Ferial de Extremadura (FEVAL), dedicó buena parte de sus ponencias a las oportunidades de negocio que se derivan de la creciente longevidad de la población. Entre estas oportunidades destacaron la formación para los mayores de 55 años y las personas cuidadoras, la prolongación de la vida laboral. Además, para el presidente del Comité Científico del Congreso, Iñaki Ortega, “es necesario fijar la atención en los aspectos positivos de la longevidad”.

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¿Por qué participo con 70 años en un proceso de construcción de un proyecto de vivienda colaborativa?

Jorge Miguel Morgenthaler Guggisberg*

Jorge Miguel Morgenthaler Guggisberg
Jorge Miguel Morgenthaler Guggisberg, un «activista mayor».

Un espectro recorre el mundo: el espectro de las protestas multitudinarias: Hong Kong, Tailandia, Egipto, Chile, Yemen, Túnez, Sudáfrica, Bielorrusia, Ucrania, Estados Unidos, Francia, Contra este espectro se han conjurado en santa jauría todas las potencias del mundo entero, Trump y Putin, Nicolás Ma(s)duro  y Jair Bolsonaro, los poderes fácticos de la banca e industrias/compañías  transnacionales. No hay uno solo de esos movimientos  a quien los adversarios gobernantes no motejen de extremistas, subversivos.

¿Qué tienen en común todos estos movimientos?

Quieren construir otro mundo más solidario. Quieren ser más respetuosos con la naturaleza y son conscientes del lugar humilde que los seres humanos tienen en el ecosistema de la Tierra y el cosmos. Quieren un mundo  más equitativo y más sencillo. Quieren retomar la vida en comunidades pequeñas donde el trueque, el comercio local y el apoyo mutuo de nuevo se coloquen en el centro de la vida humana. Quieren ser auténticas comunidades entre iguales. Quieren crear acceso a una vivienda digna fuera del circuito de la especulación donde la propiedad es una “vaca sagrada” que no se puede tocar.

“Esto es imposible”, nos dicen. Y nosotras/os contestamos: “Es necesario porque los recursos se están acabando.  ¿Qué pasará con las personas que vienen después de nosotras?”

Uno de estos miles de movimientos son las comunidades intencionales. Son grupos de personas que  deciden compartir algunos aspectos de la vida diaria con un propósito común. Y una forma de esas comunidades intencionales es la de las viviendas colaborativas. En España hay más de 200 proyectos en marcha, algunos de ellos ya son realidades. ¿De qué se trata? Solo voy a hablar desde mi óptica reducida, pero hay miles de referencias en internet, libros y congresos donde te puedes informar.

Yo me llamo Jorge, tengo 70 años y desde hace 6 años me acompaña la enfermedad de Parkinson. Me considero un activista mayor. Hace dos años empecé a reunirme con otras personas que nos interesábamos por las viviendas colaborativas. Al principio era como un coqueteo, un sí quiero, pero ¿con personas desconocidas?  Sin embargo la idea me atraía como un imán. Era poner en práctica ideas que llevaba años deseando realizar.

Hoy, dos años más tarde, solo sé que me faltan muchos conocimientos, muchas habilidades, innumerables cualidades que son imprescindibles.  Y me veo obligado a aprender todo el tiempo, a compartir y materializar ideas, plasmarlas y llevarlas a la práctica… pero parece que nunca se acaba y que no avanzo.

Sin embargo, tengo compañeras y compañeros de viaje que nos hemos encontrado trabajando en esa idea de compartir el resto de nuestras vidas en cualquier sitio que sea apto para una vida en común: campo, pueblo o ciudad. Porque para nosotras/os el grupo es más importante que el lugar, el cómo y el qué. He encontrado a gente maravillosa que ya lleva años viviendo en comunidades, practicando la sostenibilidad, la economía alternativa, el cocuidado entre vecinas y vecinos. Sin grandes alardes y aspavientos están construyendo un mundo nuevo (¿viejo?) en silencio. Simplemente lo están haciendo. ¡Qué increíble!

Jubilar Semilla del Norte
Miembros de Semilla del Norte

Estamos inmersos en un proceso de aprendizaje alucinante y continuo donde todos los días se abren puertas nuevas y nunca paramos de querer avanzar. Estamos aprendiendo que el resultado no es tan importante. Lo importante es el proceso, el viaje al centro de la comunidad humana y también el viaje al centro de cada uno, mi centro, mi interior, donde reconozco mis defectos y descubro virtudes que no sabía que tenía. Estamos aprendiendo sobre sociocracia, sobre construcciones bioclimáticas, reciclaje de aguas grises, baños secos, sobre permacultura, economía solidaria, energía alternativa, sobre el cuidado mutuo… ¡Tantas y tantas cosas!!!! Soñamos con la posibilidad de crear un acceso a una vivienda digna sin que tengamos que comprar o alquilar un espacio, sino donde  simplemente somos usuarios el tiempo que lo necesitemos.

Sentados alrededor y en el fuego de nuestra pasión descubrimos nuestro latir común, esas ondas electromagnéticas que nos hacen vibrar en otra dimensión, en ese algo que llamamos “nosotras/os”.

Jubilar Semilla del Norte
Reunión al aire libre de socios/as de Semilla del Norte.

Mi pequeño yo se ve transportado a un mundo rico en matices donde cada uno de los viajeros y viajeras aporta su grano de arena y el conjunto es más que la suma de los individuos. Y, cómo no, también chocamos, nos rozamos, nos confrontamos con nuestros egos, nuestras creencias limitadas sobre nosotros mismos, nuestras capacidades y potenciales. Mi dolor  y el de la otra persona es una llamada a la evolución, a ir más allá en los conflictos, transcender a un lugar común, encontrarnos a pesar de las diferencias.

Jubilar Semilla del Norte
Integrantes de la asociación Semilla del Norte durante una reunión

Hoy empiezo a vislumbrar que de los conflictos no tengo que huir más, que los conflictos son una oportunidad única para verme, conocerme y crecer. En nuestro proceso intentamos entender, comprender y asimilar las opiniones y maneras de las demás personas que están en el camino con nosotros y nosotras.

En el transcurso de este proceso de confrontación solo hay una salida: la transformación que se produce cuando muero a mis aspiraciones y deseos egocéntricos y aparece algo grande y valioso: el nosotras/os.

Miembros de Semilla del Norte brindan por la cooperativa de viviendas colaborativas o cohousing que van a constituir, un jubilar que ya tiene nombre: «El ciempiés»

Las viviendas colaborativas son un canto a la diversidad, un canto a la naturaleza, un canto a la solidaridad. Son una esperanza para los que vienen después al intentar crear un modelo sostenible que conserve los recursos naturales para las futuras generaciones. Sabemos que es solo un pequeño grano de arena dentro de un mundo que anhela la transformación del ser humano para así tener una oportunidad de seguir viajando con nuestro maravilloso ”hogar Gaia” a través del cosmos. Porque son muchos los seres (animales y plantas) que anhelan crecer y evolucionar con nosotras y nosotros. Hola, tengo 70 años, tengo Parkinson y soy un activista mayor. No sé si llegaré a vivir en la vivienda colaborativa. Pero tengo una gran esperanza y certeza: lo estamos intentando con todas nuestras fuerzas. Y eso me llena de alegría y orgullo. Me he preparado toda mi vida para este viaje. Y sé que el viaje es la meta.

Las Palmas de Gran Canaria, octubre de 2020

* Jorge Miguel Morgenthaler Guggisberg es miembro de la asociación Semilla del Norte, socia de Jubilares.

Portada de la revista

Un espacio por derecho

La revista Crónica de la solidaridad, que edita Cáritas de Valencia, dedicó su último número a los cuidados, definidos en el editorial como “un compromiso ético con nuestros y nuestras semejantes”. La Asociación Jubilares fue una de las firmas invitadas a participar en esta publicación junto con voces tan relevantes como la geriatra Ana Urrutia.

Con la columna “Un espacio por derecho”, María Isabel Cartón, socia de Jubilares, abogó por el cumplimiento del derecho constitucional a una vivienda digna, especialmente en el caso de las personas mayores. Este es el texto íntegro de dicha columna:

La Constitución Española consagra en dos de sus artículos el “derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada” y el bienestar de “los ciudadanos durante la tercera edad” mediante “un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”.

En el caso de las personas mayores, el incumplimiento del derecho a la vivienda es particularmente grave y una muestra flagrante de edadismo. Una vivienda digna es metáfora y materialización del espacio social que ocupamos. Privarnos y o renunciar a ella por ser mayores supone despreciar el regalo de la longevidad, precipitar la discapacidad y relegar el ejercicio de una plena ciudadanía.

¿Qué es una vivienda digna y adecuada? Puede ser una casa, un piso, una habitación (o varias) en un complejo residencial, un apartamento y zonas comunes en un cohousing, etc. Hay múltiples posibilidades siempre que nuestro hogar sea un espacio donde ejercer el derecho inalienable a la autonomía personal, a la intimidad, a desarrollar nuestro proyecto vital y a ser parte activa de una comunidad (barrio, pueblo, ciudad, país).

Afrontar el cuidado de las personas mayores desde la reivindicación del derecho a una vivienda digna es particularmente útil contra el edadismo: normaliza el hecho de envejecer al situarlo allí donde transcurren todas las etapas de la vida, nuestra casa. Toda política de cuidados seria debe partir de este derecho. También el autocuidado: asumir nuestra fragilidad presente y futura nos animará a planificar nuestro hogar y a exigir a los poderes públicos que lo garanticen con los apoyos necesarios.

El envejecimiento, un asunto global que atañe a toda la sociedad

En el mismo número de la revista de Cáritas de Valencia, la geriatra y gerontóloga Ana Urrutia concedió una entrevista en la que la abogó por “afrontar el envejecimiento como una oportunidad” y denunció el “problema oculto” de la soledad de muchas personas mayores que carecen de la autonomía y de una red social que les permita “atender sus necesidades básicas”.

Como fundadora y presidenta de la Fundación Cuidados Dignos, Urrutia subrayó la necesidad de cambiar el sistema actual de cuidados hacia el modelo de atención centrada en la persona y a abandonar actitudes paternalistas que contribuyan a infantilizar y silenciar a las personas mayores.

Crónica de la solidaridad (publicación completa en pdf)

La imagen es obra de Lucía Marhuenda para la portada de Crónica de la solidaridad (junio 2020).

Mayores LGTBI+, una oportunidad de convivir y envejecer sin prejuicios

“… Sabemos que salir del armario es un proceso infinito. Un ritual de repetición. Una y otra vez parece extraño que la mayoría de las personas (heterosexuales) no entiendan que aquellos a quienes se les requiere una y otra vez una explicación desean tener espacios donde desaparezcan estos rituales…«

El colectivo LGTBI es tan diverso como la sociedad en general. Sin embargo, a la hora de estar atendido en un servicio, las personas que pertenecen a él se sienten discriminadas por su orientación sexual. A raíz de esto, el colectivo reclama más sensibilidad y empatía; no un trato especial, sino ser respetadas tal y como son. Aunque vivimos en el siglo XXI parece que sigue siendo difícil aceptar al “otro”, incluso vemos casi diariamente agresiones homófobas tanto físicas como psicológicas, sin olvidar el “bullying”. Recordamos por ello que el año pasado celebramos el 50 aniversario de Stonewall, y por eso cada 28 de junio tiene lugar el «Christopher Street Day», conocido en España como el Día del Orgullo Gay. La Historia nos ha llevado hasta lo que somos en la actualidad, a vivir con orgullo quienes y como somos, sin pretensiones de ser especiales. Hemos conseguido leyes y más aceptación en la población y, sin embargo, no hay que dejar de luchar cada día por los derechos humanos.

¿Tenemos deseos y necesidades distintas que el resto de la población que envejece? En principio no; igual que todos, tenemos unos deseos y necesidades que expresan nuestro ser. Observando cómo está envejeciendo la población LGTBI y cuáles son sus necesidades en esa etapa de la vida, hay estudios que señalan que el colectivo sabe envejecer mejor y organizarse la vida a la hora de ser mayor. Toda una vida de autogestión sirve de experiencia para afrontar ciertos retos asociados al proceso de envejecimiento y la vejez.

¿Existe una forma ideal o mejor de vivir o convivir entre ellas o las demás? ¡Tampoco! Pero lean esta frase: “¡No es que no me guste vivir con otras personas mayores, sino que no quiero volver al armario!”. Es una expresión real, captada durante conversaciones y en un grupo focal. Es el miedo de muchas personas mayores del colectivo LGTBI: no poder ser como y quien eres, esconder tus deseos y ser rechazada. Por ello, países como Suecia, Holanda, Alemania, Austria, España o EEUU, entre otros, ofrecen ya servicios dirigidos a ellas, a través de asociaciones, fundaciones o empresas privadas tales como: apartamentos con servicios, residencias asistidas, housing, sellos gay-friendly, centros de apoyo etc., con el fin de vivir como quieres, sin dar explicaciones. ¡No se trata de hacer guetos” sino respetar la dignidad!

Hay que estar muy atento a lo que piden las personas y nadie tiene que decidir si es conveniente desarrollar un servicio específico para ellas o no; eso lo decide cada cual y depende de la sostenibilidad del proyecto. Lo importante es que participe, codesarrolle y diseñe el servicio centrado en las personas. Hay personas que deciden y quieren “ser mayoría en la minoría”. ¿Cuestionamos que los monjes o las monjas vivan entre ellos?

Que los OTROS envejecen de manera diferente es en cierta medida de perogrullo porque, para decirlo sin rodeos, todos los humanos envejecen específicamente. El envejecimiento es individual y el repetido eslogan «envejecimiento es diversidad“ resulta más bien molesto porque banaliza la diversidad y no tiene ninguna consecuencia real. “Las políticas de diversidad en el ámbito de la atención a las personas mayores, son bastante no performativas», como diría Sara Ahmed (2011).

Fuente: Homosexualität_en und Alter(n) Maria do Mar Castro Varela, 2016.

Se ha pasado de una generación con pocas exigencias respecto a su hogar a una generación crítica e informada (cambio de demanda). Los nuevos perfiles tan heterogéneos no se sienten “ancianos/ mayores” en el sentido clásico, sino “jóvenes” y consideran importante la calidad habitacional, desean vivir el mayor tiempo posible en un entorno conocido y superar el día a día de una manera independiente y autónoma. Es justamente donde el colectivo LGTBI ve su oportunidad y reclama tener algo propio, suyo, en el sentido de “vivir como tú quieres, con dignidad, respeto y entre aquellas personas que sienten lo mismo que tú”, sin cerrarse a la diversificación, pero desde sus propias necesidades y deseos. Estas necesidades impulsan una demanda interesante para el sector gerontológico: es una oportunidad de mercado al tiempo que las personas del colectivo LGBTI logran tener espacios diseñados y ofrecidos por y para ellas mismas.

El modelo que se toma como referencia es el modelo de Berlín. El complejo gestionado por la asociación Gay de Berlín, que además es propietaria del mismo, desarrolló esta idea teniendo en cuenta las necesidades y los deseos de los usuarios. Desde la idea inicial hasta la inauguración ha pasado casi una década y, hoy por hoy, es un espacio intergeneracional y mixto en pleno centro de Berlín: un complejo de viviendas con 27 apartamentos de distintos tamaños, una unidad de convivencia de 8 personas con deterioro cognitivo.

El ejemplo de Ámsterdam es muy distinto: la asociación Roze Zorg facilita para el colectivo LGTBI mayor poder ir a una residencia tradicional siempre y cuando ésta haya recibido “la llave rosa”, un sello que demuestra que la residencia ha pasado todo un proceso para ser una Residencia Gay-Friendly de verdad.

Observando el mercado en general y atendiendo a qué está pasando alrededor de nuestro entorno, vemos que en los últimos 5 años han salido diversos proyectos de convivencia. En los últimos años he visitado algunas ciudades para conocer de primera mano qué ofrecen, por qué lo hacen y cuál es el futuro. Los conceptos y modelos ofrecidos por ciudades como Ámsterdam, Berlín, Chicago, Colonia, Estocolmo o Viena se basan en modelos actualmente discutidos en el sector gerontológico, como pueden ser el cohousing, intergeneracional, grupos y/o unidades de convivencia, microrresidencias, sellos de calidad gay-friendly, basados en una atención individualizada y centrada en el individuo y en una filosofía humanista. Los conceptos de cuidados ya existentes pueden facilitar un modelo de cuidado que promocione la identidad de lesbianas y homosexuales. Por ejemplo, utilizando la estructura AEDL de Monika Krohwinkel (2008, 2013), es posible detectar las necesidades y situaciones específicas relacionadas con la atención e involucrar en el proceso de cuidado (Disertación, Heiko Gerlach und Markus Schupp, 2017).

  • El enfoque de derechos aplicado al cuidado de las personas mayores las considera no solo beneficiarias de la asistencia social, sino también sujetos de derecho.
  • Hay evidencia sobre el bienestar y la mejora de calidad de vida de las personas mayores cuando viven en entornos con dimensiones y estructuras de convivencia similares a un hogar, incluso en caso de deterioro cognitivo o problemas conductuales.
  • Hay una clara relación entre el desarrollo de actividades que dan sentido a la existencia y el mantenimiento de las relaciones familiares y sociales con el bienestar de la persona mayor.

En todas las ciudades había y hay lista de espera (en algunas capitales de más de 250 personas), lo que indica que hay demanda y que los proyectos son interesantes desde el punto de vista económico. Todos ellos están basados en las necesidades del usuario y ofrecen “servicios centrados en las personas”.

La mayoría de las personas en todo el mundo (varios estudios lo han demostrado) quiere permanecer en su entorno y en su hogar, y el colectivo LGTBI es igual, por lo cual hay que ofrecer múltiples servicios según la demanda y necesidad. Pero para que la permanencia en el hogar se prolongue el mayor tiempo posible, las personas mayores requieren entornos y soluciones que compensen los cambios físicos y sociales relacionados con la edad. Los barrios y pueblos han de considerar las diferentes características de los usuarios, promover su empoderamiento y tener en cuenta aspectos como la viabilidad tecnológica, económica y funcional. Las condiciones y necesidades son cambiantes y ofrecen al sector gerontológico una oportunidad de crecer dentro del sector LGTBI. La demanda y la lista de espera demuestran que la economía plateada LGTBI es sin duda muy interesante y la innovación para un mejor envejecimiento imprescindible.

Podemos sentir orgullo por lo conseguido actualmente en España y los proyectos en marcha. No se trata de cuestionar sino de respetar que hay una demanda concreta y que no podemos ofrecer a una población tan heterogénea servicios homogenizados, ya no. Habrá diferentes modelos en el futuro, sea aquí o en otros países; lo importante, en mi opinión, es poder elegir dónde quiero ir a vivir o ser atendido. Por ello sería necesario desarrollar un abanico de servicios hacia la vejez, sea para el colectivo LGTBI o para la población en general.

“La perspectiva de sexo/género no debe limitar la visión o ignorar o descuidar otras condiciones de desigualdad. La atención consciente de la homosexualidad entre los profesionales y su anclaje conceptual no solo promueve la inclusión al colectivo LGTBI en la práctica de la atención, sino que abre una perspectiva adicional, por ejemplo, detectar las necesidades sexuales de personas heterosexuales y los estilos de vida que difieren en parte de la considerada heteronormatividad” (Enfoque diversity, van Keuk et al.).

Fuente: (Disertación, Heiko Gerlach und Markus Schupp, 2017)

Autor:

Stephan Biel, Enfermero, asesor y formador de innovación en gerontología social, cambio demográfico, y atención centrada en las personas.

Contacto: BC Biel Consulting, Barcelona. lgtbiq@bielconsulting.eu