Etiquetado: envejecimiento activo

Senior Cohousing: salud, participación y creación de comunidad

Artículo previamente publicado el 10 de octubre de 2016 en el Blog de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, Imserso.

Es objetivo de la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, impulsada por la OMS, la creación de entornos que faciliten “un envejecimiento activo y saludable”, promoviendo la “participación de las personas mayores, teniendo en cuenta sus necesidades, percepciones y opiniones”.

En pocas palabras se dice mucho, vayamos por partes:

Recordemos, el Envejecimiento Activo se comprende como un proceso donde se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad: los 3 pilares están interconectados entre sí, de forma que no es requisito previo a un envejecimiento exitoso el carecer de enfermedad, sino más bien la salud puede ser consecuencia de un entorno que propicie bienestar.

Y es que ya en el documento de constitución de la Organización Mundial de la Salud se definió SALUD como “estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades“.

Autonomía, solidaridad y gozo en el Cohousing

Otra forma, a nuestro juicio más concreta y al tiempo sugerente, de expresar la salud como estado de bienestar es aquélla del Congreso de Perpiñán (1976): “la salud es aquella manera de vivir que es autónoma, solidaria y gozosa”. Así lo recuerdan Joan Subirats y Toni Vilá en su interesante artículo ¿Es la salud un tema estrictamente sanitario?, publicado en el último número de la revista Treball Social. Tres interesantes conceptos. La autonomía es incluso, en nuestro país, derecho subjetivo de ciudadanía desde la ley de “dependencia” de 2006. La solidaridad intergeneracional se reconoce como clave para un envejecimiento activo (participación – seguridad – salud) desde finales del XX. El “goce pleno y en condiciones de igualdad” es el objetivo propuesto por la ONU en su Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Autonomía, solidaridad y gozo son tres importantes objetivos para quien plantee transformar o crear un entorno adecuado para envejecer. Las comunidades autogestionadas de senior cohousing (jubilares) son buen ejemplo de ello:

1.- Son lugares que principalmente fomentan la autonomía personal, precisamente a través de la participación y una verdadera inclusión en la comunidad, a partir de la diversidad en la elección de actividades, en el protagonismo de cada una de las personas a la hora de decidir sobre su propia vida… Hay tanta comunidad como se quiera, tanta privacidad como se desea. Se mantiene una gran autonomía personal, incluso en situaciones de dependencia, porque hay comunidad.

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Me alegro de vivir aquí y creo que todo ha sucedido de una forma armoniosa. Mi mujer y yo somos personas sociables que disfrutamos del hecho de tener justo al lado a la gente con la que mejor lo pasamos. Pero aquí hay un equilibrio muy preciso y definido entre las puertas abiertas y la vida privada. Jens Asger Hansen, residente de Munksoegard.

2.- Son lugares donde se hace patente la solidaridad como interdependencia: necesito de los demás, y yo también me entrego para, entre todos, alcanzar objetivos comunes. Son lugares donde de forma consciente (desde los primeros talleres de empoderamiento) o insconsciente (en la actividad diaria) se diseñan y se ponen en práctica acciones de solidaridad interna pero también para con una comunidad más amplia en la que se insertan. Son lugares donde las personas comparten conocimientos, trabajo, emociones y vivencias, también el deseo común de trascender a otros ámbitos sociales, naturales… Son lugares que fomentan la empatía, el diálogo en la diversidad, la inteligencia colectiva, y la ayuda a la dependencia gracias a una fuerte red de apoyo social.

cohousing-solidaridad

Cuando los levantamos por la mañana nos decimos “¿qué puedo hacer por alguien hoy?”. Es sólo un sentimiento discreto. Así que hacemos lo que podemos y lo hacemos discretamente. No necesitamos ver nuestras obras en el periódico o anunciadas en las líneas aéreas. Ted Andrewlevich, residente de cohousing en EE.UU.

3.- Finalmente son lugares destinados al gozo: al placer, el confort, la alegría y diversión, la amistad… Jubilar (del latín iubilare) significa “gritar de alegría”. Las personas jubiladas o las que viven en un “jubilar” (las personas mayores en definitiva) cuentan con múltiples oportunidades para seguir gozando.

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Huele bien a través de las ventanas de la cocina, donde se prepara la cena. Nuestras cenas colectivas suelen consistir en una ternera, cordero, huevos y pollo de nuestra pequeña granja, y verdura de nuestro huerto. Hace una tarde estupenda, así que decidimos cenar en la terraza, con vistas a la laguna. Todo el mundo echa una mano con las sillas y las mesas, y para poner las sombrillas.Después de cenar, una vez se han retirado las mesas, formamos dos equipos y jugamos a la petanca una hora o así. A un par de nosotros se nos da bastante bien, y hay un poco de guasa. Según termino el día, cruzo al gallinero y lo cierro por la noche. Unos pocos vecinos entran en la casa común a tomarse una botella de vino; los otros vuelven a su casa a relajarse con las noticias después de un día agradable. Olaf Dejgaard, residente de Munksoegard.

El creciente interés acerca del modelo “cohousing” en nuestro país ha sido impulsado principalmente por las personas mayores (no fue así en otros países donde era la juventud pionera en la transformación innovadora del modelo de vivienda o barrio). Es por ello que la Unión Democrática de Pensionistas UDP (miembro asimismo del grupo de trabajo de Ciudades Amigables) ha incluido recientemente en su web un interesante blog sobre Cohousing.

Herramientas: metodología participativa, creación de comunidad

La participación es herramienta común para lograr los tres objetivos. También lo son cualesquiera métodos para la creación y cohesión de la comunidad. Así, el cohousing es entorno paradigmático para la mejora de la salud, tal y como la hemos formulado. Pero no es el único, ni mucho menos. Conviene tomar los principios enunciados y releer las líneas escritas más arriba pensando en la transformación de las residencias o centros de mayores, en nuestra propia comunidad de vecinos, en el barrio o aldea, la ciudad global…

La Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores propone 8 áreas temáticas sobre las que reflexionar con el objetivo de lograr entornos para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores (y por tanto, de todas). Parece interesante añadir, dentro de la metodología que propone la OMS, al trabajo con los grupos focales otras reflexiones sobre temas transversales para una verdadera transformación de la ciudad como ecosistema centrado en las personas: cómo lograr más autonomía, más solidaridad, más gozo. Es una cuestión de salud.

(Por: Javier del Monte Diego. Asociación Jubilares. Citas de Durrett, C. (2015). El Manual del Senior Cohousing. Autonomía personal através de la comunidad. Madrid: Dykinson. Fotografías de las webs de las asociaciones canadiense y de EEUU de Senior Cohousing)

Una banca para y por las personas

“Economía” significa etimológicamente “administración del hogar”. En los tiempos actuales, por ejemplo, Samuelson y Nordhaus la definen como “el estudio de la manera en que las sociedades utilizan los recursos escasos para producir mercancías valiosas y distribuirlas entre los diferentes individuos”. Y nuestro Diccionario de la Real Academia la define como “la administración eficaz y razonable de los bienes”. Las definiciones cuentan con conceptos como “sociedad”, “individuos”, “hogar”, “bienes”… No así se habla de dinero, que no es más que una de las herramientas empleadas para cuantificar esos recursos, bienes o mercancías.

Conciencia y transparencia

imagen-dinero_conciencia1¿Qué hace la banca? Capta recursos en forma de depósitos y presta dinero y servicios financieros. Así, el “mercado financiero” es aquel lugar en que deberían encontrarse (como en cualquier mercado) el que puede ofrecer (ahorros en forma de dinero) y el que necesita (dinero para producir algo de valor). Sin embargo este intermediario se fue haciendo más opaco y hace décadas que algunos comenzaron a pensar que aquellos agentes principales (el que deposita y el que pide crédito) de hecho no se estaban encontrando. Por otra parte pensaron que tampoco tenían el control sobre sus ahorros: el ahorro de alguien comprometido con la paz podía estar financiando compra de armas. Eso dio lugar a un concepto de “banca social” o “banca ética”, que primeramente vetaba la financiación de ciertos productos (armas, prostitución, tala de árboles…) pero que finalmente fue llegando, en sentido positivo, al objetivo de lograr que los ahorros se emplearan en la financiación de productos “éticos” (medioambientales, culturales, sociales, comercio justo, etc.).

Así,  por ejemplo, Triodos Bank  surge en 1968 sobre  los principios anteriormente enunciados: una conciencia ética sobre el uso del dinero, y transparencia en el proceso (todos conocen qué proyectos se están financiando). Se trataba de entender que el dinero es la herramienta que  “ayuda a llevar a cabo una buena idea”, y no “el origen de todos los males, la base de la desigualdad”.  El blog “Dinero y Conciencia“, de su subdirector general Joan Antoni Melé, pretende presentar esa dimensión ética del uso del dinero.

En España Triodos comenzó a operar en 2004. Cinco años más tarde, varias entidades que también pensaban que “la rentabilidad económica es compatible con la sostenibilidad o la responsabilidad social” crearon en 2009 la Alianza Global para una Banca con Valores, cofundada y presidida por Triodos Bank. Actualmente forman parte de ella 22 entidades de todo el mundo, bancos, cooperativas de crédito y entidades de microcréditos que comparten la visión del desarrollo sostenible a largo plazo.

Nosotros construimos la banca

Una de estas entidades es la Banca Popolare Etica Italiana, en cuyo seno se está integrando actualmente el Proyecto Fiare, que surgió en 2003 en Bilbao. Fiare no es solo ética (“no con mi dinero”) sino participación. Los socios (una persona, un voto, independientemente de lo que aporta) crean la banca. “Lo primero es construir una red densa de capital social”, personas que la hacen suya. Las personas no compran, sino que construyen Fiare.

Asamblea del Área Fiare. Barcelona, abril 2014

Asamblea del Área Fiare. Barcelona, abril 2014

Las estructuras de participación son constantes a medida que la entidad crece. Esto supone un gran reto: en Italia los socios ya son, desde su fundación hace 14 años, unos 40.000. Se trata de mantener la cercanía (el antiguo director de sucursal que podía mirar a los ojos al que solicitaba crédito), y para ello se cuenta con un interesante mecanismo: la evaluación de los proyectos a financiar comienza desde el trabajo voluntario de las “comunidades de acción” territoriales, que valoran mucho más que la viabilidad: los retos éticos que se presentan específicamente en los territorios. El objetivo de transparencia se aborda mediante una clara información sobre el circuito del dinero, estableciendo una conexión directa entre ahorro y crédito. Así la acción se dirige a economía real, no especulativa. Sigue leyendo

Las alternativas de vivienda se abren paso en IMSERSO

¿Dónde queremos envejecer?

Respondemos rápidamente, como lo hace la inmensa mayoría de las personas mayores: 9 de cada 10  quieren vivir en su casa, incluso aunque vivan solos. Es un dato de la Encuesta a las Personas Mayores 2010 de IMSERSO.

Vivir en casa

No es tan fácil lograr ese deseo. Las razones son múltiples:

-La vivienda resulta inadecuada (barreras arquitectónicas, falta de ascensor, condiciones térmicas inadecuadas, con problemas de seguridad, con necesidad de mantenimiento que la persona mayor ya no se siente capaz de afrontar, etc.)

– La persona mayor requiere ayuda para realizar tareas domésticas o quehaceres diarios fuera de sus hogares. A menudo es difícil llevar la ayuda a la vivienda existente, sobre todo en el medio rural. O no hay recursos para contratar dicha ayuda…

Estos son los motivos que se esgrimen en el documento que el pasado jueves se presentó en la sede de IMSERSO: «Propuestas para el desarrollo de las orientaciones del Consejo de la Unión Europea relativas a las personas mayores». El texto no se refiere tan solo a la cuestión de la vivienda, sino que plantea medidas y propuestas a los problemas que preocupan a las personas mayores, todo ello en coherencia con las orientaciones que la Unión Europea expuso con ocasión del Año Europeo de Envejecimiento Activo 2012.

En el documento de debate se exponen propuestas relativas al empleo, a la participación en la sociedad (envejecimiento activo no solo como un derecho, sino como deber ciudadano), a la igualdad de oportunidades y a la vida independiente (fomento de salud, alojamiento, transporte y fomento de autonomía a todos los niveles).

Merece la pena su lectura atenta. Nosotros queríamos centrarnos, como corresponde al principal objetivo de nuestra asociación, la mejora del medio físico y social, en el problema de la vivienda:

Las propuestas para enfrentarnos a las dificultades arriba expuestas (principalmente, vivienda inadecuada, o aspectos de la vida cotidiana no suficientemente resueltos) son, en muchos casos, bien conocidas (aunque no suficientemente dotadas económicamente por la administración): subvenciones para el arreglo de viviendas, eliminación de barreras arquitectónicas, prestación de ayuda doméstica para el día a día (dentro y fuera del hogar), implementación de servicios de teleasistencia…

Nuevos modelos de vivienda

Pero además se incluyen medidas novedosas, en la línea de lo que venimos reclamando en los últimos años desde asociaciones como Jubilares: nuevas alternativas residenciales para la vida independiente. Así pues, el IMSERSO hoy propone:

“Por lo que se refiere a la atención social de las personas mayores en sus propias viviendas, con el fin de que puedan mantenerse el mayor tiempo posible en su medio habitual de vida, convendría tomar las siguientes medidas: (…) Impulsar ayudas de vivienda para las personas mayores, prestando especial atención a las que viven solas, a través de subsidios de alquiler, iniciativas de viviendas en cooperativa y similares. (…) Fomentar (…) nuevos modelos de vivienda que den respuesta a sus necesidades y pueda participar activamente en la sociedad.”

Para las personas mayores con discapacidad  “Es preciso promocionar fórmulas y opciones residenciales diversificadas: viviendas de apoyo, apartamentos y pisos asistidos, pisos compartidos, residencias, etc., que faciliten que las personas mayores con discapacidad puedan envejecer en el entorno donde han vivido…”

Creemos muy positivo y conveniente este enfoque en la politica sobre envejecimiento activo, en concreto sobre el alojamiento adecuado para dicho envejecimiento activo. Existen alternativas de vivienda a las tradicionales y es preciso que entre todos (y la Administración juega un papel esencial) ayudemos al impulso de las distintas propuestas, más aún de las que parten de los propios implicados. Es el ejercicio coherente con una política de fomento de participación de las personas mayores, y de la apuesta por su autonomía.

Llevarnos la casa

Vivir en “nuestro entorno” puede significar desde vivir en nuestro barrio, en nuestra propia comunidad hasta vivir con nuestras cosas, o con nuestra gente (en otro lugar). Queremos vivir en nuestra casa. Y cada persona habrá de decidir qué es “su casa”.

“Envejece que no es poco”

Hoy seguimos de cine. Coincide que ayer mientras veíamos los resultados de los premios Goya, recibíamos en nuestra página de facebook noticia de un simpático cortometraje. Nos ha servido para conocer al grupo de personas mayores de Huete (Cuenca) que constituyeron desde hace más de diez años los VolOptenses (optense es gentilicio de Huete), dedicado al voluntariado cultural: “Sin más medios que nuestra ilusión, hemos querido plasmar en este corto la importancia que supone envejecer activamente a través de nuestra labor de acompañantes turísticos y lo que ello implica para nosotros: formación continua, nuevas inquietudes, desarrollo personal…”

Amanece_que_no_es_pocoComo todavía no contamos con ningún crítico de cine en nuestra asociación Jubilares (todo se andará), no entraremos a valorar la calidad fílmica de la obra ni buscaremos las analogías con la surrealista película de José Luis Cuerda, en la que dicen inspirarse sus guionistas… Eso sí, aplaudimos la iniciativa, el entusiasmo, el buen humor, las ganas de seguir aprendiendo, trabajar juntos y envejecer de forma activa en entornos como el de su querido pueblo, Huete.

Parece que algo ha de ocurrir en ese rincón alcarreño que cuenta con casi una treintena de asociaciones para una población que no llega a los 2.000 habitantes… ¿Algo ha de ocurrir? Quizá no es muy distinto a otros pueblos, a otros barrios… Quizá basta un puñado de personas con ganas de crear algo de forma colaborativa, entusiasmadas con la idea de hacer algo en su entorno, con la firme creencia – ellos lo expresan así – de que son “necesarios”… Todos somos necesarios. Seguramente cualquier rincón de nuestro país puede servir para que un grupito de personas transformen para bien la realidad. Si se emplea inteligencia colectiva, la ilusión se contagia y la acción da frutos.

Iremos a conocer Huete. Para la visita sabemos que contamos con Coral, Martín, Ramiro… y sus muchos amigos y amigas. Gracias.

Plazas para “un vivir activo”

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"Parque para Mayores". Plaza Leopoldo de Luis, Madrid

“Parque para Mayores”. Plaza Leopoldo de Luis, Madrid

He aquí una reciente pintada “institucional”, del proyecto “Paisaje Tetuán” promovido por el Ayuntamiento de Madrid. Se trataba en este caso de intentar arreglar el desaguisado de una plaza inicialmente diseñada para los coches que están debajo de ella. El texto, que invita a la acción, anima a dejar una clara semilla… ¿pero dónde?

En la Plaza del Poeta Leopoldo de Luis, justo detrás de este respiradero, se encuentra un denominado “Parque para Mayores”, que por cierto rara vez se usa. Da qué pensar, la promoción de un verdadero envejecimiento activo parece estar más en los versos de Lepoldo de Luis que en el mobiliario urbano de la plaza… y no porque el mobiliario tenga nada de malo en sí, sino porque la actividad de los mayores no puede pretenderse dirigir desde las instituciones, sin contar con su iniciativa e implicación.  No sirve simplemente colocar el mobiliario, si no ha habido una participación ciudadana previa que desemboque en esa decisión (o en cualquier otra).

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Esta es una plaza. Plan de autogestión vecinal.
C/ Dr. Fourquet 24, Madrid

En Vivero de Inciativas Ciudadanas podemos encontrar referencia de otras plazas, solares y huertos donde las personas del barrio realmente crean espacios de relación, viven activamente, dejan semilla e incluso hincan el arado.

En esas iniciativas, desde la más antigua “Esta es una Plaza” hasta la reciente “Huerta de Tetuán”, sí están las tierras que enriquecen sus propios ciudadanos. Esos huertos urbanos son la más clara manifestación de una ciudadanía activa impelida a crear por ella misma la ciudad donde quiere vivir.

POR UN VIVIR ACTIVO

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No es verdad que tengamos que morirnos.
Nadie se muere si en la tierra deja
una clara semilla que la reja
del arado del tiempo ahínque. Irnos Sigue leyendo

Vivir con un robot

De la película "Robot&Frank"“Investigadores diseñan un robot de bajo coste que asiste a personas mayores en sus domicilios”. Es el titular que nos desayunábamos ayer. Un paso más en la aplicación de las nuevas teconologías a la asistencia de personas con dependencia o discapacidad, o simplemente para ayudar a hacer las cosas más fáciles.

El proyecto ha sido liderado por el investigador Joaquín Ferruz Melero, del Grupo de Robótica, Visión y Control de la Universidad de Sevilla y han participado investigadores de Sevilla, Huelva, Córdoba y Extremadura. El equipo funciona en “entornos domésticos inteligentes”; esto es, según la descripción en prensa, el robot comprende órdenes sencillas y realiza tareas en ese entorno; para ello esos espacios están dotados de sensores y actuadores ambientales que ayudan al usuario.

La novedad reside en la autonomía y el precio del robot, de medio metro de altura y unos siete kilos de peso. “El objetivo final es que el robot se compre al mismo precio que un electrodoméstico, entre 500 y 1.500 euros, porque se le pueden añadir extras. Incluso exploramos que se pueda alquilar por un tiempo”, según Nieves Pavón, investigadora de la Universidad de Huelva.

Termina el artículo diciendo que “Los expertos trabajan ahora en experimentos que simulan cómo funcionaría el robot en un domicilio. El siguiente paso es configurar un prototipo más robusto para probar en residencias o grupos de varias viviendas con la idea de comprobar la aceptación del usuario.”

La noticia desde luego tiene su interés. El desarrollo de las nuevas tecnologías aplicadas a la asistencia es una necesidad real. Si hay que ponerle un pero a la noticia es la de la última frase, que nos alerta. A nosotros, que pensamos que las personas son el mejor medio y el único fin para vivir dignamente, que creemos en sistemas centrados en las personas, eso de “comprobar la aceptación del usuario” nos suena raro. ¿No será el robot el que tendrá que adaptarse a mí?

La otra cuestión que no hay que olvidar es que la ayuda innecesaria genera una nueva dependencia. Para cualquier ayuda al dependiente (sea mediante recursos humanos o materiales) habrá que lograr que dicha ayuda sirva realmente para hacer más autónoma a la persona y no cree más dependencia. En las actividades cotidianas encontramos la clave para un envejecimiento activo y una ayuda en exceso (en aquello para lo que sí estamos capacitados) puede llegar a incapacitar. Por el contrario, tal y como ya se está comprobando, lograr oportunidades para hacer, crear, pensar, moverse, comunicar… es la mejor forma de tener una vida saludable, autónoma y digna.

Queremos entornos, dispositivos inteligentes, pero no para que las personas lo sean menos. Enhorabuena por ese robot. Esperamos que logre hacer muchas cosas, cada vez más. También esperamos emplear nuestra propia inteligencia y no tener que usar de todas sus capacidades.

¿Envejecimiento activo?

Que no nos vendan la moto. Hoy algunos llaman “envejecimiento activo” a cualquier cosa. Tampoco el ejercicio físico, respirando el aire puro del parque, trabajando ejercicios mentales, ni siquiera con la risa lo lograremos…

en soledad no hay envejecimiento activo (seguridad, participación y salud)

El factor generacional: de la exclusión al mutualismo comunitario

Reunión Fiare“Impugnamos la idea de persona mayor” como la hemos entendido hasta ahora. Los mayores de hoy son la primera generación que tiene un comportamiento radicalmente distinto al anterior.

Así se expresaba la idea central del seminario “Familia, trabajo y generaciones: Mujer y envejecimiento activo” que tuvo lugar hace pocos días en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, en Madrid, y forma parte del proyecto  de  investigación  “Envejecimiento  activo,  ciudadanía  y  participación.  Necesidades,  aspiraciones  y  estrategias  en  torno  a  la  autonomía  y  el  empoderamiento  en  dos  generaciones  de  mayores  en  España”. El seminario reunió a Joan Subirats (IGOP-UAB), Mercè Pérez Salanova (Àrea d´Atenció a les Persones, Diputació de Barcelona), Daniel Prieto Sancho (Fundación Pilares), Luis Garrido Medina (UNED), Teresa Castro Martín (CSIC), Juan Antonio Fernández Cordón (CSIC) y Julio Pérez Díaz (CSIC), coordinador del evento.

Estos investigadores nos destacan:

– La “obsolescencia del concepto de viejo (…), basada en un sistema fordista industrial que está cambiando radicalmente” (Joan Subirats). Hata ahora se considera a la persona mayor como objeto de atención, más que como sujeto dotado de autonomía, y mucho menos como persona capaz de desarrollar críticamente esa autonomía.

– Las nuevas generaciones de mayores reivindican una posición más autónoma en su propio devenir. Desarrollan “prácticas, conductas y una actitud ante el mundo” diferente a la que venía siendo habitual. Quieren participar activamente y de manera integral en la sociedad.

– Idea de “consumo como práctica de integración social” (Daniel Prieto Sancho). Hasta ahora las personas mayores han sido inexplicablemente excluidos como consumidores en el sistema.

– Nuevas relaciones familiares, las que vienen más allá del “núcleo familiar” y con el Estado. Mientras el Estado recorta ayudas, el peso recae más sobre la red familiar, y concretamente, sobre las mujeres. Éstas precisamente ahora es cuando menos capacidad tienen para ese servicio de apoyo: trabajan y además siguen asumiendo de forma desigual el reparto de las tareas domésticas. (Juan Antonio Fernández Cordón).

– Nuevo concepto en auge: el mutualismo comunitario. Se trata de esa forma de relación entre las personas en la que éstas se ayudan entre sí sin esperar nada a cambio. Se basa en la solidaridad y la reciprocidad.

Los investigadores en este proyecto recuerdan que si hablamos de envejecimiento activo, hablamos de autonomía y de capacidad crítica para poder participar e intervenir. Necesitamos replantear la visión institucionalista y jerárquica que entiende la participación desde unos cauces determinados y desde convenciones que sitúan el mismo hecho de participar como algo relativamente ajeno a la cotidianeidad personal y a las interrelaciones sociales más comunes. Tampoco es solo tener la “capacidad de hablar o discutir”, sino transformar la realidad social. Las TIC hoy abren un mundo de posibilidades. Necesitamos una perspectiva de ciudadanía en la que avancemos hacia una sociedad en la que podamos estar todos, cada uno desde su propia especificidad y dignidad. Los valores que entendemos básicos para fundamentar esta visión de ciudadanía tiene que ver con la autonomía personal, la igualdad y la diversidad, entendiendo cada uno de esos conceptos desde una perspectiva integradora.

Ya no podemos mirar a las personas mayores por su edad (“persona mayor es la que tiene 15 años más que tú”, recuerda Daniel Prieto) sino  por la generación que representan. El mundo está cambiando, hay una generación que lo está cambiando. Creemos que el mutualismo comunitario es el modelo social que completará (no sustituyéndolo) al Estado del Bienestar. Apostamos por la ciudadanía basada en la autonomía, igualdad desde la diversidad y la dignidad de cada ser humano. El cambio no vendrá desde las insituciones. Esa ciudanía será la que transforme el medio (también el medio físico) donde cada una de las personas mayores aporte sin que la edad sea más que una anécdota.

SOBRE LAS JORNADAS “INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN Y LA SENSIBILIZACIÓN SOCIAL EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD PARA TODAS LAS EDADES”:

logos CGCEES IMSERSO

Durante los días 1 y 2 de octubre se han celebrado en el salón de Actos del IMSERSO y dentro del “Plan de Formación Especializada en Servicios Sociales 2013” las Jornadas sobre “Influencia de la educación y la sensibilización social en la construcción de una sociedad para todas las edades” a las que hemos tenido la suerte de poder asistir. Han sido organizadas por el IMSERSO y el CGCEES (Consejo General de Colegios de Educadores y Educadoras Sociales).

En estos dos días se han presentado herramientas y enfoques con los que abordar los problemas derivados del proceso de envejecimiento de nuestra sociedad (desde la educación y sensibilización social con especial atención a las relaciones intergeneracionales), así como la puesta en común de experiencias reales llevadas a cabo en distintos programas. En otras palabras, buscar y analizar maneras de actuar para fomentar el envejecimiento activo y la integración social del mayor.

De las experiencias analizadas nos resultó especialmente reseñable por su longevidad, su impacto social y su elección como modelo ejemplar para otros municipios, la labor conjunta realizada en Marchena entre distintas administraciones (Ayuntamiento, Diputación y Junta).

De las variadas intervenciones realizadas en las jornadas, extraemos algunos conceptos que consideramos de interés y calado para mayor profundización:

Aprendizaje a lo largo de la vida: se define como toda actividad formativa emprendida en cualquier momento del ciclo vital de una persona con el fin de mejorar sus conocimientos teóricos o prácticos, sus destrezas, competencias y/o cualificaciones por motivos personales, sociales y/o profesionales. Hemos de concienciarnos de que siempre, aunque sea informalmente, estamos aprendiendo y debemos de estar preparados para que la vejez (por madurez, por el tiempo disponible, por la libertad de elección), pueda convertirse uno de los periodos más interesantes en nuestro aprendizaje y realización personal. Subyace en este concepto la visión de la tercera edad como un periodo más de cualquier biografía, plena de oportunidades de desarrollo y enriquecimiento personal, por encima de visiones tradicionales, segregadoras y paralizantes, que conciben la etapa de mayor como un “retiro” a todos los efectos.

Gerontopedagogía centrada en la persona: se desarrollan metodologías de enseñanza que superan el adoctrinamiento o la tutela. Se pasa a entender los procesos formativos como colaborativos entre los participantes, en los que se debe contemplar tanto los conocimientos previos de los asistentes y todo lo que éstos pueden aportar como la implicación emocional que a través de la  estimulación y la motivación configure las mejores vías hacia el aprendizaje.

plantando-en-el-parque1, del blog de Roser BatlleAprendizaje-servicio: estrategia educativa de presencia internacional que une el proceso formativo con el servicio comunitario. Utiliza como bazas la tangibilidad de sus resultados y la satisfacción de los intervinientes y consigue una fuerte motivación fomentando la concienciación, la observación, la curiosidad y la colaboración.

Red española de aprendizaje-servicio

Aprendizaje-servicio en el blog de Roser Batllé

Ciberanimación: Un enfoque de las nuevas tecnologías (generalmente denominadas TIC) que se centra en los objetivos a conseguir más que en los medios que se utilizan para conseguirlos. Se difumina la barrera entre el mundo “digital” y el mundo “real”: tras las TIC tan sólo hay personas que desean comunicarse y relacionarse, sólo que a través de unos canales específicos. Esta visión supone una superación de los enfoques de formación utilizados para las tecnologías, que sólo hacen énfasis en el manejo de la herramienta, para saltar a planteamientos “utilitaristas”: planteándome qué quiero conseguir, aprenderé a usar las herramientas tecnológicas que necesito para conseguirlo.

Sobre todos estos conceptos planea una visión que sin duda compartimos, la de una vivencia de la etapa de mayor activa, intensa, guiada por la curiosidad y el afán de mejora personal. Un actitud que supone el primer requisito para conservar la autonomía personal durante toda la vida.

Bancos de tiempo para el envejecimiento activo

¿Alguien me ayuda con la mudanza? Yo sé planchar. Los bancos de tiempo sirven para intercambiar horas de trabajo en cualquier actividad con una fórmula sencilla de reciprocidad: las horas valen lo mismo sea cual sea el servicio que se presta al otro. Una fórmula que, aplicada a la vida de las personas mayores, da valor a los conocimientos y aptitudes de las personas, sea cualquiera su origen, posición social, sexo o edad. Y puesto que favorece la participación, seguridad y salud, se trata además de una forma ideal de envejecimiento activo.

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Nicolás Alonso, presidente de la Asociación para el Desarrollo de los Bancos de Tiempo (ADBdT), afirma para Noticias Positivas que los Bancos de Tiempo “permiten conocer a tus vecinos y formar parte de este sistema de ayuda mutua forja lazos sólidos entre las personas. Se teje una red social que empodera a las comunidades y les permite ser más resistentes a las situaciones externas a la comunidad. Nuevos amigos, personas que se ayudan profesionalmente y luego encuentran trabajo, alguna nueva relación amorosa. Hay tantas anécdotas positivas cuando las personas se unen en una comunidad con la única finalidad de echarse una mano los unos a los otros relacionándose con igualdad que no es necesario destacar ninguna de ellas, todas merecen ser destacadas”. Ahí va un ejemplo, en los Barrios Altos de Bilbao:

mapa_mapuntoEn la actualidad ADBdT tiene constancia de la existencia de más de de 300 Bancos de Tiempo en España y la mayor concentración de iniciativas se encuentran en Cataluña y Madrid. “En Galicia se abrieron muchos desde la Xunta pero algunos de ellos ya no siguen en marcha. No se trata de abrir bancos a discreción, deben ser grupos de personas con la motivación suficiente, perseverar en el trabajo para fomentar su uso y su buen funcionamiento”, explica Alonso Nicolás a Noticias Positivas. El objetivo de la ADBdT es llegar a tener un sitio que aúne todas las experiencias que se están desarrollando en España en los últimos años. “Si los Bancos de Tiempo comparten experiencias, conocimientos y recursos podemos pasar de meras experiencias marginales a generar un movimiento masivo en pro de todas las personas y de su capacidad universal para aportar valor a la sociedad”. En este mapa se pueden localizar las experiencias.

Los bancos de tiempo son una de estas alternativas, junto a la moneda social, los trueques, etc. que han surgido con fuerza en época de crisis; pero suponen algo más que una forma coyuntural de afrontar tiempos difíciles. Los bancos de tiempo están sirviendo para que personas sin actividad laboral, ya sea porque están en paro o porque se jubilaron, se sientan de nuevo útiles en la sociedad. Sirve para dar valor a las personas y a su tiempo pero también para fomentar las relaciones sociales, crear comunidades más fuertes de vecinos, para hacer verdadero envejecimiento activo, para luchar contra la soledad, promover la solidaridad e igualdad entre estratos sociales, y contribuir, en definitiva, a crear entornos más humanos en los que vivir.