Etiquetado: envejecimiento activo

El derecho a una imagen real de las personas mayores

viejo pelo blanco y bastón

“Un viejo es alguien con pelo blanco y que usa bastón”. Diego, 5 años.

Hemos comentado en otras ocasiones sobre los estereotipos que aplicamos a los mayores (incluso los “viejos activos”), y la propia visión de la edad y la consiguiente renuncia a “parecer” mayor.

¿Por qué insistimos en esa “imagen” que la sociedad y los propios mayores hacen de personas de cierta edad? Creemos que para una verdadera inclusión de las personas mayores es importante que la percepción de la vejez sea realista. Y sin embargo en nuestro imaginario colectivo se asocia edad con discapacidad y dependencia, algo que ocurre en realidad en una parte minoritaria de presonas mayores.

En el magnífico informe de la periodista Loles Díaz Aledo “La imagen de las personas mayores en los medios de comunicación“, se describe esta imagen distorsionada y sus consecuencias devastadoras: “En una sociedad que considera rasgos característicos de las personas mayores la edad, las arrugas, la falta de valor social, la improductividad cuando no la inutilidad, las enfermedades, la dependencia, la soledad… la vejez no puede producir otra cosa que rechazo.”

El resultado es que a la par que la sociedad rechaza la vejez y olvida el valor de esas personas como tales, las personas mayores han asumido en cierta medida esa imagen y se devalúan ellas mismas, generando, como dice Díaz Aledo, un sentimiento de inutilidad íntimamente ligado a una pérdida de autoestima, dignidad y sentido de la propia vida. La peor de las imágenes de los mayores es aquella que hace de ellas personas pasivas, meros receptores de ayudas.

En este artículo, Enrique Ponzón, reivindica “el derecho a una imagen real”, que implica por ejemplo  “evitar imágenes peyorativas de la vejez”, de las que estamos absolutamente bombardeados en los contenidos informativos y publicitarios y “destacar el peso del grupo social de las personas mayores como fuerza política estimulando a la participación y al compromiso social de las mismas”.

Es absolutamente imprescindible reivindicar una imagen real de las personas mayores, dejando a un lado el edadismo, el paternalismo. Esto se ha de realizar desde los medios de comunicación (incluidos los online como éste) pero también por parte de las propias personas mayores.

Campaña "Pro Age", de Dove

Campaña “Pro Age”, de Dove

100 años por Karsten Thormaehlen

100 años por Karsten Thormaehlen

¿Habrá que pasar, como otras éticas de la igualdad, por fases con discriminación positiva? ¿Hay que exagerar el valor de las personas mayores para que ellas se den cuenta de lo que valen, para que el resto crea en ellas?

Algunos opinan que en este mundo de la imagen en que vivimos hay que crear una imagen de la persona mayor alejada de los tópicos, y más realista. Otros piensan que habría que exagerar esa imagen y hacerla atractiva:

Un ejemplo, la campaña de Dove de hace unos años. Se centraba en la propia imagen corporal. “la belleza como fuente de confianza”. En fin, era publicidad y se trataba de vender cremas.

Qué distinto de la mirada serena y digna de los retratos de personas centenarias tomados por Karsten Thormaehlen, presentadas con el objetivo de “disminuir los temores de las personas de convertirse en adultos”. O las fotografías de vida cotidiana de María Cadavieco publicadas en “Los mayores“.

La erótica de la patata frita, por María Cadavieco

La erótica de la patata frita, por María Cadavieco

Este verano nuestro amigo José Luis Buenache, de Siena Asociación Cooperativa nos descubrió un par de ejemplos actuales sobre esa imagen del “nuevo viejo”: dos spots publicitarios que (¡por fin!) hablan de actitudes, de jubilados abiertos a nuevas posibilidades.

El de Ikea cuenta una historia que bien ilustra cómo salir de esa “zona de confort” que impide crecer, “Empezando Algo Nuevo” que impulsa a otra experiencia y a otra… haciendo del protagonista alguien más autónomo y verdaderamente libre:

El anuncio es interesante y marca un hito en la imagen publicitaria de las personas mayores, pero nos deja una pequeña espinita: ¿no podía haber compartido algo de esa vida con los amigos? El segundo anuncio, de Cash Converters, se centra precisamente en ese aspecto, la amistad: ¿es que hay edad para montar un grupo de rock? Ahí van las “Segundas Oportunidades“:

¿Exageran estas dos nuevas imágenes? Creemos que son metáforas de actitudes que sí son reales. De las imágenes y palabras, como decía Ponzón, “se proyectan conceptos y desde estos se conforman las actitudes, es decir, las formas de pensar, de sentir y de actuar del conjunto de los grupos sociales”. Como parece que “los mayores están de moda”, esperamos seguir observando (y al tiempo fomentando) imágenes y palabras acordes con esa ética de la igualdad (¡todos somos personas con valor como tales!) que están en la base de nuestra actividad como asociación.

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La playa urbana como espacio de inclusión

P. Villarrubia. Acuarela. Familia en la Playa de las CanterasTras unos días de descanso estival cotinuamos la actividad de este blog. Comenzamos, porque aún conservamos un poquito de su sabor salado, con uno de esos ejemplos urbanos que sirven de estímulo para el ciudadano, pero también para el diseñador de espacios: la playa urbana.

El clima de Las Palmas de Gran Canaria es, desde luego, favorecedor de una buena actitud de vida para el envejecimiento activo. Allí las personas mayores visten de colores vivos. Y así como hay trajes de luto que sirven a la tristeza y la compasión, los trajes de colores contagian alegría y sirven a la feliz relación entre las personas. Medios físicos con efectos psicológicos y sociológicos. Las blusas de colores piden salir a la calle… Y los bañadores, a la playa.

La playa de las Canteras, situada en el barrio de Guanarteme de Las Palmas de G. C. es uno de los mejores espacios urbanos que conocemos. Un lugar en el que las personas juegan con la arena y con el balón; se hace deporte nadando, surfeando, buceando, corriendo o simplemente paseando sus más de 3km; es punto de encuentro a la salida del trabajo/colegio; el baño de sol y el de agua son empleados como remedio terapéutico; se lee, se pinta, se hace música, se escribe, se realizan exhibiciones artísticas, se charla con los amigos, se exhiben sus cuerpos…

Un abuelo jugando con su nieto¿Han puesto edad, sexo o posición social a las personas que realizan estas actividades? La realidad es que hay señoras mayores haciendo top-less,  y al director de la sucursal de tu banco  quizá lo has visto menos veces con corbata que en traje de baño.

Lo mejor de la “playa urbana”, a diferencia de la destinada exclusivamente al turismo, es que todas estas son actividades cotidianas. Un par de circunstancias físicas sirven para crear una actitud: la gran extensión de arena y un bikini son los ingredientes para que la abuela se lance al suelo a jugar con su nieto, cosa que en el arenero del parque no haría. Eso sí es envejecimiento activo.

Así describen musicalmente Darío Sosa y la EcoFolk un día cualquiera en Las Canteras y su barrio Guanarteme:

No hay lugar en el que se realicen tantas actividades por metro cuadrado, No hay lugar en que la inclusión de las personas de todo tipo sea tan completa. No hay espacio público más rico.

Belén CanterasDe acuerdo a nuestra insana constumbre de “zonificar” hasta donde ya no es siquiera necesario, en los nuevos parques de las ciudades se están diseñando “espacios para viejos” al igual que se delimitan las “áreas infantiles” con vallas de colores. Las zonas verdes se vienen diseñando, como por imposición legal, como los “restos” de los nuevos trazados urbanos, en los límites de los sectores, o en las zonas de topografía compleja. En la mayor parte de las ciudades y pueblos españoles no podemos recrear un espacio tan rico como este de Las Canteras, pero sí podemos aprender de las múltiples lecciones que nos muestra y planificar con sentido espacios públicos de calidad.

Creemos que los medios físicos sugieren acciones, crean actitudes. Así, la arquitectura y el urbanismo no han de ser el resultado, sino el medio que sirva para el desarrollo de una ciudadanía que salga de sus casas para poblar las calles, que se interrelacione de forma inclusiva y solidaria.

Espacios que sirvan para muchas cosas. Espacios que puedan ser utilizados por todos. Esas son las claves para lograrlo.

Abierto por vacaciones

Viñeta de ForgesAunque estos días no publicaremos artículos, la asociación Jubilares sigue durante el mes de agosto a vuestra disposición. Podéis visitar la web http://www.jubilares.es, la página de facebook http://www.facebook.com/jubilares, podéis llamarnos (91 308 70 38), visitarnos (C/ Zurbano 58 1ºC, Madrid) o escribirnos (info@jubilares.es).

Desde este medio, nuestro/vuestro blog, os deseamos para este periodo estival mucha participación, seguridad y salud. Nos vemos en septiembre.

Sobre los estereotipos de “viejo activo”

Llegar a los noventa, disfrutando. Ese es el mensaje y en principio estaríamos de acuerdo. Se trata de una nueva campaña de publicidad para vender embutido y nosotros entramos en el juego de la redifusión porque nos sirve para observar críticamente ciertos tópicos respecto de los mayores. Pero primero veamos el vídeo:

Efectivamente todos podríamos ser cualquiera de ellos. Mensaje provocador si aceptamos el guante: mírate como ellos. ¿Un viejo… yo? Ya lo comentábamos el mes pasado. ¡Qué difícil es empatizar con un “viejo” cuando parece que nunca nosotros lo seremos!

El spot ciertamente parece enviar mensajes positivos, modelos que invitan a la acción: “tener un brazo de hierro”, “estar muy vivo”, “ser el líder del pelotón”, “ágiles”, “fuertes”, “rápidos para aprender juntos…”. Las acciones son fantásticas. Pero el objetivo de dichas acciones nos decepciona: “el number one de la petanca”, “los viajes del IMSERSO”, “el rey del dominó”, “la reina de la brisca o de la sopa de letras”, “el baile”, “el cardado de pelo”

En fin, el anuncio nos plantea un modelo de “actitud” que resulta estimulante, pero sinceramente creemos que yerra en el modelo de “actividad”. El viejo de hace 30 años ya era el señor que juega a la petanca y la señora que lo hace a la brisca y los que “se apuntan” al viaje que otros organizan para ellos (ej. IMSERSO). Eso ya ERA. ¿Qué ejemplo debería plantear como para que el joven del anuncio quiera “ser uno de ellos”?

Creemos que el envejecimiento activo es algo más que ejercer la actividad tópica de viejo pero con más fuerza… La persona mayor activa de nuestra generación ya es otra: la señora que busca en internet la mejor oferta de hotel para el viaje que ella misma organiza, el que llama a su hijo para preguntarle por la receta de la salsa con la que siempre triunfa, los que sacan los viejos jarrones del trastero y montan un mercadillo en el barrio, el que ayuda como economista a crear una empresa a un grupo de jóvenes, los que mandan watsapps con las fotos de los nietos a los que cuidan, la señora que comienza el taller de escritura creativa, y la que lo imparte… Si quieren más imágenes estimulantes, las que los mayores de UDP nos regalaron hace unos meses en unos fantásticos vídeos hechos por ellos mismos. ¿Y la petanca, la brisca y el baile? También, claro que sí. Pero estas instantáneas parecen una oportunidad perdida cuando se quiere presentar a esa nueva generación de mayores que “no necesitan demasiado a los hijos, pero que harían orgullosos a sus nietos”.

Cambiar los estereotipos sobre mayores es parte de la pedagogía del envejecimiento activo. El concepto es demasiado valioso, el mensaje suficientemente importante, como para confundirlo, como creemos que se está haciendo últimamente en los medios, con la prolongación de la vida laboral o en este caso, con jugar más partiditas que nadie.

El compromiso social de las personas mayores

Más del 7% de los voluntarios de la Cruz Roja son mayores. Foto: Cruz RojaQuizá a causa del poco agraciado título del Real Decreto – Ley aprobado hace dos meses (“para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo”) se han multiplicado en los últimos días los artículos sobre este concepto:

El envejecimiento activo no es mantener las condiciones laborales más años, sino una opción de vida alejada de aquello que dicen los angloparlantes cuando hablan de jubilación: “retirement” (retiro). En español decimos “jubilación” que viene de “iubilare” (alegría). Y de la alegría por vivir viene la acción…

Los “nuevos jubilados”, como dice Angelina Fernández, vicepresidenta de UDP Madrid, para el artículo de El País “Jubilados sin petanca” (02-05-2013) son aquéllos que quieren seguir siendo una parte activa de la sociedad aunque haya finalizado su etapa laboral. En el artículo se habla de distintas formas de afrontar la jubilación: los que se aislan, los que pasean, los que viajan, conducen o hacen voluntariado, que hacen “cosas que no son de personas mayores”. Imaginamos que el articulista cuando dice esto en realidad quiere referirse a las cosas que “habitualmente” no “eran” de mayores.

INE cambio mayores 65 años. Fuente: El PaísHoy “la formación, el nivel económico, las posibilidades de viajar, el acceso a las nuevas tecnologías… ha propiciado un cambio en el estilo de los mayores”. Los datos del INE sobre personas mayores en España confirman esto. También revela datos concretos sobre las actividades que conforman este estilo de vida.

En otro reciente artículo, Maestros enganchados al aula (El País, 21-04-2013) se habla de personas que ayudan a aprender  a inmigrantes. “Multitud de docentes retirados de toda España siguen dando clases como voluntarios, dan charlas, apoyos extraescolares en asociaciones de mayores…” La motivación es múltiple: para ejercitar la cabeza, para sentirse útil, para “intentar ayudar a la gente. Yo pagaría por hacer esto”, dice Francisco Caballero, maestro jubilado de Sonseca (Toled0).

El compromiso social de las personas mayores es elevado. Según el barómetro de mayores de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP), descrito en este artículo de Elmercuriodigital (11-04-2013), “en el último mes el 67,5% de los mayores de 65 años, más de cinco millones y medio de personas, han realizado alguna actividad no remunerada, aparte de las propias del hogar, prestando apoyo solidario a otras personas o colectivos.” Las cifras en valor absoluto son más impactantes: 5 millones de personas. De ellas, más de 1 millón trabaja activamente desde una ONG. 1,5 millones de mayores ha facilitado algún tipo de apoyo económico a otros familiares. Y casi la mitad de las mujeres mayores realiza alguna actividad de apoyo a sus familiares, amigos o vecinos.

El envejecimiento activo es riqueza para todos. Después de tres o cuatro décadas de trabajo activo, quedan estadísticamente otras dos de jubilación. No es siquiera éticamente aceptable considerarlo un “retiro”. Se trata de una oportunidad de seguir creciendo, para la persona jubilada; y una oportunidad de aprovechar el potencial de las personas, tengan la edad que tengan, para el resto de la sociedad.

Un jubilar en mi comunidad de vecinos

bloque viviendaCuento con grandes posibilidades de hacerse realidad.

José M. vivía en Zamora, en una comunidad de vecinos donde se llevaban muy bien. Les unía haber vivido en el mismo inmueble muchos años, un nivel socio económico y cultural parecido y las afinidades y complicidades alcanzadas con el roce de los años. Por tanto José M. TENÍA YA  O VIVÍA en un lugar que cumplía al 80% con lo que necesita un JUBILAR: Una buena comunidad de vecinos.

Y decidieron ser al 100% un Jubilar. Porque compartían un objetivo común: Envejecer bien, y quedarse en casa hasta el final.

Para ello necesitaban TRANSFORMAR SU ENTORNO de manera que cumpliera estos requisitos:

1.- Que el inmueble fuera completamente accesible y no hubiera barreras arquitectónicas

2.- Que sus viviendas fueran adaptadas y adaptables para poder permanecer en ellas recibiendo los adecuados servicios a domicilio, hasta cualquier nivel de dependencia.

3.- Que las relaciones vecinales se pudieran producir con comodidad y naturalidad, en espacios destinados a ello, para no perder la intimidad.

4.-Que estas adaptaciones del entorno les permitieran llevar una vida activa cerca de sus domicilios y alargar así su actividad como ciudadanos.

¿Qué hicieron?

1.- INMUEBLE ACCESIBLE Y SIN BARRERAS ARQUITECTÓNICAS

Instalaron un ascensor, haciendo una obra importante, que incluso necesitó que cada uno renunciara a un trocito de su vivienda. Baja hasta el sótano y por tanto también los trasteros, el cuarto de basuras y el garaje son ahora accesibles.

2.- ADAPTACIÓN DE LAS VIVIENDAS

Han llevado a cabo obras en el interior de las viviendas consistentes en:

.- Arreglos como consecuencia de la instalación del ascensor

.- BAÑO más grande, y plato de ducha enrasado

.- INSTALACIÓN OCULTA de determinados sistemas que permiten fácilmente, y sólo si es necesario, montar posteriormente elementos tales como barras, puertas automáticas, grúa, lavabo móvil, etc. Es decir, sus casas siguen pareciendo viviendas, y no hospitales, pues ellos no tienen ninguna dependencia severa en este momento.

.- ESTUDIO DE INVITADOS: Como los pisos son ya muy grandes para ellos, han habilitado en cada uno una amplia habitación para invitados, con zona de dormir y de estar, aseo propio con ducha y una mini-cocina con mini-nevera (para hacerse un café), de manera que una eventual ayuda a domicilio 24h., o un estudiante que viva con ellos (pues les gusta escuchar historias de juventud), o una hija que viene con los nietos, puedan pasar temporadas con ellos pero con respeto a su intimidad y su vida privada, en cumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos:

Artículo 12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada (…)

Los amigos y familia que les visitan pasan ahora más días en su compañía, gracias a esta garantía de intimidad. Y ya no se cumple el refrán: “los invitados son como el pescado; a los pocos días huelen”. Esta generosa concepción de estas estancias de invitados ha sido muy satisfactoria para todos.

Si no hubieran tenido sitio en cada piso, tendrían que haber habilitado un par de “estudios” así en las zonas comunes; han comprobado que son imprescindibles.

3.- RELACIONES VECINALES CÓMODAS Y NATURALES, EN ESPACIOS COMUNES

local vecinos jubilarAdquirieron entre todos un local comercial en la planta baja, que linda con el portal y tiene salida al jardín de atrás. Pueden entrar desde la calle si lo desean o desde el portal. Desde ambos, gracias a elementos trasparentes, puede verse si hay actividad en el local. Allí han acondicionado una cocina grande y una gran mesa donde todos pueden comer juntos. Como una “sociedad gastronómica”, de momento se reúnen una vez al mes, cocinan juntos y comen juntos. Ya están pensando en hacerlo una vez a la semana.

También han acondicionado un cuarto para ver la tele, y ven juntos películas que alquilan o los partidos de la selección española de fútbol. En esta sala han bajado algunas estanterías de sus casas y han puesto en ellas algunos de sus libros, y se ha convertido en una “biblioteca”, con vistas al patio.

Algunos muebles son nuevos, pero todos han bajado algún aparador o sillón de casa. Esta zona es una ampliación de sus casas, y por tanto allí también hay fotos familiares y otros recuerdos.

También han hecho un pequeño taller y ahora todas sus herramientas las han bajado allí. ¡Sobraban cinco escaleras de mano, decenas de destornilladores…! Juntándolas cuentan con casi con un taller profesional, y han comprado, entre todos, un par de máquinas que les faltaban. Cuando tienen que arreglar algo, en vez de hacerlo solos en casa, se ayudan mutuamente.

Han hecho un pequeño huerto elevado en el jardín sobre una antigua mesa. De momento no tienen mucho éxito, pero el calabacín que salió adelante les supo a gloria.

4.-ACTIVIDAD CIUDADANA Y ASISTENCIA

Entre ellos hay verdaderas eminencias, personas que han sido muy valiosas a su sociedad, y que quieren seguir aportando sabiduría. Por tanto han acondicionado una pequeña aula-despacho, que les sirve para continuar su actividad docente y ciudadana, dando clases o trabajando con jóvenes investigadores. Conchita se ha acondicionado un espacio para pintar sus óleos y enseñar a otros.

En la mesa grande del comedor, por la tarde, una vecina da clases de costura a jóvenes madres del barrio, con sus hijos pequeños.

Ahora vienen más los nietos y los hijos y los amigos, y la cocina del local les viene fenomenal. Organizar los cumpleaños y otras fiestas familiares ahora ya no es un problema, pues todos, de dentro y de fuera, participan y ayudan. Les encanta bajar a la calle y ver que en el local común, en la mesa grande, está la hija de un vecino, repasando las matemáticas con los nietos.

En el despacho (en privado) o en la mesa de comedor (en grupo) se reúnen con el GESTOR DE CASOS, experto en Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP), que les da consejos personales y como grupo para mantener una vida saludable y prevenir enfermedades. Todavía no cree que necesiten a nadie que les ayude en la cocina, pero les ha aconsejado que contraten una persona para limpiar la escalera, que es un trabajo ya un poco duro para cualquiera de ellos. También les ha aconsejado que sigan limpiando juntos las zonas comunes del local, y que llamen a amigos o familia para que les ayuden. Les ha puesto en contacto con un profesor de Tai-chi.

En definitiva, le sacan mucho partido al local que han comprado. Les hubiera gustado tener más espacio, pero el local no daba para más.

Tenían la comunidad. AHORA SON UN JUBILAR, AL 100%

A propósito de la película “EL CUARTETO”

el-cuarteto

Cartel de la versión original: Quartet

En los últimos años estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo subgénero dentro de las comedias “dramáticas”, el de las películas sobre “mayores”. Para una sociedad que idolatra la juventud e ignora la vejez resulta una novedad ver propuestas que, desde el entretenimiento, nos muestren las situaciones a las que nos enfrentamos en el último tramo de la vida. Siempre en tono amable, se nos introduce en los problemas más específicos de esta etapa: la soledad, la enfermedad, el cambio de entorno, los problemas económicos,… Aunque parece que estén destinadas a este segmento de edad, por su factura y hechuras buscan atraer a todo tipo de público (algo parecido a lo que hace unas décadas el cine hizo con la adolescencia). “¿Y si vivimos todos juntos?”, “El exótico Hotel Marigold” y “El cuarteto” ilustran perfectamente esta nueva categoría.

El cuarteto” (Quartet), estrenada recientemente, narra lo que sucede en una residencia para músicos retirados de Inglaterra durante la preparación de la gala anual que realizan para la recaudación de los fondos necesarios para su mantenimiento. La llegada de una nueva y afamada inquilina revolucionará los planes y trastocará ciertas relaciones de esta comunidad. El divismo, las rivalidades, la añoranza de la juventud colorean una trama cómica (con algún toque agrio) en la que los personajes se ven envueltos hasta su desenlace final. La residencia se ubica en una finca con mansión (donada a su fin por un rico director musical muerto sin descendencia) magnífico escenario para el desarrollo de la ficción.

Independientemente de sus valores cinematográficos nos interesa comentarla aquí porque ilustra perfectamente el tipo y categoría de actividades a promover y que deben coexistir en la rutina de nuestros jubilares.

–          Actividades principales destinadas al mantenimiento del conjunto. En la película la Gala anual es un método de recaudación con el que pagar los gastos de mantenimiento, una actividad a cambio de un servicio. Son músicos y prefieren practicar y actuar a cambio de dinero con el que sufragar los gastos (como en la vida activa de cualquier persona). Otra opción sería desempeñar personalmente esas funciones de mantenimiento: jardinería, limpieza, arreglos,…. Y, por supuesto, la combinación de ambas. Lo importante es llevar a cabo las posibles (en la medida de nuestras fuerzas físicas y de acuerdo con mis vecinos) fomentando la convivencia (reforzando vínculos emocionales) y reduciendo gastos.

–          Actividades de integración con el entorno social próximo. En la película las lecciones que uno de los personajes imparte periódicamente a un grupo de adolescentes de algún centro próximo (se supone). Debemos convertir nuestro jubilar en parte activa del barrio y, aprovechando nuestra experiencia, ofrecernos para ayudar y/o compartir experiencias. Este tipo de prácticas puede propiciar nuevas relaciones integeneracionales generalmente valoradas como muy gratificantes.

–          Actividades con mi entorno afectivo. En la película se observa cómo nietos reciben clases de música de sus abuelos y cómo el resto de la comunidad en principio tolera para luego colaborar y aplaudir los progresos. Podemos y debemos estar y apoyar a los nuestros, y si no los tenemos, “adoptar” los de los vecinos.

–          Actividades lúdicas. En la película algunos residentes reciben clases de “bailes latinos”, otros juegan al croquet,… actividades lúdicas en grupo que favorezcan la convivencia, la integración y refuercen los vínculos emocionales.

“El Cuarteto” es un ejemplo representativo del buen cine británico actual: sencillo de planteamiento y con sólidas interpretaciones. Y en este caso en particular destila amor a los personajes, a la música clásica, a la vejez y a la vida.

¿Me permite el paso?

inmigrante cuida anciano en romaEn el espléndido artículo “Las nuevas parejas piden paso“, del blog de ACCEPLAN, se describen con mucho acierto esos nuevos tipos de parejas que circulan por las calles de hoy:

– Aquellas constituidas generalmente por una persona joven, de procedencia latinoamericana, y una persona mayor que se agarra temerosa pero firmemente a su brazo.

Las que se desplazan en silla de ruedas acompañadas por un familiar o amigo.

Las primeras son “sólidas”, imposibles de separar. Las segundas, gracias a la técnica aplicada a las sillas de ruedas, tienen un poco más de juego: puede que uno de los paseantes se sitúe separado, detrás, etc.

Cuando se piensa en la necesidad de salvaguardar una anchura libre para el paso de personas con alguna discapacidad se suele tomar como referencia la silla de ruedas, que no llega a los 80cm. Sin embargo en la foto se ve cómo una de estas parejas ocupa 150cm. La velocidad del paso también es relevante: requiere contar con el previsible “adelantamiento” de otros peatones…

nuevasparejas_04El reconocimiento del impacto del entorno físico en la vida de las personas, especialmente de aquellas vulnerables, ha llevado recientemente a la formulación de modelos como el de las ciudades amigables, que van más allá de los tradicionales conceptos de accesibilidad, para abordar cuestiones de transporte, ambiente, comunicación, participación, etc.

Una ciudad amigable, según define la guía que se desarrolló en el seno de la OMS, “adapta sus estructuras y servicios para que sean accesibles e incluyan a las personas mayores con diversas necesidades y capacidades”.

La clave para un diseño amigable: la empatía. Sólo poniéndonos en el lugar del otro será posible un diseño ciertamente adaptado a la diversidad de necesidades y capacidades.

Desde Jubilares pretendemos la mejora del entorno de las personas mayores para sean realmente incluidas en la sociedad. Más allá del espacio físico inmediato (la cocina, el hogar, el bloque de viviendas…) la siguiente escala es fundamental para un envejecimiento realmente activo: el barrio, la ciudad… deben permitir no solo el “paso” sino una verdadera experiencia de vida en ellos.

Vejez y Amistad

“La vejez: todos desean alcanzarla y, una vez que lo han hecho, se quejan de ella. Tan grande es la inconsecuencia y la extravagancia de la estupidez humana.”

Viejo y adolescente Leonardo

Así habla Cicerón en el preámbulo de su libroDe senectute (Sobre la vejez). Un pequeño (solo en extensión) escrito en el que reflexiona sobre la última etapa de la vida. Si dejamos de lado ciertos criterios que la ciencia ha ido superando en estos siglos,  encontramos las claves para un envejecimiento activo completamente vigentes hoy en día.

El argumento principal para su apología de la vejez tiene base moral: una buena vida en la ancianidad vendrá de una vida de virtud en etapas anteriores, no de los aspectos intrínsecos de la edad: “El arma mejor adaptada como estrategia para combatir la vejez es el ejercicio de los valores humanos; éstos (…) producen frutos asombrosos, (…) nunca te abandonan, ni siquiera en la última parte de la vida, (…) también por lo gratísima que resulta la conciencia de una vida bien vivida y el recuerdo de muchos buenos actos”. Por el contrario, “los que no son conscientes de sus defectos y sus culpas se los cargan a la vejez”.

Importante es en su argumentario el valor de la actividad en la vejez, usando “lo que uno tiene, y cualquier cosa que se haga, hacerla a la medida de las fuerzas”. “Un anciano no hace lo que los jóvenes (…). Las grandes hazañas no se llevan a cabo con las fuerzas, la velocidad o la agilidad de los cuerpos, sino con el consejo, el prestigio y el juicio”.

El texto carga contra esos clichés erróneos (hoy en día siguen alimentándose) sobre la vejez: impide hacer cosas, resulta molesta a los demás, debilita las fuerzas, priva de los placeres, etc. Cicerón refuta críticamente estas ideas y aconseja para “resistir a la vejez”: “cuidar la salud, hay que hacer ejercicio moderado, hay que comer y beber para reponer las fuerzas, no para aplastarlas. Y no solo hay que ayudar al cuerpo, sino mucho más a la mente y al ánimo”.

Suele editarse junto al tratado “De la Vejez” otro “De la Amistad“. Se trata de dos obras que Cicerón escribió a la vez, para el mismo destinatario, con formato análogo y los mismos personajes. La relación entre ambos temas no es casual… “¿Cómo puede haber una vida llena de vida (…) que no descanse en el mutuo afecto de un amigo?”. “Donde quiera que vuelvas la mirada, allí la encuentras disponible, no está fuera de ningún lugar; nunca es inoportuna ni molesta. (…) La amistad hace espléndidas las situaciones favorables, y las adversas, al compartirlas y comunicarlas, más livianas“. “… hace brillar la buena esperanza en el porvenir y no tolera que se debiliten los ánimos o que decaigan”.

Recomendamos la lectura de estos breves diálogos, la reflexión crítica sobre sus argumentos, y la práctica de sus principios, escritos hace más de 2.000 años: envejecimiento activo (prácticamente como se formula hoy en día) y fomento de la amistad para esa “vida llena de vida” que todos deseamos.

Atrevámonos a soñar… como Juan Luis

Juan Luis de OlivesLo primero, agradecer el interés que despertó nuestra primera aparición en tve2. Ya que mucha gente nos llama y nos pregunta, hemos de aclarar que ni Jubilares ni MMN Arquitectos ha intervenido en la iniciativa Trabensol. Como ya comentamos en nuestra entrada de 01.06.2012, la gente de Trabensol y su espíritu fue una inspiración para nosotros cuando les conocimos en 2011.

Creemos que Juan Luis de Olives, Cooperativista de Trabensol, en el debate del 9 de enero en tve2, fue la viva imagen de lo que hemos querido otras veces explicar con palabras; Juan Luis irradia felicidad y nos cautiva en la pantalla, además de explicarse con claridad y contenido.
La sonrisa de Juan Luis, su simpatía y saber estar en el programa contestaban por si solas la pregunta que le hizo Marta, la presentadora: “¿cómo convencería a la gente para que emprendiera una iniciativa similar?”: Podría haber dicho:“No sé; no tienen más que ver lo contento que estoy”.

La respuesta de Juan Luis fue aun mejor, y mostraba su ya larga experiencia: “la gente se convence en seguida; el problema es “el último empujón”, ese impulso que sólo se halla preguntándose qué quiero hacer en esa etapa”

Podemos constatar que en este momento ese es el escenario: Jubilares entusiasma a quien lo conoce pero está costando mucho trabajo “el último empujón”, dar el último paso.

Este vídeo de Inknowation que nos ha dado a conocer Coaching de Mayores nos trata de explicar que el cambio no es pérdida sino suma y desarrollo. Nos dibuja, literalmente, los miedos, su origen y su solución.

El proyecto vital es una responsabilidad ética personal que no podemos dejar en manos de otros. Si no NOS ATREVEMOS A SOÑAR, especialmente los mayores, con nuevos objetivos, podemos quedar atrapados en una vida no deseada.

Sin embargo ampliando nuestra experiencia, “saltando” a la “zona mágica” donde están los grandes retos, en vez de temores encontraremos seguridad en nosotros mismos, confianza en nuestros compañeros y tal vez un sentido más trascedente a nuestra vida.

Esto explicaría esa sonrisa de Juan Luis, que parece decirnos: “no sólo soy feliz donde estoy ahora, sino que además lo que hemos logrado me dice que con cada paso hacia adelante, que desconozco y que me espera, sólo va a aumentar mi dicha”