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COHABITA RIVAS, un innovador proceso participativo de Senior Cohousing

El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid presentó el 7 de febrero esta iniciativa pionera en España, ya que además de la cesión de suelo público contempla el apoyo en el proceso de codiseño de cooperativas de mayores.

“Cohabita Rivas” cuenta con la participación de las asociaciones Jubilares y Microurbanía, así como de la Asociación de Ingenieros Sénior Caminos (AISC).

El Ayuntamiento de Rivas presentó el jueves 7 de febrero Cohabita Rivas, un proyecto pionero en España para fomentar la creación de viviendas colaborativas para mayores (también llamadas cohousing sénior). Este tipo de viviendas son cooperativas autogestionadas de personas mayores que viven en un entorno diseñado por ellas mismas, donde se promueve el envejecimiento activo, la recuperación de la vida vecinal y se garantiza el derecho a la vivienda a un precio asequible y al margen de lógicas especulativas.

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Lleno en el Salón de Actos Edificio Atrio en la presentación del programa Cohabita Rivas. Fotografía: Pedro del Cura vía Twitter, 8-2-2019

La EMV contempla no solo la cesión del derecho de superficie de diversos solares públicos para las cooperativas que surjan de esta iniciativa, sino también el acompañamiento en el proceso de codiseño participativo de la comunidad.

Es precisamente este último aspecto el que otorga a Cohabita Rivas su carácter novedoso, ya que es la primera vez que en España un ayuntamiento no solo cede suelo público para el desarrollo de cooperativas de vivienda para mayores, sino que además se implica con recursos técnicos y financieros en el proceso de construcción de las comunidades y de codiseño de los inmuebles.

Las asociaciones Jubilares y Microurbanía, dos entidades especializadas en el modelo de cohousing, así como la Asociación de Ingenieros Senior Caminos (AISC) han colaborado con el consistorio de Rivas en el diseño del proyecto y actuarán como facilitadoras de las comunidades de mayores que se constituyan, asimismo de la mano de profesionales de la Cooperativa Tangente.

Jubilares y Microurbanía consideran que la medida impulsada por el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid es un ejemplo de política pública innovadora y audaz para favorecer el ejercicio pleno de los derechos a los/las mayores. A juicio de ambas entidades, el cohousing sénior favorece un proceso de envejecimiento digno, con los cuidados, el respeto a la autonomía personal y el impulso a la participación social que demanda la población de mayor edad.

Función social del cohousing

El cohousing propone una relación diferente con la vivienda: la cooperativa es la propietaria del conjunto residencial y cede el derecho de uso a cada socia/o. A diferencia del modelo tradicional, basado en la división horizontal de la propiedad y que fomenta la especulación, esta fórmula, muy extendida en países como Dinamarca, Holanda, EEUU, Suecia, Alemania… apuesta por la función social de la vivienda reconocida en la Constitución.

Otro rasgo diferencial de las viviendas colaborativas es que en ellas lo importante no es el edificio, sino las personas. Por eso, antes de construir, cada comunidad debe pasar por un proceso participativo en el que codiseñan el entorno arquitectónico, con amplias zonas comunitarias destinadas a favorecer la convivencia y espacios de uso privado necesarios para respetar la intimidad individual. También incorporan los principios éticos de un modelo de cocuidado basado en la Atención Integral y Centrada en la Persona, que busca mejorar la calidad de vida en todas las etapas de la vida y sea cual sea el nivel de dependencia. En este sentido, funcionan plenamente como equipamientos de bienestar social.

La función social del cohousing sénior también se ve reflejada en el papel que estas comunidades suelen desempeñar para el resto de la sociedad, ya que es frecuente que alberguen o promuevan recursos sociales para el barrio y el municipio en el que se ubican.

Como expertos en cohousing sénior, esperamos que otros Gobiernos locales adopten políticas similares a la impulsada por Rivas para afrontar el escenario demográfico previsto para los próximos años, en el que tanto el porcentaje de población de más de 65 años como la esperanza de vida seguirán aumentando. En este marco, el cohousing representa una solución idónea para muchos colectivos y una referencia para transformar las políticas de vivienda.

¿Cómo participar en Cohabita Rivas?

✓ PLAZO DE INSCRIPCIÓN. Del 11 al 20 de Febrero. Online. De 8:00 a 20:00 h.
✓ AFORO LIMITADO. Cuatro grupos de 30 personas. Máximo 120 Inscripciones.

DUDAS Y CONSULTAS

✓ En www.emvrivas.com/cohabita-rivas/ se encuentra la información necesaria.
✓ Horario de atención personal: 11, 14, 18 de Febrero. De 16:30 a 18:30. Edificio EMV. Segunda planta.
✓ Correo electrónico de contacto: cohabita.rivas@gmail.com
✓ Los participantes recibirán un mail con la confirmación de la inscripción, y un cuestionario o encuesta, que deben rellenar y devolver a la misma dirección.
✓ COSTE DE PARTICIPACIÓN INDIVIDUAL. 800 €:

Etapa I. Febrero-Junio 2019. 270 €
Etapa II. Septiembre 2019-Junio 2020. 530 €

✓ BONIFICACIÓN ETAPA I y ETAPA II. Parte de las cantidades aportadas por participantes se devolverá a las cooperativas resultantes.
✓ COSTE DE INSCRIPCIÓN. 100 € (pago a cuenta sobre primer pago de 270€)

ESQUEMAS FASES DEL PROCESO

JORNADA-COHAB_RIVAS_Esquema-general

LAS PARCELAS

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Lo esencial del proceso. DOCUMENTO “LEO Y ACEPTO”

Reproducimos la siguiente información que describe los conceptos básicos que las personas interesadas deben leer con atención, firmar y entregar junto a la inscripción. Se trata de las líneas esenciales que muestran cómo es el modelo residencial propuesto, así como otras diez claves de este procedimiento innovador de impulso y acompañamiento a las comunidades autogestionadas en Rivas:

A/ Sobre el Modelo Residencial Colaborativo de Mayores es imprescindible conocer y aceptar las siguientes definiciones

1. Modelo participativo.

Un Senior Cohousing es una iniciativa de “abajo a arriba”, por lo que la EMV de Rivas actúaúnicamente como facilitador del proceso, y mediador con el propietario del suelo, elAyuntamiento de Rivas.

Los promotores y gestores son, por tanto, los participantes y las cooperativas que formarán en su momento. Las comunidades son autogestionadas, y pueden recabar los apoyos que estimen oportunos, además de los que se ofrecen y recomiendan en este proceso.

2. Derecho de uso.

Entendido como herramienta de tenencia adecuada al fin propuesto. El edificio es de propiedad de la Cooperativa, y no hay división horizontal.

Las cooperativas serán de autogestión de servicios (manutención, alojamiento, transporte, apoyos…). Los comuneros, mediante el abono de unas cuotas, tienen un derecho personal de uso sobre las zonas de uso privado y las de uso comunitario del edificio.

Por tanto, NO ES un modelo de inversión inmobiliaria con servicios, ni una segunda residencia.

3. Equipamiento de bienestar social.

Caracterizado en los estatutos de las Cooperativas por el compromiso de apoyos a los  residentes en situación de dependencia, definido como “El compromiso de diseñar estrategias destinadas a que los residentes que lo deseen puedan vivir integrados en la comunidad y con dignidad hasta cualquier nivel de dependencia, y hasta el final, sobre un modelo MAICP (Modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona)”. Estas estrategias deben quedar plasmadas en un Programa de Intervención Social que desarrollan las comunidades en la fase final del proceso, mientras se está construyendo el edificio.

4. Equipamiento de barrio.

Cohabita Rivas promueve que estos centros, además de su función dotacional intrínseca antes expuesta, den cobijo a recursos sociales para el barrio y el municipio.

5. Comunidades Colaborativas o Intencionales.

Trascienden una comunidad de vecinos o una organización de servicios asistenciales, creando vínculos significativos a través de la vida en comunidad, la alta participación y la autogestión.

6. Modelo de Atención integral y centrada en la persona. (MAICP)

Las comunidades se comprometerán a desarrollar estrategias para que todas las personas residentes tengan la oportunidad de vivir hasta el final, también en situaciones de dependencia.

Las cooperativas co-diseñarán espacios, servicios, intervenciones y apoyos necesarios para permitir el desarrollo integral de los proyectos de vida de las personas en su entorno, desde la participación en actividades significativas, la continuidad e integralidad de los cuidados, la accesibilidad universal, y favoreciendo su autonomía personal en todo momento. Las ayudas mutuas, el co-cuidado, y la acciones de voluntariado y solidaridad interna son relevantes, e inherentes al modelo colaborativo.

7. Edad mínima. Envejecimiento activo, compañía y autonomía.

Destinados a personas mayores de más de 50 años, con carácter inclusivo, cuya intención es envejecer en un entorno colaborativo. Seguridad, Participación, Salud y Aprendizaje a lo largo de la vida son los cuatro pilares del envejecimiento activo, enfatizan la defensa del derecho a la Autonomía Personal, y alejan el fantasma del aislamiento y la soledad no deseada. La seguridad la genera un entorno resonante y previsible, anclado en los valores del grupo. La seguridad es imprescindible para participar y vivir en comunidad. Y de ahí se generan condiciones de salud, entendida, según la definición de la OMS, como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Conectados, activos y autónomos se encara una vejez digna, resiliente y feliz, incluso en situaciones de dependencia.

8. Co-Diseño intencional.

Las cooperativas cooperan en las tareas de diseño activamente, puesto que todo el complejo se considera un “hogar continuo”. La arquitectura está al servicio de la vida en comunidad y la accesibilidad universal, priorizando estrategias de conexión visual y encuentro espontáneo. NO SON hoteles, ni hospitales, ni residencias geriátricas. Las amplias zonas comunes, cuyo programa establecen los comuneros, son entendidas como la parte pública de las unidades residenciales, y son abiertas y accesibles a todos. Hablamos de arquitectura adaptada y adaptable a situaciones de dependencia, sin llevar a cabo obras.

9. Tipología edificatoria.

La optimización de los recursos y la vida comunitaria definen las principales características comunes que podemos encontrar en las instalaciones de un cohousing senior:

  • Superficie construida en torno a 3.000 m2
  • Número de unidades residenciales en torno a 30. Cada unidad cuenta con aprox.
    60 m2 útiles, en la tipología de apartamento completo.
  • Amplias zonas comunes (40% de la superficie construida aproximadamente)
  • Edificación compacta de dos plantas.

Los m2 construidos definitivos, así como el número de unidades residenciales, la distribución espacial, la tipología, etc. se definirán en cada grupo de acuerdo al diseño participativo, a la normativa aplicable, y a las condiciones de cada parcela concreta.

B/ Sobre el proceso COHABITA RIVAS es imprescindible conocer y aceptar las siguientes condiciones particulares

1. El proceso Cohabita Rivas se desarrollará según la hoja de ruta y el calendario previstos, y expuestos en https://emvrivas.com/cohabita-rivas/ . Las sesiones se desarrollarán los fines de semana, y el trabajo previo y las reuniones internas entre sesiones las organiza cada grupo según sus conveniencias.

2. Es requisito para participar disponer de una dirección de correo electrónico, y accesibilidad a medios digitales.

3. En el proceso debe inscribirse cada miembro de la unidad residencial de forma individual.

4. Las personas que se incorporen en distintas fases del proceso han de asumir las decisiones acordadas anteriormente, con los sistemas de revisión que los propios grupos establezcan.

5. Las personas que finalmente formen parte de las cooperativas adjudicatarias de los
inmuebles, han de empadronarse en Rivas Vaciamadrid.

6. Las cooperativas adjudicatarias del suelo serán las promotoras de la construcción, y en ellas recaerá la financiación.

7. La viabilidad económica de la comunidad se estudia a partir de la viabilidad individual. Participar en el proceso supone tener disponibilidad económica para ello.

8. El coste de la construcción, del canon de derecho de uso, del mantenimiento y de los apoyos y cuidados, no se pueden determinar hasta la constitución de la cooperativa.

9. En cada unidad residencial pueden convivir hasta dos personas, y al menos una de ellas debe tener mínimo 50 años. De las dos personas, una puede tener Grado I de dependencia.

10. Los grupos donde haya personas con discapacidad deberán incluir las estrategias a seguir en su proyecto social. Deben apuntarse todos los integrantes de la unidad familiar a los talleres, siendo el grupo quien regulará.

Cohabita

 

Más información útil en este documento: PREGUNTAS COHABITA RIVAS

… y siempre actualizada en la página de la EMV de Rivas Vaciamadrid

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¡Anda abuela, qué casa más grande tienes!

Las vicisitudes que tuvo que pasar las integrantes de la Cooperativa Puerto de la Luz fueron para ellas un acicate. “Los problemas te dan fuerza”, afirman con una sonrisa que no deja indiferente.  El grupo de Málaga que sobrevivió a las dificultades con una primera gestora ahora muestran con orgullo este lugar especial, el conjunto de viviendas donde vecinas y vecinos bien avenidos comparten no solo espacio o zonas comunes sino también actividades, ilusiones, proyectos, complicidades, aprendizajes…

El modelo residencial del que hoy ya se habla en nuestro país como “vivienda colaborativa” (y en otros países como “cohousing“) son por una parte un conjunto de viviendas, pero al tiempo sus zonas comunes se comprenden como parte de la casa propia. Es una de las paradojas del cohousing (collaborative housing): no es solo una casa, pero tampoco son muchas casas.

Lateral derecho Residencial Puerto de la Luz

Las residentes nos cuentan más acerca de estas aparentes contradicciones: “vivimos aislados y cerca de todo“. “Por la mañana sólo se oyen los gallos y el rebuznar de algún burro; y durante todo el día los pajarillos”. Pero el aeropuerto, la estación del AVE, Málaga conectada con un autobús que pasa cada 12 minutos, Torremolinos a 16 kms., Benalmádena a 22, Fuengirola a 30, Marbella a 60… tan cerca como que cada poco cualquier vecino recoge servicialmente a sus amigos para ir de aquí para allá.

¿Contradicciones? Silencio monacal, “puedes quedarte en tu casa todo el día”, nadie obliga a nada, eres verdaramente libre… y al tiempo “tenemos una vida bastante activa, porque cada uno tiene sus aficiones, y las desarrolla”: “actividades de música, gimnasia, salimos, nos ponemos de acuerdo para ir de compras…”. Los investigadores del Proyecto MOVICOMA añaden entre las actividades de Puerto de la Luz: “salir con los amigos, hacer fiestas; desarrollar aficiones como la pintura, la escritura, el canto y las castañuelas, cultivar el placer por el aceite de oliva o poner en marcha nuevos proyectos de emprendizaje”.

El residencial Puerto de la Luz, como otras viviendas colaborativas, no es resultado de un proyecto arquitectónico sino más bien de un proyecto de vida (como dice Dolores, “envejecer entre amigos es un placer de los dioses”). Así, cuando se les pide que describan el residencial no hablan primero de las vistas, los jardines, la comodidad de los apartamentos… sino de las natillas de la vecina, o de quien llama a tu puerta solo para dar las buenas noches:

Sabemos que para el buen envejecer, para vivir con calidad en tu casa-para-siempre, se requiere de un verdadero modelo “hogar“, es decir, que a partir de la personalización del espacio físico y de la participación continuada en él, cada persona pueda sentir que aquella es su casa, lo que multiplica las posibilidades de uso, la mayor interacción con los demás, la mejora de la propia autoestima, la optimización de la autonomía personal. Si esto fueran unos “apartamentos con servicios”, un “senior resort”, o una residencia geriátrica tradicional… sus residentes dirían que tienen un apartamento de 46m2. Pero en un “cohousing”, en una “vivienda colaborativa”, en un “jubilar”… la casa es también las zonas comunes, y sus residentes verdaderamente sienten que su casa es inmensa. Por eso el nieto de Inmaculada es capaz de sorprenderse: “¡Anda, abuela, qué casa más grande tienes!”

 

EN “RESIDENCIAL PUERTO LA LUZ”, LO MEJOR ESTÁ AÚN POR LLEGAR

Los países nórdicos fueron pioneros del “cohousing” o “covivienda”, nosotros lo estamos llevando a cabo en Residencial Puerto la Luz, en una zona privilegiada de la ciudad de Málaga. Si tu objetivo es seguir cumpliendo años con entusiasmo, autonomía y dignidad y te imaginas haciéndolo en una comunidad en condiciones similares a las tuyas que se apoya mutuamente, “Residencial Puerto la Luz” es el lugar ideal para desarrollar este proyecto de vida. Visita nuestra página http://www.residencialpuertolaluz.com, contacta con nosotros y te informaremos. Desearás conocernos.

Residencial Puerto de la Luz

“Qué maravilla envejecer al lado de mis amigas”. Un texto enmarcado expone la filosofía de vida compartida por sus residentes. Ante esa etapa en la que a menudo se nos obliga a dejar de ser tú mismo, aquí hay mujeres y hombres que toman las riendas de su vida:

Quintetos de la Nueva Vida

“He dado, en esta edad tan achacosa,
a mi existencia un giro radical
ya que, Naturaleza caprichosa
me ha negado – entre otras muchas cosas –
el privilegio de ser inmortal.

Abandonando la ciudad ruidosa
por el silencio del medio rural,
el asfalto por la loma pedregosa
y, desde mi casita tan graciosa,
trato lo venidero programar.

– Convivir de manera generosa.
– En las pizarras mi jardín plantar.
– Que las “goteras” no me hagan quejosa.
– Cerca de mí, con los que soy dichosa.
– Y una ventana abierta frente al mar.”

L.B.

Del “cohousing” al “jubilar”

Dibujo cohousing2En las últimas semanas han aparecido decenas de artículos y noticias en prensa, radio y tv sobre el nuevo modelo de vivienda que fomentamos desde Jubilares, u otros modelos análogos. Como “vivienda colaborativa“, “co-vivienda“, o “cohousing” se nos menciona en periódicos como El Mundo, ElDiario.es, 20 minutos, Hoy, Levante, en portales inmobiliarios como Fotocasa o Pisos.com, (Aprovechamos para aclarar de nuevo que nuestra asociación no ha realizado “después de 12 años” la iniciativa que suponemos se refiere a nuestros amigos de  Trabensol).

En alguno de los subtítulos se añade: “Acceder a una vivienda sin necesidad de hipotecarse”. también “A salvo de hipotecas” se dice en El País. La frase es engañosa, porque al añadir incluso “Fórmulas de acceso a una casa distintas de la compra o el alquiler” sugiere que conseguiremos algo así como “vivienda gratis”. En realidad es más exacto el subtítulo que algunos medios han empleado: “Se comparten electrodomésticos e incluso la hipoteca”.

En efecto, las cooperativas de cesión de uso permiten que, de solicitar crédito para la construcción del complejo, éste pueda recaer sobre la cooperativa, donde existirá rotación de personas. De esta forma es más fácil la concesión del préstamos tanto a jóvenes con medios escasos o a personas mayores. La cooperativa asegurará el uso a lo largo del tiempo, y puede por tanto responder de dicha hipoteca con mayor facilidad.

El modelo gana adeptos, como dicen los medios. Existen iniciativas en funcionamiento que se constituyeron como cooperativa de cesión de uso, en concreto para personas mayores: Santa Clara en Málaga, Trabensol en Torremocha del Jarama, Profuturo, en Valladolid. En los últimos años (y más aún, meses) han surgido organizaciones como Colectivo Cover, Sostre Civic, Etxecoop, que promueven modelos cooperativos de vivienda (no solo para mayores), portales que enlazan con esas experiencias como Masqueunacasa, empresas como Ecohousing o CooperaCtiva de SANNAS, así como grupos de personas que promueven modelos de vivienda en forma de cooperativa. Como residencias de mayores, pero en régimen de cooperativa se hicieron Servimayor, en Losar de la Vera (Cáceres), Pi i Suñer, en Roses,  o San Hermenegildo, en Teruel. Y en desarrollo, Convivir. Como una “familia” de mayores funciona Cicerón, en Torrijos. Las Cloud Housing, Ecoaldeas… son otros modelos. Se están desarrollando otras cooperativas de apartamentos para mayores con zonas comunes como Housekide, Siete Villas, Puerto de la Luz, Barcelona Cohousing, La Muralleta, Aletxa, etc.

En este panorama el “cohousing” representa la opción con mayor carga de participación e implicación, antes y después del proceso de construcción de la comunidad. Borja Izaola presenta claramente el modelo en el artículo CO-Housing. El “senior cohousing” no es más que la aplicación de este modelo a las personas mayores. Finalmente el “jubilar” se concibe como un paso más en la aplicación de este modelo en nuestro país. Así nuestra asociación pretende:

1.- Animar a aunar iniciativas aisladas bajo el paraguas de una entidad, Jubilares, que crea red de intercambio, ayuda mutua y contacto entre interesados y profesionales.  Facilita sinergias entre personas, asociaciones y otros colectivos, empresas, instituciones y administración.

2. Ayudar a que no existan desvíos respecto de las intenciones reales de los promotores de la iniciativa: que se puedan mudar en un tiempo razonable, que puedan autogestionarse si es lo que desean (algunos lo encontraron tan difícil que terminaron contratando más servicios de los que necesitaban), que el tamaño sea el que desean, no el que las leyes del mercado inmobiliario puedan imponer, etc.

3.- Fomentar una variante de senior cohousing que hemos dado en llamar “JUBILAR. Y animar a los que empiezan a plantearse el modelo, o incluso a iniciativas que ya están en marcha se sumen a estos principios, añadidos a los conocidos del clásico “cohousing“:

Viviendas adaptadas y adaptables. Y en un ambiente de hogar (ni de hotel ni de centro sanitario). Para toda la vida (muchos de los ejemplos internacionales no lo son)

Asistencia Integral y Centrada en la Persona. Puesto que prentendemos vivir hasta el final, el diseño gerontológico ha de incluir un modelo basado en la autonomía de las personas, implementando los servicios asistenciales necesarios en cada momento, y basados en la filosofía de la atención centrada en la persona.

Importancia de la participación y la autogestión como clave para el envejecimiento activo. Si cocinas no te mudas a un jubilar para dejar de cocinar. Eso no resta que se contraten servicios según se requieran, de la misma forma que lo harías  en tu casa. Pero un jubilar no es un modelo de apartamentos con servicios.

Nos alegramos de la difusión que está logrando esta nueva (para nuestro país) forma de vida. Responde a una demanda social creciente. Esperamos que en breve irse a un jubilar sea tan fácil y conocido como lo es, de hace tiempo, en Dinamarca u Holanda.