Etiquetado: Senior Cohousing

Ejemplos Internacionales (II): Färdknäppen, Estocolmo (SUECIA)

En nuestro segundo ejemplo de experiencias internacionales viajamos al Suecia, donde existe una arraigada tradición de «viviendas colectivas», «casa de cocina común», que a partir de los años 80 comenzan a proliferar en un tamaño menor, de manera que las relaciones comunitarias cobraban más importancia. En el año 1993 se construye Färdknäppen, la primera comunidad en Suecia enfocada a los mayores, o en sus propias palabras, a los que han alcanzado la «segunda mitad de su vida».

Estas comunidades de mayores se explican muy bien en modelos de vivendas unifamiliares adosadas y «casa común», porque hacen muy evidentes ciertas relaciones visuales y de recorridos que caracterizan su funcionamiento. El ejemplo de hoy viene a demostrar que también se pueden realizar en bloques en altura, de manera que para mudarse a un Jubilar no es necesario «renunciar a la ciudad» si los participantes no lo desean. Este caso es además una rehabilitación de un edificio existente, práctica que tiene un gran potencial de reforma y revitalización urbanística y social que las administraciones deben valorar.

Färdknäppen consta de 43 apartamentos de 1, 2 o incluso 3 habitaciones, además de cocina completa, con superficies de entre 37 y 75 metros cuadrados. Además tiene 400 metros cuadrados de zonas comunes, ubicados principalmente en la planta baja (sala de estar/biblioteca, cuarto de costura, taller de briicolaje, cocina y comedor comunes, lavandería y jardín). En la azotea también tienen una sala multiusos con chimenea y una terraza/jardín, y en el sótano, junto a los trasteros particulares está la despensa común y una sala de ejercicio con sauna.

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Färdknäppen, planta baja. Zonas comunes y 3 apartamentos (dcha.)

Grupos de cocina y limpieza, orquesta, teatro, jardinería, cestería… su variedad de actividades es admirable. En Färdknäppen viven 50 personas de entre 43 y 97 años.

Como siempre mencionamos para estas experiencias, el proceso fue participativo, y la asociación de residentes se constituyó antes de reformar el edificio. «Primero la comunidad, después el edificio». Como se puede ver en las siguientes imágenes, entre todos compusieron una visión clara de cómo su nueva casa debía enriquecer su vida cotidiana, y la llevaron a cabo.

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Cocina común

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Taller de cestería

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Lecciones de español

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Taller de jardinería

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Una tradición: Niños parientes y amigos ayudando para la fiesta de Navidad

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Una pausa para el café

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Celebración de boda en el jardín

Ejemplos Internacionales (I): Colorado (EEUU)

Inauguramos esta nueva sección del blog (Ejemplos Internacionales) para hacer llegar experiencias fuera de España, muchas iniciadas hace décadas, y similares al modelo que promovemos (jubilar). En la mayor parte de los casos no cumplen todos los requisitos que exigimos a un jubilar (accesibilidad, asistencia para todos los niveles de dependencia…) pero en todos los casos se tratará de pequeños vecindarios (por debajo de 40 viviendas) diseñados por los mismos usuarios en un proceso participativo, donde la vida en comunidad es la clave para un envejecimiento activo y saludable.

En el mundo anglosajón llaman «cohousing» a comunidades autogestionadas. «Senior cohousing» son, por tanto, las destinadas a las personas mayores. Presentamos el vídeo en el que los vecinos de Silver Sage (Boulder, Colorado) explican su experiencia de vida en esta comunidad, creada en 2007. Se trata de una de las comunidades que surgieron con la ayuda del método Durret, sobre el que hemos basado nuestro método Jubilares. No comentaremos pormenorizadamente las diferencias. Sí el principio fundamental: primero creamos la comunidad, luego el edificio. Y el resultado es este:

No se tratan de «comunas» porque la vida es independiente. Así lo expresan ellos mismos: «Las comunidades «cohousing» son vecindarios a pequeña escala que proveen un equilibrio entre la privacidad personal y la vida entre gente que conoce y le importa la vida del otro

¿No es esa la vida que querríamos todos?

Cohousing, los abuelos se van de casa

Ysivivimostodosjuntos_FichaCineEs el titular del reportaje del semanario Mujer Hoy, publicado el pasado 19 de enero. Explica muy bien el concepto «cohousing» aplicado a los mayores («senior cohousing«). Extendido en muchos países desde hace décadas, en España, como comenta el artículo, se han llevado a cabo un puñado de experiencias de este tipo.

Nuestro modelo, denominado «jubilar» adopta el «cohousing» añadiendo un elemento que nos parece clave: la asistencia integral y centrada en la persona, que permitirá vivir en dicho espacio bajo cualquier nivel de dependencia. Y no necesariamente asumir que «tendremos que acabar en una residencia”, como dice en algún punto del texto.

Reproducimos algunos fragmentos del reportaje (que se puede descargar completo aquí):

Todos tienen la ilusión de envejecer entre amigos, en un sitio agradable donde no estén aislados, aburridos y arrinconados. La fórmula que han encontrado es el ‘cohousing’, un sistema que combina la privacidad de las casas particulares con la vida social de los espacios comunes, como la lavandería, el gimnasio, la biblioteca o los jardines. (…) Los fundadores se implican en cuerpo y alma en todas las partes del proceso, desde escoger los terrenos y decidir los planos a negociar con los arquitectos y los ayuntamientos de las ciudades. Están construyendo una casa a su medida y toman todas decisiones de principio a fin porque quieren, mantener el control sobre sus vidas.

“Se establecen relaciones muy fuertes entre la gente y al final tienes un grupo de amigos listo para ayudar en todo. Si alguien enferma y tiene que hacer una rehabilitación, prefiere hacerla en casa y no quedarse en el hospital”, (…) Dene Peterson (81 años), uno de los fundadores del ‘cohousing’ ElderSpirit.

“No nos parecía bien hipotecarle la vida a nuestros hijos. Muchos hemos atendido a nuestros mayores y sabemos que supone una pérdida de vida propia y una elevado nivel de sufrimiento. No queremos repetir la historia”, explica Ángel Abalde, del proyecto Housekide (País Vasco). Él mismo comenta: “A nosotros la crisis nos viene bien. Además de disminuir el precio del suelo y la construcción, ha puesto el problema sobre el tapete: parece más claro que nunca que el Estado no podrá hacerse cargo de nosotros y lo que hacemos es salirnos del camino trillado para afrontar el envejecimiento”.

“Estamos jubilados, seguimos activos, tenemos buena salud y nos quedan años por delante, ¡¿cómo para no decidir cómo queremos vivirlos?!”, razona Marisa.
– Y los hijos, ¿qué dicen?
– ¿Ellos? ¡Pero si son los grandes beneficiados de esta historia!

 La seis reglas del ‘cohousing’

1. Es proceso donde participan todos.Los habitantes se implican desde el principio en el diseño del conjunto y son responsables de las decisiones finales

2. El diseño de cada vivienda y del conjunto está pensado para facilitar unas estrechas relaciones de vecindad, donde sean posibles la comunicación y la ayuda mutua.

3. Existen unos servicios comunes (cocina, comedor, lavandería, tendedero, sala de estar, TV, biblioteca, taller, gimnasio…) que complementan los de la vivienda privada.

4. La gestión está en manos de los propios residentes.

5. La  estructura social no es jerárquica. Las decisiones se adoptan democráticamente tras discusión, y a poder ser por consenso.

6. Economías separadas. Cada cual mantiene su independencia económica, participando en los gastos comunes, según lo que se haya pactado.

Estas 6 reglas descritas en el artículo bien valen para nuestro modelo, Jubilares. Nosotros añadimos alguna regla más, que también han asumido algunas de las experiencias comentadas: los servicios y espacios comunes no son solo son diseñados sino también gestionados por los vecinos (no existe un mero «cosumo pasivo» de servicios); tamaño controlado (entre 15-30 viviendas); método que sirve a la creación de la comunidad antes que el edificio; viviendas adaptadas y adaptables («para toda la vida»); Asistencia Integral y Centrada en la Persona; y asociación de jubilares en una Red que sirva para el intercambio de experiencias.

Jubilares da la bienvenida a «Mogamabe»

Jubilares de España. Bienvenida en La GranjaEl pasado 17 de marzo de 2012 se llevó a cabo la presentación de bienvenida a «Mogamabe«, en la Casa Vanhecke, en San Ildefonso (Segovia)

Mogamabe es el primer grupo de amigos que como futuros usuarios se ha acercado a Jubilares interesándose por los servicios que prestamos. Era para nosotros, por tanto, un día de estreno y de gran importancia.

Para Mogamabe era interesante saber si su deseo de llevar a cabo su propia residencia para la jubilación era una ilusión viable y si iban a necesitar ayudas y de qué tipo.

Para Jubilares esta primera ocasión nos tenía que servir para saber si nuestro modelo se entendía y si en principio tenía buena acogida.

Jubilares. Comida entre las dos ponenciasLo primero sería resaltar que para todos fue un éxito de convivencia. Lo pasamos estupendamente. La comida que preparamos juntos estaba rica y muy bien acompañada por buen vino y animada conversación. Acompañó un clima suave y soleado.

Los objetivos de cada parte parece que quedaron, a este nivel de primer encuentro, satisfechos. Al final del día todos estábamos exultantes, y quedábamos a la espera de prontas noticias.

En principio Mogamabe tiene ahora un tiempo para confirmar «oficialmente» a Jubilares si quiere poner en marcha el proyecto con el asesoramiento y el modelo que propone Jubilares, pero quedó la sensación de que Jubilares había sido capaz de transmitir a Mogamabe la idea de que emprendían una empresa compleja que merecía la pena hacer bien, apoyándose en métodos y experiencias ya llevadas a cabo en otros países, y que Jubilares, aun siendo pioneros en España, estaba comprometido a hacerlo con profesionalidad, entusiasmo y realismo.

Sea cual sea la decisión de Mogamabe, Jubilares recogió de ellos suficientes muestras de apoyo y cariño como para seguir con su proyecto.

En lo que concierne a Jubilares como asesor o incluso grupo de opinión sobre cuestiones asistenciales, quedó claro que cuantos más proyectos se unan en la asociación más capacidad tendrán sus socios de influir sobre las autoridades y otras entidades para mejorar el marco legal y de conocimiento que permita dar un mejor servicio asistencial a los propios Jubilares.

Démonos cuenta que las dudas más complicadas de responder tenían relación con la forma en que la administración derivará, si lo hace, los servicios sanitarios adquiridos como derecho hacia los servicios asistenciales que realmente necesitamos. Pues efectivamente tenemos derecho a recibir gratuitamente unos servicios sanitarios – ser atendido por el médico de cabecera, ir a urgencias, ser hospitalizado- mientras que tenemos que pagar por recibir una asistencia preventiva – de un equipo gerontológico – y una asistencia a domicilio en caso de dependencia. Necesitamos lo segundo, que es mucho más barato que lo primero, pero la administración aún no responde a este esquema socio-sanitario complejo, sino a través de una Ley de Dependencia que parece «aumentar» el gasto social, cuando en realidad debería simplemente trasvasar, por ser más económico, fondos sanitarios (para curar enfermedades) a fondos sociales (para prevenirlas y para evitar innecesarias hospitalizaciones).

Jubilares no tiene esta respuesta en su mano, pero si nuestro modelo se extiende podrá influir para que la asistencia domiciliaria que un Jubilar necesita sea en parte cubierta por el sistema nacional de salud.

Jubilares juega con una verdad estadística: si la gente mayor ha de ser atendida en el sistema sanitario en vez de en el sistema social, el estado caerá en bancarrota por ser esto inviable. Hoy en día ya más del 30% de las camas de los hospitales las ocupan mayores esperando a morir, que estarían incluso mejor atendidos en su casa o en una residencia, lo que supone un absoluto desbarajuste desde el punto de vista de la eficacia sanitaria y por tanto un encarecimiento excesivo e injustificable.

Las otras dudas que surgieron sí estaban más al alcance de Jubilares, y era muy gratificante ver que el modelo era capaz de dar respuesta a ellas, pues tiene la ventaja de ser un modelo a medida, y por tanto muy capaz de contestar a las inquietudes de cada grupo o persona.

En resumen, un día muy agradable y en cierta forma un hito en la historia de Jubilares.