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Senior Cohousing. Ya somos 3 millones

Comunidad de Trabensol

Trabensol, una de las pocas comunidades de senior cohousing en España

El pasado 12 de mayo tuvo lugar en Madrid la jornada «Cohousing Senior, una alternativa«, organizada por la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). El Media-Lab Prado, «laboratorio ciudadano» de proyectos colaborativos, acogió a los 24 participantes de las mesas y a varias decenas de personas congregadas para reflexionar sobre el concepto, las diversas experiencias fuera y dentro de nuestro país, las soluciones para su financiación y las propuestas políticas en torno al modelo de cohousing como alternativa residencial para las personas mayores.

El concepto va calando y nos alegra enormemente observar y compartir los, a nuestro juicio, tres grandes logros que trajo consigo la jornada:

  1. La constatación de que las personas mayores en gran medida quieren vivir en cohousing (¡3 millones de personas!, según la encuesta presentada de la que hablaremos a continuación),
  2. La actual apuesta de la banca ética para la financiación de los proyectos, y
  3. El consenso en el apoyo por parte de las fuerzas políticas de todo signo para la creación de esta alternativa de vida.

Recordamos. Cohousing, cohousing senior y jubilares

Antes que nada, recordamos los puntos clave en la definición del «cohousing». Miguel Ángel Mira, presidente de la Asociación Jubilares, lo resumió sencillamente como aquel grupo de «personas que se juntan y toman la iniciativa, para diseñar de forma participativa el lugar donde vivir».

6 caracaterísticas que definen el cohousingSe trata de una solución que aporta, como expresa Greg Banford, un buen equilibrio entre vida privada / comunidad / vida social en que se incluye. Son lugares divertidos, donde se vive muy bien, y siempre tienen demanda (lista de espera). Las 6 características de nese «éxito», que son comunes en todo el mundo y que de forma empírica lo definen son:

  • Autopromovido, de iniciativa y diseño del grupo.
  • Diseño intencional para favorecer la relación vecinal
  • Zonas comunes significativas, extensión de las viviendas (no de gestión externa)
  • Autogestionado, con organización colaborativa de las tareas comunes (comisiones)
  • No hay jerarquías,  y los papeles se reparten de forma natural
  • La economía es privada, y las viviendas cuentan con todos los elementos que aseguran la independencia de los residentes

A ello además debemos añadir otra clave de éxito: el grupo establece las condiciones para vivir en estas comunidades, y lo suele hacer mediante  una lista de espera, transparente y de reglas conocidas. La herramienta de tenencia habitual (también para nuestro país resulta más adecuada) es la de cooperativa de cesión de uso, o la de un promotor sin ánimo de lucro (ej. administración). Para las personas mayores el modelo resulta especialmente adecuado pues, no tratándose de una solución «habitacional» (9 de cada 10 personas mayores tienen en España vivienda en propiedad), es solución «social» que supone un buen arma contra la soledad. El cohousing es una oportunidad para las personas mayores; así lo entendieron algunas de estas personas hace más de 30 años y nació el «senior cohousing«, iniciativas que recogen sus distintas necesidades e intereses como colectivo con necesidades específicas: emprender un nuevo proyecto vital y dar salida al deseo de dejar un legado, una mejora para generaciones venideras, ilustran nuevas actividades y diseños del entorno que suponen un empoderamiento para mejorar su autonomía, combatir la soledad, etc.

Un «Jubilar» añade a todas estas características el compromiso de la comunidad de elaborar estrategias para que sus miembros puedan permanecer incluidos en ella hasta cualquier nivel de dependencia, recibiendo en casa los apoyos necesarios bajo un modelo de atención integral y centrada en la persona. Este compromiso influye en el diseño arquitectónico (arquitectura adaptada y adaptable, de diseño universal),  les motiva a organizar sus recursos -humanos y materiales- para el caso de aparición de situaciones de dependencia, o les lleva a dotarse de ayuda para organizar aspectos socio-sanitarios («gestor de casos», mediador, etc.)

Gracias a ese compromiso, un Jubilar, si lo desea, puede postularse ante las Administraciones locales como una Dotación, en su clase de Equipamiento de Bienestar Social o equivalente

 

Experiencias. Otras iniciativas

Taller Cohabitatge 16mayo

Taller Jubilares – Sostre Cívic, el pasado 16 de mayo en Barcelona

A lo largo de la jornada pudimos conocer de primera mano algunas experiencias realizadas y muchas que comienzan a echar a andar. El representante de la embajada danesa Mikkel Larsen habló de los primeros cohousing (Dinamarca fue  pionero en 1972) y senior cohousing (15 años más tarde). En la actualidad existen 250 senior cohousing en ese país, como cooperativas de cesión de uso, vivienda social de alquiler o con promotor privado (en ese caso suele haber alquiler). La receta del éxito siempre es la misma: participación activa.

Trabensol alcanzó su sueño, tal y como explicaron Álvaro Moreno, arquitecto (Ecohousing) y Paloma Rodríguez (presidenta de Trabensol) mediante un «proceso participativo real». El grupo es quien realmente sabe lo que quiere y los técnicos se integran en ese equipo de personas promotoras de su propia forma de vida. «Trabensol lo hemos hecho nosotros», aseguraba Paloma. «Hago lo que puedo en la medida de mis posibilidades, me junto con otros, y llamamos a los técnicos para lo que no p0demos».

Es la convivencia, que iniciaron mucho antes de ir a vivir juntos, la que a jucio de Paloma es éxito de su iniciativa Trabensol. Javier Álvarez Souto, representante de la experiencia Meridiano, cree que el reto a resolver está en la financiación, en la economía, y no tanto en la cohesión, la convivencia o el cooperativismo, que da por descontado en el seno del  grupo de amigos que inició el proceso con aquella excursión…

En las mesas de la jornada se presentaron otras iniciativas, más o menos cercanas al comúnmente aceptado concepto de cohousing o covivienda, como la explicada por Jesús Valiño, director general de Hogar Futura, que entiende la autogestión, la iniciativa o el autodiseño como características opcionales, entre una amplia muestra de servicios integrados y que pone a su disposición esta gestora de cooperativas multidisciplinar.  Federico Armenteros explicó los avatares del proyecto de la Fundación 26 de Diciembre que él preside, un espacio para la inclusión de un colectivo (mayores LGTB) no solo marginado, sino durante mucho tiempo realmente perseguido. Alfonso Calle Pintos, fundador de Alalba, insistió en la clave del cooperativismo y la «capacidad de florecimiento personal que da la forma de cooperar entre las personas». Julián Ucero, vicepresidente de Convivir, apoyó esta idea, la del «clima afectivo de amistad y cooperación» que han logrado con su proyecto en Horcajo de Santiago (Cuenca), para «vivir en la vivienda propia, como en casa».

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Experiencia de Senior Cohousing en Nuevo Mexico. Comunidad que aporta mayor autonomía personal

Informe sobre el interés de las personas mayores en el cohousing (vivienda colaborativa)

oido-cohousingvivir_cohousingEn la jornada se destacó un interesante trabajo, que da pistas sobre la demanda social de este tipo de iniciativas. «Queremos otra forma de vivir, como queremos… No queremos que nos marquen pautas… Decimos ¡Basta!». Son palabras de Paca Tricio, directora gerente de UDP, que encargó el estudio que ahora se presenta:

Se realizó durante el mes pasado, tomando una muestra de más de 400 personas. Según el informe, elaborado por Simple Lógica, la mayoría de las personas mayores consideran poco o nada probable vivir en una residencia en el futuro. 2 de cada 3 han oído hablar de cohousing (si no con esa palabra, sí del concepto: comunidades autogestionadas con viviendas y espacios comunes para compartir), y más del 40% se plantea vivir en un lugar así siempre que sea en su localidad (32,8%) o incluso en cualquier lugar (8,6%).

Según esto, y extrapolando al total de las personas mayores en España, más de 3 millones estarían dispuestas a vivir en un senior cohousing o jubilar.

Informe completo aquí: El-cohousing-y-las-personas-mayores-abril-2015

Financiación: a Fiare se suman Coop57 y Triodos

Si la demanda es tan amplia, es lógico que entidades financieras o administraciones empiecen a ser conscientes de ella. Y así es: Fiare Banca Ética ya ha financiado experiencias como Trabensol o Convivir, y asegura que seguirá haciéndolo: «no nos preocupa la arquitectura, sino la convivencia, el proyecto de vida», afirmó Juan Garibi. El análisis económico se acompaña de un importante análisis ético: se valoran más los proyectos de solidaridad interna, y los que tienen potencial para transformar los municipios en los que se implantan. Es un hecho que las experiencias de cohousing demuestran que de puede mejorar la vida del entorno. Las personas mayores, aseguraba Garibi, son «elementos de transformación de la sociedad, los mismos del 68… ¡Les toca otra vez!»

ahorrarA Coop57 le interesan las experiencias de cohousing, no como proyectos finalistas, sino como «camino». También como «sociedades integradas». Los ejes imprescindibles para optar a la financiación por esta entidad son: democracia y participación directa en la cooperativa, régimen de igualdad interno, sostenibilidad y finalmente, la participación en la propia organización de Coop57 como socio. No se financia a personas físicas, sino a la cooperativa, con el aval mancomunado de cada persona (de la misma forma que Fiare).

Triodos Bank se suma en esta apuesta hacia el cohousing: según los criterios de financiación de la entidad, recordados por Elena Galerón, se compromete a financiar aquellos proyectos que conlleven un compromiso por la sostenibilidad ambiental, social y cultural. Reconoció que hace tres o cuatro años, cuando se presentaron las primeras propuestas, «aún había miedo» de arriesgar en estos proyectos; hoy, sin embargo, Triodos «ya ha perdido el miedo».

El miedo no lo ha debido de perder aún la banca tradicional, que como recordó Soledad Gallego-Díaz, desistió de acudir a esta jornada. Un hecho que «muestra el momento que vive la banca en nuestro país».

La adminstración apoyará estas iniciativas

Futuros concejales Madrid CohousingEn plena campaña electoral los partidos políticos prometen, y es nuestra obligación tomar en serio su palabra. Para que conste, aquí la expresamos por escrito:

En esta mesa se reunieron representantes de 5 partidos para el ayuntamiento de Madrid: PSOE (Purificación Causapié), PP (Beatriz Elorriaga), Ahora Madrid (Pablo Carmona), IU (Mª Prado de la Mata), C’s (Sergio Brabezo). Y las preguntas que se les hizo fueron dos: ¿Es necesaria la intervención pública en nuestro país para garantizar el buen fin de este modelo? ¿Se considera que el cohousing senior puede redundar en el abaratamiento u optimización de los servicios sociosanitarios de las personas mayores?

La respuesta fue unámime en cuanto al apoyo y respaldo por parte de las instituciones públicas para las iniciativas de creación de comunidades autogestionadas. Todos los representantes, salvo PP («me comprometo a estudiarlo») ofrecieron suelo público en forma de cesión de uso para el establecimiento de comunidades de cohousing senior. Purificación Causapié explicó además su intención de reforzar los «servicios de ayuda a domicilio para facilitar este tipo de iniciativas», «apoyo jurídico y de gestión», apoyo para «avalar de cara a facilitar la financiación» y «colaborar con organizaciones sociales para que sean ellas las que tomen la iniciativa». Por su parte, Pablo Carmona (Ahora Madrid) se refirió a la «ayuda en la financiación» y también al «apoyo técnico por parte del ayuntamiento». Sergio Brabezo (C’s) se refirió a su programa, el único que habla de «cohousing» de forma explícita, para describir la forma de colaboración público-privada: EMV que cedería suelo, Servicios Sociales y Cámara de Comercio que trabajaría el diseño financiero.

Éxito de la jornada de Madrid. El 6 de junio en Barcelona

Consideramos un verdadero éxito de la jornada saber que más de 3 millones de personas mayores ven el senior cohousing como una opción real a la que querrían acceder; saber que los representantes políticos ya conocen el modelo y lo apoyarán; saber que ya hay más entidades financieras que apuestan por los jubilares, por el cohousing y el senior cohousing.

sostre_civicPor nuestra parte seguiremos difundiendo sobre el modelo en otras partes. El pasado 16 de mayo realizamos, en colaboración con Sostre Cívic, una jornada de presentación y taller para el grupo «Cohabitatge Gent Gran» que desea crear un jubilar en las cercanías de Barcelona. El próximo día 6 de junio convocamos en la misma sede a todas las personas o grupos que deseen hacerlo en cualquier punto de Cataluña. Realizaremos un taller de búsqueda de afinidades (que llamamos de «lugar y la actividad») con las personas que se han dirigido a nuestra entidad, y todas aquellas que se quieran sumar. Esperamos que de ahí salgan varios grupos que puedan hacer realidad su sueño.

Cartel SCH-Barcelona

¡No hemos hecho más que empezar! El senior cohousing es una realidad en nuestro país.

 

 

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Ejemplos Internacionales (XIII): WindSong. Cohousing es «co-diseño»

Coho_Atrium

El éxito de un interesante proceso de diseño participativo: este agradable atrio…

WindSong Cohousing cumplirá el año que viene sus dos décadas de vida. Se trata de una comunidad intencional de tipo intergeneracional, construida en el distrito de Langley, en British Columbia, Canadá. Contiene 34 unidades residenciales y zonas comunes para el desarrollo de actividades comunales.

La parcela medía más de 20.000m2. Era la última porción de un típico suburbio residencial construido en los 70-80, proveniente de una enorme granja que tras un siglo de vida hubo de subdividirse. Abajo vemos cómo son los alrededores de Windsong: el modelo residencial es principalmente el de vivienda aislada, rodeada de zona verde de uso privado. Los futuros habitantes de WindSong decidieron, sin embargo, acercarse entre sí y compartir entre otras cosas, entre ellas, ese gran espacio al aire libre que el resto de habitantes del suburbio apenas usan:

Windsong-emplazamiento

El proceso de diseño, según los arquitectos que desarrollaron este trabajo, se divide en tres fases. Son las que forman parte del llamado «taller 2. Diseño participativo». En la primera fase se establece la implantación en el lugar (a la que nos referiremos en este artículo), la segunda implica el diseño de la casa común, y finalmente en una tercera sesión se diseñan las propias viviendas. Dos condiciones son imprescindibles para que el proceso de diseño participativo sea fructífero: las decisiones, consensuadas, han de mantenerse. Es necesario «ir cerrrando» temas. Por eso el orden en la toma de decisiones es clave. Por eso es imprescindible un método.

Implantación

El grupo decide, con la ayuda del equipo de arquitectura (que advierte o aconseja sobre temas técnicos) acerca de cada uno de los condicionantes de proyecto. Algunos son impuestos desde fuera (como por ejemplo, la obligación inicial de construir tan solo 1/3 de la parcela), otras son decididas por la comunidad:

  • ¿Todos con la misma orientación?
  • ¿O preferimos una relación de equidad con la casa común?
  • ¿Cuántas y dónde situamos las plazas de aparcamiento? ¿Qué relación con el espacio de bienvenida, con la casa común, con las viviendas de uso privativo…?

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windsong preliminar nueva línea

Diseño preliminar, al que hemos superpuesto el límite definitivo de la zona verde. Planos obtenidos en Hanson, C. «The Cohousing Handbook. Buliding a place for community»

El esquema de implantación inicialmente aprobado fue el de una calle con dos hileras de viviendas, adosadas en grupos de tres y cuatro de ellas para abaratar la edificación. La hilera giraba hacia la calle de acceso principal, de forma que permitía hacer sitio al parking, en una situación cercana a la casa común, dejando una pequeña plaza en el centro del complejo. Un esquema que tuvo que verse finalmente desechado puesto que el Ministerio de Medio Ambiente impuso una inesperada condición: la línea que delimitaba la zona verde habría de dejar tan solo 1/4 de la parcela para edificar en ella. En el dibujo lateral hemos superpuesto esta condición al diseño supuestamente definitivo…

El trabajo en equipo continuó y, salvando las principales decisiones que ya se habían ido completando anteriormente, se hubo de hacer frente a nuevos retos. El sobrecoste de enterrar el garaje (medio millón de dólares) se tuvo que hacer frente, por ejemplo, dejando las habitaciones de invitados sin acabar.

La calle central se sustituyó por un espacio más apretado, cubierto por una cristalera. El resultado es el de este impresionante atrio, el primer techo de cristal en una comunidad tipo cohousing en Norteamérica. Posteriormente se ha convertido en referente arquitectónico para zonas como esta con clima frío y húmedo. La calle es luminosa y confortable, lugar privilegiado para la estancia y juego de niños.

Casa común

Windsong cohousing

Los elementos vegetales, el colorido de las paredes recientemente pintadas y la luz son los elementos que llenan de vida el atrio de WindSong

Segundo punto de los talleres de diseño. En este caso hay una calle cubierta que conforma una especial «casa común». No obstante, se añadieron en un edificio central las imprescindibles áreas interiores de uso comunal para cohousing, y alguna más:

  • Cocina común, con posibilidad de cocinar más de uno a la vez
  • Comedor – sala de reuniones (con capacidad para el 60-70% de los habitantes + invitados)
  • Juego de niños, conectado visualmente (no acústicamente) con la zona anterior
  • Pequeñas salitas de trabajo o estancia
  • Otras, como taller de dibujo, habitación de invitados, etc.

La ubicación de estos espacios en relación con el conjunto no tenía mucha duda: la posición había de ser central, y además procurar que el paso hacia el exterior se realizara por ese área (para siempre favorecer la vida comunitaria). Este condicionante, como vimos arriba, fue clave para la solución formal del conjunto.

Viviendas

La última fase en el co-diseño es el que aborda la vivienda privada. Es conveniente consensuar ciertos límites y dejar que el equipo de arquitectura encaje las soluciones con un número limitado de posibilidades. La estandarización es, evidentemente, la mejor fórmula para lograr un diseño eficiente. Al mismo tiempo se debe evitar cualquier efecto de monotonía (especialmente importante es esto para los jubilares, o senior cohousing). Se trata de emplear recursos arquitectónicos que conocen los técnicos y han de avalar todos los miembros del grupo. Las ideas se ponen en común, como se hizo en WindSong, se valora económicamente la unidad (y con ella, la participación en la financiación del proyecto) y se terminan de decidir los detalles.

El trabajo de co-diseño por parte del grupo requiere de una entrega generosa y desperjuiciada por parte de todos sus integrantes. Las decisiones las toma el grupo. Se cierran objetivos de forma secuencial. El técnico facilitador (en este caso, era el arquitecto Charles Durret) ayuda a plantear preguntas, allana los problemas técnicos que podrían bloquear el proceso de diseño, modera la discusión, aporta información adicional para que todos puedan enfrentarse a los condicionantes y llegar a donde querían ellos.

En la asociación Jubilares heredamos el conocimiento acumulado en décadas de estas personas facilitadoras, y seguimos sumando con cada grupo que comienza a trabajar en uno de estos proyectos. Proponemos un método de participación, creamos red, acompañamos… Co-diseñar es sencillo si tenemos un objetivo, un método y lo hacemos entre amigos.

Creando futuro

Por: Luis Miró y Mavi Catalá (Coaching de Mayores)

Crear una comunidad es diseñar y construir ese espacio físico y arquitectónico donde queremos vivir una etapa valiosa de nuestra vida y es también, no menos importante, crear ese espacio de relaciones que van a sostener nuestro futuro.

Habitantes de un senior cohousing en Sooke (Canadá) poniendo en práctica su método de toma de decisiones, "Consensus". www.canadianseniorcohousing.com

Desde nuestro punto de vista, como coaches, una comunidad de Jubilares tiene más que ver con un equipo que con un grupo. Un equipo tiene objetivos comunes, define sus reglas, establece roles, sus miembros tienen habilidades complementarias y, además, comparten una responsabilidad individual y grupal.

Constituir un equipo no es algo inmediato y espontáneo, en el mundo del deporte y las empresas tenemos multitud de ejemplos que nos lo demuestran cada día. Una característica interesante de los equipos es que la suma de grandes individualidades no hace un equipo grande, sin embargo, un equipo excelente hace excelentes a sus miembros. Lo relevante es el sistema y los individuos crecen con él.

Esto significa que para constituir una comunidad Jubilar con éxito es necesario contar con varios factores, entre los que destacamos:

  • la metodología para definir y establecer la comunidad
  • el compromiso de los partícipes

Metodología

La Asociación Jubilares cuenta con una amplia experiencia en la implantación de una metodología contrastada que establece buenas prácticas para la convivencia y asegura el avance del proyecto en su conjunto. En ella se revisan desde el propósito y objetivos de la comunidad hasta su puesta en marcha, pasando por el desarrollo de habilidades de comunicación, escenarios de envejecimiento, limitaciones, cuidados, trabajo interior y trabajo exterior o economía del envejecimiento.

Sin embargo, el éxito no radica sólo en una buena práctica de una buena metodología y aquí es donde incide el segundo factor.

Compromiso

Para que un equipo, empresa o comunidad funcione requiere del compromiso de sus miembros. El compromiso es, en definitiva, lo que conecta nuestras necesidades e intereses con nuestras acciones y comportamientos.

Según los estudios más recientes, el compromiso individual con una organización se sustenta en el equilibrio tres componentes:

  • demandas: lo que la comunidad nos solicita que realicemos (tareas, organización, roles, esfuerzo, etc.).
  • aportaciones: lo que la comunidad nos ofrece (apoyo, realización, autonomía, cuidados, disfrute, etc.).
  • recursos personales: las habilidades, competencias y fortalezas que cada persona tiene y desarrolla.

La forma en cómo cada persona interpreta, desde sus recursos, el balance entre lo que la comunidad le requiere y lo que obtiene va a determinar su nivel de compromiso con la misma.

Como resultado, los miembros comprometidos se identificarán con los valores de la comunidad (autonomía, generosidad, solidaridad, etc.), encontrarán en las actividades llevadas a cabo un reto interesante para ellos (comunidad, cuidados, trabajo interior y exterior, etc.) y su actitud será proactiva.

En nuestra opinión, a modo de resumen, para constituir una comunidad de Jubilares sostenible y resiliente, capaz de superar dificultades, es necesario adoptar una metodología que permita establecer las bases de una buena convivencia, conectar con las necesidades e intereses de los partícipes, desarrollar habilidades personales, debatir sobre los valores, demandas y aportaciones de la comunidad y, finalmente, dotarse de los mecanismos para resolver los conflictos, es decir, para saber “cómo ponerse de acuerdo para estar de acuerdo cuando no estén de acuerdo”.

Coaching-de-mayores

 

Cohousing: viviendas para personas no distintas de las demás

Miguel-Brieva-mas-que-una-casa02Hace unos días tuvo lugar en La Casa Encendida de Madrid el encuentro «Cohousing. Vivienda colectiva como motor de la transformación». Formaba parte del ciclo #6ciudades organizado por VIC Vivero de Iniciativas Ciudadanas. Ya sois muchos los que, viviendo en otras partes de España, no pudísteis asistir y nos habéis pedido un resumen de la jornada. Aquí va, esperamos que sirva, al igual que ocurrió allí mismo, para añadir más enfoques a la cuestión de la vivienda de nuestro tiempo. Así se presentaba el encuentro:

«La casa no es una propiedad privada o un bien de inversión. Es un derecho de uso con diferentes acepciones más allá de la propiedad. Comunidades de uso o cooperativas de vivienda practican nuevas formas de vivienda colaborativa donde se comparten recursos, se practica la corresponsabilidad, se alimenta la sed de comunidad, se diseña de manera participada y se gestiona de forma autónoma y horizontal.«

Fue interesante encontrar a muchos de los amigos que estamos trabajando en alternativas de «vida en comunidad», desde diferentes puntos de España, y para distintos colectivos. Aparte del tiempo destinado a explicar conceptos básicos (qué es el cohousing, por qué la necesidad de este tipo de vida, o cómo se gesta), fue muy instructivo conocer ejemplos concretos, algunas de las «piedras del camino» (en general compartidas por todos nosotros), etc. También coincidimos en la visión práctica de las distintas propuestas. No hablamos de utopías, sino de iniciativas razonables que dan respuesta a necesidades reales.

Todos tenemos las mismas necesidades

Borja Izaola (Cuestión de sinergia) vino de Bilbao y contó mucho de «lo razonable» de construir cohusing (las ventajas prácticas del compartir son indiscutibles), también explicó un puñado de experiencias vividas personalmente por él, en su posición de «facilitador» de creación de comunidades tipo cohousing intergeneracionales. A modo de ejemplo:

¿Y si nuestra comunidad de vecinos compra un txoko en planta baja, para compartir algunos ratos?

¿Y si contamos con la ayuda de un «inversor anónimo» que facilita el lugar donde una comunidad pueda asentarse y autogestionarse, pagando un alquiler razonable?

Todos tenemos los mismos derechos

Iñaki Alonso, arquitecto y socio de la cooperativa Entre patios explicó esta iniciativa desde el punto de vista del usuario. Fue ilustrativa la descripción de los problemas que fueron encontrando por el camino (en la financiación, en la búsqueda del solar, en la ampliación del grupo…). También compartió cuestiones de método: sistema «bus-stop» (posibilidad de entrar y salir durante el proceso), dinámicas sociales con procesos ágiles (también divertidos), que aprovechan herramientas digitales además de los encuentros físicos, y con un objetivo común: crear lazos para construir comunidad. Entrepatios se trata de una cooperativa de vivienda de cesión de uso y responde a la necesidad de anclar el lugar donde vivimos a los tres pilares de la sostenibilidad:

.- El pilar social: es un proyecto donde los vecinos y vecinas son parte activa de las decisiones que afectan a la forma en que se construye su comunidad y, en correspondencia, su ciudad.

.- El pilar medioambiental: el edificio debe garantizar la buena gestión de los recursos y necesidades de los usuarios en relación al agua, transporte, residuos, etc.

.- El pilar económico: es un proyecto enmarcado en el derecho de uso, que huye de la propiedad privada individual y donde la propiedad de las viviendas siempre reside en manos de la cooperativa de viviendas.

El proceso comenzó hace diez años desde una posición reivindicativa del derecho a la vivienda. Iñaki recordó el «derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.» No es un extracto de un programa electoral, es nuestra propia Constitución Española (artículo 47).

Todos deberíamos poder acceder a la vivienda

Eva Morales (de s que una casa) se centró en las políticas de vivienda, que habrían de facilitar iniciativas ciudadanas como estas de cohousing y otras (en su web se describen más modelos). Habló de los 3,4 millones de viviendas vacías en España. Planteó una cuestión interesante, la necesidad de llegar con estos procesos a todos los estamentos sociales (clases más bajas, deshauciados…), no solo a una clase media comprometida ecológica y socialmente y bien informada. Eso implica involucrar a las distintas administraciones. Recordó las palabras de Víctor Pelli «si el Estado no puede dar vivienda social , habrá de facilitar la autogestión«. Se van consiguiendo pequeños logros en este sentido pero queda muchísimo trabajo que hacer. Masqueunacasa.org es una plataforma web de procesos colectivos de vivienda que pretende ofrecer herramientas para fomentar la participación y autogestión en la construcción de nuestras viviendas y entornos, lugares «apropiables», donde prime el uso frente a la propiedad, viviendas «conectadas» y consideradas como «proceso».  En la plataforma se pueden encontrar y proponer alternativas para el desarrollo de un hábitat más cooperativo e igualitario, iniciativas de «aparcería urbana», trueque, y muchas otras.

Todos podemos vivir en cohousing

Miguel Ángel Mira, por nuestra parte, presentó nuestra iniciativa Jubilares, enfocada especialmente en la construcción de comunidades de personas mayores. Recordó un principio fundamental: estas iniciativas son para personas «normales»: si hablamos de «alternativas», «nuevos modelos», etc. en realidad nos referimos a procesos de creación de viviendas, inéditos en nuestras latitudes, para que la gente viva de forma normal, continuando su vida. Compartimos porque es natural compartir, y buscamos nuestros espacios privados porque es humano. La práctica en otros países desde hace décadas demuestra que las personas que viven en cohousing no son distintas de las demás.

La cuestión es importante porque esa «normalidad» es clave para que el modelo se pueda considerar «seguro». Se trata de la garantía que necesitan las personas que se embarcan en estos procesos (habrá lista de espera), pero también las entidades financieras, las administraciones que apuestan por ello…

Además de los ponentes iniciales se sumaron al debate otras personas implicadas en estos procesos colectivos de vivienda: Ecohousing, se definen como plataforma mediadora en procesos de cohousing, está formada por los arquitectos que proyectaron y dirigieron Trabensol; también estaban Un tercio. estudio de arquitectura especializado en viviendas colectivas, Alalba que fomenta un modelo de convivencia para personas mayores en forma de cooperativas de apartamentos tutelados, o Todoporlapraxis. , «laboratorio de proyectos estéticos de resistencia cultural». Aunque no asistió a la reunión, Sostre Civic fue mencionada pues, en cualquier caso, es una asociación pionera en cohousing en España y una referencia para todos.

Fue un placer la reunión con otros colegas y entidades que promueven estas formas de vida comunitaria. El intercambio de conocimiento es muy importante, necesitamos aprender de los aciertos y errores, necesitamos sobre todo asociarnos, crear red. Para trabajar con los bancos, con las administraciones, para hacer pedagogía, para constrastar y analizar los logros y los fracasos, para seguir conquistando espacios de participación ciudadana, para facilitar en definitiva procesos colectivos de vivienda para todas las personas.

 

Una realidad internacional

Desde nuestro entorno a menudo hablar de Senior Cohousing, o de Cohousing en general produce un efecto de utopía, de idea bonita pero irrealizable. Sin embargo estamos hablando de algo mucho más sencillo, ensayado y comprobado durante décadas.

Cartel en francés del día internacional de la vida en comunidadComo ya adelantamos en nuestra entrada acerca de la asociación holandesa LVGO, el próximo sábado 17 de mayo se celebra el «día internacional de la vida en comunidad» (enlace en holandés). Organizado anualmente por la Federación Nacional de Cohousing Holandesa (FGW),  este año tiene como tema central la ecología. La FGW abarca una variedad de comunidades, desde lo que aquí conocemos como ecoaldeas hasta cohousing urbanos, senior cohousing y «casas de cocina central», para sumar más de 700 comunidades sólo en Holanda.

Un total de 121 comunidades celebrarán una jornada de puertas abiertas con el objetivo principal de estrechar relaciones con su entorno social. Como ya hemos mencionado repetidamente, un cohousing no es un lugar cerrado ni endogámico, sino que se enriquece con la interacción con el barrio y la población en la que se sitúa. Esta jornada es para ellos una oportunidad para darse a conocer, mostrar su funcionamiento y encontrar oportunidades de interés mutuo (posibles actividades a realizar, acuerdos de colaboración con todo tipo de entidades, potenciales interesados en incorporarse a las comunidades, etc).

Mapa comunidades BeneluxLa mayoría de las comunidades participantes son de Holanda (67) a las que se suman las belgas (43) a través de las asociaciones Samenhuizen y Habitat Groupé Valonia  y, como novedad de esta edición, las francesas (11) a trvés de Habitat Groupé Francia. Se pueden localizar todas ellas en este mapa.

En los modelos de vida comunitarios siempre se produce un efecto de aumento de capacidades: acordando medidas en conjunto entre los vecinos el potencial de actuación individual se amplifica, teniendo acceso a una mayor variedad de actividades y de mayor calado que las que podría acometer cada uno por separado. El aspecto de la ecología no es una excepción: medidas como huertos comunitarios en el jardín o la cubierta común, implementación de instalaciones de energías renovables o estrategias como los coches compartidos, programas de reciclaje o ahorro energético resultan mucho más sencillas, accesibles y eficaces cuando se abordan en conjunto.

Aprovechemos la celebración de este día para asomarnos y comprobar que no estamos hablando de «ideas bonitas», sino de realidades sensatas y fáciles de realizar, si sabemos aprovechar todo el conocimiento acumulado.

 

Ejemplo Internacional (XI): la asociación holandesa LVGO

Traemos como ejemplo internacional en este caso a la Asociación LVGO, homóloga de Jubilares en Holanda y uno de nuestros grandes referentes. Tras el acrónimo LVGO se esconde un impronunciable «Landelijke Vereniging Gemeenschappelijk wonen van Ouderen», algo así como la asociación nacional de comunidades de personas mayores («Senior cohousing»). Se trata de la organización que se creó hace ya 30 años para la creación de iniciativas de cohousing destinadas a personas de más de 50 años. Cuenta con aproximadamente 200 cooperativas asociadas, de las cerca de 230 de mayores que existen en Holanda.

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La actividad que desarrolla consiste básicamente en:

  • Soporte y consejo para los grupos de personas que están tomando en consideración o planean vivir en una comunidad, así como a aquellas que de hecho ya viven en una comunidad residencial existente de personas mayores
  • Difusion de este modelo de vida. Sirve de potente altavoz de este modelo residencial, ante el público, las administraciones y el entorno inmobiliario en general
  • Promoción y participación en investigaciones, estudios y publicaciones acerca de la vida en comunidad para personas mayores. Tratan de crear un banco de conocimiento sobre el modelo de vida comunitaria. Por ejemplo, en 2008 se encargó un estudio sobre el nivel y la calidad de los cuidados mutuos que se realizan, de forma natural, en estas Comunidades
  • Desarrollo de una red de contactos con todas las organizaciones y empresas comprometidas con las “Comunidades con Intención”
  • Mantenimiento de la web como herramienta para llevar a cabo los objetivos y como medio de comunicación en nuestra sociedad. En ella las personas pueden encontrar una Comunidad y donde las Comunidades pueden anunciar la necesidad de nuevos miembros
  • Establecimiento y mantenimiento de una estructura organizativa, financiera para lograr los objetivos comentados

También organizan eventos, siendo muy importante el anual “día de la vida en comunidad”, que se celebra desde 2009, con la participación de la mayoría de los asociados, que abren sus puertas a los visitantes. El objetivo de esta fiesta es hacer que la vida en comunidad se conozca y entienda mejor, y algunas comunidades aprovechan la ocasión para encontrar nuevos miembros.

La LVGO está federada en la FGW (Federación Nacional de Cohousing) con la LVCW (Asociación Nacional de Co-housing). El término Co-housing es de reciente cuño, pero se emplea ya internacionalmente, también en Holanda. No obstante los holandeses, pioneros en la materia, aún las llaman en inglés “comunidades con Intención” (Intentional Communities), término muy definitorio de su espíritu.

foto44A principios de los 70 renace el cohousing en Holanda y Dinamarca. La necesidad de Senior-cohousing (es decir, de cohousing para mayores) surgió más tarde, en los años 80, como consecuencia de la demanda de los mayores de 50 años de vivir en comunidades más adaptadas para ellos, pues en las que vivían iban perdiendo peso en las decisiones y sentían que no se atendían sus necesidades, distintas de las personas más jóvenes con las que convivían.

Los senior cohousing en Holanda gozan de creciente apoyo de las administraciones locales, pues se confía en que ayuden a reducir el coste de los ayuntamientos en servicios socio-sanitarios.

La mayoría de los senior cohousing son iniciados por los usuarios (muy pocos se hacen por iniciativa de promotores o de la administración) y la Asociación LVGO es quien ha asesorado a la mayoría, desde su fundación en 1984.

 

Ejemplo internacional (X) en Dinamarca: Lyngvang

Hace unos días ilustrábamos la alternativa a la institucionalización de las personas mayores con una fotografía de una reunión de amigos alrededor de una barbacoa. Hoy viajamos a Dinamarca a conocer dónde viven esas personas:

A 13 km de Copenhague, conectada con ella por tren, se encuentra Kongens Lyngby, una ciudad de 10.000 habitantes donde muchos daneses tienen su segunda residencia. Allí hace pocos años se construyó el «Lyngvang Seniorbofællesskab» (diríamos en inglés «Lyngvang senior cohousing»): una comunidad con sentido, realizada como cooperativa en régimen de cesión de uso, modelo ya clásico danés para una vida independiente  en la ¿tercera? edad.

LyngvangSus promotores han decidido como primera norma para unirse a su grupo tener más de 50 años. ¿Una condición excluyente? Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, si el número de viviendas no es muy grande esto no tiene por qué convertirse en «gueto» (la experiencia internacional aconseja una horquilla entre 15 y 30 viviendas). Con estos modelos no se pretende la «integración» de las personas mayores en la sociedad, sino una verdadera «inclusión». Y la elección de compañeros de la misma edad (en todo caso «más de 50» da muchas edades posibles…) es respetable, puesto que el objetivo es crear entornos donde las personas se encuentren a gusto con quien ellas decidan. También se pretende garantizar la continuidad de la actividad que desean desarrollar allí como comunidad. Eso sí, la opción ha de ir acompañada con una buena elección del lugar, que permita la interrelación con un entorno social más amplio. Y este es el caso.

Visto desde el aire, el complejo de 20 viviendas tiene una estructura que explica muy bien el modelo arquitectónico de «senior cohousing». Ya hemos visto que pueden construirse como bloques de viviendas, rehabilitando espacios, en manzanas cerradas, con jardín más o menos amplio… En este caso la arquitectura explica bien la relación de los apartamentos (mundo privado) con la casa común (espacio de encuentro y relación con otros). Los espacios de estancia privativos «miran» hacia las zonas comunes. Si es posible, esta situación es importante porque anima a la vida comunitaria, clave en el proceso de envejecimiento. En todo caso, la decisión de «participar u organizar eventos [comunitarios] vendrá de la propia decisión o aptitud personal».

Suele ser también habitual disponer de un espacio exterior propio de uso privado. La distribución más frecuente sitúa la entrada a cada vivienda desde el jardín común, a través del comedor-cocina, para avanzar en privacidad hacia los dormitorios y situar el espacio exterior privado al fondo, con la máxima intimidad. En este caso encontramos variantes: el bloque de 12 viviendas sitúa el espacio exterior privado hacia el jardín interior, y tanto a él como a las restantes viviendas se accede desde el exterior.

La zona común es sencilla: un gran salón multiusos (47m2) , un espacio de almacenaje, dos habitaciones de invitados, una cocina común y servicios. Una vez al mes se reúnen para hacer una comida comunal. Y es frecuente que por las noches organicen conciertos, conferencias, etc.

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El diseño es totalmente adaptado a personas con discapacidad. La gestión del complejo la ha realizado la Fundación OK.

Ejemplo internacional (IX): Oakcreek. «Diseñamos nuestros propios sueños»

La Comunidad Oakcreek, en Stillwater, Oklahoma, es un nuevo ejemplo de lo que en EEUU llaman «senior cohousing», análogo a lo que nosotros llamamos «jubilar«; se desarrolló en poco más de 3 años y abrió sus puertas a finales de 2012. En este ejemplo queremos centrarnos en el proceso participativo de diseño, principal clave del desarrollo de iniciativas de tipo «cohousing». Puesto que las decisiones son de la comunidad, el resto de agentes intervinientes (consultores, arquitectos…) no solo han de ser capaces de delegar en parte del proceso sino además lograr plasmar las intenciones de las personas que han de vivir allí. Para ello existen métodos, talleres de trabajo en los que los futuros residentes logran descubrir y explicarse a sí mismo sus propios objetivos y donde consensuarlos para que así sean válidos para toda la comunidad. El proyecto lo realizaron «con» (no «por») los arquitectos McCammant & Durret.

Oakcreek_Group_2014.24144153_stdLas razones para vivir a un sitio como éste nuevamente fueron la necesidad de «continuar viviendo con calidad de vida», «saludables, activos, (…) contribuyendo en la comunidad inmediata de mi nuevo emplazamiento así como en la comunidad en sentido más amplio». Un miembro de la comunidad destaca la «independencia» cuya clave para conseguirla es la «interdependencia». La posibilidad de vivir con quien quieres y como quieres, el apoyo de la comunidad que no solo aleja la soledad sino que permite un mayor desarrollo a nivel personal… lo explican con un grito: «¡Al fin libres!»

Costó 5 millones de dólares construirla. La casa común, que aprovechó un edificio preexistente en la parcela, tiene 325m2 y en ella se encuentran un cuarto de lavandería, habitaciones para invitados, un taller, una sala multimedia, zonas de estar, comedor, cocina, gimnasio y una oficina. Cada miembro de la comunidad posee 1/24 de esta casa común además de su vivienda adosada, con porche hacia las zonas comunes y otro hacia el patio privado. Todo es accesible a personas con discapacidad.

El método (todo proceso participativo siempre tiene un método, no lo olvidemos) comenzó con el taller GIB (Getting it Built), en noviembre de 2009. Allí los arquitectos explicaban el proceso completo. En mayo de 2010 comenzó el trabajo del taller de Planeamiento del Lugar. Fijaron los objetivos en cuanto a las intenciones de vida en comunidad. Ahora se trataba de traducir esos objetivos a componentes o partes del proyecto: «es fascinante ver nuestras propias ideas-sueños-visiones haciéndose realidad».

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Un grupo de doce personas participó en el taller. Se dividió en dos grupos de 6 y cada uno realizó un proyecto. Luego se reunieron para criticar el proyecto del otro grupo. Seguidamente se rediseñó todo. Comentan: «Por supuesto dedicamos tiempo para comer y hacer compañerismo porque construir comunidad es extremadamente importante para contruir un barrio tipo cohousing». Salieron a comprobar las decisiones sobre el lugar en la propia parcela, desde diferentes puntos de vista… Al final del cuarto día había ya un plano de emplazamiento.

Un mes más tarde (junio de 2010) se realizó el taller de diseño de las zonas comunes. Se establecieron nuevamente las metas a lograr respecto de las actividades a realizar en la casa común y el programa funcional de este espacio se estableció de forma consensuada desde unas primeras tormentas de ideas y mucho debate. El programa obtenido guió el proceso de diseño final.

Y al siguiente mes (julio de 2010), realizaron el taller de proyecto de las viviendas privadas. En este caso eligieron construir viviendas relativamente grandes, 4 tipos de entre 67 y 110 m2 (el precio, entre 151.000$ y 266.000$).

En octubre de 2012 comenzaron a vivir allí. Viven de forma independiente. Comen juntos 3 o 4 veces a la semana y realizan actividades comunes a diario. Margaret y Sidney lo cuentan así: «estamos emocionados con la buena mezcla de privacidad e interacción social (…) Lo mejor, pensamos, es que ¡esto no es un sueño!»

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Bienestar psicológico en el envejecimiento

IjornadasCon los recursos sociosanitarios existentes en la actualidad en nuestro país… ¿Están siendo cubiertas las necesidades psicológicas que acontecen en el trascurso del envejecimiento?

Es la pregunta de inicio que se plantea para una interesante jornada, la del próximo 28 de febrero, que organizan conjuntamente el Colegio de Psicólogos de Madrid, la Asociación Española de Psicogerontología y el Área de Gobierno de Familia, Servicios Sociales y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid. En ella tendremos la oportunidad de presentar, como una de las «experiencias innovadoras» que han de favorecer el bienestar psicológico de las personas mayores, nuestro proyecto, el de la creación de comunidades de mayores (tipo senior cohousing) con previsión de Atención Integral y Centrada en la Persona: Jubilares

El programa se centra en la puesta en valor de la labor ejercida por los profesionales de la psicogerontología, dando a conocer su rol y delimitando su espacio en el sector, para que de este modo se logre una atención integral a mayores y cuidadores. Pero no sólo es necesario un abordaje integral, sino también personalizado donde se respete en todo momento la singularidad y voluntad de la persona que está siendo cuidada. Es por ello que los modelos de atención centrada en la persona están siendo en los últimos años estudiados y materializados con éxito en el campo de la gerontología.

La presente jornada pretende crear un punto de reflexión y crecimiento en torno a los modelos de atención centrada en la persona, y esclarecer el papel del psicólogo en los trabajos interdisciplinares donde se aplica.

La psicogerontología es, como especialidad de la psicología, una disciplina muy ligada en la historia a la psicología del desarrollo y, concretamente, al modelo del ciclo vital. Se ocupa del estudio del envejecimiento (proceso que ocurre en el transcurso de la vida), de la vejez (diferencias individuales atribuidas a la edad) y de las aplicaciones de estos conocimientos para promover el bienestar de las personas mayores y otros implicados. Y es que resulta indudable la importancia de las condiciones psicológicas subjetivas como predictoras de la longevidad y de la calidad de vida.

La jornada se estructura como un conjunto de mesas redondas:

0.- Presentación. Dolores Navarro Ruiz, Fernando Chacón Fuertes, Estefanía Martín Zarza

1.- Estado actual de la Psicogerontología. Mari Cruz Tena-Davila Mata. La psicogerontología como disciplina aplicada (Rocío Fernández-Ballesteros). El rol del psicogerontólogo en los equipos interdisciplinares (Vera Santos Martínez).

2.- La atención centrada en la persona (ACP). Fundamentación e introducción. Estefanía Martín Zarza. La ACP como nueva cultura de cuidados en los centros de atención a las personas con demencia (Josep Vila Miravent). Buenas prácticas en los centros gerontológicos residenciales y de Día (Pura Díaz Veiga)

3.- Aplicaciones de la ACP. Carlos Blanco Bravo. Cuidar sin atar. Cómo conseguir un cuidado digno libre de sujeciones (Manuel Nevado Rey). Afectividad y sexualidad en la vejez desde el modelo biográfico-profesional (Félix López Sánchez). Duelo en las personas mayores (Alba Payás Puigarnau)

4.- La Atención centrada en el cuidador. Ana Buñuel Heras. Fomentar el autocuidado para cuidar mejor (Andrés Losada Baltar).  Espiritualidad, culpa y perdón en cuidadores (Javier López Martínez)

5.- Experiencias innovadoras. Antonio Lorenzo García Moreno. Proyecto Jubilares (Miguel Ángel Mira Illana). Buenas prácticas en la atención integral y centrada en la persona. (Pilar Rodríguez Rodríguez).  Programa de Apoyo a los Mayores Vulnerables con Especial Referencia al Aislamiento y el Maltrato (Pilar Serrano Garijo)

6.- Coloquio y cierre.

Lugar: Centro Cultural Buenavista. Distrito de Salamanca.
Ayuntamiento de Madrid. Avenida de los Toreros, 5. Madrid

Aquí dejamos el díptico con el programa completo y sus horarios y el enlace para la inscripción. Os esperamos.

«Arrugas» y el cambio de paradigma

Actualización (dic.2017) : este domingo volvemos a conmovernos con «Arrugas«, la película escrita por Paco Roca y dirigida por Ignacio Ferreras. El programa Versión Española, de La2, entrevista tras su proyección a Teresa Martínez, psicóloga experta en Atención Centrada en la Persona y Cristina Maragall, patrona de la Fundación Pasqual Maragall. Más información sobre el largometraje aquí:

Teresa Martínez, Cayetana Guillén y Cristina Maragall comentan sobre Arrugas, de Paco Roca

Teresa Martínez, Cayetana Guillén y Cristina Maragall

Hace ya cuatro años que este mismo programa ofreció la película, y entonces compartimos estas reflexiones acerca del cambio de modelo en residencias, que cada vez es más extendido. Recordamos: 

Arrugas comida con los amigos de la residencia

Versión española – Arrugas
Película completa, disponible la visión online gratuita hasta el 12 de febrero de 2013

La película habla de soledad y de amistad, y de esa confusión entre el sueño y la realidad que conlleva el Alzheimer… Pero ¿qué es la realidad, cuando vemos a través de los ojos de su protagonista? A nuestro juicio el gran acierto de la película es la narración desde el punto de vista subjetivo de la persona. Nos sentimos con él (también con el resto de personajes): solos, confundidos, inseguros, a ratos alegres y en otras ocasiones pletóricos de vida.

Muchas de estas emociones vienen determinadas por la relación de la persona con el ambiente que la rodea. La gran puerta opaca que aísla, los fríos pasillos, los sillones individuales dispuestos en línea, el banco que mira hacia la valla… son los elementos que construyen en un entorno físico ajeno a la vida de los moradores.

Arrugas_final_Miguel_Emilio_en_banco

La residencia de «Arrugas» muestra espacios sin vida diseñados para el «cliente». Según el coprotagonista Miguel: «tus hijos, el gobierno, ellos son sus clientes».

A las personas que habitaban un lugar como el de la película se les había arrebatado el timón con el que dirigir su vida. Una supuesta  «ayuda» con la maleta, la rápida retirada de los cubiertos al terminar de comer, la toma de las pastillas sin derecho al conocimiento sobre tu propia salud, el incomprensible rato de gimnasia que solo genera más confusión… En la administración de esa residencia está «prohibida la entrada a viejos», no se puede acceder a un teléfono, ni cambiar el canal de la tv, y el «corazón palpitante de la residencia» es un silencioso espacio de personas dormitando en sillones que no miran a ningún sitio.

Y en este ambiente, ¿yo qué hago aquí? Miguel lo expresa con crudeza: «aquí solo hay comer, dormir y cagar». La institucionalización incapacita y la vida se pierde en ese gueto que segrega personas de otras personas. Ambas se pierden mutuamente.

Hoy el nuevo paradigma en los modelos residenciales pensados para personas mayores  se enfrentan radicalmente a este modelo. El jubilar (o senior cohousing) solo es una alternativa, pero hay muchas otras que han asumido los nuevos planteamientos. Hoy solo el ambiente hogar puede ser el modelo para la construcción de un entorno que a la persona que lo vive le pertenezca. Hoy solo sistemas de atención centrada en la persona son los modelos de asistencia que anteponen las múltiples capacidades de las personas asistidas sobre las escasas cosas que no pueden hacer. La dependencia (que siempre es parcial) se ha de redefinir valorando la independencia o autonomía en todos aquellos aspectos de nuestra (sí, nuestra) vida en los que aún es posible.

En el coloquio que prosiguió a la emisión de la película en La2 se comenta un suceso extraordinario, similar al que escuchamos hace poco referido a un caso en España: cuando Ignacio Ferreras visita en Japón un nuevo centro para enfermos de Alzheimer, un pequeño centro familiar donde se ha creado un ambiente donde la gente vive contenta… uno de sus usuarios comenta «En la otra residencia yo no hablaba, no hacía nada, solo sentado en una silla…» El paso de una residencia con modelo antiguo al nuevo paradigma le había devuelto la vida.