Etiquetado: diseño

Qué falta y qué se puede mejorar en la arquitectura para los mayores

Hay mucho que reconsiderar en el mundo de la arquitectura y urbanismo “para todas” las personas. Para avanzar en la accesibilidad universal, en la creación de espacios para la participación y la autonomía personal, necesitamos miradas críticas que pueden provenir de colectivos diversos. El de personas mayores es uno de ellos. La exposición EnvejezANDO, del Colegio de Arquitectos de Madrid, nos parece un buen síntoma de que algo está cambiando…

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Isabel Fernández Morales. Envejecimiento en red

Definir en qué mundo nos gustaría vivir, arquitectónicamente hablando, es uno de los objetivos de una exposición que estos días podemos visitar en Madrid, y que recorrerá diversas ciudades españolas los próximos meses. Bajo el título de “Envejezando” reflexiona sobre el diseño para todos, la arquitectura y los mayores.

‘envejezANDO’ Diseño para todos: Arquitectura y Tercera Edad’ es la exposición itinerante que ha comenzado su andadura en el Colegio oficial de arquitectos de Madrid y es el resultado de una investigación llevada a cabo por la arquitecta Paz Martín Rodríguez, proyecto realizado con una beca de la Fundación BBVA. Ella ha analizado cuál es la situación actual de la organización urbana desde el punto de vista de las personas mayores y ha recogido datos sobre la planificación urbana, el hogar y los espacios para el entretenimiento. Ha detectado carencias y ofrece…

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Ejemplo internacional (IX): Oakcreek. “Diseñamos nuestros propios sueños”

La Comunidad Oakcreek, en Stillwater, Oklahoma, es un nuevo ejemplo de lo que en EEUU llaman “senior cohousing”, análogo a lo que nosotros llamamos “jubilar“; se desarrolló en poco más de 3 años y abrió sus puertas a finales de 2012. En este ejemplo queremos centrarnos en el proceso participativo de diseño, principal clave del desarrollo de iniciativas de tipo “cohousing”. Puesto que las decisiones son de la comunidad, el resto de agentes intervinientes (consultores, arquitectos…) no solo han de ser capaces de delegar en parte del proceso sino además lograr plasmar las intenciones de las personas que han de vivir allí. Para ello existen métodos, talleres de trabajo en los que los futuros residentes logran descubrir y explicarse a sí mismo sus propios objetivos y donde consensuarlos para que así sean válidos para toda la comunidad. El proyecto lo realizaron “con” (no “por”) los arquitectos McCammant & Durret.

Oakcreek_Group_2014.24144153_stdLas razones para vivir a un sitio como éste nuevamente fueron la necesidad de “continuar viviendo con calidad de vida”, “saludables, activos, (…) contribuyendo en la comunidad inmediata de mi nuevo emplazamiento así como en la comunidad en sentido más amplio”. Un miembro de la comunidad destaca la “independencia” cuya clave para conseguirla es la “interdependencia”. La posibilidad de vivir con quien quieres y como quieres, el apoyo de la comunidad que no solo aleja la soledad sino que permite un mayor desarrollo a nivel personal… lo explican con un grito: “¡Al fin libres!”

Costó 5 millones de dólares construirla. La casa común, que aprovechó un edificio preexistente en la parcela, tiene 325m2 y en ella se encuentran un cuarto de lavandería, habitaciones para invitados, un taller, una sala multimedia, zonas de estar, comedor, cocina, gimnasio y una oficina. Cada miembro de la comunidad posee 1/24 de esta casa común además de su vivienda adosada, con porche hacia las zonas comunes y otro hacia el patio privado. Todo es accesible a personas con discapacidad.

El método (todo proceso participativo siempre tiene un método, no lo olvidemos) comenzó con el taller GIB (Getting it Built), en noviembre de 2009. Allí los arquitectos explicaban el proceso completo. En mayo de 2010 comenzó el trabajo del taller de Planeamiento del Lugar. Fijaron los objetivos en cuanto a las intenciones de vida en comunidad. Ahora se trataba de traducir esos objetivos a componentes o partes del proyecto: “es fascinante ver nuestras propias ideas-sueños-visiones haciéndose realidad”.

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Un grupo de doce personas participó en el taller. Se dividió en dos grupos de 6 y cada uno realizó un proyecto. Luego se reunieron para criticar el proyecto del otro grupo. Seguidamente se rediseñó todo. Comentan: “Por supuesto dedicamos tiempo para comer y hacer compañerismo porque construir comunidad es extremadamente importante para contruir un barrio tipo cohousing”. Salieron a comprobar las decisiones sobre el lugar en la propia parcela, desde diferentes puntos de vista… Al final del cuarto día había ya un plano de emplazamiento.

Un mes más tarde (junio de 2010) se realizó el taller de diseño de las zonas comunes. Se establecieron nuevamente las metas a lograr respecto de las actividades a realizar en la casa común y el programa funcional de este espacio se estableció de forma consensuada desde unas primeras tormentas de ideas y mucho debate. El programa obtenido guió el proceso de diseño final.

Y al siguiente mes (julio de 2010), realizaron el taller de proyecto de las viviendas privadas. En este caso eligieron construir viviendas relativamente grandes, 4 tipos de entre 67 y 110 m2 (el precio, entre 151.000$ y 266.000$).

En octubre de 2012 comenzaron a vivir allí. Viven de forma independiente. Comen juntos 3 o 4 veces a la semana y realizan actividades comunes a diario. Margaret y Sidney lo cuentan así: “estamos emocionados con la buena mezcla de privacidad e interacción social (…) Lo mejor, pensamos, es que ¡esto no es un sueño!”

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Diseño para todos

Manilla diseño universalEl término Universal Design (“Diseño para Todos”) fue acuñado y definido por el arquitecto estadounidense Ronald L. Mace (1941-1998) y resultó ratificado y matizado en la Declaración de Estocolmo del año 2004 en la que se definió así su objetivo: “…hacer posible que todas las personas dispongan de igualdad de oportunidades para participar en cada aspecto de la sociedad…[para lo cual] el entorno construido, los objetos cotidianos, los servicios, la cultura y la información […] deben ser accesibles y útiles para todos los miembros de la sociedad y consecuente con la continua evolución de la diversidad humana”.

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Adaptado pero ¿esto es un hogar?

Los principios del diseño universal obligan a que el objeto de diseño se use de la misma forma para todas las personas, que sea flexible, simple e intuitivo, que exija poco esfuerzo físico… Un objetivo prioritario es una mayor autonomía de las personas, y la igualdad de todas ellas independientemente de sus capacidades.

Para las personas mayores esto es muy importante. Cada vez más objetos de nuestra vida diaria están diseñados sobre estos principios, pero hay mucho camino por recorrer. Dentro de la casa encontramos múltiples ejemplos. El pomo redondo de una puerta impide el uso a muchas personas mientras que una manilla alargada puede servir a todas. La mirilla de la puerta no tiene por qué estar situada a 1,50m. El mando a distancia no tiene por qué tener 70 botones nombrados con abreviaturas ininteligibles en letra pequeña…

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“Hogar” adaptado y adaptable

De la misma forma no es necesario disponer de diseños que parezcan propios de personas con alguna discapacidad de forma exclusiva. Recordemos el primer principio de los comentados anteriormente, éste incluye lo siguiente:

  • Que evite segregar o estigmatizar a cualquier usuario.
  • Que el diseño sea atractivo para todos los usuarios. 

Un baño adaptado y adaptable de una “vivienda para todos” y “para siempre” tiene que tener un diseño de “hogar” y no de “hospital”. Además debe “proporcionar el espacio necesario para el uso de ayudas técnicas” (séptimo principio) convenientes en cada caso. Pocas personas quieren que su casa disponga de un baño tan aséptico como el de la foto superior. Las personas mayores no quieren un “baño para personas mayores”, sino un baño para todos y para siempre.

Diseño de “viviendas para toda la vida”: exterior y límites

Hofje van Staats - HaarlemEntre los Ejemplos Internacionales que vamos publicando, de comunidades tipo senior cohousing o cooperativas de mayores, aunque nos sirven para ilustrar, aunque sea de forma aproximativa, lo que es un “jubilar“, a menudo encontramos carencias que desde nuestro punto de vista resultan llamativas.

Las “viviendas para todos“, las “viviendas para toda la vida“, dejan de serlo en muchos casos por la existencia de escalones, por el confuso diseño para personas con dependencia cognitiva, etc. Muchas de aquellas experiencias contaban con “irse finalmente a una residencia”. Creemos que es una pena, sobre todo porque en una buena parte de los casos esto se podría evitar.

Nuestro consejo es prever la dependencia, sin que ésta obligue a diseños “hospitalarios” u “hoteleros”. No es necesario. Se trata de que la arquitectura hogareña sea adaptada… y adaptable. Como cuando una pareja compra un coche grande previendo que podría tener hijos, pero no incluye la sillita ni elige un autobús.

Además en la mayoría de los casos el “diseño para siempre” no es más caro. La arquitectura bien pensada puede ser incluso más económica.

En este y próximos artículos iremos publicando claves de diseño para lograr viviendas para toda la vida. Servirán al lego para reflexionar sobre la arquitectura que vemos a nuestro alrededor e ir formando pensamiento crítico. Esperamos que sirvan asimismo de ayuda a los arquitectos y empresas relacionadas con el mundo de la gerontología, y más específicamente con el del “senior cohousing” o “jubilar”.

En este texto de Victor Regnier, Profesor de Arquitectura y Gerontología de la Southern California University, incluido en el libro “Innovaciones en residencias para personas en situación de dependencia”, se aportan al menos 60 claves de diseño para viviendas asistidas para personas mayores con necesidad de cuidados por fragilidad o dependencia cognitiva o física. Destacamos en las siguientes líneas algunas de estas características, las aplicadas a la ubicación del conjunto y su diseño exterior, son buenas ideas que si no son necesarias en todos los casos, sí recomendamos para el diseño exitoso de un jubilar:

– Relación con el vecindario: inclusión en una zona residencial e integración con el paisaje existente

– Instalaciones abiertas a la comunidad más amplia del barrio o el municipio, más allá de los límites de la cooperativa. Ej. aula para dar clases, comedor abierto al vecindario.

– Patios con elementos paisajísticos, bien proporcionados y protegidos. Sirven para múltiples actividades, pero además pueden ser el único espacio exterior para residentes con pérdida de memoria. Se puede contar con el agua, también con fauna (ej. acuática, pero también pájaros u otros animales domésticos).

– Espacios intermedios entre interior y exterior. Porches cubiertos o acristalados. La situación de espacio protegido en el límite del edificio da seguridad a muchas personas personas, especialmente las que padecen demencia.

Porche acristalado– En relación con lo anterior, parece bueno disponer e algún espacio luminoso y cerrado, con vegetación, para los días de invierno y/o en lugares fríos.

– “El sitio de la barbacoa“. No necesariamente para este uso, se trata de un lugar exterior con buena capacidad, para “alojar una serie de actividades que incluyan comer, bailar, escuchar música, etc.” Con “buen control del sol y del viento“. Conviene que se diseñe en extensión de otro espacio interior, como sala de estar o comedor.

– Sombras. Pérgolas, toldos y parasoles para controlar el sol. También “es importante mitigar el deslumbramiento”.

– Espacios de paseo en forma de bucle (especialmente recomendados para personas con demencia), con espacios para sentarse y relajarse cada cierto tiempo. Se trata de evitar esos peligrosos espacios de confusión.

– Espacio para el uso infantil. De cara al empleo de familiares, o personas del barrio, etc.

Como siempre, el objetivo es la mayor autonomía hasta el final. La mayor parte de las personas mayores no pasarán siquiera por una etapa de dependencia; pero contar con ello es más que razonable para garantizar una vida digna para todos.