Categoría: Noticias Mayores

El fin del modelo asistencialista

Jornada AICPEl modelo de atención a las personas con discapacidad y/o en situación de dependencia, donde un “experto” decide por la persona cada vez está más cerca de quedarse obsoleto. No nos vale ya el modelo paternalista que comprende a las personas con dependencia como “incapaces morales” de tomar decisiones por sí mismas. Así lo aseguraba ayer Pilar Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal. Se trata de dar protagonismo a la persona que requiere de la atención, para lograr una efectiva autonomía, independientemente del estado de salud o su grado de dependencia.

La apuesta: Atención Integral y Centrada en la Persona

No es una opinión aislada. Tampoco una teoría inalcanzable en la práctica. Venimos insistiendo desde hace tiempo que no lo es, y ayer tuvimos nuevamente la oportunidad de comprobarlo con una reivindicación unánime, de entidades de tanta representación como la SEGG, el CERMI, la Fundación ONCE o el IMSERSO, por la necesidad de generalizar el modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP)

Principios y criterios AICP

Pilar Rodríguez. Principios y criterios para fundamentar un modelo de atención integral centrado en la persona. Informe Portal Mayores nº 106

En la jornada de ayer, reunidos en la sede del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, nos encontramos decenas de representantes de Administraciones Públicas, ONGs, asociaciones y fundaciones, profesionales y empresas, todas ellas con un objetivo compartido: poner de nuevo en común  la evidencia científica del éxito del nuevo modelo, basado en la participación de la persona en todas sus dimensiones. la Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP).

César Antón, Director General de IMSERSO, aseguraba que hemos conquistado derechos sociales en los últimos años, gracias al trabajo de toda la sociedad, aunque siempre se tiene que seguir avanzando. El nuevo modelo de atención “es un presente ya, y desde luego es el futuro. Para ello se ha de efectuar una transformación paulatina de los modelos de organización, la formación, una adaptación del trabajo de los profesionales, una mayor implicación de las familias… No hay marcha atrás.

La Administración Pública considera la AICP “presente y futuro”, tal y como dijo César Antón, idea que apoyaron los representantes de otras administraciones como Josep Oliva, diputado de Bienestar Social de la Diputación de Barcelona, o  Milagros Marcos, consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de Castilla y León: no queremos vivir en un hotel, dijo ella, aunque sea de 5 estrellas, queremos vivir en nuestra casa. Para ello en Castilla y León se cuenta con más de 500 servicios “a la carta”, servicios profesionales a domicilio. “Hemos dejado de pensar en historias médicas para pensar en historias de vida”. Hemos dejado de jugar con puzzles o leer el periódico, si eso no lo hacían antes las personas atendidas, para criar gallinas, plantar lechugas, tener mascotas, ir a la compra… si eso es lo que quieren las personas.

La evidencia: Red de Buenas Prácticas Modelo y Ambiente

creatividadpremio5No solo los servicios públicos han apostado por este modelo, las empresas privadas han corroborado  que la Atención Integral y Centrada en la Persona es una opción de mejora de la productividad, se trata en todo caso de sistemas eficicientes desde el punto de vista de la gestión de los servicios, aseguraba Pilar Rodríguez. La prueba concluyente son las múltiples Buenas Prácticas de la Red Modelo y Ambiente, de las cuales ayer tuvieron público reconocimiento un puñado de ellas, en el I Premio Fundación Pilares 2014:

1) Como Buenas Prácticas más votadas en una primera fase por los internautas:

Xerocátering, servicio de atención social y alimentaria a personas mayores y/o en situación de dependencia. Grupo Sociser, en la categoría de “Servicios o programas de atención o intervención”

Asociación Jubilares, en la categoría de “Diseño y actuaciones ambientales y arquitectónicas”

Etxean Ondo Residencias y centros de día. Gobierno Vasco, Fundación Matia, en la categoría de “Investigación, evaluación y formación y/o acompañamiento”

2) Como Buenas Prácticas premiadas por el jurado:

Servicios o programas de atención o intervención: Atención Integral al Nuevo Lesionado Medular y/o sus Familias. Federación Nacional ASPAYM. Un proyecto que demuestra que se puede hacer música con un dedo, que “el mundo tiene infinitas posibilidades”.

Diseño y actuaciones ambientales y tecnológicas: Programa de Adaptación Funcional de Viviendas de personas mayores de 65 años en la provincia de Barcelona. Servicio de Apoyo a Programas Sociales, Área de Atención a las Personas, Diputación de Barcelona. El proyecto ha permitido en poco tiempo que en 2.500 familias se haya mejorado la calidad de vida para seguir viviendo EN SU HOGAR.

Productos de apoyo y TIC: #ASPACEnet. ASPACE (Confederación Española de Federaciones y Asociaciones de Atención a las personas con Parálisis Cerebral y Afines). Ayer mismo era noticia: “hoy, por primera vez, Jose Manuel ha conseguido enviar un wsp de forma autónoma a su chica gracias al proyecto aMiAlcance!!!!”

Fabero En Mi Casa

Cuca, la perra-guía jubilada de la ONCE, adoptada en la residencia de Fabero

Innovaciones organizativas y metodológicas: “En mi Casa” de Fabero hemos adoptado una perra guía jubilada de la ONCE. Residencia San Blas de Fabero en León, Gerencia de Servicios Sociales, Consejería de familia, Junta de Castilla y León. Se trata de Cuca: la perra, una de las mascotas de la residencia, subió también a recoger el premio. Un gran símbolo…

Investigación, evaluación y formación y/o acompañamiento: Método RETAD: Rehabilitación y Entrenamiento con Tecnologías para Alzheimer y otras Demencias. ASISPA.

Acciones de comunicación: Entremayores. Nuestros Mayores Publicaciones.

La jornada de ayer fue una celebración, la de la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y/o en situación de dependencia desde el respeto pleno a su dignidad y derechos y contando con su participación efectiva. Para ello colaboraron con la Fundación Pilares la  Fundación ONCE , Fundación Matía, Personalia, Asispa, Cermi, Ceapat, SEGG y la web acpgerontología de Teresa Martínez. Enhorabuena a todos, se trata de un esfuerzo colectivo que ya está dando importantes frutos.

La Fundación Pilares nos informó además de que se ha abierto el plazo de matrícula para el Máster en Atención Integral y Centrada en la Persona en Ámbitos de Envejecimiento y Discapacidad que organiza la Universidad de VIC para el curso 2014-2015, con la colaboración de la Fundación Pilares, la Fundación Matía, la SEGG y la administración pública Catalana.

 

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Down: envejecer con autonomía

Down-y-que

Cartel de la campaña europea “Síndrome de Down.., ¿y qué?”

España, en su ratificación de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad se comprometió a adoptar las medidas efectivas y pertinentes, con el objetivo, entre otros, de que “las personas con discapacidad puedan vivir de forma independiente y participar en todos los aspectos de la vida (…)” (art. 9). En dicha Convención, los Estados Partes reconocieron “el derecho en igualdad de condiciones de todas las personas con discapacidad a vivir en la comunidad, con opciones iguales a las de los demás” y se obligaron a facilitar ese derecho y el de la plena inclusion y participación en la comunidad, “asegurando en especial que a) Las personas con discapacidad tengan la oportunidad de elegir su lugar de residencia y dónde y con quién vivir, en igualdad de condiciones con las demás (…)”.

El pasado 21-3 fue el Día Mundial del Síndrome de Down. La fecha es un juego de números que tiene que ver con la razón de ser de la que también llamamos “trisomía 21”, una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, (lo habitual es que sólo existan 2). ¿Una enfermedad? Ni mucho menos. La alteración congénita lleva aparejada diferencias respecto de lo “habitual” en el aspecto físico, ciertas capacidades intelectuales, etc. Hoy las sociedades que suponemos avanzadas, como la española, hemos adoptado acuerdos basados en el derecho a la diferencia, en la inclusión de todas las personas, aunque todavía estamos lejos de hacerla efectiva a todos los niveles.

Nuestra asociación Jubilares, cuyo fin último es “mejorar la salud de la sociedad mediante la inclusión de las personas mayores”, queremos hoy recordar especialmente a las personas mayores con Síndrome de Down, y denunciar su exclusión social. Como dice Miguel López Melero, Catedrático de Didáctica y Organización Escolar UMA, el movimiento de inclusión “supone el respeto a la diversidad del ser humano, al reconocimiento del ser humano como es y no como le gustaría que fuera [a otros]”  “Síndrome de Down… ¿y qué?”, decía la campaña internacional de 2013.

Tratamos de un “fenómeno invisibilizado”, recuerda Gonzalo Berzosa, psicólogo y director de la Escuela de Bienestar para familias con discapacidad. Y es que el primer paso para la exclusión es “ocultar” una realidad. Hoy viven en España unas 34.000 personas con Síndrome de Down, una cifra de hecho más alta que en la década anterior.

Si buscamos una imagen que ilustre esta realidad fácilmente encontraremos fotografías de preciosos niños o niñas, sonrientes, cariñosos… Son reales pero lo cierto es que hoy la mayoría de las personas con Down son adultos, por cierto con cada vez mayores, gracias a los avances en medicina que han logrado aumentar enormemente su esperanza de vida, que hoy ya es superior a los 60 años. “Hoy vemos a uno de 85 con su hija con Down de 60. ¿Quién cuidará de quién?”, dice Berzosa. Hoy las personas con síndrome de Down y sus familias se enfrentan al reto de envejecer. Con sus particularidades respecto de algunos aspectos relativos a la salud, pero afrontando muchas de las resistencias personales, grupales y sociales que vivimos todos. Ante este reto estamos reaccionando, y así leíamos recientemente, que “DOWN GALICIA y la Sociedad Gallega de Gerontología firman un convenio para enseñar a envejecer mejor a las personas con síndrome de Down”.

Down en España 2008

Del informe “Las personas con síndrome de Down
y sus familias ante el proceso de envejecimiento”

Informe down-envejecimiento

Gonzalo Berzosa ha dirigido recientemente la redacción de un interesante documento, Las personas con síndrome de Down y sus familias ante el proceso de envejecimiento. Es una nueva realidad. Hoy las personas con síndrome de Down pueden superar en edad a sus progenitores. Hoy 3 de cada 4 personas con Down están en edad de trabajar y se están desarrollando programas de acceso al contexto laboral para personas con discapacidad intelectual. Hoy la educación inclusiva ya es una realidad. Hoy existen modelos de vida independiente donde estas personas puedan desarrollar al máximo su autonomía. En todo caso, aunque el avance es notable, queda mucho por hacer: en el ámbito educativo, en el laboral, en el ámbito residencial… El entorno físico y social en el que viven es la clave de su autonomía, de su salud y de su dignidad.

Si nos referimos al contexto del envejecimiento, ya hemos recordado en numerosas ocasiones los falsos mitos que relacionan vejez con enfermedad. Si sumamos el prejuicio que relaciona Down con enfermedad imaginemos el estereotipo asignado a estas personas a medida que envejecen. Por ello hay que continuar trabajando en la concienciación de ciertas ideas clave:

– La discapacidad no significa una minoría de edad permanente. Las personas adultas con síndrome de Down no son niños.

– La autonomía personal es un derecho de todas las personas. Debemos dar la oportunidad de hacer por uno mismo, de vivir con nuestro propio proyecto vital. La ayuda excesiva incapacita, tanto a las personas mayores, como a las personas con discapacidad intelectual.

– Las personas con Síndrome de Down quieren trabajar, quieren vivir en pareja… Las barreras a esos anhelos vienen más de sus entornos (familiares, sociales…) que de las discapacidades. “Son los padres los que no le enseñaron a ese hijo a valerse por sí mismo, son los padres los que lo han sobreprotegido, es la escuela la que no le ha querido enseñar…” decía Pablo Pineda, el primer licenciado universitario español con síndrome de Down.

– Tenemos derecho a envejecer de forma satisfactoria (Convención de la ONU de 2006) “manteniendo la calidad de vida conseguida”. Eso afecta al ámbito de la salud física y psíquica, y al entorno social, que habrá de adaptarse a las personas, y no al contrario.

– Las personas con SD quieren mayoritariamente (como todas las demás) vivir en su propia casa y en el entorno en que se ha vivido. Desde nuestra asociación proponemos una vía, muy adecuada a juicio de Gonzalo Berzosa, para una vida independiente en el propio hogar: el jubilar.

El jubilar es una de las alternativas que dan la oportunidad de vivir de forma independiente a personas con discapacidad porque reciben el apoyo de la comunidad. Este apoyo no es una asistencia institucionalizante, sino al contrario, un soporte emocional que a la persona aporta seguridad y mayor autonomía. La persona que vive en una comunidad tipo jubilar o “cohousing” da tanto como recibe. En el caso de las personas con síndrome de Down un jubilar es un lugar donde ellas y sus familias puedan vivir en un entorno intergeneracional adecuado para envejecer bien, e incluidas en la sociedad.

logo DownDown España, federación que engloba a más de ochenta asociaciones de España, ayuda a personas con síndrome de Down y sus familias a lograr, entre muchas otras cosas, recursos de formación para la autonomía y vida independiente.

img_logo_escuela_de_bienestar_tcm207-26103La Escuela de Bienestar antes mencionada ayuda fundamentalmente a las familias que cuentan con personas con síndrome de Down.

 

Qué hacemos con las pensiones

AMU 13-03-2014El pasado jueves, en la Escuela de Relaciones Laborales de Madrid tuvo lugar un acto de presentación de la Asociación de Mayores Universitarios (AMU), organización federada en la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). La entidad, de reciente creación (2013) y representada allí por su presidente, Juan Carlos Ortigosa Perochena, se declara solidaria, pluralista, no confesional e independiente; tiene como objetivos la representación del colectivo de Personas Mayores y Pensionistas y la promoción de la mejora de sus condiciones de vida, la sensibilización, los derechos a la no discriminación, la educación, salud, seguridad, los intereses económicos, culturales y sociales, de ocio y tiempo libre, de este colectivo.

El acto fue presentado por Paca Tricio, Directora Gerente de UDP, la cual recordó la historia de esta confederación de más de 3.000 organizaciones, que representa a un millón y medio de socios. UDP nació en 1977 y nunca ha dejado de crecer y trabajar por los pensionistas de nuestro país. La asociación Jubilares es socia sectorial de UDP desde el año pasado.

Qué hacen los Estados (en concreto el español) con las pensiones

Las dos ponencias que tuvieron lugar a continuación mostraron dos caras de una realidad económica que nos preocupa: la sostenibilidad del sistema público de pensiones, y el empleo de esas pensiones para el sostenimiento de las familias. Miren Etxezarreta, catedrática emérita de economía aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, se muestra especialmente crítica no solo con las soluciones que desde hace décadas se están aplicando de cara a la sostenibilidad del sistema de pensiones, sino con el propio diagnóstico de la situación. Si las pensiones públicas dependen, como es el caso en España, de las cotizaciones de los trabajadores y éstos son cada vez menos (ya no solo debido al paro que ha generado la crisis, sino a la paulatina reducción del número de trabajadores necesarios en los países desarrollados), es evidente que no hay forma de acumular el dinero necesario que pagará las pensiones futuras. Hoy solo el 35,2% de las personas en España trabajan. Es decir, que un tercio de la población cubre las necesidades de todos.

jubilacionLa última reforma del gobierno actual (2013), así como la del gobierno anterior (2011), y mirando atrás, el pacto de Toledo (1988), también las reformas llevadas a cabo en otros países, el informe del Banco Mundial ( “Para evitar la crisis de la vejez“, 1994)… Todos ellos analizan el problema con argumentos como los expuestos y concluyen en fórmulas, dice Etxezarreta, “siempre en la línea de rebajar las pensiones públicas. El último “Informe del Comité de Expertos sobre el factor de sostenibilidad del sistema público de pensiones” (se puede descargar aquí) propone fórmulas que adaptarán la cuantía de las pensiones a la situación demográfica y económica variable en el tiempo. Y proponen complementar con sistemas privados de pensiones. Todo ello servirá a un sistema de pensiones sostenible.

Pero hay OTROS expertos

Sin embargo otros expertos sostienen, como es el caso de Miren Etxezarreta, que esa visión del problema es parcial. ¿Por qué asumimos que “la financiación de las pensiones públicas no puede ser deficitaria y sí puede serlo el ejército?”. Y concluye: La financiación de las pensiones es un tema de redistribucion de la riqueza. Para ello propone fórmulas alternativas a las tradicionales: si en los últimos años (crisis aparte) se ha seguido produciendo cada vez más con menos trabajadores… ¿por qué las pensiones han de depender del número de trabajadores y no de lo que éstos producen?, si hemos de ajustarnos el cinturón todos, ¿por qué no se suben nunca las cotizaciones? Pero además, ¿por qué las pensiones han de provenir exclusivamente de rentas del trabajo y no también del capital?, ¿por qué no se pagan con impuestos, como en el caso de Dinamarca?… Ir a la búsqueda de ingresos y no recortar el gasto, proponía en su día el único “experto” que no llegó a firmar el famoso informe. Las soluciones pueden ser múltiples.

Uno de los peligros más recurrentes acerca del problema de “financiación de las pensiones” es plantearlo como el problema de “las pensiones”, o peor aún, el problema del “envejecimiento”. Hemos asumido, como recordaba Paca Tricio, una imagen de las “personas mayores como objeto de gasto”. “Nos ahorraremos 40.000 millones con la última reforma de las pensiones”, nos dicen, pero… las personas mayores NO nos ahorraremos esa cantidad, sino que vamos a dejar de percibirla. Las palabras son importantes, los estereotipos nos marcan y nos excluyen socialmente. Sean cuales sean las mejores soluciones al problema, coincidimos en que el envejecimiento de la población no es el problema  sino una oportunidad, y en todo caso tenemos derecho a participar en el debate sobre cuestiones que nos afectan a una parte importante de la población, las personas mayores. Hoy por hoy esto no es posible. La persona que va a ver reducida su pensión de jubilación ya no tiene oportunidad de cotizar más o contratar un plan privado. El cambio de las reglas del juego con carácter retroactivo es injusto y excluyente.

Qué estamos haciendo las personas mayores con nuestra pensión

La última parte de las ponencias se centró en un estudio sobre la situación económica de las personas mayores y sus familias. Y es que hay que recordar que la paulatina reducción de las pensiones afectará a millones de familias que ya están viviendo en circunstancias difíciles. Más de la mitad de los pensionistas cobran por debajo de los 600€  y uno de cada ocho por debajo de los 300€. E incluso con esta situación, las personas mayores están en muchos casos manteniendo económicamente a sus familiares y amigos:

evolución ayuda mayoresJavier Álvarez Souto presentó el informe La crisis económica y la solidaridad familiar de los mayores, un estudio realizado por Simple Lógica S.L. para el barómetro del mayor de UDP, en colaboración con IMSERSO. El dato más escalofriante, el que refleja el gráfico adjunto: casi el 60% de las personas mayores de 65 años están ayudando económicamente a familiares (fundamentalmente hijos) o amigos. Hace cuatro años tan “solo” era el 15%. Al tiempo, se ha reducido en un 40% la cantidad de mayores que reciben ayuda de otras personas.

Estos datos reflejan una situación altamente preocupante. El 70% de los que ayudan a otros considera esa ayuda “imprescindible”. Por otra parte, los que menos tienen son los que más ayudan. Así, 9 de cada 10 personas con escasa capacidad de gasto considera que sin su ayuda la persona que la percibe no podría vivir dignamente.

El informe completo se puede descargar aquí o leer en la página de UDP.

Desde Jubilares queremos dar la enhorabuena a la Asociación de Mayores Universitarios por su labor y en concreto por la convocatoria del pasado jueves.

Esperamos participar en más jornadas de debate sobre los temas que nos preocupan a las personas mayores.

Servicios sociales en la UE: de la atención institucional a la comunitaria

de la institución a la comunidad

Estamos de enhorabuena. La Unión Europea se prepara para formalizar los Fondos Estructurales y de Inversión de los 7 años venideros (2014-2020). El marco propuesto para este nuevo periodo representa una oportunidad histórica para proteger los derechos de las personas más excluidas en Europa (las institucionalizadas). Por primera vez, las nuevas regulaciones para la inversión en políticas de cohesión de la UE, adoptadas el pasado diciembre por el Consejo Europeo y el Parlamento Europeo incluyen referencias específicas al apoyo de la “transición de cuidados institucionales a otros basados en la comunidad”. Esto facilitará una necesaria innovación real en el sector de los servicios sociales.

Los miembros de Inclusion International definen “institución” como el “lugar donde la gente que ha sido etiquetada con discapacidad intelectual es aislada, segregada y/o congregada. Una institución es un lugar donde la gente no tiene o no se le permite ejercer el control sobre sus vidas y las decisiones del día a día. Una institución no es definida meramente por su tamaño”.

El fenómeno es más frecuente de lo que parece, y alcanza a muchos colectivos. En realidad es fácil de detectar, la persona “institucionalizada” termina por aceptar las normas que se le imponen sin cuestionarlas, olvidando sus preferencias personales o la mera intención de decidir algo por ella misma. La persona es forzada a daptarse a las normas de la institución, que a menudo sólo tienen motivos administrativos o de organización, cuando debería ser la institución la que, con mecanismos más flexibles, fuese capaz de adaptarse a cada persona, para poder proveerle de servicios y atenciones respetando su autonomía.

Logos institución a comunidadEn 2009 se conformó el “Grupo de Expertos Europeos sobre la Transición de cuidados institucionales a cuidados basados en la comunidad” (GEE), una coalición que representa a personas con necesidades de cuidado o apoyos, proveedores de servicios, autoridades públicas y organizaciones intergubernamentales.

Desde entonces el grupo defiende la creación de fondos de la Unión Europea destinados a la reforma de los sistemas de cuidados y atención en los estados miembros, y una implicación más significativa por parte de las organizaciones de la sociedad civil. Ahora velará, a través de la guía de recomendaciones, por que se cumplan las regulaciones que claramente apoyan la transición de los cuidados basados en instituciones a los basados en la comunidad.

Desde Jubilares nos alegramos de esta noticia. Abre nuevas posibilidades de financiación mediante fondos europeos para iniciativas como la creación de jubilares (“senior cohousing” con asistencia integral y centrada en la persona). En este sentido, seguiremos atentos para informar sobre el tipo de ayudas que puedan establecerse. Por otra parte, consideramos que la respuesta europea es la coherente a un cada vez más fuerte reclamo de autonomía, personal y colectiva,  de la desinstitucionalización como reivindicación del protagonismo de la sociedad civil, del protagonismo de nuestra persona, en toda su dignidad, en nuestro día a día.

Hace ya seis años que nuestro país ratificó la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (de 13 de diciembre de 2006). En su artículo 19 habla del Derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido en la comunidad.

Si las leemos despacio descubriremos que se trata de palabras de profundo significado. Ahora toca ser coherentes.

Bienestar psicológico en el envejecimiento

IjornadasCon los recursos sociosanitarios existentes en la actualidad en nuestro país… ¿Están siendo cubiertas las necesidades psicológicas que acontecen en el trascurso del envejecimiento?

Es la pregunta de inicio que se plantea para una interesante jornada, la del próximo 28 de febrero, que organizan conjuntamente el Colegio de Psicólogos de Madrid, la Asociación Española de Psicogerontología y el Área de Gobierno de Familia, Servicios Sociales y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid. En ella tendremos la oportunidad de presentar, como una de las “experiencias innovadoras” que han de favorecer el bienestar psicológico de las personas mayores, nuestro proyecto, el de la creación de comunidades de mayores (tipo senior cohousing) con previsión de Atención Integral y Centrada en la Persona: Jubilares

El programa se centra en la puesta en valor de la labor ejercida por los profesionales de la psicogerontología, dando a conocer su rol y delimitando su espacio en el sector, para que de este modo se logre una atención integral a mayores y cuidadores. Pero no sólo es necesario un abordaje integral, sino también personalizado donde se respete en todo momento la singularidad y voluntad de la persona que está siendo cuidada. Es por ello que los modelos de atención centrada en la persona están siendo en los últimos años estudiados y materializados con éxito en el campo de la gerontología.

La presente jornada pretende crear un punto de reflexión y crecimiento en torno a los modelos de atención centrada en la persona, y esclarecer el papel del psicólogo en los trabajos interdisciplinares donde se aplica.

La psicogerontología es, como especialidad de la psicología, una disciplina muy ligada en la historia a la psicología del desarrollo y, concretamente, al modelo del ciclo vital. Se ocupa del estudio del envejecimiento (proceso que ocurre en el transcurso de la vida), de la vejez (diferencias individuales atribuidas a la edad) y de las aplicaciones de estos conocimientos para promover el bienestar de las personas mayores y otros implicados. Y es que resulta indudable la importancia de las condiciones psicológicas subjetivas como predictoras de la longevidad y de la calidad de vida.

La jornada se estructura como un conjunto de mesas redondas:

0.- Presentación. Dolores Navarro Ruiz, Fernando Chacón Fuertes, Estefanía Martín Zarza

1.- Estado actual de la Psicogerontología. Mari Cruz Tena-Davila Mata. La psicogerontología como disciplina aplicada (Rocío Fernández-Ballesteros). El rol del psicogerontólogo en los equipos interdisciplinares (Vera Santos Martínez).

2.- La atención centrada en la persona (ACP). Fundamentación e introducción. Estefanía Martín Zarza. La ACP como nueva cultura de cuidados en los centros de atención a las personas con demencia (Josep Vila Miravent). Buenas prácticas en los centros gerontológicos residenciales y de Día (Pura Díaz Veiga)

3.- Aplicaciones de la ACP. Carlos Blanco Bravo. Cuidar sin atar. Cómo conseguir un cuidado digno libre de sujeciones (Manuel Nevado Rey). Afectividad y sexualidad en la vejez desde el modelo biográfico-profesional (Félix López Sánchez). Duelo en las personas mayores (Alba Payás Puigarnau)

4.- La Atención centrada en el cuidador. Ana Buñuel Heras. Fomentar el autocuidado para cuidar mejor (Andrés Losada Baltar).  Espiritualidad, culpa y perdón en cuidadores (Javier López Martínez)

5.- Experiencias innovadoras. Antonio Lorenzo García Moreno. Proyecto Jubilares (Miguel Ángel Mira Illana). Buenas prácticas en la atención integral y centrada en la persona. (Pilar Rodríguez Rodríguez).  Programa de Apoyo a los Mayores Vulnerables con Especial Referencia al Aislamiento y el Maltrato (Pilar Serrano Garijo)

6.- Coloquio y cierre.

Lugar: Centro Cultural Buenavista. Distrito de Salamanca.
Ayuntamiento de Madrid. Avenida de los Toreros, 5. Madrid

Aquí dejamos el díptico con el programa completo y sus horarios y el enlace para la inscripción. Os esperamos.

Mayores dependientes, mayoría independiente

Una quinta parte de las personas mayores (las que ya han cumplido los 65) se encuentra en situación de dependencia.
Otro 10% tiene algún tipo de discapacidad.

Aclaración: no debemos confundir “dependencia” (como estado de salud) con “tasa de dependencia”, que es un índice demográfico que expresa el número de personas inactivas respecto de la población activa. Este indicador sí irá en aumento en los próximos años debido al descenso de la natalidad y el incremento de la esperanza de vida. Pero no hace ncesariamente que seamos personalmente más “dependientes”… Veamos:

dependencia y discapacidad mas de 65

Porcentajes de discapacidad y dependencia en personas de 65 y más años.
Fuente: INE: INEMBASE: Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD) 2008. Consulta en febrero de 2011.

Según Cristina Villaplana, “El Consejo de Europa (1998) definió de manera general la dependencia como el estado en el que se encuentra una persona que necesita la asistencia de otra para realizar determinadas actividades”. En España la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, “establece 3 grados de dependencia: dependencia moderada cuando la persona necesita ayuda para realizar actividades de la vida diaria al menos una vez al día, dependencia severa cuando necesita ayuda dos o tres veces al día, y gran dependencia cuando necesita ayuda varias veces al día y debido a su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisa del apoyo continuo de otra persona.”

Parece que, desde las distintas hipótesis que mantienen los expertos citados por Villaplana, a pesar de la futura previsión de mayor esperanza de vida, el tiempo en que, de promedio, permanezcamos con algún tipo de dependencia, se mantendrá constante o se reducirá moderadamente. Es decir, viviremos más años y el tiempo de “vida libre de discapacidad” aumentará en la misma cantidad.

Mientras, seguiremos manteniendo unos 3-5 años con discapacidad (algo más las mujeres que los hombres), según la distribución que nos mostraban Antonio Abellán y Rogelio Pujol en un interesante artículo de Envejecimientoenred:

figura-2-esperanza-de-vida-libre-de-discapacidad-por-edad-y-sexo-total-nacional-2008

Esperanza de Vida Libre de Discapacidad, por edad y sexo, total nacional 2008

En otro artículo estos mismos autores muestran cómo la “mala salud mental” está presente en el 15% de los casos de las personas entre 65-74 años, y aumenta hasta poco más del 30% en las personas por encima de los 85 años. En fin, no son datos que agraden a nadie, pero en todo caso vienen a desmentir el estereotipo de persona mayor como principalmente dependiente o con mala salud… Una gran mayoría de las personas mayores no tienen ningún tipo de discapacidad ni dependencia.

Ya vemos que las estadísticas nos ofrecen hoy muchos años de buena salud y algunos con discapacidad. Nos interesa reflexionar sobre el caso de personas que envejecen juntas.  En una residencia de mayores el porcentaje de personas dependientes es mucho más alto (la mayor parte acuden cuando ya están en situación de dependencia). Pero las personas que viven en su casa, también en un jubilar (=”senior cohousing” con previsión de AICP) pueden tener en principio un perfil similar al conjunto de la población. Así pues, podemos concluir que pasados unos años en una cooperativa tipo jubilar:

– Estadísticamente se alcanzaría con el tiempo un porcentaje relativamente estable de un 20% de personas dependientes (30% con discapacidad) en mayor o menor grado, suponiendo un grupo de personas todas de más de 65. Por ejemplo, para una comunidad de unas 40 personas, 8 de ellas podrían ser dependientes. De ellas, las de “moderada dependencia”se pueden ayudar de forma espontánea por los amigos con los que vive, o con un asistente que ayuda a varias personas. Si el grupo cuenta con personas de edad algo menor, la estadística sería más baja.

– Aunando la gráfica de esperanza de vida y esperanza de vida libre de discapacidad podemos concluir que, pasados los años de vida en una comunidad tipo jubilar, no es lógico pensar en un resultado de personas mayoritariamente dependiente. Se trata de uno de los clásicos miedos que nos han sugerido en algunas ocasiones. El perfil del grupo, incluyendo una rotación natural de integrantes de la cooperativa, será más bien una distribución de personas dependientes y no dependientes cercana a la regla general comentada (el 20%). La mayor parte de las personas fallece sin pasar por una etapa de dependencia. Y las nuevas generalmente vuelven a ser no dependientes.

Habitantes del senior cohousing Solinsieme, en Saint Gall (Suiza)

Aunque manejamos ciertas hipótesis, aún no disponemos de evidencia científica acerca de si la vida activa que aportan los “cohousing” puede aumentar la esperanza de vida, reducir los tiempos de dependencia o simplemente hacerlos más llevaderos. Y es que los ejemplos internacionales de senior cohousing rara vez cuentan con la posibilidad de que, por ejemplo, un enfermo de Alzheimer siga permaneciendo en ese hogar. Muchos de los complejos ni siquiera son accesibles a personas con alguna discapacidad física. Pero sí que disponemos de estudios que corroboran la hipótesis en entornos análogos, como Unidades de Convivencia en residencias… Nuestra asociación apuesta por un modelo de vida en cohousing hasta cualquier nivel de dependencia. Es el deseo de la mayoría de los que se embarcan en esta aventura. Y hoy sabemos que es posible “vivir en casa” con la asistencia (de tipo domiciliaria) adecuada, bajo un modelo de atención integral y centrada en la persona.

“Arrugas” y el cambio de paradigma

Actualización (dic.2017) : este domingo volvemos a conmovernos con “Arrugas“, la película escrita por Paco Roca y dirigida por Ignacio Ferreras. El programa Versión Española, de La2, entrevista tras su proyección a Teresa Martínez, psicóloga experta en Atención Centrada en la Persona y Cristina Maragall, patrona de la Fundación Pasqual Maragall. Más información sobre el largometraje aquí:

Teresa Martínez, Cayetana Guillén y Cristina Maragall comentan sobre Arrugas, de Paco Roca

Teresa Martínez, Cayetana Guillén y Cristina Maragall

Hace ya cuatro años que este mismo programa ofreció la película, y entonces compartimos estas reflexiones acerca del cambio de modelo en residencias, que cada vez es más extendido. Recordamos: 

Arrugas comida con los amigos de la residencia

Versión española – Arrugas
Película completa, disponible la visión online gratuita hasta el 12 de febrero de 2013

La película habla de soledad y de amistad, y de esa confusión entre el sueño y la realidad que conlleva el Alzheimer… Pero ¿qué es la realidad, cuando vemos a través de los ojos de su protagonista? A nuestro juicio el gran acierto de la película es la narración desde el punto de vista subjetivo de la persona. Nos sentimos con él (también con el resto de personajes): solos, confundidos, inseguros, a ratos alegres y en otras ocasiones pletóricos de vida.

Muchas de estas emociones vienen determinadas por la relación de la persona con el ambiente que la rodea. La gran puerta opaca que aísla, los fríos pasillos, los sillones individuales dispuestos en línea, el banco que mira hacia la valla… son los elementos que construyen en un entorno físico ajeno a la vida de los moradores.

Arrugas_final_Miguel_Emilio_en_banco

La residencia de “Arrugas” muestra espacios sin vida diseñados para el “cliente”. Según el coprotagonista Miguel: “tus hijos, el gobierno, ellos son sus clientes”.

A las personas que habitaban un lugar como el de la película se les había arrebatado el timón con el que dirigir su vida. Una supuesta  “ayuda” con la maleta, la rápida retirada de los cubiertos al terminar de comer, la toma de las pastillas sin derecho al conocimiento sobre tu propia salud, el incomprensible rato de gimnasia que solo genera más confusión… En la administración de esa residencia está “prohibida la entrada a viejos”, no se puede acceder a un teléfono, ni cambiar el canal de la tv, y el “corazón palpitante de la residencia” es un silencioso espacio de personas dormitando en sillones que no miran a ningún sitio.

Y en este ambiente, ¿yo qué hago aquí? Miguel lo expresa con crudeza: “aquí solo hay comer, dormir y cagar”. La institucionalización incapacita y la vida se pierde en ese gueto que segrega personas de otras personas. Ambas se pierden mutuamente.

Hoy el nuevo paradigma en los modelos residenciales pensados para personas mayores  se enfrentan radicalmente a este modelo. El jubilar (o senior cohousing) solo es una alternativa, pero hay muchas otras que han asumido los nuevos planteamientos. Hoy solo el ambiente hogar puede ser el modelo para la construcción de un entorno que a la persona que lo vive le pertenezca. Hoy solo sistemas de atención centrada en la persona son los modelos de asistencia que anteponen las múltiples capacidades de las personas asistidas sobre las escasas cosas que no pueden hacer. La dependencia (que siempre es parcial) se ha de redefinir valorando la independencia o autonomía en todos aquellos aspectos de nuestra (sí, nuestra) vida en los que aún es posible.

En el coloquio que prosiguió a la emisión de la película en La2 se comenta un suceso extraordinario, similar al que escuchamos hace poco referido a un caso en España: cuando Ignacio Ferreras visita en Japón un nuevo centro para enfermos de Alzheimer, un pequeño centro familiar donde se ha creado un ambiente donde la gente vive contenta… uno de sus usuarios comenta “En la otra residencia yo no hablaba, no hacía nada, solo sentado en una silla…” El paso de una residencia con modelo antiguo al nuevo paradigma le había devuelto la vida.

Libertad vs Seguridad

Alguien podría pensar que con este título vamos a hablar de las últimas reformas en materia de Seguridad Ciudadana… No es el caso, en esta ocasión nos queremos centrar en las personas que se ven sometidas a algún tipo de sujeción (correas o ataduras) como medida de seguridad.

La medida que debería ser “excepcional” se emplea para casi la cuarta parte de las personas que viven en residencias de mayores. En el año 2010, en España, el 23% de ellas llevaba alguna sujeción. Sabemos que el rechazo que muchas personas muestran hacia las residencias de mayores viene de una imagen recurrente, la del mayor atado a la silla. ¿Es inevitable como sistema preventivo de seguridad, no exento por cierto de peligros? Hoy sabemos que no tiene por ser así:

Centro sin sujeccionesRecordemos la Ley de dependencia, que proclamó un nuevo derecho a “la igualdad en el ejercicio del derecho subjetivo de ciudadanía a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia” (art. 1). ¿Y qué es autonomía? Lo define en el artículo 2: “la capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.” Posteriormente se describen algunos derechos básicos como “al disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales, con pleno respeto a su dignidad e intimidad.”

El alcance de este derecho subjetivo es difuso, pero los principios sobre los que se fundamenta la ley no dejan lugar a dudas. Las personas (también las que se encuentran en situación de dependencia) tenemos derecho a la autonomía y al respeto a nuestra dignidad e intimidad.

Norma Libera Ger¿Si me quiero levantar de la silla… pero me podría caer?

Ana Urrutia, directora de una residencia pionera en la eliminación de sujeciones y presidenta de la Fundación Cuidados Dignos, lo explica muy gráficamente:

DESATAR-al-anciano-y-al-enfermo-de-alzheimer1“Yo creía que lo hacíamos bien, que no había otra manera de atender a todos, si tenemos en cuenta que se sujeta a más del 20% de los ancianos en residencias”. Fue a raíz de una queja cuando se dio cuenta de la barbaridad que estaba haciendo con sus pacientes. “Até a una señora con demencia. Estaba muy inquieta. En ese momento me acompañaba un amigo que trabaja en Reino Unido, que vino de visita al centro”. Su amigo criticó el trato a la anciana: “Nosotros no hemos atado nunca a un paciente. Te falta personal y como no la puedes atender, la atas”

“Las razones que se esgrimen para el uso de sujeciones, basadas en falsos mitos, no disminuyen el riesgo de caídas, no mejoran los problemas de conductas y, además, se pueden evitar sin incrementar los costes”, comenta Antonio Burgueño, director técnico del programa de CEOMA Desatar al anciano y al enfermo de Alzheimer.

Desde hace poco tiempo han surgido en nuestro país algunos movimientos que van cobrando cada vez más fuerza. Se trata de modelos de servicio o atención centrados en la persona, esto es, los sistemas han de adaptarse a las personas y no las personas a los sistemas. Respecto del asunto de las sujeciones, la Fundación Cuidados Dignos lo entiende como la punta del iceberg, y resume así su “Modelo Vida y Persona”:

“No sometamos a nuestras personas mayores y sus familias a las reglas del centro, sometámonos nosotros, las personas que trabajamos en los centros, a las reglas de nuestras personas mayores y sus familias, de manera que abandonemos nuestro enfoque institucional y, sin perder la profesionalidad y más bien gracias ella (…), convirtamos cada uno de nuestros centros en un auténtico HOGAR”

Existen en España decenas de residencias que se han acogido a uno de los dos programas de reducción / eliminación de sujecciones físicas, y cuya eficacia ya se está demostrando. Si me quiero levantar de la silla (pero me podría caer) los sistemas de atención pueden facilitar mi deseo garantizando mi seguridad, pero sin añadir restricciones físicas que socaven mi dignidad. Los programas son:

– Metodología Libera-Ger (Fundación Cuidados Dignos). Centros acreditados aquí
– Programa Desatar al Anciano. Centros libres de sujecciones (CEOMA): Centros acreditados aquí

¿Y el otro tipo de sujeciones habitualmente empleado, el de las químicas, o farmacológicas? Igualmente, se acusa a las residencias españolas de abusar en el uso de psicofármacos (2 de cada 3 residentes), y nuevamente se está avanzando en la misma línea que la comentada sobre las sujeciones físicas: ambos programas trabajan sobre ello porque las prácticas están necesariamente ligadas. “Asociar el protocolo de sujeciones con protocolos de manejo de caídas, protocolo de manejo de conductas, y guías de uso racional de fármacos en general, y de fármacos psicotrópicos en particular, que deben estar actualizados y en uso rutinario en el centro”.

Todo lo comentado no es “medicina alternativa”, sino que se trabaja desde el método científico. Por ejemplo, la Fundación Maria Wolff es una institución que promueve la investigación clínica en las demencias, como el Alzheimer, en todas sus manifestaciones. Desde 1994 se centra en Terapias No Farmacológicas (TNFs) aplicadas en recursos socio-sanitarios como centros de día y residencias.

El debate está servido, los profesionales de la gerontología se encuentran ante un cambio de paradigma que obliga a replantearse, siempre desde el rigor científico, prácticas empleadas desde siempre; en residencias y, por supuesto, en atención domiciliaria, como la que pueden recibir los senior cohousing o jubilares. En todo caso la pugna entre libertad o autonomía personal y seguridad no habría de ser tal (no hay verdadera autonomía si nos sentimos inseguros) y de cualquier forma jamás debería pasar por encima de la dignidad del ser humano.

La ¿falsa? alarma del envejecimiento poblacional

Ayer leíamos un prolijo artículo en El País (“Las canas revolucionan la economía española”) que incluía un buen número de opiniones acerca de un tema sobre el que hemos reflexionado aquí en varias ocasiones: el envejecimiento poblacional y sus consecuencias. La base del escrito proviene del último informe del INE que anuncia que en breve tendremos más defunciones que nacimientos. Este hecho, que obviamente depende tanto de los que mueren como de los que nacen (y la inmigración), habitualmente se centra en el envejecimiento como si fuera el único problema. Desde que el año pasado el FMI alertara del “riesgo de que la gente viva más de lo esperado”, o desde las famosas declaraciones del ministro japonés que pedía a los ancianos “que se den prisa en morir”, las justificaciones de la reducción de las pensiones o del retraso de las jubilaciones, hemos escuchado múltiples alarmas ante lo único, de todo lo que nos está pasando, que nos debería alegrar: cada vez vivimos más años.

aging-populationNos alegra observar que en esta ocasión este artículo pretende ofrecer esa visión optimista, que desde Jubilares compartimos, la del envejecimiento creciente como situación que además de un factor potencialmente generador de problemas,  también constituye una oportunidad para la sociedad. En un país en el que los minutos serán más largos para todos, los ancianos revolucionarán la economía. Es, quizá, la fuerza de cambio social más importante en la historia socioeconómica reciente de España desde que en los años setenta del siglo pasado se creara una clase media. Frente a los que opinan, como Carlos Martín, economista experto en demografía de CC OO, que “una sociedad envejecida es una sociedad enferma” el artículo plantea otros puntos de vista: las empresas y la propia economía tendrán que adaptarse. El envejecimiento lo cambia todo o casi todo. Las finanzas, el consumo, los inmuebles, la industria farmacéutica, la sanidad, el diseño de productos, el sector del automóvil, la tecnología, el ocio. Con la mayor longevidad se ha ganado tiempo, y las organizaciones que sepan manejarlo tendrán una gran ventaja.

Habrá que ser más creativo que antes. Porque el mayor tiempo de vida de los españoles se ha convertido en una gran oportunidad de negocio si se logran respuestas a los desafíos, dice Paco Abad. Las nuevas finanzas, nuevos productos de inversión, seguros, revisión de los diseños de los objetos cotidianos para adaptarlos a las necesidades de los mayores… El “diseño para todos”, desde este punto de vista, es inevitable en un breve futuro. “Los artículos serán livianos, más fáciles de abrir, con tipografías grandes, transportables con sencillez y acorde a las cantidades que consumen”, desgrana Víctor Mirabet, consejero delegado de la consultora Coleman CBX. “Es una revolución”.

Ocurre lo mismo en las propias organizaciones de trabajo. “Las organizaciones deben entender que “hacerse mayor es la base de la existencia humana y una oportunidad única para mezclar la energía de los jóvenes y la sabiduría de los adultos mayores”, observa Enrique Alcat, profesor de IE Business School. Y añade: “Es inadmisible acabar con la vida laboral de una persona a los 55 años”.

Ante la vivienda, el artículo propone domótica y rehabilitación. Está bien, aunque nosotros añadiríamos “comunidad”, esa será una clave para no vivir necesariamente en soledad. Carlos Smerdou habla del “parque de viviendas muy antiguo que no cumple con las condiciones mínimas que necesitan las personas para vivir, muchas de ellas mayores”. Y nosotros añadimos: tampoco algunos barrios (con baja densidad, alejados de equipamientos, mal conectados o poco favorables a la vida fuera de casa) cumplen esas condiciones, cosa más grave porque la rehabilitación de la ciudad es ciertamente más difícil que la de un edificio. Y Sí, compartimos el miedo ante las “ciudades de mayores” como solución a este problema. Ojo con el tamaño de las actuaciones. Si una comunidad tiene el tamaño de una ciudad, tendrá que ser intergeneracional, o será un gueto. Por eso hablamos de tamaños óptimos al referirnos a los jubilares.

En conclusión, la imagen alarmista es una equivocación, nos dicen expertos como Antonio Abellán, del departamento de Población del CSIC. Es interesante observar, como nos hace ver él mismo, que el fenómeno del “envejecimiento individual” es, por suerte, “irreversible”, mientras que el “envejecimiento demográfico” sí puede ser “reversible”. Como leíamos recientemente en otro medio, “aunque esta situación pone a prueba los fundamentos del Estado del Bienestar, los principales riesgos para el mantenimiento del actual sistema no proceden del envejecimiento sino de la falta de actividad económica, desempleo, ausencia de crédito, fraude fiscal o ausencia de políticas de reactivación económica. “El proceso de cambio en las estructuras demográficas tendrá implicaciones en las finanzas públicas y la cohesión social. Los cinco grandes bloques de gasto público social (desempleo, salud, cuidados de larga duración, educación y pensiones) están relacionados con la edad; tres de ellos (pensiones, salud, cuidados de larga duración) están estrictamente relacionados con el envejecimiento, que también pondrá a prueba la solidaridad familiar”, comenta Abellán.”

Gran parte de los supuestos problemas de una sociedad envejecida, como por ejemplo el aumento de gasto sanitario con el creciente envejecimiento de la población se podría ajustar “desarrollando políticas integrales que articulen los servicios sociales con los sanitarios y con las políticas de vivienda, urbanismo, transporte, cultura, acceso a las TIC, accesibilidad universal etc., porque todas estas áreas tienen que ver con la garantía de la autonomía personal, la igualdad de oportunidades y la inclusión social.” (Manifiesto por una política de envejecimiento activo).

Recientemente un artículo de la BBC recordaba cómo investigadores de la Universidad de Edimburgo desmienten la necesidad de alarmarse ante una sociedad de personas mayores. “El error viene de asumir que todos los pensionistas son dependientes y que toda la población activa es de hecho trabajadora”. El artículo de Isabel Fernández, del departamento de población del CSIC “Envejecimiento, una alarma innecesaria: Ganamos salud, perdemos dependencia” ahonda en lo mismo: El aumento de la esperanza de vida hace a las personas mayores “más jovenes” y más saludables. Algunos expertos van más allá, como Karl Otto Hondrich que ve en en el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población “un golpe de suerte“.

Finalizamos este repaso transcribiendo algunas de las últimas palabras del artículo con el que comenzamos: después de todo este relato lleno de números y palabras, el inexorable envejecimiento nos conduce a lo relevante: las personas. El cambio demográfico servirá “para comprender que los ancianos son tesoros nacionales”.

SOBRE LAS JORNADAS “INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN Y LA SENSIBILIZACIÓN SOCIAL EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD PARA TODAS LAS EDADES”:

logos CGCEES IMSERSO

Durante los días 1 y 2 de octubre se han celebrado en el salón de Actos del IMSERSO y dentro del “Plan de Formación Especializada en Servicios Sociales 2013” las Jornadas sobre “Influencia de la educación y la sensibilización social en la construcción de una sociedad para todas las edades” a las que hemos tenido la suerte de poder asistir. Han sido organizadas por el IMSERSO y el CGCEES (Consejo General de Colegios de Educadores y Educadoras Sociales).

En estos dos días se han presentado herramientas y enfoques con los que abordar los problemas derivados del proceso de envejecimiento de nuestra sociedad (desde la educación y sensibilización social con especial atención a las relaciones intergeneracionales), así como la puesta en común de experiencias reales llevadas a cabo en distintos programas. En otras palabras, buscar y analizar maneras de actuar para fomentar el envejecimiento activo y la integración social del mayor.

De las experiencias analizadas nos resultó especialmente reseñable por su longevidad, su impacto social y su elección como modelo ejemplar para otros municipios, la labor conjunta realizada en Marchena entre distintas administraciones (Ayuntamiento, Diputación y Junta).

De las variadas intervenciones realizadas en las jornadas, extraemos algunos conceptos que consideramos de interés y calado para mayor profundización:

Aprendizaje a lo largo de la vida: se define como toda actividad formativa emprendida en cualquier momento del ciclo vital de una persona con el fin de mejorar sus conocimientos teóricos o prácticos, sus destrezas, competencias y/o cualificaciones por motivos personales, sociales y/o profesionales. Hemos de concienciarnos de que siempre, aunque sea informalmente, estamos aprendiendo y debemos de estar preparados para que la vejez (por madurez, por el tiempo disponible, por la libertad de elección), pueda convertirse uno de los periodos más interesantes en nuestro aprendizaje y realización personal. Subyace en este concepto la visión de la tercera edad como un periodo más de cualquier biografía, plena de oportunidades de desarrollo y enriquecimiento personal, por encima de visiones tradicionales, segregadoras y paralizantes, que conciben la etapa de mayor como un “retiro” a todos los efectos.

Gerontopedagogía centrada en la persona: se desarrollan metodologías de enseñanza que superan el adoctrinamiento o la tutela. Se pasa a entender los procesos formativos como colaborativos entre los participantes, en los que se debe contemplar tanto los conocimientos previos de los asistentes y todo lo que éstos pueden aportar como la implicación emocional que a través de la  estimulación y la motivación configure las mejores vías hacia el aprendizaje.

plantando-en-el-parque1, del blog de Roser BatlleAprendizaje-servicio: estrategia educativa de presencia internacional que une el proceso formativo con el servicio comunitario. Utiliza como bazas la tangibilidad de sus resultados y la satisfacción de los intervinientes y consigue una fuerte motivación fomentando la concienciación, la observación, la curiosidad y la colaboración.

Red española de aprendizaje-servicio

Aprendizaje-servicio en el blog de Roser Batllé

Ciberanimación: Un enfoque de las nuevas tecnologías (generalmente denominadas TIC) que se centra en los objetivos a conseguir más que en los medios que se utilizan para conseguirlos. Se difumina la barrera entre el mundo “digital” y el mundo “real”: tras las TIC tan sólo hay personas que desean comunicarse y relacionarse, sólo que a través de unos canales específicos. Esta visión supone una superación de los enfoques de formación utilizados para las tecnologías, que sólo hacen énfasis en el manejo de la herramienta, para saltar a planteamientos “utilitaristas”: planteándome qué quiero conseguir, aprenderé a usar las herramientas tecnológicas que necesito para conseguirlo.

Sobre todos estos conceptos planea una visión que sin duda compartimos, la de una vivencia de la etapa de mayor activa, intensa, guiada por la curiosidad y el afán de mejora personal. Un actitud que supone el primer requisito para conservar la autonomía personal durante toda la vida.